Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
Ausencia en el papel y en los hechos
Cosas curiosas con las que uno se encuentra. Buscaba entre los ofrecimientos formulados en el discurso de toma de posesión de la actual titular del Poder Ejecutivo el tema relacionado con la transparencia.
Para mayor facilidad y haciendo uso de la tecnología, copié el texto completo -que está en la Internet- y luego lo pegué en un documento de Word con la intención de hacer una búsqueda rápida de palabras. Por si no lo sabía, apretando las teclas Control + B de modo simultáneo el programa de Microsoft Word permite hallar con facilidad cualquier vocablo.
El término clave era “transparencia”. Inicié la búsqueda y el programa me respondió en un cuadro lo siguiente: “Word llegó al final del documento. No encontró el elemento buscado ¿Desea continuar buscando desde el principio?”. Hice clic en “Si”, pues no creí que esa palabra no estuviera en el documento, pero ocurrió lo mismo. Hice un tercero, cuarto y quinto intentos y no, no se trataba de un error. La palabra transparencia estuvo ausente en el discurso de posicionamiento.
Se me ocurrió buscar una palabra similar y tecleé “transparente”. Entonces el sistema me llevó a la décima línea del referido posicionamiento político que dice: “Ofrezco un ejercicio del poder que sea realista, prudente y transparente”.
El sistema te da la posibilidad de seguir buscando la misma palabra entre todo el texto con solo hacer clic en la opción “Buscar siguiente”, Pero al intentar seguir hallando la misma palabra apareció un nuevo cuadro que decía: “Word terminó de buscar en documento”. Es decir, la búsqueda terminó y sólo una vez apareció la palabra “transparente”
Al analizar las propiedades del documento, se informa que contiene 13 páginas, 294 párrafos, 430 líneas y 5,020 palabras. Mi duda es ¿Cómo es posible que la palabra transparencia no esté en las más de 5,000 de ese documento?
La única palabra “transparente” aparece en una sola línea como una simple mención, de modo que no existe apartado alguno en todo el discurso en donde se puntualice el tema de la transparencia.
¿Así de importante es la transparencia para esta administración? ¿Fue un mensaje oculto para los yucatecos? Pero más allá del error de no incluir la palabra o el tema en el discurso, la ausencia de la transparencia se refleja ahora en los hechos.
Recordemos los casos de las camionetas del Congreso y de Sotuta que hasta el día de hoy no han sido aclarados. Transparencia ausente.
También quedaron al aire las preguntas hechas en torno al millonario donativo (de más de $1.8 millones) hecho a la campaña de Roberto Madrazo Pintado? ¿Quiénes fueron los donantes y de dónde salió tanto dinero? Transparencia ausente.
El ex gobernador pidió al Poder Ejecutivo que haga públicas las escrituras y facturas relacionadas con el caso de la Cousey para que la sociedad sepa quién miente y quién dice la verdad. La respuesta fue con declaraciones no con hechos. Transparencia ausente.
Ya son recurrentes los casos de ocultamiento y los “madruguetes” como preámbulo para la imposición en asuntos importantes como ocurrió con los nombramientos de funcionarios del Tribunal Superior de Justicia y del Instituto de Procedimientos Electorales y Participación Ciudadana. Transparencia ausente. El no haber incluido la palabra transparencia en un discurso podría ser ser soslayable si en el actuar se demostraba lo contrario, pero los hechos, cinco meses después, hablan por sí solos.
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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