Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
Mal silencioso que paraliza
La teoría de la indefensión o “desesperanza aprendida”, concepto usado entre los profesionales de la psicología y que explica comportamientos sociales en materia política, es uno de los peores males que puede sufrir un ser humano o una colectividad.
Se trata de una enfermedad con profundas repercusiones en la esfera física y psicológica que termina afectando no sólo el cuerpo sino también el alma de quien se ve envuelto en ella.
Los psicólogos señalan que la “desesperanza aprendida” es un sentimiento de convicción presente en algunas personas, de que no es posible modificar la realidad y que, independientemente de las acciones que emprendan para cambiarla, las cosas se quedarán como están.
Esta sensación se origina cuando la persona o una colectividad sufren varios fracasos continuos en una misma lucha, lo que hace que se vaya agotando su energía para intentarlo nuevamente.
Es lo que ocurre con la gente que nace y vive en una situación de pobreza en un contexto en donde las oportunidades para salir de ella son tan pocas que cada intento por superar esta adversidad finalmente termina en un fracaso.
Los porqués de esta situación están ligados a factores externos como la mala suerte, la voluntad de Dios o la acción de los gobernantes. Es así como llegan a sentirse incapaces de vencer al destino y de abandonar el círculo destructivo.
Por ejemplo, el estudiante que antes de presentar pone una veladora a su santo y aún así no aprueba su materia. Tras varios intentos y pese a todos sus esfuerzos no logra su objetivo, es casi seguro que ya ni siquiera intente entender. Termina por cerrar su mente a otras posibilidades. La culpa es del santo que no le hace el milagro.
Lo mismo ocurre en una colectividad en donde la gente se la pasa quejándose del mal gobierno pero en vez de participar en la búsqueda de soluciones vive en una situación de total parálisis. ¿Para que digo o hago si de todas maneras si las autoridades hacen lo que les da la gana?
Otro ejemplo claro se ve en los procesos electorales en donde el abstencionismo es el vencedor. ¿Para qué acudir a las urnas si mi voto será defraudado?, ¿Para que voto si todos los políticos son iguales de corruptos? ¿Para qué votar si tan malos son los unos como los otros?
La “desesperanza aprendida también se hace presente en los asuntos cotidianos de la vida pública ¿Para qué protestar contra alguna arbitrariedad sin nadie nos toma en cuenta?
Y se trata de un mal altamente contagioso. El mismo entorno es el que favorece su expansión y profundización entre los seres humanos. Cuántas veces no hemos escuchado frases, incluso de las propias familias, como las siguientes:
“¿Para que estudias si luego serás un desempleado más?, “No vueles tan alto porque tu caída será más dolorosa”, son voces que llaman al desaliento, a la pasividad y a la parálisis.
Es así como, mediante factores internos o externos, las personas llenan su vida de un “nomeimportismo” en donde no se vislumbra futuro alguno, ya que no está dispuesto a cambios y no ofrece posibilidad de salida a nuevos caminos y horizontes.
En ámbito personal, según los psicólogos, el desesperanzado debe desarrollar recursos que aumenten su auto-confianza y pueda adoptar una actitud optimista frente al futuro. Las personas que toman las riendas de sus circunstancias y consideran que de ellos depende lo que puedan lograr, se enfrentan más positivamente a la vida.
¿Y en la colectividad? ¿De qué manera contribuyen las instituciones públicas -gobiernos y partidos políticos- y las organizaciones privadas -la sociedad civil o grupos de interés organizados como representantes de la opinión pública- para propiciar que la gente recupere la esperanza perdida?
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
domingo, 28 de diciembre de 2008
La “desesperanza aprendida”
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sábado, 20 de diciembre de 2008
La importancia de los valores
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
Cuestión de técnica política
Una organización, pública o privada, cualquiera que sea su misión, puede tardar muchos años en construir una imagen, y una vez que logra alcanzar la cima tiene que implantar procesos y poner en práctica técnicas que tiendan a evitar daños internos y externos.
Para lograr un posicionamiento público –que la gente conozca de su existencia y que la recuerde bien - se echa mano de innumerables recursos como la creación de un logotipo, el diseño de un slogan, los procesos que se implantarán, capacitación del recurso humano, y, sobre todo, la determinación de los valores que guiarán el rumbo.
En fin, con todos esos factores se busca crear lo que en mercadotecnia se conoce como marca de imagen, mediante la cual se busca la identificación de la gente con lo que se vende, ofrece o propone.
Hasta mediados del siglo pasado existía el paradigma de que el buen vendedor era aquel capaz de vender hielo a los esquimales. Con este modelo, conocido como “product out”, se producía sin tomar en cuenta el parecer o las necesidades del mercado. Por eso los vendedores tenían que ser muy insistentes, hasta lograr, por cansancio de sus clientes, colocar sus productos o servicios.
Ese sistema cambió a otro conocido como “market in” (marketing), que implica llevar al cabo una exploración entre los consumidores a fin de conocer sus necesidades, de tal suerte que la producción o prestación de servicios sea en función de lo que gente espera o necesita en realidad.
Para lo cual se encargan encuestas y grupos focales para preguntar a los consumidores qué es lo que necesitan y que características críticas deben tener los productos o los servicios que demandan. Las empresas visionarias que han sido capaces de rebasar las expectativas de la gente son las que han tenido éxito y han logrado sobrevivir a lo largo de muchos años.
El slogan, el logotipo y el isotipo, así como la visión, son los elementos más expuestos para lograr la recordación deseada. Si la empresa pregona valores como la honestidad y la eficiencia, tiene que preocuparse y ocuparse para que todas sus actividades demuestren con hechos que en verdad hay honestidad y eficiencia. No hacerlo implica condenarse a la incredulidad por incongruencia.
En ejemplo: el IMSS pregona como valores la calidad y calidez. En la realidad ¿Es lo que siente la gente cuando acude a solicitar algún servicio? Cuando vemos el logotipo de este instituto, la recordación no es muy buena que digamos. ¿O si? No dudo que haya sus excepciones, pero la creencia generalizada es negativa. Incluso, mucha gente ya va predispuesta a recibir un mal servicio. Calidez ¿valor o palabra hueca?
De esta manera queda claro que el slogan, el logotipo y la visión no sirven de mucho si los valores pregonados no se hacen vigentes.
En la medida en que las empresas y/o las instituciones son capaces de implantar sus valores, de modo que no sean simples adornos colgados en las paredes, entonces se adquiere lo que se conoce como prestigio, que implica confianza y credibilidad.
Comprobado está que una empresa o una institución puede tardar 50 años o más construyendo una imagen o un prestigio que es factible de perder en tan sólo unas horas, mediante crisis internas o externas, que derivan en desconfianza e incredulidad de la gente hacia la organización.
Todo esto ha sido extrapolado a las instituciones públicas llámense gobierno o partidos políticos. Todo lo que haga o deje de hacer un partido o un gobierno debe ser en función de la percepción social. No hacerlo, representa salirse del mercado. Así de simple. No entenderlo, es como irse a un barranco con los ojos cerrados y con los propios pies.
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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Cuestión de técnica política
Una organización, pública o privada, cualquiera que sea su misión, puede tardar muchos años en construir una imagen, y una vez que logra alcanzar la cima tiene que implantar procesos y poner en práctica técnicas que tiendan a evitar daños internos y externos.
Para lograr un posicionamiento público –que la gente conozca de su existencia y que la recuerde bien - se echa mano de innumerables recursos como la creación de un logotipo, el diseño de un slogan, los procesos que se implantarán, capacitación del recurso humano, y, sobre todo, la determinación de los valores que guiarán el rumbo.
En fin, con todos esos factores se busca crear lo que en mercadotecnia se conoce como marca de imagen, mediante la cual se busca la identificación de la gente con lo que se vende, ofrece o propone.
Hasta mediados del siglo pasado existía el paradigma de que el buen vendedor era aquel capaz de vender hielo a los esquimales. Con este modelo, conocido como “product out”, se producía sin tomar en cuenta el parecer o las necesidades del mercado. Por eso los vendedores tenían que ser muy insistentes, hasta lograr, por cansancio de sus clientes, colocar sus productos o servicios.
Ese sistema cambió a otro conocido como “market in” (marketing), que implica llevar al cabo una exploración entre los consumidores a fin de conocer sus necesidades, de tal suerte que la producción o prestación de servicios sea en función de lo que gente espera o necesita en realidad.
Para lo cual se encargan encuestas y grupos focales para preguntar a los consumidores qué es lo que necesitan y que características críticas deben tener los productos o los servicios que demandan. Las empresas visionarias que han sido capaces de rebasar las expectativas de la gente son las que han tenido éxito y han logrado sobrevivir a lo largo de muchos años.
El slogan, el logotipo y el isotipo, así como la visión, son los elementos más expuestos para lograr la recordación deseada. Si la empresa pregona valores como la honestidad y la eficiencia, tiene que preocuparse y ocuparse para que todas sus actividades demuestren con hechos que en verdad hay honestidad y eficiencia. No hacerlo implica condenarse a la incredulidad por incongruencia.
En ejemplo: el IMSS pregona como valores la calidad y calidez. En la realidad ¿Es lo que siente la gente cuando acude a solicitar algún servicio? Cuando vemos el logotipo de este instituto, la recordación no es muy buena que digamos. ¿O si? No dudo que haya sus excepciones, pero la creencia generalizada es negativa. Incluso, mucha gente ya va predispuesta a recibir un mal servicio. Calidez ¿valor o palabra hueca?
De esta manera queda claro que el slogan, el logotipo y la visión no sirven de mucho si los valores pregonados no se hacen vigentes.
En la medida en que las empresas y/o las instituciones son capaces de implantar sus valores, de modo que no sean simples adornos colgados en las paredes, entonces se adquiere lo que se conoce como prestigio, que implica confianza y credibilidad.
Comprobado está que una empresa o una institución puede tardar 50 años o más construyendo una imagen o un prestigio que es factible de perder en tan sólo unas horas, mediante crisis internas o externas, que derivan en desconfianza e incredulidad de la gente hacia la organización.
Todo esto ha sido extrapolado a las instituciones públicas llámense gobierno o partidos políticos. Todo lo que haga o deje de hacer un partido o un gobierno debe ser en función de la percepción social. No hacerlo, representa salirse del mercado. Así de simple. No entenderlo, es como irse a un barranco con los ojos cerrados y con los propios pies.
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sábado, 13 de diciembre de 2008
La percepción es realidad
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
Cuestiones de técnica política
Hay una máxima que dice que en política “la percepción es realidad”. Parece que muchas personas que se desenvuelven en el ámbito político no están enteradas de ello. Y esta es la razón por la que sus acciones y decisiones se basan en sus propias creencias que derivan en ocurrencias.
Los partidos y los gobiernos pierden la razón de su existencia en la medida en que no son capaces de entender esa realidad política. La percepción social puede ser un factor estructural (una creencia muy arraigada), pero también coyuntural (una creencia surgida de hechos recientes).
Las percepciones, siendo producto de un proceso social, pueden cambiar o no, dependiendo de las acciones de los políticos y de los gobernantes.
Una percepción que podríamos considerar como factor estructural de un contexto es la creencia de que todos los políticos, sin excepción alguna, son corruptos. No es la realidad social porque hay sus honrosas excepciones. Sin embargo, es una creencia generalizada.
Una percepción que podríamos considerar como un factor coyuntural y que puede convertirse en estructural, es la creencia de que Yucatán se ha convertido en un estado inseguro, a consecuencia de hechos escandalosos recientes.
¿Cómo entender esa realidad política? ¿Cómo conocer las expectativas más profundas de los ciudadanos y de los electores? ¿Cómo ser eficaces y eficientes para dar satisfacción a los problemas que afectan la calidad de vida de los ciudadanos? ¿Cómo ser un buen gobierno si no se tiene la capacidad de entender lo que sucede en el entorno? ¿Cómo puede un partido ganarse la confianza de los electores sin conocer el sentir de los ciudadanos a quienes después saldrá a pedir al voto?
Hoy día en el ámbito político se han desarrollado técnicas científicas para la obtención de datos objetivos que permitan a los partidos conocer las necesidades más apremiantes de los ciudadanos, así como el clima social que prevalece en determinado momento. Las encuestas que son consideradas como una forma de representación de la opinión pública, que por lo general se reduce a un “si” o un “no” frente al encuestador. Son una representación cuantitativa de la opinión pública.
Otras técnicas, para obtener información cualitativa –porque se permite escuchar argumentos de las personas-, son los grupos focales y los diagnósticos FODA (Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas), etc. Con toda la información obtenida se está en aptitud de diseñar la estrategia y las tácticas necesarias. Contando con todos estos elementos técnicos podemos concluir que las ocurrencias ya no deberían tener cabida en las actividades políticas.
Pero no basta con tener toda esta información, lo más importante es decodificarla y utilizarla atendiendo a todas las variables que se presenten en los factores estructurales y coyunturales que nos presenta el contexto.
¿Por qué perdió López Obrador una elección que ya tenía prácticamente ganada? Por no atender los factores coyunturales. Las encuestas nacionales indicaban que el entonces presidente Vicente Fox contaba con una elevada aceptación entre los mexicanos, y a pesar de ello en tabasqueño arremetió en su contra llamándolo “chachalaca”. Se enfrentó a una percepción coyuntural.
En cambio el actual presidente, Felipe Calderón Hinojosa, entendió que su campaña no levantaba con su propuesta de “manos limpias” por la sencilla razón de que más del 90% de los mexicanos consideraba (y creo que lo sigue haciendo) que todos los políticos son corruptos. ¡Estaba yendo contra una percepción estructural!
En el Foro “El PAN bajo el escrutinio de la sociedad” fue una forma más de buscar un acercamiento hacia la gente para conocer su percepción. Todos quienes comprendan como se generan los procesos políticos podrán responder a las preguntas ¿Qué es más importante para un partido político? ¿Sus percepciones propias o las que provienen de afuera?
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
Cuestiones de técnica política
Hay una máxima que dice que en política “la percepción es realidad”. Parece que muchas personas que se desenvuelven en el ámbito político no están enteradas de ello. Y esta es la razón por la que sus acciones y decisiones se basan en sus propias creencias que derivan en ocurrencias.
Los partidos y los gobiernos pierden la razón de su existencia en la medida en que no son capaces de entender esa realidad política. La percepción social puede ser un factor estructural (una creencia muy arraigada), pero también coyuntural (una creencia surgida de hechos recientes).
Las percepciones, siendo producto de un proceso social, pueden cambiar o no, dependiendo de las acciones de los políticos y de los gobernantes.
Una percepción que podríamos considerar como factor estructural de un contexto es la creencia de que todos los políticos, sin excepción alguna, son corruptos. No es la realidad social porque hay sus honrosas excepciones. Sin embargo, es una creencia generalizada.
Una percepción que podríamos considerar como un factor coyuntural y que puede convertirse en estructural, es la creencia de que Yucatán se ha convertido en un estado inseguro, a consecuencia de hechos escandalosos recientes.
¿Cómo entender esa realidad política? ¿Cómo conocer las expectativas más profundas de los ciudadanos y de los electores? ¿Cómo ser eficaces y eficientes para dar satisfacción a los problemas que afectan la calidad de vida de los ciudadanos? ¿Cómo ser un buen gobierno si no se tiene la capacidad de entender lo que sucede en el entorno? ¿Cómo puede un partido ganarse la confianza de los electores sin conocer el sentir de los ciudadanos a quienes después saldrá a pedir al voto?
Hoy día en el ámbito político se han desarrollado técnicas científicas para la obtención de datos objetivos que permitan a los partidos conocer las necesidades más apremiantes de los ciudadanos, así como el clima social que prevalece en determinado momento. Las encuestas que son consideradas como una forma de representación de la opinión pública, que por lo general se reduce a un “si” o un “no” frente al encuestador. Son una representación cuantitativa de la opinión pública.
Otras técnicas, para obtener información cualitativa –porque se permite escuchar argumentos de las personas-, son los grupos focales y los diagnósticos FODA (Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas), etc. Con toda la información obtenida se está en aptitud de diseñar la estrategia y las tácticas necesarias. Contando con todos estos elementos técnicos podemos concluir que las ocurrencias ya no deberían tener cabida en las actividades políticas.
Pero no basta con tener toda esta información, lo más importante es decodificarla y utilizarla atendiendo a todas las variables que se presenten en los factores estructurales y coyunturales que nos presenta el contexto.
¿Por qué perdió López Obrador una elección que ya tenía prácticamente ganada? Por no atender los factores coyunturales. Las encuestas nacionales indicaban que el entonces presidente Vicente Fox contaba con una elevada aceptación entre los mexicanos, y a pesar de ello en tabasqueño arremetió en su contra llamándolo “chachalaca”. Se enfrentó a una percepción coyuntural.
En cambio el actual presidente, Felipe Calderón Hinojosa, entendió que su campaña no levantaba con su propuesta de “manos limpias” por la sencilla razón de que más del 90% de los mexicanos consideraba (y creo que lo sigue haciendo) que todos los políticos son corruptos. ¡Estaba yendo contra una percepción estructural!
En el Foro “El PAN bajo el escrutinio de la sociedad” fue una forma más de buscar un acercamiento hacia la gente para conocer su percepción. Todos quienes comprendan como se generan los procesos políticos podrán responder a las preguntas ¿Qué es más importante para un partido político? ¿Sus percepciones propias o las que provienen de afuera?
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
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sábado, 6 de diciembre de 2008
El PAN surge de la sociedad para la sociedad
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
Recordemos los orígenes del partido
Desde adentro y desde afuera se ha generado un debate sobre la vida institucional del Partido Acción Nacional, a lo cual sólo quiero aportar un ingrediente: hacer un breve recordatorio sobre los orígenes de este organismo político.
Desde 1926, Manuel Gómez Morín, fundador del PAN , trabajó afanosamente reuniendo voluntades para formar un partido político. El licenciado Gómez Morin consideraba que lo más urgente era crear conciencia en la ciudadanía, para que percibiera los problemas que tenía el país, y despertar el deseo de participar en su solución.
Así, supo organizar a un grupo de jóvenes en el umbral de la vida pública, que pensaron en la necesidad de realizar acciones unificadas por el bien del país, propagando esta inquietud por toda la república. En febrero de 1939, se constituyó un Comité Organizador que recorrió el país, uniendo voluntades para iniciar la formación del partido. Del 14 al 17 de septiembre de ese mismo año, reunida la Asamblea Constituyente de Acción Nacional en el local del Frontón México, se adoptaron los principios de doctrina y los estatutos de lo que hoy es nuestro partido.
Uno de los más sobresalientes integrantes del Comité Organizacional de Acción Nacional es el Licenciado Efraín González Luna, quien nació en Autlán, Jalisco, el 18 de octubre de 1898. Él definió la doctrina del partido como “Humanismo Político”.
A diferencia de otros partidos, Acción Nacional nace de la sociedad y para la sociedad. En los artículos 1 y 2 de su acta constitutiva, se señala que: la asociación civil y el partido político, se denominan “Acción Nacional” y, tienen como objeto de su existir la actividad cívica organizada y permanente; la intervención activa en todos los aspectos de la vida pública de México, para lograr el reconocimiento del interés nacional sobre cualquier interés parcial; el reconocimiento de la eminente dignidad de la persona humana, y la subordinación de cualquier actividad individual o del Estado a la realización del Bien Común.
Acción Nacional ha contribuido de manera determinante al despertar ciudadano, logrando convencer a los mexicanos que, como quedó demostrado el 2 de julio de 2000, era posible, mediante el voto responsable, romper con 70 años de monopolio de un partido.
No tuve que hacer exhaustiva investigación para obtener esta breve historia, simplemente acudí a la página oficial del CEN del PAN (http://www.pan.org.mx/?P=historia_inicios) y ahí la encontré.
Rescatemos algunas frases de la reseña anterior:
a) Gómez Morín trabajó afanosamente reuniendo voluntades (obviamente de ciudadanos).
b) Lo más importante para él era crear conciencia ciudadana y despertar el deseo de participar
c) Organizó a jóvenes (ciudadanos) que querían trabajar por el bien de México
d) A diferencia de otros partidos el PAN nace de la sociedad y para la sociedad.
e) Se denominó Acción Nacional por la simbiosis asociación civil y partido político.
f) Tiene como objeto de su existencia la actividad cívica organizada y permanente.
Esta es la esencia del PAN. El partido está para la sociedad, no la sociedad está para el PAN
¿Y qué se hizo en el reciente Foro el PAN bajo el escrutinio de la sociedad?
a) Emitir una convocatoria pública y abierta para escuchar a la sociedad a la que el PAN se debe. Porque incluso, desde el punto de vista legal, y gracias a lo cual recibe recursos públicos, todos los partidos son entes de interés público; es decir, pertenecen a la sociedad.
b) Crear conciencia ciudadana.
c) Sumar voluntades de ciudadanos que se preocupan por la vida pública.
d) Devolverle su esencia al PAN en la simbiosis asociación civil-partido político.
e) Promover la actividad cívica organizada.
¿Qué tuvo de extraordinario ese evento si recordamos y entendemos los orígenes del PAN? Sigamos marcando esta sustancial diferencia respecto a los otros partidos.
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Recordemos los orígenes del partido
Desde adentro y desde afuera se ha generado un debate sobre la vida institucional del Partido Acción Nacional, a lo cual sólo quiero aportar un ingrediente: hacer un breve recordatorio sobre los orígenes de este organismo político.
Desde 1926, Manuel Gómez Morín, fundador del PAN , trabajó afanosamente reuniendo voluntades para formar un partido político. El licenciado Gómez Morin consideraba que lo más urgente era crear conciencia en la ciudadanía, para que percibiera los problemas que tenía el país, y despertar el deseo de participar en su solución.
Así, supo organizar a un grupo de jóvenes en el umbral de la vida pública, que pensaron en la necesidad de realizar acciones unificadas por el bien del país, propagando esta inquietud por toda la república. En febrero de 1939, se constituyó un Comité Organizador que recorrió el país, uniendo voluntades para iniciar la formación del partido. Del 14 al 17 de septiembre de ese mismo año, reunida la Asamblea Constituyente de Acción Nacional en el local del Frontón México, se adoptaron los principios de doctrina y los estatutos de lo que hoy es nuestro partido.
Uno de los más sobresalientes integrantes del Comité Organizacional de Acción Nacional es el Licenciado Efraín González Luna, quien nació en Autlán, Jalisco, el 18 de octubre de 1898. Él definió la doctrina del partido como “Humanismo Político”.
A diferencia de otros partidos, Acción Nacional nace de la sociedad y para la sociedad. En los artículos 1 y 2 de su acta constitutiva, se señala que: la asociación civil y el partido político, se denominan “Acción Nacional” y, tienen como objeto de su existir la actividad cívica organizada y permanente; la intervención activa en todos los aspectos de la vida pública de México, para lograr el reconocimiento del interés nacional sobre cualquier interés parcial; el reconocimiento de la eminente dignidad de la persona humana, y la subordinación de cualquier actividad individual o del Estado a la realización del Bien Común.
Acción Nacional ha contribuido de manera determinante al despertar ciudadano, logrando convencer a los mexicanos que, como quedó demostrado el 2 de julio de 2000, era posible, mediante el voto responsable, romper con 70 años de monopolio de un partido.
No tuve que hacer exhaustiva investigación para obtener esta breve historia, simplemente acudí a la página oficial del CEN del PAN (http://www.pan.org.mx/?P=historia_inicios) y ahí la encontré.
Rescatemos algunas frases de la reseña anterior:
a) Gómez Morín trabajó afanosamente reuniendo voluntades (obviamente de ciudadanos).
b) Lo más importante para él era crear conciencia ciudadana y despertar el deseo de participar
c) Organizó a jóvenes (ciudadanos) que querían trabajar por el bien de México
d) A diferencia de otros partidos el PAN nace de la sociedad y para la sociedad.
e) Se denominó Acción Nacional por la simbiosis asociación civil y partido político.
f) Tiene como objeto de su existencia la actividad cívica organizada y permanente.
Esta es la esencia del PAN. El partido está para la sociedad, no la sociedad está para el PAN
¿Y qué se hizo en el reciente Foro el PAN bajo el escrutinio de la sociedad?
a) Emitir una convocatoria pública y abierta para escuchar a la sociedad a la que el PAN se debe. Porque incluso, desde el punto de vista legal, y gracias a lo cual recibe recursos públicos, todos los partidos son entes de interés público; es decir, pertenecen a la sociedad.
b) Crear conciencia ciudadana.
c) Sumar voluntades de ciudadanos que se preocupan por la vida pública.
d) Devolverle su esencia al PAN en la simbiosis asociación civil-partido político.
e) Promover la actividad cívica organizada.
¿Qué tuvo de extraordinario ese evento si recordamos y entendemos los orígenes del PAN? Sigamos marcando esta sustancial diferencia respecto a los otros partidos.
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sábado, 29 de noviembre de 2008
Un paso difícil para el PAN
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
¿Habrá otro partido que se atreva?
El foro “El PAN bajo el escrutinio de la sociedad” que se llevó al cabo el martes 25 pasado ha generado muchas voces a favor y muchas otras de escepticismo o incredulidad, y algunas más de molestia.Fue un paso nada fácil. Como lo señalaron los ponentes en el foro se trató de “un diálogo difícil pero necesario”. Ojalá y todos los partidos y políticos tuvieran la valentía de hacer un ejercicio similar de ponerse bajo el escrutinio de los ciudadanos, eso ayudaría grandemente a la vida democrática de nuestro estado y de nuestro país.
Cabe recalcar que este evento ocurre en una coyuntura en la que autoridades del Ejecutivo se cierran por completo a las críticas al llamar “testarudos e irresponsables” a quienes las vierten.
Este foro fue organizado por ciudadanos que se han ganado el respeto de la gente por su trayectoria y por su preparación. Su participación contribuye, indudablemente, a una causa en pro de la vida pública y democrática el Estado.
El Foro no sólo quedó abierto para quienes fueron los expositores, el Comité Organizador decidió que cualquier ciudadano que esté interesado en la vida pública participe con sus críticas y sus propuestas.
El Foro tiene como fin hallar soluciones más que culpables. Hoy día, la tendencia internacional consiste en reconocer los errores y/o en detectar problemas con la única finalidad de hallar soluciones.¿Qué fue lo que salió mal? Reconocerlo. ¿Por qué salió mal? Entenderlo. ¿Cuáles son las vías de solución? Escuchar propuestas. ¿Quiénes son los que deben intervenir para hallar esa solución? Incluir. Es pasar de una cultura de hallar culpables a una cultura de hallar soluciones.Los partidos son organizaciones que requieren implantar esta nueva cultura.
Si queremos verlo desde el ámbito eminentemente político, entonces no olvidemos que el buen político actúa con base en tres pilares: negociación (diálogo permanente), comunicación (interna y externa) y postura ética (actuar con base en valores).En el momento en que el diálogo (interno y externo) se abandona, se abandona a la política. Admitir los errores propios y reconocer la valía de los demás, implica una postura ética.
El evento público del Foro fue apenas un primer paso. El compromiso ya está dado. ¿Qué es lo que sigue? Integrantes de la sociedad civil se están dando a la tarea de procesar la información (críticas y propuestas o quizá solo críticas) que se obtuvo.Expertos investigadores, entre ellos el politólogo Dr. Efraín Poot Capetillo, aplicarán una metodología para convertir esa información en puntos concretos que serán entregados el PAN, que ya adquirió el compromiso de responder y atender.
“Se vale criticar, pero también proponer”. Esto es lo que da sentido a un sistema democrático porque lleva implícita la participación ciudadana. No podemos hablar de un sistema democrático en donde todas las decisiones quedan a cargo de las cúpulas llámese gobierno, sindicato, partido político, agrupación empresarial o de cualquier otra índole. No se trata que digan a los integrantes del partido cómo comportarse, sino de incluir las ideas y propuestas de los ciudadanos.
Es merecedor el reconocimiento a todos los que asistieron y participaron en el Foro, principalmente a los ponentes Luis Medina Cantillo, Gina Villagómez Valdez y al joven Juan de Dios Collí Pinto.
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¿Habrá otro partido que se atreva?
El foro “El PAN bajo el escrutinio de la sociedad” que se llevó al cabo el martes 25 pasado ha generado muchas voces a favor y muchas otras de escepticismo o incredulidad, y algunas más de molestia.Fue un paso nada fácil. Como lo señalaron los ponentes en el foro se trató de “un diálogo difícil pero necesario”. Ojalá y todos los partidos y políticos tuvieran la valentía de hacer un ejercicio similar de ponerse bajo el escrutinio de los ciudadanos, eso ayudaría grandemente a la vida democrática de nuestro estado y de nuestro país.
Cabe recalcar que este evento ocurre en una coyuntura en la que autoridades del Ejecutivo se cierran por completo a las críticas al llamar “testarudos e irresponsables” a quienes las vierten.
Este foro fue organizado por ciudadanos que se han ganado el respeto de la gente por su trayectoria y por su preparación. Su participación contribuye, indudablemente, a una causa en pro de la vida pública y democrática el Estado.
El Foro no sólo quedó abierto para quienes fueron los expositores, el Comité Organizador decidió que cualquier ciudadano que esté interesado en la vida pública participe con sus críticas y sus propuestas.
El Foro tiene como fin hallar soluciones más que culpables. Hoy día, la tendencia internacional consiste en reconocer los errores y/o en detectar problemas con la única finalidad de hallar soluciones.¿Qué fue lo que salió mal? Reconocerlo. ¿Por qué salió mal? Entenderlo. ¿Cuáles son las vías de solución? Escuchar propuestas. ¿Quiénes son los que deben intervenir para hallar esa solución? Incluir. Es pasar de una cultura de hallar culpables a una cultura de hallar soluciones.Los partidos son organizaciones que requieren implantar esta nueva cultura.
Si queremos verlo desde el ámbito eminentemente político, entonces no olvidemos que el buen político actúa con base en tres pilares: negociación (diálogo permanente), comunicación (interna y externa) y postura ética (actuar con base en valores).En el momento en que el diálogo (interno y externo) se abandona, se abandona a la política. Admitir los errores propios y reconocer la valía de los demás, implica una postura ética.
El evento público del Foro fue apenas un primer paso. El compromiso ya está dado. ¿Qué es lo que sigue? Integrantes de la sociedad civil se están dando a la tarea de procesar la información (críticas y propuestas o quizá solo críticas) que se obtuvo.Expertos investigadores, entre ellos el politólogo Dr. Efraín Poot Capetillo, aplicarán una metodología para convertir esa información en puntos concretos que serán entregados el PAN, que ya adquirió el compromiso de responder y atender.
“Se vale criticar, pero también proponer”. Esto es lo que da sentido a un sistema democrático porque lleva implícita la participación ciudadana. No podemos hablar de un sistema democrático en donde todas las decisiones quedan a cargo de las cúpulas llámese gobierno, sindicato, partido político, agrupación empresarial o de cualquier otra índole. No se trata que digan a los integrantes del partido cómo comportarse, sino de incluir las ideas y propuestas de los ciudadanos.
Es merecedor el reconocimiento a todos los que asistieron y participaron en el Foro, principalmente a los ponentes Luis Medina Cantillo, Gina Villagómez Valdez y al joven Juan de Dios Collí Pinto.
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sábado, 22 de noviembre de 2008
El PAN bajo el escrutinio de la sociedad
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
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Se vale criticar pero también proponer
Los partido políticos son organismos de interés público, lo que significa que existe una corresponsabilidad entre éstos y los ciudadanos en general y la sociedad civil, respecto a todo lo que suceda en la ámbito público.
¿Qué es interés público? El “interés” se refiere al valor o importancia que tiene un bien o una cosa para una persona o para un grupo de personas que implica la existencia de una estimación valorativa y la de una provecho que esas mismas cosas o bienes tienen tanto en el orden moral como en el material. Lo público está referido a aquello que es o pertenece al pueblo, la comunidad, las personas en general, pero que no es de titularidad individual.
De esta manera, en sentido estricto, aplicando el concepto de “público” los partidos pertenecen al pueblo, pero ¿y el interés de la sociedad hacia algo que les pertenece dónde queda? ¿Existe en realidad ese interés ciudadano hacia los partidos políticos?
Si los partidos son considerados como entidades de “interés público“, es porque así lo establece la Constitución Federal Mexicana, y gracias a esta definición jurídica estas agrupaciones tienen derecho al financiamiento público. Es decir, funcionan con recursos provenientes de los impuestos de los ciudadanos.
Además, la propia Carta Magna da a los partidos políticos las siguientes atribuciones: a) Promover la participación de los ciudadanos en la vida democrática, b) Contribuir a la integración de la representación nacional, y c) Como organización de ciudadanos, hacer posible la integración de éstos al ejercicio del poder público. Lo que significa que los partidos políticos no tienen como única y exclusiva misión participar en elecciones para acceder a puestos públicos, sino también promover la vida democrática.
Mañana martes 25, ciudadanos participarán en el foro denominado “El PAN bajo el escrutinio de la sociedad”, un ejercicio sin precedente en Yucatán en el que los ciudadanos podrán manifestar sus puntos de vista sobre este instituto político.
“Se vale criticar pero también proponer”. Se trata de un espacio que el PAN abre para que los ciudadanos y a la sociedad organizada se manifiesten de una manera crítica pero con sentido propositivo. De esta manera el PAN cumple con uno de los mandamientos constitucionales de promover la participación social en la vida democrática.
Se ha invitado a la mayor cantidad de agrupaciones locales, así como de ciudadanos no panistas para que participen. De hecho la convocatoria fue pública y abierta. Este el momento para los ciudadanos ejerzan su derecho y, sobre todo, para que hagan vigente y positivo el término constitucional de “interés público”.
Se trata de un evento de la sociedad para la sociedad; por ello, en esta ocasión, los panistas acudirán como oyentes. La información que se obtenga será procesada por un comité de ciudadanos, como una manera de ofrecer mayor transparencia y respeto a lo que digan la sociedad.
Los resultados serán insumos valiosos para el PAN que adquiere el compromiso de dar seguimiento a los planteamientos externos.
No olvidemos las raíces de este partido que surgió de la sociedad y que su razón de existir, es ni más ni menos, promover la participación de los ciudadanos, como lo dijo Manuel Gómez Morín, uno de sus fundadores, “Hay que mover las almas”.
¿Cómo participar? 1. Acudiendo al evento a escuchar a los tres ponentes a quienes les podrán hacer preguntas por escrito al término de sus exposiciones. 2. Respondiendo una breve encuesta que se repartirá con un espacio para tema abierto. 3. Llevar propuestas o ponencias el día del evento que serán recibidas por un notario público.
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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Se vale criticar pero también proponer
Los partido políticos son organismos de interés público, lo que significa que existe una corresponsabilidad entre éstos y los ciudadanos en general y la sociedad civil, respecto a todo lo que suceda en la ámbito público.
¿Qué es interés público? El “interés” se refiere al valor o importancia que tiene un bien o una cosa para una persona o para un grupo de personas que implica la existencia de una estimación valorativa y la de una provecho que esas mismas cosas o bienes tienen tanto en el orden moral como en el material. Lo público está referido a aquello que es o pertenece al pueblo, la comunidad, las personas en general, pero que no es de titularidad individual.
De esta manera, en sentido estricto, aplicando el concepto de “público” los partidos pertenecen al pueblo, pero ¿y el interés de la sociedad hacia algo que les pertenece dónde queda? ¿Existe en realidad ese interés ciudadano hacia los partidos políticos?
Si los partidos son considerados como entidades de “interés público“, es porque así lo establece la Constitución Federal Mexicana, y gracias a esta definición jurídica estas agrupaciones tienen derecho al financiamiento público. Es decir, funcionan con recursos provenientes de los impuestos de los ciudadanos.
Además, la propia Carta Magna da a los partidos políticos las siguientes atribuciones: a) Promover la participación de los ciudadanos en la vida democrática, b) Contribuir a la integración de la representación nacional, y c) Como organización de ciudadanos, hacer posible la integración de éstos al ejercicio del poder público. Lo que significa que los partidos políticos no tienen como única y exclusiva misión participar en elecciones para acceder a puestos públicos, sino también promover la vida democrática.
Mañana martes 25, ciudadanos participarán en el foro denominado “El PAN bajo el escrutinio de la sociedad”, un ejercicio sin precedente en Yucatán en el que los ciudadanos podrán manifestar sus puntos de vista sobre este instituto político.
“Se vale criticar pero también proponer”. Se trata de un espacio que el PAN abre para que los ciudadanos y a la sociedad organizada se manifiesten de una manera crítica pero con sentido propositivo. De esta manera el PAN cumple con uno de los mandamientos constitucionales de promover la participación social en la vida democrática.
Se ha invitado a la mayor cantidad de agrupaciones locales, así como de ciudadanos no panistas para que participen. De hecho la convocatoria fue pública y abierta. Este el momento para los ciudadanos ejerzan su derecho y, sobre todo, para que hagan vigente y positivo el término constitucional de “interés público”.
Se trata de un evento de la sociedad para la sociedad; por ello, en esta ocasión, los panistas acudirán como oyentes. La información que se obtenga será procesada por un comité de ciudadanos, como una manera de ofrecer mayor transparencia y respeto a lo que digan la sociedad.
Los resultados serán insumos valiosos para el PAN que adquiere el compromiso de dar seguimiento a los planteamientos externos.
No olvidemos las raíces de este partido que surgió de la sociedad y que su razón de existir, es ni más ni menos, promover la participación de los ciudadanos, como lo dijo Manuel Gómez Morín, uno de sus fundadores, “Hay que mover las almas”.
¿Cómo participar? 1. Acudiendo al evento a escuchar a los tres ponentes a quienes les podrán hacer preguntas por escrito al término de sus exposiciones. 2. Respondiendo una breve encuesta que se repartirá con un espacio para tema abierto. 3. Llevar propuestas o ponencias el día del evento que serán recibidas por un notario público.
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
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sábado, 15 de noviembre de 2008
Evidente retorno a la barbarie
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
Actos que no deben quedar impunes
Es lamentable y más que evidente el retroceso que estamos viviendo en Yucatán. Ahora se manifiesta con la artera agresión a pedradas contra un fotógrafo del Diario de Yucatán, y la inexplicable “justificación” de un alto funcionario sobre el mal uso que se dio a vehículos oficiales del Poder Ejecutivo.
El círculo se cerró con la nula participación de la policía estatal para auxiliar al agredido, quien llamó al teléfono de emergencias, pero jamás contó con la protección de agente alguno.
No es posible que por cumplir con su trabajo una persona sea víctima de agresiones que, todo parece indicar, se quedarán en la impunidad. Como también se quedará en la impunidad el mal uso de bienes que son propiedad del pueblo.
Según nota del Diario, los empleados públicos se enojaron porque el reportero tomó fotografías de vehículos oficiales que estaban estacionados a un costado del campo deportivo de la Universidad Tecnológica Metropolitana (UTM) fuera del horario de trabajo.Los sujetos, agrega la información, todos vestidos con ropa deportiva, reaccionaron agresivamente y arrojaron piedras al fotógrafo, quien tomaba imágenes de los vehículos, en su mayoría camionetas de dependencias como el Issstey, el Idey, la Secretaría de Obras Públicas e incluso la Secretaría de Seguridad Pública.
Es increíble que, en pleno Siglo XXI, los yucatecos sigamos viviendo situaciones y actitudes que ya deberían haber sido superadas. Se violentan normas y se atacan libertades esenciales, y los responsables se quedan sin castigo.
La agresión contra el fotógrafo del Diario no sólo fue a su persona, sino también al medio que representa y, aún más, a la sociedad que tiene derecho a enterarse de todo lo que ocurre en su entorno.
La tarea de un reportero o de un fotógrafo es precisamente hacer que la información llegue a los ciudadanos con la mayor objetividad posible, por eso, en cumplimiento de las garantías constitucionales, los representantes de los medios deben de cumplir con su tarea sin temor alguno a que sean víctimas de ataques.
Los medios de comunicación, desde sus orígenes, surgen precisamente como un contrapeso a los excesos de quienes detentan el poder. Son, de alguna manera, representantes de la opinión pública.
Según el Diario, la presencia del reportero ocurrió a consecuencia de una denuncia ciudadana. Fueron los propios ciudadanos quienes denunciaron un hecho irregular ¿Es así como las autoridades estatales atienden las denuncias y quejas de los ciudadanos?, ¿A pedradas?
Pero tan condenable es la actitud de los empleados que recurrieron a la barbarie para tratar de intimidar al fotógrafo como la postura asumida por el oficial mayor del Poder Ejecutivo de lavarse las manos doblemente.
Por un lado, “justificó” la actitud de los empleados que apedrearon al fotógrafo y por el otro también “justificó” el mal uso que se estaba dando a los vehículos oficiales con el alegato de que estaban autorizados a tenerlos para uso personal.
¿Es que los ciudadanos no merecían una explicación oportuna en torno a esta situación irregular?, ¿No está claro que los vehículos fueron adquiridos –o arrendados- con los impuestos de todos los ciudadanos?, ¿Hay dudas de que los vehículos no son propiedad de los empleados ni de los funcionarios y que, por tanto, deben servir exclusivamente para el servicio público?
Sólo me queda felicitar a los ciudadanos que hicieron esta denuncia, Ojala y más lo hagan, independientemente de quien se trate, aquí no importan los colores ni los partidos, lo que importa es que los ciudadanos se interesen en la vida pública y exijan a las autoridades el buen uso de los bienes públicos. Enhorabuena por el fotógrafo que no se amedrentó ante los ataques y, finalmente, cumplió con su tarea. Una historia más de la “nueva mayoría ciudadana”.
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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Actos que no deben quedar impunes
Es lamentable y más que evidente el retroceso que estamos viviendo en Yucatán. Ahora se manifiesta con la artera agresión a pedradas contra un fotógrafo del Diario de Yucatán, y la inexplicable “justificación” de un alto funcionario sobre el mal uso que se dio a vehículos oficiales del Poder Ejecutivo.
El círculo se cerró con la nula participación de la policía estatal para auxiliar al agredido, quien llamó al teléfono de emergencias, pero jamás contó con la protección de agente alguno.
No es posible que por cumplir con su trabajo una persona sea víctima de agresiones que, todo parece indicar, se quedarán en la impunidad. Como también se quedará en la impunidad el mal uso de bienes que son propiedad del pueblo.
Según nota del Diario, los empleados públicos se enojaron porque el reportero tomó fotografías de vehículos oficiales que estaban estacionados a un costado del campo deportivo de la Universidad Tecnológica Metropolitana (UTM) fuera del horario de trabajo.Los sujetos, agrega la información, todos vestidos con ropa deportiva, reaccionaron agresivamente y arrojaron piedras al fotógrafo, quien tomaba imágenes de los vehículos, en su mayoría camionetas de dependencias como el Issstey, el Idey, la Secretaría de Obras Públicas e incluso la Secretaría de Seguridad Pública.
Es increíble que, en pleno Siglo XXI, los yucatecos sigamos viviendo situaciones y actitudes que ya deberían haber sido superadas. Se violentan normas y se atacan libertades esenciales, y los responsables se quedan sin castigo.
La agresión contra el fotógrafo del Diario no sólo fue a su persona, sino también al medio que representa y, aún más, a la sociedad que tiene derecho a enterarse de todo lo que ocurre en su entorno.
La tarea de un reportero o de un fotógrafo es precisamente hacer que la información llegue a los ciudadanos con la mayor objetividad posible, por eso, en cumplimiento de las garantías constitucionales, los representantes de los medios deben de cumplir con su tarea sin temor alguno a que sean víctimas de ataques.
Los medios de comunicación, desde sus orígenes, surgen precisamente como un contrapeso a los excesos de quienes detentan el poder. Son, de alguna manera, representantes de la opinión pública.
Según el Diario, la presencia del reportero ocurrió a consecuencia de una denuncia ciudadana. Fueron los propios ciudadanos quienes denunciaron un hecho irregular ¿Es así como las autoridades estatales atienden las denuncias y quejas de los ciudadanos?, ¿A pedradas?
Pero tan condenable es la actitud de los empleados que recurrieron a la barbarie para tratar de intimidar al fotógrafo como la postura asumida por el oficial mayor del Poder Ejecutivo de lavarse las manos doblemente.
Por un lado, “justificó” la actitud de los empleados que apedrearon al fotógrafo y por el otro también “justificó” el mal uso que se estaba dando a los vehículos oficiales con el alegato de que estaban autorizados a tenerlos para uso personal.
¿Es que los ciudadanos no merecían una explicación oportuna en torno a esta situación irregular?, ¿No está claro que los vehículos fueron adquiridos –o arrendados- con los impuestos de todos los ciudadanos?, ¿Hay dudas de que los vehículos no son propiedad de los empleados ni de los funcionarios y que, por tanto, deben servir exclusivamente para el servicio público?
Sólo me queda felicitar a los ciudadanos que hicieron esta denuncia, Ojala y más lo hagan, independientemente de quien se trate, aquí no importan los colores ni los partidos, lo que importa es que los ciudadanos se interesen en la vida pública y exijan a las autoridades el buen uso de los bienes públicos. Enhorabuena por el fotógrafo que no se amedrentó ante los ataques y, finalmente, cumplió con su tarea. Una historia más de la “nueva mayoría ciudadana”.
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
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sábado, 8 de noviembre de 2008
Actuaciones lamentables en el Congreso
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
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¿Son debates de “altura”?
“Puedo no estar de acuerdo contigo, pero defenderé con mi vida tú derecho a pensar diferente”, Voltaire.
En reiteradas ocasiones, el actual dirigente estatal del PRI ha hablado de la necesidad de que en Yucatán haya un “debate de altura”, frase que valdría la pena tratar de descifrar por las connotaciones que le está dando.
Haciendo uso del sentido común, podríamos entender que un “debate de altura” implica la necesidad de que los políticos y funcionarios sean capaces, política e intelectualmente, de entablar diálogo para llegar a acuerdos por el bien del Estado, independientemente de sus intereses personales o de grupo.
También podríamos entender que “debate de altura” significaría diálogo entre estadistas, aunque a mi parecer la definición actual de la palabra estadista queda corta. El diccionario de la Real Academia Española indica que estadista es la “persona con gran saber y experiencia en los asuntos del Estado”. Es insuficiente que un político, como lo presumió públicamente un legislador de la “nueva mayoría ciudadana”, tenga tanto conocimiento, si finalmente no lo pone al servicio de la patria.
Para prueba basta un botón. Según publicación del Diario de Yucatán -el 31 de octubre pasado- el referido legislador dijo que “con mucho gusto y respeto le aclaro a la presidenta del PAN y a cualquier integrante de ese partido cómo funciona la administración pública, qué es un despacho certificador en proceso de calidad y cualquier otro tema relacionado con la gestión gubernamental, porque percibo desconocimiento o falta de comprensión en esos temas por parte de los panistas”.
¿De qué nos sirve a los yucatecos que un funcionario tenga tanto conocimiento sobre qué es un “despacho certificador en proceso de calidad” si en vez de promover la mejora administrativa, su mismo grupo en el poder nulifica la que ya existía? ¿Por qué razón no se refrendo la certificación del ISO 9000 en la elaboración del informe y en el control presupuestal?
También podríamos entender a “debate de altura” como aquel que se desarrolle entre actores políticos con capacidad de tolerar las posturas y posicionamientos, y en vez de recurrir a la diatriba y a la ofensa sepan responder y asumir posiciones con educación y con respeto.
Pareciera que estamos de acuerdo con el dirigente revolucionario sobre lo que debería ser un “debate de altura”, ya que el mismo declaró -apenas el 30 de octubre pasado- lo siguiente: “No permitamos que se enturbie el ambiente político en razón de intereses de grupo y posiciones electoreras, debatamos con argumentos, con razones, de tal manera que el resultado de la confrontación de nuestras ideas se traduzca en beneficio de nuestro querido Yucatán y no en posicionamientos políticos sin rumbo”. Es decir, el dirigente estaría hablando de “debates de altura”.
Al parecer como una medida de promover el “debate de altura” en Yucatán, diputados locales participaron en cursos como parte del VIII Congreso Nacional de Mediación “Una Vía hacia la Cultura de la Paz”. Ahí, según se reportó en los medios, estuvieron legisladores de la “nueva mayoría”.
Todo iba bien en los cursos y en los discursos. Sin embargo, esos mismos legisladores “del Equipo Yucatán” que asistieron a ese evento para aprender sobre mediación, son los mismos que mediante un “¿debate de altura?” decidieron denostar a otro de sus compañeros, no solo con palabras sino también con acciones al hacerle “regalos” con la clara intención de ironizar y ridiculizar sus cuestionamientos. La razón: haber cuestionado unas cifras del informe de gobierno. ¿Sorprendente? Ni siquiera una semana había transcurrido de haber participado en el curso sobre mediación política como una vía para la paz?, ¿Eso fue lo que aprendieron?, o ¿sí aprendieron a mediar pero no lo quieren ejercer?
Y mientras todos los dirigentes de partidos en Yucatán condenaron el retroceso que se vio en el Congreso del Estado, al regresar las ofensas, el único que no las vio es el del PRI quien en reiteradas ocasiones ha hablado de la necesidad de “un debate de altura”.
El promotor de los “debates de altura”, olvidándose de sus discursos anteriores, defendió a sus legisladores con el siguiente argumento: “…el problema en este caso se inició desde la oposición, por subir a hacer acusaciones sin sustento”. ¿Es este el significado que se le quiere dar a los “debates de altura”?, ¿Debate de “altura” con intolerancia?, ¿Debate de “altura” con ofensas?, ¿Debate de “altura” con posiciones radicales?, ¿Debate de “altura” con la clara intención de acallar voces discordantes?
Aquí vale la pena recalcar un pasaje del discurso del dirigente tricolor: “Debatamos con argumentos, con razones, de tal manera que el resultado de la confrontación de nuestras ideas se traduzca en beneficio de nuestro querido Yucatán y no en posicionamientos políticos sin rumbo”. ¿Cómo se le dice a alguien cuando sus palabras no concuerdan con los hechos? Usted tiene la palabra.
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
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¿Son debates de “altura”?
“Puedo no estar de acuerdo contigo, pero defenderé con mi vida tú derecho a pensar diferente”, Voltaire.
En reiteradas ocasiones, el actual dirigente estatal del PRI ha hablado de la necesidad de que en Yucatán haya un “debate de altura”, frase que valdría la pena tratar de descifrar por las connotaciones que le está dando.
Haciendo uso del sentido común, podríamos entender que un “debate de altura” implica la necesidad de que los políticos y funcionarios sean capaces, política e intelectualmente, de entablar diálogo para llegar a acuerdos por el bien del Estado, independientemente de sus intereses personales o de grupo.
También podríamos entender que “debate de altura” significaría diálogo entre estadistas, aunque a mi parecer la definición actual de la palabra estadista queda corta. El diccionario de la Real Academia Española indica que estadista es la “persona con gran saber y experiencia en los asuntos del Estado”. Es insuficiente que un político, como lo presumió públicamente un legislador de la “nueva mayoría ciudadana”, tenga tanto conocimiento, si finalmente no lo pone al servicio de la patria.
Para prueba basta un botón. Según publicación del Diario de Yucatán -el 31 de octubre pasado- el referido legislador dijo que “con mucho gusto y respeto le aclaro a la presidenta del PAN y a cualquier integrante de ese partido cómo funciona la administración pública, qué es un despacho certificador en proceso de calidad y cualquier otro tema relacionado con la gestión gubernamental, porque percibo desconocimiento o falta de comprensión en esos temas por parte de los panistas”.
¿De qué nos sirve a los yucatecos que un funcionario tenga tanto conocimiento sobre qué es un “despacho certificador en proceso de calidad” si en vez de promover la mejora administrativa, su mismo grupo en el poder nulifica la que ya existía? ¿Por qué razón no se refrendo la certificación del ISO 9000 en la elaboración del informe y en el control presupuestal?
También podríamos entender a “debate de altura” como aquel que se desarrolle entre actores políticos con capacidad de tolerar las posturas y posicionamientos, y en vez de recurrir a la diatriba y a la ofensa sepan responder y asumir posiciones con educación y con respeto.
Pareciera que estamos de acuerdo con el dirigente revolucionario sobre lo que debería ser un “debate de altura”, ya que el mismo declaró -apenas el 30 de octubre pasado- lo siguiente: “No permitamos que se enturbie el ambiente político en razón de intereses de grupo y posiciones electoreras, debatamos con argumentos, con razones, de tal manera que el resultado de la confrontación de nuestras ideas se traduzca en beneficio de nuestro querido Yucatán y no en posicionamientos políticos sin rumbo”. Es decir, el dirigente estaría hablando de “debates de altura”.
Al parecer como una medida de promover el “debate de altura” en Yucatán, diputados locales participaron en cursos como parte del VIII Congreso Nacional de Mediación “Una Vía hacia la Cultura de la Paz”. Ahí, según se reportó en los medios, estuvieron legisladores de la “nueva mayoría”.
Todo iba bien en los cursos y en los discursos. Sin embargo, esos mismos legisladores “del Equipo Yucatán” que asistieron a ese evento para aprender sobre mediación, son los mismos que mediante un “¿debate de altura?” decidieron denostar a otro de sus compañeros, no solo con palabras sino también con acciones al hacerle “regalos” con la clara intención de ironizar y ridiculizar sus cuestionamientos. La razón: haber cuestionado unas cifras del informe de gobierno. ¿Sorprendente? Ni siquiera una semana había transcurrido de haber participado en el curso sobre mediación política como una vía para la paz?, ¿Eso fue lo que aprendieron?, o ¿sí aprendieron a mediar pero no lo quieren ejercer?
Y mientras todos los dirigentes de partidos en Yucatán condenaron el retroceso que se vio en el Congreso del Estado, al regresar las ofensas, el único que no las vio es el del PRI quien en reiteradas ocasiones ha hablado de la necesidad de “un debate de altura”.
El promotor de los “debates de altura”, olvidándose de sus discursos anteriores, defendió a sus legisladores con el siguiente argumento: “…el problema en este caso se inició desde la oposición, por subir a hacer acusaciones sin sustento”. ¿Es este el significado que se le quiere dar a los “debates de altura”?, ¿Debate de “altura” con intolerancia?, ¿Debate de “altura” con ofensas?, ¿Debate de “altura” con posiciones radicales?, ¿Debate de “altura” con la clara intención de acallar voces discordantes?
Aquí vale la pena recalcar un pasaje del discurso del dirigente tricolor: “Debatamos con argumentos, con razones, de tal manera que el resultado de la confrontación de nuestras ideas se traduzca en beneficio de nuestro querido Yucatán y no en posicionamientos políticos sin rumbo”. ¿Cómo se le dice a alguien cuando sus palabras no concuerdan con los hechos? Usted tiene la palabra.
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
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lunes, 3 de noviembre de 2008
Un año de paliativos para la pobreza
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
Admitido oficialmente en el informe
La palabra asistencialismo ya forma parte del debate público y resulta sorprendente que desde el oficialismo se intente negar que las acciones de gobierno que realizan sean asistencialistas. La misión de un gobierno es la de resolver o prevenir problemas trascendentales y urgentes de la sociedad como la pobreza, el desempleo, y la inseguridad, entre otros. ¿Cómo atender estos problemas de fondo? Con políticas públicas, no con medidas asistenciales. Pero, ¿Qué es una política pública y qué es una acción asistencialista? Aunque ambas, política pública y acción asistencial, son acciones de gobierno, existen grandes diferencias entre ellas:
a) La política pública conlleva una metodología. El asistencialismo no. Carlos Ruiz Sánchez, en su Manual para la elaboración de Políticas Públicas, establece seis pasos: 1. Identificar los problemas, 2. Percibir la problemática actual o futura, 3. Seleccionar soluciones, 4. Establecer metas, 5. Seleccionar los medios, y 6. Implementarla.b) En las políticas públicas la solución se debe considerar la mayor parte de las opciones para descartar y/o para seleccionar las más viables. La acción asistencialista no requiere de este ejercicio y por lo general sólo persigue adhesiones electorales.c) En la elaboración de las políticas públicas intervienen instituciones e individuos.
Las instituciones públicas y privadas vienen a fijar las reglas del juego en una sociedad. En la acción asistencial basta la decisión unilateral del gobernante en turno.d) La política pública requiere proyectar resultados de beneficio social. La acción asistencial ni lo toma en cuenta y si es clientelista sólo busca votos por compromiso. ¿A cuánta gente beneficiará una acción de gobierno?, ¿A toda una sociedad o sólo a un grupo? ¿Realmente conlleva la solución de un problema, acrecienta otro que ya existe y simplemente no resuelve nada? ¿Es una inversión o es un gasto de dinero?
Las políticas públicas buscan el máximo beneficio permanente y con el menor costo, el asistencialismo es dinero a fondo perdido y con beneficio muy fugaz.e) En la implementación de las políticas públicas, en ocasiones, se tiene que hacer uso de mecanismos de negociación para obtener el mejor resultado. En la acción asistencial basta la imposición. f) Para implementar las políticas públicas se requiere construir un entorno con un ambiente social y político que genere los más amplios márgenes de credibilidad y confianza en las instituciones del Estado. En la acción asistencial no.
Los incisos anteriores nos dan los elementos suficientes para comprender lo que es una política pública y una acción asistencial. La entrega de zapatos a niños, así como de chamarras, despensas, pavitos, banquetas, etc. ¿Se dan a consecuencia del diseño de políticas públicas o son acciones deliberadas con fines clientelares?, ¿Acaso resuelven el problema de fondo de la pobreza?, ¿Se justifica el gasto de dinero público en estas condiciones?, ¿Cuál es la proyección de beneficio social de fondo?, ¿Qué otras alternativas se tomaron en cuenta?, ¿Habrá menos o habrá más pobres al término del quinquenio gracias a esas entregas?, ¿En qué porcentaje se abatirá la pobreza en cinco años?, ¿En qué porcentaje se ha logrado disminuir en este primer año y cuántos fueron los beneficiarios?, ¿En qué porcentaje se reducirá año con año?
El problema real y de fondo que lastima a los yucatecos no es la falta de zapatos, de chamarras o de coas, que eso es lo que se está “resolviendo”. El problema de fondo es la pobreza. Y la meta no debe plantearse en cuántos miles de niños recibirán zapatos o chamarras, sino en cuántos puntos porcentuales se verá disminuida la pobreza. ¿Qué se está haciendo para lograr esto? Los zapatos y las chamarras se rompen en breve tiempo y quienes los reciben seguirán igual de pobres, entonces no son los medios adecuados.
Si los programas no son fuesen asistencialistas, el Poder Ejecutivo estaría en condición de responder a esta pregunta: ¿De qué manera han impactado favorablemente en los índices de pobreza sus acciones de gobierno? Pero no podrían porque se reconoce, según texto del primer informe, que sólo paliativos se han dado: “En los 14 meses que abarca este informe, se hizo un enorme esfuerzo por paliar las manifestaciones más agudas de la pobreza, tanto en una perspectiva general, a través de una política social activa, como en las aproximaciones particulares recogidas directamente por los servidores públicos y la gobernadora en comunidades de todos los municipios y en las oficinas públicas” (Quinto párrafo de la Introducción).
Para los operadores modernos de la cooperación internacional, el asistencialismo es considerado poco conveniente, ya que sólo representa paliativos -como se reconoce en el informe de gobierno- que no vienen a solucionar los problemas sociales de los individuos o grupos más necesitados de la sociedad. Sólo queda recordar el ofrecimiento oficial: “Mi apoyo a los más humildes no será ni de subsidios ni de derroches, mucho menos de clientelismo o dependencia política”. ¿Usted que opina?
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
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Admitido oficialmente en el informe
La palabra asistencialismo ya forma parte del debate público y resulta sorprendente que desde el oficialismo se intente negar que las acciones de gobierno que realizan sean asistencialistas. La misión de un gobierno es la de resolver o prevenir problemas trascendentales y urgentes de la sociedad como la pobreza, el desempleo, y la inseguridad, entre otros. ¿Cómo atender estos problemas de fondo? Con políticas públicas, no con medidas asistenciales. Pero, ¿Qué es una política pública y qué es una acción asistencialista? Aunque ambas, política pública y acción asistencial, son acciones de gobierno, existen grandes diferencias entre ellas:
a) La política pública conlleva una metodología. El asistencialismo no. Carlos Ruiz Sánchez, en su Manual para la elaboración de Políticas Públicas, establece seis pasos: 1. Identificar los problemas, 2. Percibir la problemática actual o futura, 3. Seleccionar soluciones, 4. Establecer metas, 5. Seleccionar los medios, y 6. Implementarla.b) En las políticas públicas la solución se debe considerar la mayor parte de las opciones para descartar y/o para seleccionar las más viables. La acción asistencialista no requiere de este ejercicio y por lo general sólo persigue adhesiones electorales.c) En la elaboración de las políticas públicas intervienen instituciones e individuos.
Las instituciones públicas y privadas vienen a fijar las reglas del juego en una sociedad. En la acción asistencial basta la decisión unilateral del gobernante en turno.d) La política pública requiere proyectar resultados de beneficio social. La acción asistencial ni lo toma en cuenta y si es clientelista sólo busca votos por compromiso. ¿A cuánta gente beneficiará una acción de gobierno?, ¿A toda una sociedad o sólo a un grupo? ¿Realmente conlleva la solución de un problema, acrecienta otro que ya existe y simplemente no resuelve nada? ¿Es una inversión o es un gasto de dinero?
Las políticas públicas buscan el máximo beneficio permanente y con el menor costo, el asistencialismo es dinero a fondo perdido y con beneficio muy fugaz.e) En la implementación de las políticas públicas, en ocasiones, se tiene que hacer uso de mecanismos de negociación para obtener el mejor resultado. En la acción asistencial basta la imposición. f) Para implementar las políticas públicas se requiere construir un entorno con un ambiente social y político que genere los más amplios márgenes de credibilidad y confianza en las instituciones del Estado. En la acción asistencial no.
Los incisos anteriores nos dan los elementos suficientes para comprender lo que es una política pública y una acción asistencial. La entrega de zapatos a niños, así como de chamarras, despensas, pavitos, banquetas, etc. ¿Se dan a consecuencia del diseño de políticas públicas o son acciones deliberadas con fines clientelares?, ¿Acaso resuelven el problema de fondo de la pobreza?, ¿Se justifica el gasto de dinero público en estas condiciones?, ¿Cuál es la proyección de beneficio social de fondo?, ¿Qué otras alternativas se tomaron en cuenta?, ¿Habrá menos o habrá más pobres al término del quinquenio gracias a esas entregas?, ¿En qué porcentaje se abatirá la pobreza en cinco años?, ¿En qué porcentaje se ha logrado disminuir en este primer año y cuántos fueron los beneficiarios?, ¿En qué porcentaje se reducirá año con año?
El problema real y de fondo que lastima a los yucatecos no es la falta de zapatos, de chamarras o de coas, que eso es lo que se está “resolviendo”. El problema de fondo es la pobreza. Y la meta no debe plantearse en cuántos miles de niños recibirán zapatos o chamarras, sino en cuántos puntos porcentuales se verá disminuida la pobreza. ¿Qué se está haciendo para lograr esto? Los zapatos y las chamarras se rompen en breve tiempo y quienes los reciben seguirán igual de pobres, entonces no son los medios adecuados.
Si los programas no son fuesen asistencialistas, el Poder Ejecutivo estaría en condición de responder a esta pregunta: ¿De qué manera han impactado favorablemente en los índices de pobreza sus acciones de gobierno? Pero no podrían porque se reconoce, según texto del primer informe, que sólo paliativos se han dado: “En los 14 meses que abarca este informe, se hizo un enorme esfuerzo por paliar las manifestaciones más agudas de la pobreza, tanto en una perspectiva general, a través de una política social activa, como en las aproximaciones particulares recogidas directamente por los servidores públicos y la gobernadora en comunidades de todos los municipios y en las oficinas públicas” (Quinto párrafo de la Introducción).
Para los operadores modernos de la cooperación internacional, el asistencialismo es considerado poco conveniente, ya que sólo representa paliativos -como se reconoce en el informe de gobierno- que no vienen a solucionar los problemas sociales de los individuos o grupos más necesitados de la sociedad. Sólo queda recordar el ofrecimiento oficial: “Mi apoyo a los más humildes no será ni de subsidios ni de derroches, mucho menos de clientelismo o dependencia política”. ¿Usted que opina?
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
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lunes, 27 de octubre de 2008
La legalidad, un asunto pendiente
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
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Recuento de hechos
Hace poco más de un año se prometió que nadie, absolutamente nadie, estaría encima de la ley. De acuerdo con lo que se ha ventilado públicamente, a lo largo de los primeros 14 meses del actual quinquenio, los contrastes en esta materia son muy notorios: persecución contra quienes no comulgan con quienes están en el gobierno e impunidad con quienes son parte de la “nueva mayoría ciudadana”.
Por un lado, se inventaron expedientes contra ex funcionarios, como ocurrió en el caso de la extinta Cousey. Se hizo todo un escándalo mediático con la intención de desacreditar el gobierno anterior, pero luego el acusado salió sin un solo cargo. Queda para la historia la acusación de robo calificado de una presentación de “power point”.
En Sotuta, una turba de priistas causó destrozos en el Palacio y en vez de ejercer acción persecutoria contra los verdaderos responsables, las acusaciones se enfocaron a los denunciantes. Los delincuentes siguen gozando de impunidad.
Otro caso muy comentado fue el de Richard Caballero Tun, quien estuvo preso varios meses, acusado de haber “robado” información, delito que no está tipificado en el código penal y por lo cual ya obtuvo su libertad gracias a un amparo de la justicia federal. Según el afectado lo apresaron sólo porque se negó a firmar su “renuncia voluntaria”.
Por otro lado, en cambio, alto funcionario sigue ocupando un puesto de subsecretario pese al parentesco que tiene con la titular del Ejecutivo, lo que se conoce como nepotismo. Así lo señaló en su momento el Colegio de Abogados. Además que diversos familiares de nuevos funcionarios también tienen puestos en varias dependencias.
El hijo del titular de la entonces SPV, hoy SSP, policía truncó la vida de dos jóvenes en un accidente. Algunos medios no dieron cuenta de este terrible hecho. Al muchacho ni siquiera le hicieron los exámenes de rigor para comprobar su estado y menos fue consignado. En esos mismos días, un señor de edad avanzada ocasionó un accidente que con su triciclo cuando trabajaba. El saldo sólo fue de daños menores, pero fue suficiente para ser remitido a la cárcel en donde estuvo varios días.
También, el hijo del director general del Instituto del Deporte de Yucatán, se vio involucrado en un aparatoso accidente en la carretera Mérida-Progreso, a la altura del fraccionamiento Flamboyanes, en el que falleció uno de sus acompañantes, de 18 años de edad, seleccionado estatal de béisbol. Al igual que el caso anterior el joven implicado se retiró del lugar sin que sea detenido por los elementos policiacos en tanto los hechos se esclarecían.
El dirigente sindical de los Trabajadores de la Secretaría de Salud, identificado con la ola roja del Ejecutivo, al margen de la legalidad, invadió y secuestró las instalaciones del edificio del Hospital de Alta especialidad como medida de presión contra el gobierno federal.
Pese a que las normas fundamentales dicen expresamente que sólo una vez al año los gobernantes pueden hacerse publicidad y sólo con motivo del informe de gobierno, el Ejecutivo gasta varios millones de pesos en un llamado “informe ciudadano”, figura que no existe en el ámbito constitucional. El COFIPE establece que el informe anual de labores no será considerado como propaganda, siempre que la difusión se limite a una vez al año y no exceda de los siete días anteriores y cinco posteriores a la fecha en que se rinda el informe, y que en ningún caso la difusión de tales informes podrá tener fines electorales, ni realizarse dentro del periodo de campaña electoral.
La ley es clara: los plazos para la publicidad deben ser antes y después al día en que se deba rendir el informe constitucional. La violación a la ley consiste en que toda esa publicidad se hizo en agosto, cuando la obligación constitucional de rendir el informe fue el pasado domingo 19.
Tras haber sido acusado de dirigir extorsiones a distribuidores clandestinos de discos “piratas” un subsecretario de Vialidad de la Secretaría de Seguridad Pública, Carlos Ariel Farjat Sánchez fue separado de su cargo. Sin embargo, en vez de investigar y sancionar a este funcionario público, el Ejecutivo lo nombró subsecretario de Fomento Agropecuario y Pesquero.
Recientemente un hijo de distinguido priista, ex senador de la República, se vio envuelto en un lío con policías de un retén. De acuerdo con la versión del Diario, esta persona fue retenida porque los vidrios de su auto estaban con polarizados prohibidos. Con unas cuantas llamadas su papá obtuvo la liberación de su vástago sin problema alguno y sin que lo obliguen a quitar el polarizado como lo han hecho con todos los ciudadanos.
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco Master en
Comunicación Política y Marketing Electoral
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
Recuento de hechos
Hace poco más de un año se prometió que nadie, absolutamente nadie, estaría encima de la ley. De acuerdo con lo que se ha ventilado públicamente, a lo largo de los primeros 14 meses del actual quinquenio, los contrastes en esta materia son muy notorios: persecución contra quienes no comulgan con quienes están en el gobierno e impunidad con quienes son parte de la “nueva mayoría ciudadana”.
Por un lado, se inventaron expedientes contra ex funcionarios, como ocurrió en el caso de la extinta Cousey. Se hizo todo un escándalo mediático con la intención de desacreditar el gobierno anterior, pero luego el acusado salió sin un solo cargo. Queda para la historia la acusación de robo calificado de una presentación de “power point”.
En Sotuta, una turba de priistas causó destrozos en el Palacio y en vez de ejercer acción persecutoria contra los verdaderos responsables, las acusaciones se enfocaron a los denunciantes. Los delincuentes siguen gozando de impunidad.
Otro caso muy comentado fue el de Richard Caballero Tun, quien estuvo preso varios meses, acusado de haber “robado” información, delito que no está tipificado en el código penal y por lo cual ya obtuvo su libertad gracias a un amparo de la justicia federal. Según el afectado lo apresaron sólo porque se negó a firmar su “renuncia voluntaria”.
Por otro lado, en cambio, alto funcionario sigue ocupando un puesto de subsecretario pese al parentesco que tiene con la titular del Ejecutivo, lo que se conoce como nepotismo. Así lo señaló en su momento el Colegio de Abogados. Además que diversos familiares de nuevos funcionarios también tienen puestos en varias dependencias.
El hijo del titular de la entonces SPV, hoy SSP, policía truncó la vida de dos jóvenes en un accidente. Algunos medios no dieron cuenta de este terrible hecho. Al muchacho ni siquiera le hicieron los exámenes de rigor para comprobar su estado y menos fue consignado. En esos mismos días, un señor de edad avanzada ocasionó un accidente que con su triciclo cuando trabajaba. El saldo sólo fue de daños menores, pero fue suficiente para ser remitido a la cárcel en donde estuvo varios días.
También, el hijo del director general del Instituto del Deporte de Yucatán, se vio involucrado en un aparatoso accidente en la carretera Mérida-Progreso, a la altura del fraccionamiento Flamboyanes, en el que falleció uno de sus acompañantes, de 18 años de edad, seleccionado estatal de béisbol. Al igual que el caso anterior el joven implicado se retiró del lugar sin que sea detenido por los elementos policiacos en tanto los hechos se esclarecían.
El dirigente sindical de los Trabajadores de la Secretaría de Salud, identificado con la ola roja del Ejecutivo, al margen de la legalidad, invadió y secuestró las instalaciones del edificio del Hospital de Alta especialidad como medida de presión contra el gobierno federal.
Pese a que las normas fundamentales dicen expresamente que sólo una vez al año los gobernantes pueden hacerse publicidad y sólo con motivo del informe de gobierno, el Ejecutivo gasta varios millones de pesos en un llamado “informe ciudadano”, figura que no existe en el ámbito constitucional. El COFIPE establece que el informe anual de labores no será considerado como propaganda, siempre que la difusión se limite a una vez al año y no exceda de los siete días anteriores y cinco posteriores a la fecha en que se rinda el informe, y que en ningún caso la difusión de tales informes podrá tener fines electorales, ni realizarse dentro del periodo de campaña electoral.
La ley es clara: los plazos para la publicidad deben ser antes y después al día en que se deba rendir el informe constitucional. La violación a la ley consiste en que toda esa publicidad se hizo en agosto, cuando la obligación constitucional de rendir el informe fue el pasado domingo 19.
Tras haber sido acusado de dirigir extorsiones a distribuidores clandestinos de discos “piratas” un subsecretario de Vialidad de la Secretaría de Seguridad Pública, Carlos Ariel Farjat Sánchez fue separado de su cargo. Sin embargo, en vez de investigar y sancionar a este funcionario público, el Ejecutivo lo nombró subsecretario de Fomento Agropecuario y Pesquero.
Recientemente un hijo de distinguido priista, ex senador de la República, se vio envuelto en un lío con policías de un retén. De acuerdo con la versión del Diario, esta persona fue retenida porque los vidrios de su auto estaban con polarizados prohibidos. Con unas cuantas llamadas su papá obtuvo la liberación de su vástago sin problema alguno y sin que lo obliguen a quitar el polarizado como lo han hecho con todos los ciudadanos.
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domingo, 19 de octubre de 2008
¿Un Estado sin oposición?
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
Que todos se callen
Tal parece que las pretensiones del actual Ejecutivo es que la oposición no exista. Señales de lo que es un gobierno autoritario. Todo parece indicar que cualquier cosa que se señale será calificado como “revolucioncita” -así de despectivo- de cualquier partido, agrupación o de cualquier ciudadano.
Cualquier cosa que se señale contra la autoridad estatal, así sea una crítica responsable y constructiva será calificado como “intento de politizar”. Así fue desde el inicio y ahora más porque “es una estrategia por las cercanía de las elecciones federales”. Y cuando pasen éstas se seguirá diciendo que los partidos quieren sacar “raja política” con cualquier señalamiento o denuncia.
Parece que los denuncias hechas a la autoridad estatal sobre los problemas financieros por falta de liquidez o sobre el desorden interno que existe en esta administración -como lo señaló el propio secretario de Hacienda- no fue del gusto de muchos quienes integran la “nueva mayoría ciudadana”.
En este caso concreto, el PAN adopta una posición a consecuencia de una información pública, que, según comentarios de varias personas cercanas a los círculos del Palacio de Gobierno, si esa información llegó a los medios fue por una filtración de alguien de ahí mismo.
Lo que algunos autores de libros sobre comunicación política dicen que el llamado “periodismo de investigación”, en materia política, no es otra cosa que la filtración originada desde el oficialismo.
Las cosas andan bien en el Palacio, ya sea porque existen problemas de liquidez o porque no hay orden interno en el manejo administrativo de las dependencias. Cualquiera que sea al caso, se trata de una situación de interés público porque están de por medio los recursos públicos; es decir, el dinero de todos.
En cuanto a la postura que han asumido los partidos de oposición en relación con el asunto de las pretendidas reformas a las leyes para que el Ejecutivo pueda contratar créditos sin autorización del Congreso, ya fue considerado como una actitud “que frena el desarrollo del Estado”.
¿Es un freno al desarrollo del Estado poner candados a una autoridad que a cambio de gastar decenas de millones de pesos en la imagen de una persona ahora tenga problemas de liquidez?, ¿Hay desarrollo en el Estado?
¿Es un buen ejercicio de los recursos pensar e insistir en la realización de un proyecto como el tren bala o rápido, que implicará cientos de millones de pesos, justo cuando todo el mundo se encuentra en una grave crisis económica?, ¿Y el asunto de la pobreza es o no parte de la sensibilidad social de la que se presume?, ¿Con pavitos y zapatos se combate a la pobreza?, los yucatecos seguirán siendo más pobres ¡pero con tren bala que presumir!
No hablemos de politizar los asuntos públicos, porque los asuntos públicos son en esencia parte de la política. Hablemos de partidizar las determinadas coyunturas.
Hablar como gobernante de la “nueva mayoría ciudadana”, una frase de campaña electoral, es una forma de partidizar los asuntos públicos. Entrometerse en las elecciones estudiantiles, según denuncias de los propios futuros profesionales, es otra forma de partidizar los asuntos públicos. Aprovechar los cargos para confeccionar placas para los automotores con los colores distintivos de un partido, también es una forma de partidizar los cuestiones públicas.
La retención y liberación del hijo de un distinguido priista también es una forma de partidizar la vida pública. Si el interfecto hubiera sido un ciudadano que no forme parte de “la nueva mayoría ciudadana”, seguro que la historia hubiera sido completamente diferente. Y surge de nuevo la pregunta ¿no que nadie encima de la ley?
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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Que todos se callen
Tal parece que las pretensiones del actual Ejecutivo es que la oposición no exista. Señales de lo que es un gobierno autoritario. Todo parece indicar que cualquier cosa que se señale será calificado como “revolucioncita” -así de despectivo- de cualquier partido, agrupación o de cualquier ciudadano.
Cualquier cosa que se señale contra la autoridad estatal, así sea una crítica responsable y constructiva será calificado como “intento de politizar”. Así fue desde el inicio y ahora más porque “es una estrategia por las cercanía de las elecciones federales”. Y cuando pasen éstas se seguirá diciendo que los partidos quieren sacar “raja política” con cualquier señalamiento o denuncia.
Parece que los denuncias hechas a la autoridad estatal sobre los problemas financieros por falta de liquidez o sobre el desorden interno que existe en esta administración -como lo señaló el propio secretario de Hacienda- no fue del gusto de muchos quienes integran la “nueva mayoría ciudadana”.
En este caso concreto, el PAN adopta una posición a consecuencia de una información pública, que, según comentarios de varias personas cercanas a los círculos del Palacio de Gobierno, si esa información llegó a los medios fue por una filtración de alguien de ahí mismo.
Lo que algunos autores de libros sobre comunicación política dicen que el llamado “periodismo de investigación”, en materia política, no es otra cosa que la filtración originada desde el oficialismo.
Las cosas andan bien en el Palacio, ya sea porque existen problemas de liquidez o porque no hay orden interno en el manejo administrativo de las dependencias. Cualquiera que sea al caso, se trata de una situación de interés público porque están de por medio los recursos públicos; es decir, el dinero de todos.
En cuanto a la postura que han asumido los partidos de oposición en relación con el asunto de las pretendidas reformas a las leyes para que el Ejecutivo pueda contratar créditos sin autorización del Congreso, ya fue considerado como una actitud “que frena el desarrollo del Estado”.
¿Es un freno al desarrollo del Estado poner candados a una autoridad que a cambio de gastar decenas de millones de pesos en la imagen de una persona ahora tenga problemas de liquidez?, ¿Hay desarrollo en el Estado?
¿Es un buen ejercicio de los recursos pensar e insistir en la realización de un proyecto como el tren bala o rápido, que implicará cientos de millones de pesos, justo cuando todo el mundo se encuentra en una grave crisis económica?, ¿Y el asunto de la pobreza es o no parte de la sensibilidad social de la que se presume?, ¿Con pavitos y zapatos se combate a la pobreza?, los yucatecos seguirán siendo más pobres ¡pero con tren bala que presumir!
No hablemos de politizar los asuntos públicos, porque los asuntos públicos son en esencia parte de la política. Hablemos de partidizar las determinadas coyunturas.
Hablar como gobernante de la “nueva mayoría ciudadana”, una frase de campaña electoral, es una forma de partidizar los asuntos públicos. Entrometerse en las elecciones estudiantiles, según denuncias de los propios futuros profesionales, es otra forma de partidizar los asuntos públicos. Aprovechar los cargos para confeccionar placas para los automotores con los colores distintivos de un partido, también es una forma de partidizar los cuestiones públicas.
La retención y liberación del hijo de un distinguido priista también es una forma de partidizar la vida pública. Si el interfecto hubiera sido un ciudadano que no forme parte de “la nueva mayoría ciudadana”, seguro que la historia hubiera sido completamente diferente. Y surge de nuevo la pregunta ¿no que nadie encima de la ley?
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
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sábado, 11 de octubre de 2008
No hay visos de enmienda
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
Populismo y relumbrón
Parece que la situación no tiene remedio y no hay visos de que vaya a cambiar. A poco más de un año de que se inició el quinquenio del actual Poder Ejecutivo todo sigue igual: populismo, asistencialismo y clientelismo por un lado, y los intentos de relumbrón por el otro.
Bicicletas para los jóvenes, zapatos para los niños, colchas para las personas de la tercera edad, beneficios para algunos empresarios. Y en el extremo: tren rápido, cuya construcción implicaría millonarios recursos pero sin impacto en los problemas graves de la gente.
De acuerdo con publicaciones del Diario, el secretario de Planeación y Presupuesto, Armando Baqueiro Cárdenas, la primera parte del estudio costó entre 6 y 7 millones de pesos, y agregó que “si decidimos hacer el estudio de factibilidad, el costo aumentaría de tres a cuatro millones de pesos más”.
En la misma nota se señaló que el funcionario no informó de dónde procederán los recursos para financiar la investigación, pero que la gobernadora Ivonne Ortega declaró en enero que el Banco Mundial invertiría 8 millones de pesos en ese estudio. El asistencialismo por un lado y la obra de relumbrón por el otro.
De acuerdo con encuestas realizadas, los principales problemas que afrontan los yucatecos son: la pobreza, el desempleo y muy recientemente, algo que no era de los yucatecos: la inseguridad.
Queda claro que no es con bicicletas ni con colchas ni con zapatos como se resolverán problemas tan graves como la pobreza y el desempleo.
Sería interesante que nos digan en qué medida o en qué porcentaje los programas asistencialistas han logrado disminuir los índices de la pobreza y/o del desempleo. Dar apoyos quizá no sea tan malo, lo malo es que prácticamente todas las acciones de gobierno estén enfocadas a ello.
¿Y el tren rápido?, ¿Qué papel jugará en la solución de los problemas yucatecos?, ¿Quién lo pidió?, ¿Es una demanda social?, ¿Es una necesidad real o una necesidad sentida de los ciudadanos?, ¿Qué problema o que problemas graves se estarían resolviendo con su construcción?, ¿Insistir en un proyecto tan costoso como éste es pensar y actuar con austeridad?, ¿Es una forma correcta de ejercer los recursos cuando probadamente se necesitan para otros rubros realmente necesarios?
Antes de pensar en trivialidades surgidas de las ocurrencias, que implican el gasto de cientos de millones de pesos, deberían atenderse los problemas reales y/o las necesidades más sentidas de la gente.
En el caso de la inseguridad, que ya es un padecimiento real para los yucatecos, no figuró en la lista de peticiones hechas por el Ejecutivo ante la Cámara de Diputados. ¿Por qué?, ¿Es un asunto menor?, ¿Se dejará todo al gobierno federal?, ¿No hay algún plan concreto en este rubro para 2009?
En suma, considero que cuando ya estén resueltos los problemas de inseguridad, de desempleo y de pobreza en el Estado, entonces se podría pensar en otro tipo de proyectos. Lo primero es lo primero, y aquí se está dando mucha importancia a acciones que no representan soluciones a las altas expectativas de los yucatecos.
Luego nos preguntamos porqué en Yucatán existe tanta pobreza y tantos problemas sociales. Esto es lo que se debe medir, no la imagen ni la popularidad… Esto no nos sirve para nada.
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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Populismo y relumbrón
Parece que la situación no tiene remedio y no hay visos de que vaya a cambiar. A poco más de un año de que se inició el quinquenio del actual Poder Ejecutivo todo sigue igual: populismo, asistencialismo y clientelismo por un lado, y los intentos de relumbrón por el otro.
Bicicletas para los jóvenes, zapatos para los niños, colchas para las personas de la tercera edad, beneficios para algunos empresarios. Y en el extremo: tren rápido, cuya construcción implicaría millonarios recursos pero sin impacto en los problemas graves de la gente.
De acuerdo con publicaciones del Diario, el secretario de Planeación y Presupuesto, Armando Baqueiro Cárdenas, la primera parte del estudio costó entre 6 y 7 millones de pesos, y agregó que “si decidimos hacer el estudio de factibilidad, el costo aumentaría de tres a cuatro millones de pesos más”.
En la misma nota se señaló que el funcionario no informó de dónde procederán los recursos para financiar la investigación, pero que la gobernadora Ivonne Ortega declaró en enero que el Banco Mundial invertiría 8 millones de pesos en ese estudio. El asistencialismo por un lado y la obra de relumbrón por el otro.
De acuerdo con encuestas realizadas, los principales problemas que afrontan los yucatecos son: la pobreza, el desempleo y muy recientemente, algo que no era de los yucatecos: la inseguridad.
Queda claro que no es con bicicletas ni con colchas ni con zapatos como se resolverán problemas tan graves como la pobreza y el desempleo.
Sería interesante que nos digan en qué medida o en qué porcentaje los programas asistencialistas han logrado disminuir los índices de la pobreza y/o del desempleo. Dar apoyos quizá no sea tan malo, lo malo es que prácticamente todas las acciones de gobierno estén enfocadas a ello.
¿Y el tren rápido?, ¿Qué papel jugará en la solución de los problemas yucatecos?, ¿Quién lo pidió?, ¿Es una demanda social?, ¿Es una necesidad real o una necesidad sentida de los ciudadanos?, ¿Qué problema o que problemas graves se estarían resolviendo con su construcción?, ¿Insistir en un proyecto tan costoso como éste es pensar y actuar con austeridad?, ¿Es una forma correcta de ejercer los recursos cuando probadamente se necesitan para otros rubros realmente necesarios?
Antes de pensar en trivialidades surgidas de las ocurrencias, que implican el gasto de cientos de millones de pesos, deberían atenderse los problemas reales y/o las necesidades más sentidas de la gente.
En el caso de la inseguridad, que ya es un padecimiento real para los yucatecos, no figuró en la lista de peticiones hechas por el Ejecutivo ante la Cámara de Diputados. ¿Por qué?, ¿Es un asunto menor?, ¿Se dejará todo al gobierno federal?, ¿No hay algún plan concreto en este rubro para 2009?
En suma, considero que cuando ya estén resueltos los problemas de inseguridad, de desempleo y de pobreza en el Estado, entonces se podría pensar en otro tipo de proyectos. Lo primero es lo primero, y aquí se está dando mucha importancia a acciones que no representan soluciones a las altas expectativas de los yucatecos.
Luego nos preguntamos porqué en Yucatán existe tanta pobreza y tantos problemas sociales. Esto es lo que se debe medir, no la imagen ni la popularidad… Esto no nos sirve para nada.
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sábado, 4 de octubre de 2008
La cultura de la dádiva
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
Un grave daño para Yucatán
Hace algunos años, cuando siendo reportero y tuve la oportunidad de cubrir giras de campañas electorales, recuerdo que al primer contacto que tenían los candidatos y candidatas con la gente la pregunta recurrente era: ¿Qué me vas a dar?
Tras la negativa de otorgar dinero o cualquier otra cosa en especie, de inmediato se reproducían los reproches: “¡Por eso no ganan! ¡Los otros sí nos dan!
En efecto, los tricolores si les daban y les siguen dando kilos de carne, coas, zapatos, colchas, bicicletas, lavadoras y ¡así son felices! ¿Así son felices? Quizá por unas horas ¿Y luego?
¿Dejan de ser pobres los pobres cuando reciben zapatos? Se les rompen y ¿luego? Reciben otros ¿Y luego?... seguirán siendo pobres porque no tienen la forma de obtener por sí mismos sus propios satisfactores. Lo mismo pasa con cualquier otra dádiva.
Yo preguntaría ¿en que porcentaje ha bajado la pobreza gracias al reparto de los zapatos y demás cosas? ¿En verdad alguien puede creer que algún día se acabará la pobreza con acciones más pobres que la pobreza?
Toda una vida de reparto de dádivas (cosas que se dan gratuitamente) electorales (con intención de obtener votos a cambio) es lo que ha sumido a nuestra sociedad en la miseria.
En esos años de hegemonía total del revolucionario, nadie podría creer que el PAN podría acceder al gobierno ya que aquél era el único que contaba con los recursos económicos (el erario) para darse el lujo de dar cualquier clase de dádiva.
Como una manera de contrarrestar esa situación de la propia sociedad surgió la frase de “agarra lo que te dan pero vota por el PAN”. Y el argumento era agárralo sin temor a sentirte humillado porque en realidad no es gratis, fue comprado con el erario público, es decir de nuestras contribuciones.
También surgió la frase de “despensa mata obra”. En los tres años anteriores, se hicieron obras públicas como jamás se había visto en el interior del Estado y sin embargo, no se pudieron refrendar triunfos electorales, a consecuencia del reparto de dádivas horas antes de la jornada electoral.
A pesar de todo, poco a poco cada vez más gente ha abierto los ojos y ha comprendido que su voto en las urnas vale mucho más que un simple caldo de chocolomo o un par de zapatos. Aunado a otros tantos factores, fue que el PRI comenzó a perder espacios, pese al reparto de miles de artefactos.
Como simple botón de muestra, en las elecciones municipales de Mérida, cuando por primera vez ganó el PAN, a principios de los años 90, no hubo elector que no comiera cochinita ese domingo, y sin embargo, los resultados les fueron desfavorables.
La lucha contra ese mal social no está acabada, hoy día, tristemente palpamos que incluso hay panistas, algunos dirigentes, que ya son proclives a sacar al pequeño priísta que llevan dentro (como decía Carlos Castillo Peraza) y ponerse a repartir cosas como si este fuese el fin de la política.
Cabe aclarar que la mayoría de estos militantes entiende que este tipo de prácticas son contrarias a lo que los fundadores del PAN deseaban para la sociedad, y que va contra el principio “respeto a la inminente dignidad de la persona humana”.
Es importante mencionar que la dádiva, no es un mal privativo para la gente humilde, porque también ha involucrado a empresarios y profesionales. ¿Y la sociedad organizada que dice al respecto? ¿Las asociaciones y agrupaciones sociales están de acuerdo en que la pobreza y los grandes y graves problemas sociales se combaten con dádivas? Si no, ¿por qué no dicen algo al respecto?
La cultura de la dádiva, esa que tanto daño ha causado a los yucatecos, triste y lamentablemente sigue vigente y en vez de hacer algo por combatirla, desde el oficialismo se sigue alimentando y profundizando más y más entre la gente más necesitada, pero también entre mucha gente encumbrada económicamente.
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
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Un grave daño para Yucatán
Hace algunos años, cuando siendo reportero y tuve la oportunidad de cubrir giras de campañas electorales, recuerdo que al primer contacto que tenían los candidatos y candidatas con la gente la pregunta recurrente era: ¿Qué me vas a dar?
Tras la negativa de otorgar dinero o cualquier otra cosa en especie, de inmediato se reproducían los reproches: “¡Por eso no ganan! ¡Los otros sí nos dan!
En efecto, los tricolores si les daban y les siguen dando kilos de carne, coas, zapatos, colchas, bicicletas, lavadoras y ¡así son felices! ¿Así son felices? Quizá por unas horas ¿Y luego?
¿Dejan de ser pobres los pobres cuando reciben zapatos? Se les rompen y ¿luego? Reciben otros ¿Y luego?... seguirán siendo pobres porque no tienen la forma de obtener por sí mismos sus propios satisfactores. Lo mismo pasa con cualquier otra dádiva.
Yo preguntaría ¿en que porcentaje ha bajado la pobreza gracias al reparto de los zapatos y demás cosas? ¿En verdad alguien puede creer que algún día se acabará la pobreza con acciones más pobres que la pobreza?
Toda una vida de reparto de dádivas (cosas que se dan gratuitamente) electorales (con intención de obtener votos a cambio) es lo que ha sumido a nuestra sociedad en la miseria.
En esos años de hegemonía total del revolucionario, nadie podría creer que el PAN podría acceder al gobierno ya que aquél era el único que contaba con los recursos económicos (el erario) para darse el lujo de dar cualquier clase de dádiva.
Como una manera de contrarrestar esa situación de la propia sociedad surgió la frase de “agarra lo que te dan pero vota por el PAN”. Y el argumento era agárralo sin temor a sentirte humillado porque en realidad no es gratis, fue comprado con el erario público, es decir de nuestras contribuciones.
También surgió la frase de “despensa mata obra”. En los tres años anteriores, se hicieron obras públicas como jamás se había visto en el interior del Estado y sin embargo, no se pudieron refrendar triunfos electorales, a consecuencia del reparto de dádivas horas antes de la jornada electoral.
A pesar de todo, poco a poco cada vez más gente ha abierto los ojos y ha comprendido que su voto en las urnas vale mucho más que un simple caldo de chocolomo o un par de zapatos. Aunado a otros tantos factores, fue que el PRI comenzó a perder espacios, pese al reparto de miles de artefactos.
Como simple botón de muestra, en las elecciones municipales de Mérida, cuando por primera vez ganó el PAN, a principios de los años 90, no hubo elector que no comiera cochinita ese domingo, y sin embargo, los resultados les fueron desfavorables.
La lucha contra ese mal social no está acabada, hoy día, tristemente palpamos que incluso hay panistas, algunos dirigentes, que ya son proclives a sacar al pequeño priísta que llevan dentro (como decía Carlos Castillo Peraza) y ponerse a repartir cosas como si este fuese el fin de la política.
Cabe aclarar que la mayoría de estos militantes entiende que este tipo de prácticas son contrarias a lo que los fundadores del PAN deseaban para la sociedad, y que va contra el principio “respeto a la inminente dignidad de la persona humana”.
Es importante mencionar que la dádiva, no es un mal privativo para la gente humilde, porque también ha involucrado a empresarios y profesionales. ¿Y la sociedad organizada que dice al respecto? ¿Las asociaciones y agrupaciones sociales están de acuerdo en que la pobreza y los grandes y graves problemas sociales se combaten con dádivas? Si no, ¿por qué no dicen algo al respecto?
La cultura de la dádiva, esa que tanto daño ha causado a los yucatecos, triste y lamentablemente sigue vigente y en vez de hacer algo por combatirla, desde el oficialismo se sigue alimentando y profundizando más y más entre la gente más necesitada, pero también entre mucha gente encumbrada económicamente.
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
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lunes, 29 de septiembre de 2008
La inseguridad en Yucatán
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
El remedio puede ser peor que el mal
La psicosis que se ha generado en Yucatán a consecuencia de los sucesos relacionados con la delincuencia, podría aumentar de manera considerable si la actuación de las autoridades sigue siendo imprudente.
La detención y exhibición de 15 empleados de conocida empresa avícola puede ser el inicio de una serie de atropellos contra la gente que, sin deberla ni temerla, tiene que sufrir las graves consecuencias de un error gubernamental.
Ya el Colegio de Abogados de Yucatán, de acuerdo con publicación en el Diario el jueves 25 pasado, censuró la forma en que fueron detenidos y exhibidos los 15 fuereños que trabajan para la empresa jalisciense, quienes quedaron libres al no encontrárseles vínculos con la delincuencia.El propio Colegio, en voz de su presidenta Melba Méndez Fernández, advirtió que a esas personas se les perjudicó al ser exhibidos como delincuentes, subrayando que no se puede combatir el crimen con ilegalidades y que las autoridades deben ser profesionales en su trabajo.
El sábado 27, de acuerdo con un reporte del Diario, la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) habría advertido que a pesar de esa errónea detención llevada al cabo en los municipios de Tecoh y Hoctún, volverá a actuar “de forma contundente ante las denuncias de los buenos ciudadanos.Y, en la misma nota, se agregó que la propia autoridad señaló que “no podemos olvidar que estamos en un momento decisivo para asegurar que Yucatán siga siendo un estado de armonía, seguridad y tranquilidad, y por ello no podemos bajar la guardia”.
Se trata de una situación sumamente delicada, que requiere de la prudencia de todos quienes formamos parte de una sociedad. Así como es reprochable la actitud de personas que han generado psicosis con avisos falsos de bombas u otras versiones que han asustado a la gente, también lo es que quienes deberían proteger a los ciudadanos actúen muy a la ligera.
La pregunta es ¿Por qué tienen que ser los ciudadanos quienes finalmente salgan majados en situaciones como éstas?
Primero fue el retiro de los polarizados, medida que causó la molestia y la incomodidad de miles de yucatecos, principalmente meridanos. Realmente, se trató de una acción muy cuestionada por profesionales del derecho ya que se estaría violando la garantía constitucional de que nadie puede ser molestado en sus persona, papeles, posesiones o propiedades, sino es mediante resolución judicial fundada y motivada.
Si la actuación de quienes tienen a su cargo la seguridad de los ciudadanos -en cualquier parte del país o del planeta- no es prudente, es muy probable que el remedio sea mucho peor que la enfermedad, ya que al rato cualquiera podría ser tratado y exhibido como delincuente y luego venga el consabido “disculpe usted”. Así no creo que se devuelva la seguridad y la tranquilidad a los ciudadanos.
¿Se imaginan la terrible experiencia que habrán pasado esas personas?, ojala que esa versión de fuente no identificada de que la policía seguirá actuando igual como lo hizo recientemente en los casos de llamadas anónimas no sea real.
Es muy loable la participación ciudadana de la gente, al hacer este tipo de denuncias, pero así como pueden ser bien intencionadas, también pueden ir en otro sentido. Sí a la denuncia social, pero no a los abusos de poder.
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
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El remedio puede ser peor que el mal
La psicosis que se ha generado en Yucatán a consecuencia de los sucesos relacionados con la delincuencia, podría aumentar de manera considerable si la actuación de las autoridades sigue siendo imprudente.
La detención y exhibición de 15 empleados de conocida empresa avícola puede ser el inicio de una serie de atropellos contra la gente que, sin deberla ni temerla, tiene que sufrir las graves consecuencias de un error gubernamental.
Ya el Colegio de Abogados de Yucatán, de acuerdo con publicación en el Diario el jueves 25 pasado, censuró la forma en que fueron detenidos y exhibidos los 15 fuereños que trabajan para la empresa jalisciense, quienes quedaron libres al no encontrárseles vínculos con la delincuencia.El propio Colegio, en voz de su presidenta Melba Méndez Fernández, advirtió que a esas personas se les perjudicó al ser exhibidos como delincuentes, subrayando que no se puede combatir el crimen con ilegalidades y que las autoridades deben ser profesionales en su trabajo.
El sábado 27, de acuerdo con un reporte del Diario, la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) habría advertido que a pesar de esa errónea detención llevada al cabo en los municipios de Tecoh y Hoctún, volverá a actuar “de forma contundente ante las denuncias de los buenos ciudadanos.Y, en la misma nota, se agregó que la propia autoridad señaló que “no podemos olvidar que estamos en un momento decisivo para asegurar que Yucatán siga siendo un estado de armonía, seguridad y tranquilidad, y por ello no podemos bajar la guardia”.
Se trata de una situación sumamente delicada, que requiere de la prudencia de todos quienes formamos parte de una sociedad. Así como es reprochable la actitud de personas que han generado psicosis con avisos falsos de bombas u otras versiones que han asustado a la gente, también lo es que quienes deberían proteger a los ciudadanos actúen muy a la ligera.
La pregunta es ¿Por qué tienen que ser los ciudadanos quienes finalmente salgan majados en situaciones como éstas?
Primero fue el retiro de los polarizados, medida que causó la molestia y la incomodidad de miles de yucatecos, principalmente meridanos. Realmente, se trató de una acción muy cuestionada por profesionales del derecho ya que se estaría violando la garantía constitucional de que nadie puede ser molestado en sus persona, papeles, posesiones o propiedades, sino es mediante resolución judicial fundada y motivada.
Si la actuación de quienes tienen a su cargo la seguridad de los ciudadanos -en cualquier parte del país o del planeta- no es prudente, es muy probable que el remedio sea mucho peor que la enfermedad, ya que al rato cualquiera podría ser tratado y exhibido como delincuente y luego venga el consabido “disculpe usted”. Así no creo que se devuelva la seguridad y la tranquilidad a los ciudadanos.
¿Se imaginan la terrible experiencia que habrán pasado esas personas?, ojala que esa versión de fuente no identificada de que la policía seguirá actuando igual como lo hizo recientemente en los casos de llamadas anónimas no sea real.
Es muy loable la participación ciudadana de la gente, al hacer este tipo de denuncias, pero así como pueden ser bien intencionadas, también pueden ir en otro sentido. Sí a la denuncia social, pero no a los abusos de poder.
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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lunes, 22 de septiembre de 2008
¿Respetamos a nuestro Himno Nacional Mexicano?
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
154 aniversario
El Himno Nacional Mexicano, composición musical de Jaime Nunó, constituye una hermosa obra, que, no obstante la complejidad de su interpretación, debería ser interpretada tal y como fue escrita.
Nuestro Himno es una pieza universal plasmada en una partitura en donde las notas y demás signos musicales indican cómo debe ser interpretada en cuanto a velocidad, en cuanto a tiempos, en cuanto a la gravedad o agudez de las notas, en cuanto a matices y en cuanto a ligaduras o melismas -que vienen a adornar la pieza-, entre muchas otras cosas.
Lamentablemente, son muy pocas personas que conocen en realidad esto. Cada quien lo interpreta como cree o como puede. Es cierto que en las escuelas, incluyendo las bilingües, existen concursos en los que se califican algunos de estos aspectos, pero a todas luces resulta insuficiente.
¿Hay la obligación o no de conocer y de interpretar musicalmente nuestro Himno Nacional? Quizá la respuesta sea: no soy cantante y menos músico profesional. ¿Es ésta argumentación suficiente para no conocer al menos que estamos mal interpretando uno de nuestros símbolos patrios? Sin embargo, la ley sobre los símbolos patrios sí obliga a todos puesto que la partitura está señalada, en el artículo 58, como documento oficial.
Considero que la falta de respeto a los signos musicales plasmados en la partitura del Himno constituye una falta de respeto al símbolo patrio, por la sencilla razón de que lo que se escucha no es lo que está plasmado en el documento.
Interpretar el Himno Nacional Mexicano a “medias” es como leer un documento de texto -no obstante que esté bien escrito- sin tomar en consideración todas las normas ortográficas de puntuación, sintaxis, etc. Muchas veces, al cambiar un punto se dice algo totalmente diferente a lo que realmente está escrito. Exactamente igual o peor pasa en una partitura.
El Himno Nacional es hermoso porque precisamente se compuso con muchos recursos musicales: la amplitud de la entonación, ya que va de notas muy graves hasta muy agudas; el cromatismo en varios de sus fragmentos (y retiemble en sus centros la tierra); las ligaduras (al grito-o de guerra) y los melismas -grupo de notas ejecutadas en un mismo tiempo- (por el de-e-e-do de Dios), la modulación de un tono (Do Mayor) a otro (Mi bemol Mayor). Cierto que no es nada fácil, pero no estamos hablando de cualquier cosa, estamos hablando de un símbolo de nuestra patria tutelado por la ley.
Los Símbolos Patrios representan el más alto homenaje a nuestra esencia popular, por constituir el crisol de la historia de México que nos alecciona, y por ser expresión viva de los mexicanos. El Escudo, la Bandera, y el Himno Nacionales y la Constitución de la República son expresiones auténticas de nuestros orígenes y significan, por encima de cualquier distinción o diferencia particular o de grupo, los valores que nos caracterizan como una Nación unida.
En 1821 surgió la aspiración de contar con un canto cívico que tuviera significado nacional. En ese entonces se pensó en una marcha, en una canción patriótica o en un canto épico. La concepción de un Himno Nacional maduró tiempo después. El 12 de noviembre de 1853, se publicó en el Diario Oficial la convocatoria para la composición de un Himno Nacional, firmada por Miguel Lerdo de Tejada. En el Diario Oficial del 5 de febrero de 1854 se emitió el dictamen del Jurado Calificador a favor del poeta Francisco González Bocanegra.
En la obra de González Bocanegra destaca el fervor cívico y la patria como razón de ser del Himno. El autor logró reunir en su obra las aspiraciones libertarias del pueblo de México, en defensa de la soberanía nacional y el sentido histórico de su época. El Himno Nacional, con el texto de Francisco González Bocanegra y la música del Jaime Nunó, fue interpretado por vez primera en las festividades patrias del 15 de septiembre de 1854, en el Teatro Santa Anna, posteriormente Teatro Nacional.
Entonces, tomando en consideración los anteriores apuntes históricos ¿Debemos o no conocer tal cual está escrito -musicalmente hablando- el Himno Nacional Mexicano? ¿Nos da flojera hacerlo? ¿Seguiremos con las mismas justificaciones de que no soy cantante o no soy músico profesional?
Pero no me hagan caso, usted amable lector observe a todos los mexicanos, desde autoridades de todos los niveles hasta empresarios, profesionales, políticos, campesinos y ciudadanos en general, cómo interpretan nuestro Himno. Véanlo en los eventos en vivo o en la televisión, y ustedes califiquen si lo “interpretan” con fervor patrio o apenas mueven los labios simulando que lo hacen.
Faltaría que, aunque se haga con fervor, sea una auténtica interpretación de lo que dicen las partituras. Entonces podremos afirmar que estamos respetando uno de nuestros símbolos patrios. Por cierto, ¿quién se acordó del 154 aniversario de la primera interpretación de nuestro Himno que se cumplió precisamente el 15 de septiembre pasado?
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
154 aniversario
El Himno Nacional Mexicano, composición musical de Jaime Nunó, constituye una hermosa obra, que, no obstante la complejidad de su interpretación, debería ser interpretada tal y como fue escrita.
Nuestro Himno es una pieza universal plasmada en una partitura en donde las notas y demás signos musicales indican cómo debe ser interpretada en cuanto a velocidad, en cuanto a tiempos, en cuanto a la gravedad o agudez de las notas, en cuanto a matices y en cuanto a ligaduras o melismas -que vienen a adornar la pieza-, entre muchas otras cosas.
Lamentablemente, son muy pocas personas que conocen en realidad esto. Cada quien lo interpreta como cree o como puede. Es cierto que en las escuelas, incluyendo las bilingües, existen concursos en los que se califican algunos de estos aspectos, pero a todas luces resulta insuficiente.
¿Hay la obligación o no de conocer y de interpretar musicalmente nuestro Himno Nacional? Quizá la respuesta sea: no soy cantante y menos músico profesional. ¿Es ésta argumentación suficiente para no conocer al menos que estamos mal interpretando uno de nuestros símbolos patrios? Sin embargo, la ley sobre los símbolos patrios sí obliga a todos puesto que la partitura está señalada, en el artículo 58, como documento oficial.
Considero que la falta de respeto a los signos musicales plasmados en la partitura del Himno constituye una falta de respeto al símbolo patrio, por la sencilla razón de que lo que se escucha no es lo que está plasmado en el documento.
Interpretar el Himno Nacional Mexicano a “medias” es como leer un documento de texto -no obstante que esté bien escrito- sin tomar en consideración todas las normas ortográficas de puntuación, sintaxis, etc. Muchas veces, al cambiar un punto se dice algo totalmente diferente a lo que realmente está escrito. Exactamente igual o peor pasa en una partitura.
El Himno Nacional es hermoso porque precisamente se compuso con muchos recursos musicales: la amplitud de la entonación, ya que va de notas muy graves hasta muy agudas; el cromatismo en varios de sus fragmentos (y retiemble en sus centros la tierra); las ligaduras (al grito-o de guerra) y los melismas -grupo de notas ejecutadas en un mismo tiempo- (por el de-e-e-do de Dios), la modulación de un tono (Do Mayor) a otro (Mi bemol Mayor). Cierto que no es nada fácil, pero no estamos hablando de cualquier cosa, estamos hablando de un símbolo de nuestra patria tutelado por la ley.
Los Símbolos Patrios representan el más alto homenaje a nuestra esencia popular, por constituir el crisol de la historia de México que nos alecciona, y por ser expresión viva de los mexicanos. El Escudo, la Bandera, y el Himno Nacionales y la Constitución de la República son expresiones auténticas de nuestros orígenes y significan, por encima de cualquier distinción o diferencia particular o de grupo, los valores que nos caracterizan como una Nación unida.
En 1821 surgió la aspiración de contar con un canto cívico que tuviera significado nacional. En ese entonces se pensó en una marcha, en una canción patriótica o en un canto épico. La concepción de un Himno Nacional maduró tiempo después. El 12 de noviembre de 1853, se publicó en el Diario Oficial la convocatoria para la composición de un Himno Nacional, firmada por Miguel Lerdo de Tejada. En el Diario Oficial del 5 de febrero de 1854 se emitió el dictamen del Jurado Calificador a favor del poeta Francisco González Bocanegra.
En la obra de González Bocanegra destaca el fervor cívico y la patria como razón de ser del Himno. El autor logró reunir en su obra las aspiraciones libertarias del pueblo de México, en defensa de la soberanía nacional y el sentido histórico de su época. El Himno Nacional, con el texto de Francisco González Bocanegra y la música del Jaime Nunó, fue interpretado por vez primera en las festividades patrias del 15 de septiembre de 1854, en el Teatro Santa Anna, posteriormente Teatro Nacional.
Entonces, tomando en consideración los anteriores apuntes históricos ¿Debemos o no conocer tal cual está escrito -musicalmente hablando- el Himno Nacional Mexicano? ¿Nos da flojera hacerlo? ¿Seguiremos con las mismas justificaciones de que no soy cantante o no soy músico profesional?
Pero no me hagan caso, usted amable lector observe a todos los mexicanos, desde autoridades de todos los niveles hasta empresarios, profesionales, políticos, campesinos y ciudadanos en general, cómo interpretan nuestro Himno. Véanlo en los eventos en vivo o en la televisión, y ustedes califiquen si lo “interpretan” con fervor patrio o apenas mueven los labios simulando que lo hacen.
Faltaría que, aunque se haga con fervor, sea una auténtica interpretación de lo que dicen las partituras. Entonces podremos afirmar que estamos respetando uno de nuestros símbolos patrios. Por cierto, ¿quién se acordó del 154 aniversario de la primera interpretación de nuestro Himno que se cumplió precisamente el 15 de septiembre pasado?
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
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sábado, 13 de septiembre de 2008
A 69 años de la fundación del PAN
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
¿Victorias culturales o victorias electorales?
Hoy se conmemora un aniversario más de la fundación del Partido Acción Nacional, instituto que surgió como un auténtico contrapeso contra los abusos del poder y con la misión de lograr una Patria ordenada y generosa y una vida mejor y más digna para todos.
A 69 años de su fundación, es momento oportuno de reflexionar sobre los grandes anhelos de los fundadores y de los luchadores del panismo como Manuel Gómez Morín, Adolfo Chistrilieb, José González Torres, Eutimio Camacho, Efraín González Luna, Carlos Castillo Peraza, Manuel Clouthier del Rincón y Víctor Manuel Correa Rachó, entre muchos otros, que no menciono porque no me alcanzaría el espacio.
El PAN surge sobre la base de cuatro principios: solidaridad, subsidiariedad, bien común y respeto a la inminente dignidad de la persona humana. ¿Por qué es importante señalar esto? Por la sencilla razón de que el partido surgido de los balazos, las traiciones y los asesinatos repartía de todo: dinero, dádivas, empleo y hasta tierras, pero sin democracia y sin el más mínimo respeto a los ciudadanos. Los ciudadanos eran instrumentos para la legitimación de quienes estaban en el poder. El objetivo del revolucionario es, como dijo el diputado Juan Vargas en la Ley de Herodes, “mantenerse por siempre y para siempre en el poder”.
En cambio, el objetivo central e inmediato del PAN no era ganar elecciones y obtener espacios de poder. Su misión era convertir a las personas en ciudadanos con capacidad suficiente para pensar y para decidir en lo individual y de manera colectiva. Era ganar batallas culturales.
Para los fundadores del PAN los espacios de gobierno –de cualquier ámbito- no son otra cosa que los medios o instrumentos desde los cuales se puedan hacer vigentes sus principios y sus valores. Es decir, no se buscaba el poder por el poder, sino el poder para servir.
Desde que el PAN surgió en 1939, en el camino en la lucha por la democracia muchos panistas perdieron su patrimonio, su libertad y en muchos casos hasta la vida, y lo hicieron de manera sacrificada ya que estaban conscientes de que no tendrían espacio alguno en los cargos públicos.
¿Hasta que punto conocemos la historia del PAN?, ¿Entendemos y asumimos lo que los fundadores propusieron para alcanzar una patria ordenada y generosa y una vida mejor y más digna para todos?, ¿Encarnamos los valores?
Hoy día, parece que muchos de quienes forman parte del padrón panista, no se acuerdan, no conocen o lo que podría ser peor, que, no obstante la conocen, no están dispuestos a asumir esta doctrina que dejaron como legado los fundadores. Todos enfocan sus baterías para ganar a costa de lo que sea tal o cual candidatura, y cuando no la obtienen entonces vienen las actitudes priístas. Y peor aún, ya en el puesto público se olvidan de que son panistas y hacen a un lado los estatutos y los principios panistas.
Vale la pena recalcar algunos conceptos vertidos por el presidente nacional del PAN; Germán Martínez Cázares, en su reciente visita a Yucatán con motivo de un homenaje a Carlos Castillo Peraza, en el marco de los festejos del aniversario del PAN, quien entre otras cosas señaló: “No hay nadie que sea depositario de los principios de doctrina del partido. Esos que dicen que son los depositarios de la doctrina del partido son los que empiezan a generar los conflictos en el PAN. El bien común es deliberado entre todos, de lo contrario es bien de un grupo faccioso”.
El dirigente también advirtió: “De nada sirve recitar los principios del PAN si no los encarnamos, si no los vivimos y si no los hacemos realidad. Y los principios –agregó- deben animar políticas públicas y conductas personales si no ¿Para que sirven?”
Cuando muchos dicen “hay que regresar a nuestros principios” debe entenderse de la siguiente manera: antes de pensar en victorias electorales, los miembros activos deberían pensar en la necesidad de asumir y de encarnar con toda seriedad la gravísima responsabilidad de ser auténticos panistas.
El alejamiento o desconocimiento de los principios de doctrina es lo que también ha propiciado actitudes laxas que han motivado violaciones a los estatutos y a los órganos internos de gobierno. Es lo que ha propiciado renuncias por no ganar espacios de poder. Es lo que ha propiciado la creación de grupos y “corrientes” internas. Es lo que ha propiciado que el PAN esté como está: lastimado y dividido.
¿Y los ciudadanos? Ellos simplemente han quedado como espectadores de las desavenencias internas. Al respecto el líder nacional del PAN también apuntó lo siguiente: “los ciudadanos nos ven y no se equivocan, un partido que no se gobierna a sí mismo, no tiene autoridad para pedir el gobierno a los ciudadanos”.
Hagamos una reflexión y un análisis respecto a lo que querían los fundadores del PAN y respecto a lo que lucharon muchos héroes en pro de la democracia y a lo que realmente está sucediendo dentro hoy día de este instituto. Y festejemos lo que tengamos que festejar.
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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¿Victorias culturales o victorias electorales?
Hoy se conmemora un aniversario más de la fundación del Partido Acción Nacional, instituto que surgió como un auténtico contrapeso contra los abusos del poder y con la misión de lograr una Patria ordenada y generosa y una vida mejor y más digna para todos.
A 69 años de su fundación, es momento oportuno de reflexionar sobre los grandes anhelos de los fundadores y de los luchadores del panismo como Manuel Gómez Morín, Adolfo Chistrilieb, José González Torres, Eutimio Camacho, Efraín González Luna, Carlos Castillo Peraza, Manuel Clouthier del Rincón y Víctor Manuel Correa Rachó, entre muchos otros, que no menciono porque no me alcanzaría el espacio.
El PAN surge sobre la base de cuatro principios: solidaridad, subsidiariedad, bien común y respeto a la inminente dignidad de la persona humana. ¿Por qué es importante señalar esto? Por la sencilla razón de que el partido surgido de los balazos, las traiciones y los asesinatos repartía de todo: dinero, dádivas, empleo y hasta tierras, pero sin democracia y sin el más mínimo respeto a los ciudadanos. Los ciudadanos eran instrumentos para la legitimación de quienes estaban en el poder. El objetivo del revolucionario es, como dijo el diputado Juan Vargas en la Ley de Herodes, “mantenerse por siempre y para siempre en el poder”.
En cambio, el objetivo central e inmediato del PAN no era ganar elecciones y obtener espacios de poder. Su misión era convertir a las personas en ciudadanos con capacidad suficiente para pensar y para decidir en lo individual y de manera colectiva. Era ganar batallas culturales.
Para los fundadores del PAN los espacios de gobierno –de cualquier ámbito- no son otra cosa que los medios o instrumentos desde los cuales se puedan hacer vigentes sus principios y sus valores. Es decir, no se buscaba el poder por el poder, sino el poder para servir.
Desde que el PAN surgió en 1939, en el camino en la lucha por la democracia muchos panistas perdieron su patrimonio, su libertad y en muchos casos hasta la vida, y lo hicieron de manera sacrificada ya que estaban conscientes de que no tendrían espacio alguno en los cargos públicos.
¿Hasta que punto conocemos la historia del PAN?, ¿Entendemos y asumimos lo que los fundadores propusieron para alcanzar una patria ordenada y generosa y una vida mejor y más digna para todos?, ¿Encarnamos los valores?
Hoy día, parece que muchos de quienes forman parte del padrón panista, no se acuerdan, no conocen o lo que podría ser peor, que, no obstante la conocen, no están dispuestos a asumir esta doctrina que dejaron como legado los fundadores. Todos enfocan sus baterías para ganar a costa de lo que sea tal o cual candidatura, y cuando no la obtienen entonces vienen las actitudes priístas. Y peor aún, ya en el puesto público se olvidan de que son panistas y hacen a un lado los estatutos y los principios panistas.
Vale la pena recalcar algunos conceptos vertidos por el presidente nacional del PAN; Germán Martínez Cázares, en su reciente visita a Yucatán con motivo de un homenaje a Carlos Castillo Peraza, en el marco de los festejos del aniversario del PAN, quien entre otras cosas señaló: “No hay nadie que sea depositario de los principios de doctrina del partido. Esos que dicen que son los depositarios de la doctrina del partido son los que empiezan a generar los conflictos en el PAN. El bien común es deliberado entre todos, de lo contrario es bien de un grupo faccioso”.
El dirigente también advirtió: “De nada sirve recitar los principios del PAN si no los encarnamos, si no los vivimos y si no los hacemos realidad. Y los principios –agregó- deben animar políticas públicas y conductas personales si no ¿Para que sirven?”
Cuando muchos dicen “hay que regresar a nuestros principios” debe entenderse de la siguiente manera: antes de pensar en victorias electorales, los miembros activos deberían pensar en la necesidad de asumir y de encarnar con toda seriedad la gravísima responsabilidad de ser auténticos panistas.
El alejamiento o desconocimiento de los principios de doctrina es lo que también ha propiciado actitudes laxas que han motivado violaciones a los estatutos y a los órganos internos de gobierno. Es lo que ha propiciado renuncias por no ganar espacios de poder. Es lo que ha propiciado la creación de grupos y “corrientes” internas. Es lo que ha propiciado que el PAN esté como está: lastimado y dividido.
¿Y los ciudadanos? Ellos simplemente han quedado como espectadores de las desavenencias internas. Al respecto el líder nacional del PAN también apuntó lo siguiente: “los ciudadanos nos ven y no se equivocan, un partido que no se gobierna a sí mismo, no tiene autoridad para pedir el gobierno a los ciudadanos”.
Hagamos una reflexión y un análisis respecto a lo que querían los fundadores del PAN y respecto a lo que lucharon muchos héroes en pro de la democracia y a lo que realmente está sucediendo dentro hoy día de este instituto. Y festejemos lo que tengamos que festejar.
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
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sábado, 6 de septiembre de 2008
La inseguridad rebasa la imagen
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
Acciones y medidas minimalistas
El asunto de la inseguridad en Yucatán o en cualquier otra parte del país o del mundo no debería ser atendido de una manera minimalista. Se trata de un problema muy grave y sumamente complejo que no se resuelve comprando más patrullas o más armas para los policías y menos cambiando el nombre de la dependencia o los colores de los uniformes y de los vehículos oficiales, y mucho menos con el simple retiro del polarizado de los vehículos. Aquí la realidad rebasa con mucho la imagen.
Se requiere del diseño políticas públicas en las que, en su implementación técnica, de una u otra manera convergen diversas disciplinas como la economía, la sociología y la psicología.
La pregunta central de las políticas públicas es: ¿qué producen quienes nos gobiernan, para lograr qué resultados, a través de qué medios?
Como bien señalan los expertos, en un estado de Derecho, las políticas públicas deben ser la traducción de las leyes de una determinada materia (regulación, educación, desarrollo social, salud, seguridad pública, infraestructura, comunicaciones, energía, agricultura, etc.). Éstas deben buscar el logro de los objetivos planteados en el documento de política pública.
En el caso específico de la seguridad pública ¿qué es lo que están haciendo las autoridades? ¿Qué resultados esperan obtener? ¿Qué medios están utilizando para alcanzar las metas fijadas?
¿Existe algún documento en donde esté debidamente diagnosticado el problema?, ¿Cuál es la realidad sobre este asunto en el Estado?, ¿Cuál es la raíz del problema que debe ser atacada?, ¿Qué se tiene que hacer en el área educativa?, ¿Qué procede en los cuerpos policíacos?, ¿Qué medios se están usando?, ¿Quiénes son los actores principales para el logro de las metas?, ¿Qué papel juegan las autoridades de los diferentes niveles y ámbitos, los partidos políticos, los empresarios, los investigadores, los ciudadanos, etc.?, ¿Cada una de estas partes sabe qué es lo que tiene que hacer para contribuir en la consecución de las metas trazadas?, ¿Cuáles son éstas?,¿Cuáles son los sistemas de medición empleados para saber si nos aproximamos o no a los objetivos?
Es importante precisar que las principales áreas de análisis de las políticas públicas son: el desarrollo social, la economía, la infraestructura carretera y la expansión de las vías generales de comunicación, de las telecomunicaciones, del desarrollo social, de la salud y de la seguridad pública, los planes de desarrollo anuales y quinquenales, los presupuestos anuales de los estados y las administraciones autonómicas y municipales, la administración pública o sistema burocrático y sus planificaciones, los tratados internacionales y las declaraciones de principios de los estados individuales o unidos en agrupaciones regionales: Naciones Unidas, América Latina, Unión Europea, etc., con énfasis en la cohesión social y la gobernabilidad para desarrollos integrales o totales.
Cabe enfatizar sobre estos dos últimos aspectos de cohesión social y de gobernabilidad. Ambos conceptos son determinantes para el diseño y la implementación de políticas públicas.
La cohesión social determina el grado de consenso de los miembros de un grupo social en la percepción de pertenencia a un proyecto o situación común. Es una medida de la intensidad de la interacción social dentro del grupo. ¿Cuál es nuestra realidad hoy día en Yucatán?, ¿Existe cohesión social?, ¿Ciudadanos y autoridades tienen esa percepción de pertenencia a algún proyecto en común relacionado con la seguridad?
La gobernabilidad se refiere a dos acepciones principales: la primera, surgida de los informes de Banco Mundial, la define como un estilo de gobierno caracterizado por un mayor grado de cooperación e interacción entre el Estado y los actores no estatales en el interior de redes de decisiones mixtas públicas y privadas. La segunda se define como un conjunto de modalidades de coordinación de las acciones individuales, entendidas como fuentes primarias de construcción del orden social. Por extensión, gobernabilidad es definida como cualquier forma de coordinación social. Dicho en otras palabras, aquí o cualquier parte del país o del mundo, la cohesión social y la gobernabilidad -o coordinación social- son prerrequisitos para la implementación de políticas públicas.
¿Están dadas en nuestro Estado las condiciones para aspirar a mejores niveles de vida a consecuencia de la puesta en marcha de políticas públicas?, ¿Existe entre la sociedad y los demás actores ese sentimiento de pertenencia a un proyecto común? Reflexionemos todos.
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
Acciones y medidas minimalistas
El asunto de la inseguridad en Yucatán o en cualquier otra parte del país o del mundo no debería ser atendido de una manera minimalista. Se trata de un problema muy grave y sumamente complejo que no se resuelve comprando más patrullas o más armas para los policías y menos cambiando el nombre de la dependencia o los colores de los uniformes y de los vehículos oficiales, y mucho menos con el simple retiro del polarizado de los vehículos. Aquí la realidad rebasa con mucho la imagen.
Se requiere del diseño políticas públicas en las que, en su implementación técnica, de una u otra manera convergen diversas disciplinas como la economía, la sociología y la psicología.
La pregunta central de las políticas públicas es: ¿qué producen quienes nos gobiernan, para lograr qué resultados, a través de qué medios?
Como bien señalan los expertos, en un estado de Derecho, las políticas públicas deben ser la traducción de las leyes de una determinada materia (regulación, educación, desarrollo social, salud, seguridad pública, infraestructura, comunicaciones, energía, agricultura, etc.). Éstas deben buscar el logro de los objetivos planteados en el documento de política pública.
En el caso específico de la seguridad pública ¿qué es lo que están haciendo las autoridades? ¿Qué resultados esperan obtener? ¿Qué medios están utilizando para alcanzar las metas fijadas?
¿Existe algún documento en donde esté debidamente diagnosticado el problema?, ¿Cuál es la realidad sobre este asunto en el Estado?, ¿Cuál es la raíz del problema que debe ser atacada?, ¿Qué se tiene que hacer en el área educativa?, ¿Qué procede en los cuerpos policíacos?, ¿Qué medios se están usando?, ¿Quiénes son los actores principales para el logro de las metas?, ¿Qué papel juegan las autoridades de los diferentes niveles y ámbitos, los partidos políticos, los empresarios, los investigadores, los ciudadanos, etc.?, ¿Cada una de estas partes sabe qué es lo que tiene que hacer para contribuir en la consecución de las metas trazadas?, ¿Cuáles son éstas?,¿Cuáles son los sistemas de medición empleados para saber si nos aproximamos o no a los objetivos?
Es importante precisar que las principales áreas de análisis de las políticas públicas son: el desarrollo social, la economía, la infraestructura carretera y la expansión de las vías generales de comunicación, de las telecomunicaciones, del desarrollo social, de la salud y de la seguridad pública, los planes de desarrollo anuales y quinquenales, los presupuestos anuales de los estados y las administraciones autonómicas y municipales, la administración pública o sistema burocrático y sus planificaciones, los tratados internacionales y las declaraciones de principios de los estados individuales o unidos en agrupaciones regionales: Naciones Unidas, América Latina, Unión Europea, etc., con énfasis en la cohesión social y la gobernabilidad para desarrollos integrales o totales.
Cabe enfatizar sobre estos dos últimos aspectos de cohesión social y de gobernabilidad. Ambos conceptos son determinantes para el diseño y la implementación de políticas públicas.
La cohesión social determina el grado de consenso de los miembros de un grupo social en la percepción de pertenencia a un proyecto o situación común. Es una medida de la intensidad de la interacción social dentro del grupo. ¿Cuál es nuestra realidad hoy día en Yucatán?, ¿Existe cohesión social?, ¿Ciudadanos y autoridades tienen esa percepción de pertenencia a algún proyecto en común relacionado con la seguridad?
La gobernabilidad se refiere a dos acepciones principales: la primera, surgida de los informes de Banco Mundial, la define como un estilo de gobierno caracterizado por un mayor grado de cooperación e interacción entre el Estado y los actores no estatales en el interior de redes de decisiones mixtas públicas y privadas. La segunda se define como un conjunto de modalidades de coordinación de las acciones individuales, entendidas como fuentes primarias de construcción del orden social. Por extensión, gobernabilidad es definida como cualquier forma de coordinación social. Dicho en otras palabras, aquí o cualquier parte del país o del mundo, la cohesión social y la gobernabilidad -o coordinación social- son prerrequisitos para la implementación de políticas públicas.
¿Están dadas en nuestro Estado las condiciones para aspirar a mejores niveles de vida a consecuencia de la puesta en marcha de políticas públicas?, ¿Existe entre la sociedad y los demás actores ese sentimiento de pertenencia a un proyecto común? Reflexionemos todos.
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
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sábado, 30 de agosto de 2008
La seguridad, asunto de todos
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
Urge una política pública
Bien por quienes señalaron que el asunto de la violencia no debe ser “partidizado”; es decir, que no se use con algún fin que pueda sacar beneficio para algún partido político.
Hoy, más que nunca, toma relevancia la actitud que pueda asumir la sociedad yucateca en torno a este gravísimo problema. La ciudadanos deberíamos ser los principales aliados de las fuerzas de seguridad, pero lamentablemente no es así, a consecuencia que no existe la suficiente confianza para entablar algún tipo de coordinación con aquéllas.
La gente mira con recelo el comportamiento de quienes tienen a su cargo la seguridad y de quienes conducen las fuerzas policiales.
Las manifestaciones sociales, como la marcha contra la inseguridad convocada por organismos civiles, deben hallar eco en las autoridades, pero ¿Y si no nos hace caso? ¿Ahí queda el asunto?
Claro que tampoco se trata de hacerse justicia por propia mano, de ninguna manera, ya que para eso existen leyes y autoridades, pero si todos estamos atentos de lo que ocurre en nuestro entorno y lo denunciamos, es más probable que se obtengan mejores resultados.
Definitivamente, por muchos agentes policíacos que haya, éstos siempre serán insuficientes. Lo primero que tendría que ocurrir es que las fuerzas de seguridad se ganen la confianza de los ciudadanos para que éstos puedan convertirse en sus aliados.
Habría que diseñar políticas públicas tendientes a lograr esta necesaria coordinación policías-ciudadanos y ver todas las posibilidades tendientes a lograr una mejor y más efectiva vigilancia.
¿Cuál es la raíz del problema?, ¿Falta capacitación a los agentes?, ¿No es correcta la sectorización?, ¿Por qué no se involucran más los ciudadanos?, ¿Por qué no hay confianza social hacia las policías?, ¿Qué se tendría que hacer para revertir esta desconfianza?, ¿Por qué fallaron los retenes?, en fin ¿Qué fue lo que falló y que es lo que se debería hacer para mejorar?
Todos los días vemos decenas de patrullas y camionetas de la policía, así como numerosos retenes en diversos sectores de la ciudad. ¿Es suficiente esto para lograr efectividad en la tarea de proteger a los ciudadanos?
No me explico cómo fue posible que con tantas patrullas deambulando por las calles (hasta cuatro o cinco convergen en menos de 200 metros) y con tantos retenes con agentes armados, hayan circulado por las calles de la ciudad vehículos con 11 cadáveres.
No comprendo cómo fueron depositados esos 11 cadáveres sin que nadie se haya dado cuenta.
No entiendo cómo fue posible que luego de esta acción los delincuentes se hayan ido, así como vinieron, y tampoco nadie se haya percatado de ellos ni de sus vehículos. ¿No se supone que los retenes se instalaron para detectar a tiempo a gente relacionada con la delincuencia? Tómenlo como una crítica constructiva.
¿Y la gente? ¿Nadie se percató de un movimiento tan inusual? No creo que sea tarea fácil mover a 11 cuerpos decapitados, se requeriría de mucho esfuerzo, de varios vehículos y de varias personas. ¿Nadie notó algo? ¿O alguien lo vio pero no lo denunció por temor a que sea involucrado?
Es una situación muy compleja que requiere de toda la atención de todos, no solo de las autoridades, sino de todos quienes integramos la sociedad. Lo primero: hay que admitir que el problema existe, pues de lo contrario se seguirá bajo los mismos esquemas que, como ya vimos, son poco efectivos.
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
Urge una política pública
Bien por quienes señalaron que el asunto de la violencia no debe ser “partidizado”; es decir, que no se use con algún fin que pueda sacar beneficio para algún partido político.
Hoy, más que nunca, toma relevancia la actitud que pueda asumir la sociedad yucateca en torno a este gravísimo problema. La ciudadanos deberíamos ser los principales aliados de las fuerzas de seguridad, pero lamentablemente no es así, a consecuencia que no existe la suficiente confianza para entablar algún tipo de coordinación con aquéllas.
La gente mira con recelo el comportamiento de quienes tienen a su cargo la seguridad y de quienes conducen las fuerzas policiales.
Las manifestaciones sociales, como la marcha contra la inseguridad convocada por organismos civiles, deben hallar eco en las autoridades, pero ¿Y si no nos hace caso? ¿Ahí queda el asunto?
Claro que tampoco se trata de hacerse justicia por propia mano, de ninguna manera, ya que para eso existen leyes y autoridades, pero si todos estamos atentos de lo que ocurre en nuestro entorno y lo denunciamos, es más probable que se obtengan mejores resultados.
Definitivamente, por muchos agentes policíacos que haya, éstos siempre serán insuficientes. Lo primero que tendría que ocurrir es que las fuerzas de seguridad se ganen la confianza de los ciudadanos para que éstos puedan convertirse en sus aliados.
Habría que diseñar políticas públicas tendientes a lograr esta necesaria coordinación policías-ciudadanos y ver todas las posibilidades tendientes a lograr una mejor y más efectiva vigilancia.
¿Cuál es la raíz del problema?, ¿Falta capacitación a los agentes?, ¿No es correcta la sectorización?, ¿Por qué no se involucran más los ciudadanos?, ¿Por qué no hay confianza social hacia las policías?, ¿Qué se tendría que hacer para revertir esta desconfianza?, ¿Por qué fallaron los retenes?, en fin ¿Qué fue lo que falló y que es lo que se debería hacer para mejorar?
Todos los días vemos decenas de patrullas y camionetas de la policía, así como numerosos retenes en diversos sectores de la ciudad. ¿Es suficiente esto para lograr efectividad en la tarea de proteger a los ciudadanos?
No me explico cómo fue posible que con tantas patrullas deambulando por las calles (hasta cuatro o cinco convergen en menos de 200 metros) y con tantos retenes con agentes armados, hayan circulado por las calles de la ciudad vehículos con 11 cadáveres.
No comprendo cómo fueron depositados esos 11 cadáveres sin que nadie se haya dado cuenta.
No entiendo cómo fue posible que luego de esta acción los delincuentes se hayan ido, así como vinieron, y tampoco nadie se haya percatado de ellos ni de sus vehículos. ¿No se supone que los retenes se instalaron para detectar a tiempo a gente relacionada con la delincuencia? Tómenlo como una crítica constructiva.
¿Y la gente? ¿Nadie se percató de un movimiento tan inusual? No creo que sea tarea fácil mover a 11 cuerpos decapitados, se requeriría de mucho esfuerzo, de varios vehículos y de varias personas. ¿Nadie notó algo? ¿O alguien lo vio pero no lo denunció por temor a que sea involucrado?
Es una situación muy compleja que requiere de toda la atención de todos, no solo de las autoridades, sino de todos quienes integramos la sociedad. Lo primero: hay que admitir que el problema existe, pues de lo contrario se seguirá bajo los mismos esquemas que, como ya vimos, son poco efectivos.
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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lunes, 25 de agosto de 2008
Yucatán requiere un “golpe de timón”
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
Debe provenir de la sociedad civil
Dada la situación política extraordinaria y complicada en la que hoy día se encuentra el Estado, se requiere de “un golpe de timón” –que los ingleses conocen como “turnaround”- que significa dar un giro determinante para lograr un cambio de dirección.
Expertos coinciden en que con “un golpe de timón” decisivo es posible lograr que una organización a la deriva tome rumbo hacia aguas prósperas. Es urgente y necesario adentrarse a diferentes posibilidades.
Los hechos históricos revelan que las grandes organizaciones no pueden autorreformarse sin un líder fuerte con objetivos concretos y con la experiencia necesaria para alcanzarlos.
Ante esta posibilidad de corregir el rumbo, el PAN puede y debe tener un papel determinante, pero está claro que no podrá hacerlo solo, sino que requiere de manera medular la participación de la sociedad.
Un estado que se precie de ser democrático no debe limitarse al simple ejercicio del voto. En una colaboración anterior apuntamos que Yucatán es claro ejemplo de lo que los estudiosos denominan “democracia defectuosa” que abarca a los regímenes que no han llegado a la consolidación de una democracia liberal, pero que, al mismo tiempo, ya no son autocráticos porque, al menos, funcionan bajo el régimen electoral; es decir, llegan al gobierno quienes fueron votados y los resultados no se falsifican de manera sustancial. ¿Y que es democracia liberal?, según Walter L. Bernecker, autor de Transición Democrática y Anomia Social, es aquella que reúne factores mínimos como: a) Inclusión de la ciudadanía, b) Libertad de Asociación y de Información, c) Gobierno con representantes electos, responsables y controlables, d) Reconocimiento de los derechos humanos y cívicos, e) Garantías del Estado de Derecho y f) Elecciones libres y honestas. ¡Qué lejos estamos de ser un estado auténticamente democrático!
Esto es lo que da sustento a la urgente necesidad de que la sociedad civil participe más en la vida pública. Para alcanzar los niveles de un estado democrático, los ciudadanos deben estar incluidos, pero más allá de la inclusión deben constituirse como agentes de control de las autoridades y de los partidos políticos.
La sociedad no debe mantenerse ajena al actuar de los partidos políticos, más aún si tomamos en cuenta que reciben financiamiento público proveniente de los impuestos que pagan los ciudadanos.
La sociedad no debe mantenerse ajena al actuar de las autoridades pues son quienes recaudan y ejercen el dinero de todos los mexicanos y de todos los yucatecos.
Pero más allá del aspecto económico, la sociedad no debe mantenerse ajena a los resultados que den o dejen de dar los partidos y las autoridades. La sociedad civil tiene la facultad, pero sobre todo tiene la obligación de exigir un crecimiento armónico y sustentable del Estado.
La sociedad civil no puede quedar como simple espectadora ante acciones de gobierno que sólo vienen a profundizar la pobreza y a sumir más y más en lo social y en lo político a miles de yucatecos. La sociedad no debe mantenerse al margen de acciones gubernamentales que sólo buscan obtener nuevas victorias electorales mal gastando los recursos públicos.
La sociedad civil debe asumir su papel e interesarse más para que nuestro sistema político funcione como una auténtica democracia, de modo que los partidos políticos de oposición se constituyan en instancias con la legitimidad requerida para que sean el contrapeso de las autoridades.
Las acciones clientelares a cambio de apoyos minimalistas para perpetuarse en el poder sólo ha generado graves daños sociales, morales y políticos, no al PAN o a otro partido político, sino al país y al Estado; es decir a la sociedad.
Paradójicamente, los supuestos beneficiarios de los apoyos asistencialistas -los más agraviados económicamente- son quienes más salen perjudicados. Por ello, ese “golpe de timón” para cambiar el rumbo de la historia debe provenir de la propia sociedad.
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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Debe provenir de la sociedad civil
Dada la situación política extraordinaria y complicada en la que hoy día se encuentra el Estado, se requiere de “un golpe de timón” –que los ingleses conocen como “turnaround”- que significa dar un giro determinante para lograr un cambio de dirección.
Expertos coinciden en que con “un golpe de timón” decisivo es posible lograr que una organización a la deriva tome rumbo hacia aguas prósperas. Es urgente y necesario adentrarse a diferentes posibilidades.
Los hechos históricos revelan que las grandes organizaciones no pueden autorreformarse sin un líder fuerte con objetivos concretos y con la experiencia necesaria para alcanzarlos.
Ante esta posibilidad de corregir el rumbo, el PAN puede y debe tener un papel determinante, pero está claro que no podrá hacerlo solo, sino que requiere de manera medular la participación de la sociedad.
Un estado que se precie de ser democrático no debe limitarse al simple ejercicio del voto. En una colaboración anterior apuntamos que Yucatán es claro ejemplo de lo que los estudiosos denominan “democracia defectuosa” que abarca a los regímenes que no han llegado a la consolidación de una democracia liberal, pero que, al mismo tiempo, ya no son autocráticos porque, al menos, funcionan bajo el régimen electoral; es decir, llegan al gobierno quienes fueron votados y los resultados no se falsifican de manera sustancial. ¿Y que es democracia liberal?, según Walter L. Bernecker, autor de Transición Democrática y Anomia Social, es aquella que reúne factores mínimos como: a) Inclusión de la ciudadanía, b) Libertad de Asociación y de Información, c) Gobierno con representantes electos, responsables y controlables, d) Reconocimiento de los derechos humanos y cívicos, e) Garantías del Estado de Derecho y f) Elecciones libres y honestas. ¡Qué lejos estamos de ser un estado auténticamente democrático!
Esto es lo que da sustento a la urgente necesidad de que la sociedad civil participe más en la vida pública. Para alcanzar los niveles de un estado democrático, los ciudadanos deben estar incluidos, pero más allá de la inclusión deben constituirse como agentes de control de las autoridades y de los partidos políticos.
La sociedad no debe mantenerse ajena al actuar de los partidos políticos, más aún si tomamos en cuenta que reciben financiamiento público proveniente de los impuestos que pagan los ciudadanos.
La sociedad no debe mantenerse ajena al actuar de las autoridades pues son quienes recaudan y ejercen el dinero de todos los mexicanos y de todos los yucatecos.
Pero más allá del aspecto económico, la sociedad no debe mantenerse ajena a los resultados que den o dejen de dar los partidos y las autoridades. La sociedad civil tiene la facultad, pero sobre todo tiene la obligación de exigir un crecimiento armónico y sustentable del Estado.
La sociedad civil no puede quedar como simple espectadora ante acciones de gobierno que sólo vienen a profundizar la pobreza y a sumir más y más en lo social y en lo político a miles de yucatecos. La sociedad no debe mantenerse al margen de acciones gubernamentales que sólo buscan obtener nuevas victorias electorales mal gastando los recursos públicos.
La sociedad civil debe asumir su papel e interesarse más para que nuestro sistema político funcione como una auténtica democracia, de modo que los partidos políticos de oposición se constituyan en instancias con la legitimidad requerida para que sean el contrapeso de las autoridades.
Las acciones clientelares a cambio de apoyos minimalistas para perpetuarse en el poder sólo ha generado graves daños sociales, morales y políticos, no al PAN o a otro partido político, sino al país y al Estado; es decir a la sociedad.
Paradójicamente, los supuestos beneficiarios de los apoyos asistencialistas -los más agraviados económicamente- son quienes más salen perjudicados. Por ello, ese “golpe de timón” para cambiar el rumbo de la historia debe provenir de la propia sociedad.
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
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lunes, 18 de agosto de 2008
Más panistas se unen a la misma causa
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
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¿De qué lado estamos?
Somos o no somos. ¿De qué lado estamos? ¿Cuál es la camiseta que tenemos? ¿Cuál es la visión que nos guía? ¿Compartimos la misma misión o cada quien tiene la propia? ¿Los intereses de la institución son los mismos de cada uno de sus integrantes?
Hoy día el PAN tiene un rumbo claro: trabajar por la unidad interna, y esto es precisamente lo que la actual directiva está haciendo. Tarea nada fácil y que se dificulta cuando hay militantes que no lo comprenden y menos lo asumen.
El camino hacia la meta se irá allanando en la medida en que todos los panistas dejen atrás sus resquemores y rencores que afectan la cohesión partidaria. Pero también en la medida en que hagan a un lado sus intereses muy personales y de grupo, y ponderen el interés supremo de la institución.
Cuando Gina Villagómez Valdez, investigadora del Centro de Investigaciones Regionales Dr. Hideyo Noguchi opina sobre el trabajo de una empresa encuestadora y dice que la calificación que la gente da al alcalde “resalta si se toma en cuenta que su partido no le ayuda; por el contrario, lo perjudica al hacer públicas sus debilidades en vez de resaltar los avances del Ayuntamiento”, en realidad se refiere, así lo entiendo, a la actitud de panistas que siguen ventilando públicamente sus problemas y generando enfrentamientos.
¿A alguien no le queda claro que cada desavenencia y cada pleito entre panistas, es motivo de fiesta para los integrantes del Palacio de Gobierno y de la ex Casa del Pueblo?, ¿No nos damos cuenta quiénes salen beneficiados con este escenario de división? ¿De veras es muy difícil entenderlo?, ¿Lo entendemos y no hacemos algo para cambiar las cosas?
¿Cómo es posible que aún no comprendamos que la división interna es la principal fortaleza del PRI-Gobierno y que la desunión es la principal debilidad del PAN?, ¿No nos hemos dado cuenta que ambas cosas son capitalizadas por el PRI?, ¿No entendemos que la división del PAN alimenta los intereses del PRI?, ¿Lo entenderemos cuando se pierdan más espacios que tanto sudor y sangre costaron a verdaderos panistas que dieron la vida y que se vieron afectados en su libertad y en sus bienes para alcanzar lo que se ha ganado?
¿Qué pensarían y que dirían los fundadores del PAN viendo que su obra está siendo desvirtuada por intereses ajenos a la institucionalidad?, ¿Seguirán siendo los panistas sus propios enemigos?, ¿No quedó claro que el PAN fue derrotado por los propios panistas?
Hoy día, la nueva directiva del PAN, encabezada por la Profra. Magaly Cruz Nucamendi, está trabajando para lograr esa unidad interna y lo está haciendo con hechos y acciones concretos, con la conciencia clara de que tiene que cumplir con la parte que le corresponde como la de ser árbitro transparente e imparcial.
Por fortuna, cada vez son más los panistas que se están sumando a esta causa. Ejemplos los podemos palpar en Valladolid, en Izamal, en Tinum y en muchos otros municipios en donde ha habido problemas muy radicalizados, pero que ahora sus dirigentes y líderes están trabajando, pese a sus diferencias personales, hacia un mismo sentido.
No olvidemos que la política es una cuestión de sumas y de multiplicaciones. Mientras más panistas se sumen, se multiplicarán las oportunidades. El PAN necesita de todos sus militantes y todos sus militantes necesitan del PAN.
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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¿De qué lado estamos?
Somos o no somos. ¿De qué lado estamos? ¿Cuál es la camiseta que tenemos? ¿Cuál es la visión que nos guía? ¿Compartimos la misma misión o cada quien tiene la propia? ¿Los intereses de la institución son los mismos de cada uno de sus integrantes?
Hoy día el PAN tiene un rumbo claro: trabajar por la unidad interna, y esto es precisamente lo que la actual directiva está haciendo. Tarea nada fácil y que se dificulta cuando hay militantes que no lo comprenden y menos lo asumen.
El camino hacia la meta se irá allanando en la medida en que todos los panistas dejen atrás sus resquemores y rencores que afectan la cohesión partidaria. Pero también en la medida en que hagan a un lado sus intereses muy personales y de grupo, y ponderen el interés supremo de la institución.
Cuando Gina Villagómez Valdez, investigadora del Centro de Investigaciones Regionales Dr. Hideyo Noguchi opina sobre el trabajo de una empresa encuestadora y dice que la calificación que la gente da al alcalde “resalta si se toma en cuenta que su partido no le ayuda; por el contrario, lo perjudica al hacer públicas sus debilidades en vez de resaltar los avances del Ayuntamiento”, en realidad se refiere, así lo entiendo, a la actitud de panistas que siguen ventilando públicamente sus problemas y generando enfrentamientos.
¿A alguien no le queda claro que cada desavenencia y cada pleito entre panistas, es motivo de fiesta para los integrantes del Palacio de Gobierno y de la ex Casa del Pueblo?, ¿No nos damos cuenta quiénes salen beneficiados con este escenario de división? ¿De veras es muy difícil entenderlo?, ¿Lo entendemos y no hacemos algo para cambiar las cosas?
¿Cómo es posible que aún no comprendamos que la división interna es la principal fortaleza del PRI-Gobierno y que la desunión es la principal debilidad del PAN?, ¿No nos hemos dado cuenta que ambas cosas son capitalizadas por el PRI?, ¿No entendemos que la división del PAN alimenta los intereses del PRI?, ¿Lo entenderemos cuando se pierdan más espacios que tanto sudor y sangre costaron a verdaderos panistas que dieron la vida y que se vieron afectados en su libertad y en sus bienes para alcanzar lo que se ha ganado?
¿Qué pensarían y que dirían los fundadores del PAN viendo que su obra está siendo desvirtuada por intereses ajenos a la institucionalidad?, ¿Seguirán siendo los panistas sus propios enemigos?, ¿No quedó claro que el PAN fue derrotado por los propios panistas?
Hoy día, la nueva directiva del PAN, encabezada por la Profra. Magaly Cruz Nucamendi, está trabajando para lograr esa unidad interna y lo está haciendo con hechos y acciones concretos, con la conciencia clara de que tiene que cumplir con la parte que le corresponde como la de ser árbitro transparente e imparcial.
Por fortuna, cada vez son más los panistas que se están sumando a esta causa. Ejemplos los podemos palpar en Valladolid, en Izamal, en Tinum y en muchos otros municipios en donde ha habido problemas muy radicalizados, pero que ahora sus dirigentes y líderes están trabajando, pese a sus diferencias personales, hacia un mismo sentido.
No olvidemos que la política es una cuestión de sumas y de multiplicaciones. Mientras más panistas se sumen, se multiplicarán las oportunidades. El PAN necesita de todos sus militantes y todos sus militantes necesitan del PAN.
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
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martes, 12 de agosto de 2008
¿Qué nos dejó el asistencialismo?
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
Recordemos un poco de historia
La reciente encuesta de Wilsa, dada a conocer por el Diario de Yucatán, revela una realidad política más no una realidad en cuanto a resultados. No confundamos las cosas y no pretendamos comparar peras con tamarindos.
Se midieron percepciones sobre popularidad y sobre aceptación, que bien se gana con una buena proyección de imagen y, sobre todo, mediante programas de asistencia inmediata. Ambos aspectos han sido bien manejados por la actual administración.
De ninguna manera, esa aceptación significa que sea a consecuencia de que se estén resolviendo de fondo y de manera permanente los problemas más profundaos de Yucatán y de los yucatecos.
Todo parece indicar que nos hallamos frente a un casos típico de manipulación mediante el uso de técnicas de mercado, en donde la venta del producto se logra mediante imágenes, emociones, señales y esperanzas.
La cultura generada durante 70 años de hegemonía priista fue la de la dádiva, la de la inmediatez, la del asistencialismo y la del clientelismo. Así fue como durante muchos años se mantuvo el control de las masas. Aquel que osara salirse de las reglas del sistema primero era cooptado y si aún así no se alineaba entonces era reprimido.
Es esa cultura que todavía sigue vigente en nuestro Estado y en nuestro país, quizá ya no tan arraigada como antes, pero sigue entre la gente y eso es lo que explica porqué un gobernante puede lograr un elevado nivel de aceptación. Sólo que hoy día ya es solo por las dádivas que se reparten, sino que además se cuenta con la ayuda de novedosas herramientas como la mercadotecnia.
¿Es difícil recordar qué resultados dejaron al país y al Estado esas medidas populistas y demagógicas? ¿Por qué el país y el Estado siguen sumidos en la pobreza? ¿Fue a consecuencia de seis años de un gobierno panista o por 70 años de gobiernos priistas?
Lamentablemente, las acciones de gobierno basadas en el inmediatismo con fines populistas para la mayor cosecha de votos jamás han redituado en un desarrollo sustentable. De poco o nada sirve gastar miles de millones de pesos en apoyos que jamás resolverán la pobreza.
¿Qué es lo que en realidad debería presumir un buen gobernante? En vez de vanagloriarse de que más gente recibe zapatos y colchas, debería ocuparse para que más ciudadanos, gracias a políticas públicas, estén en condiciones de adquirir esos mismos productos y otros más con sus propios recursos.
En otras palabras, en la medida en que menos dádivas se entreguen a la gente (zapatos, colchas, coas, semillas, alambres de púas, etc.) será un claro indicativo de que nos encontramos frente a un gobierno que va por el camino correcto; es decir, frente a un gobierno exitoso.
La triste expresión de “despensa mata obra”, es una realidad en el aspecto electoral. ¿Cómo es posible que a estas alturas siga ocurriendo esto? Esto es lo que el regreso del PRI está promoviendo en Yucatán. Un retroceso.
Es la cultura del partido surgido de la Revolución. No importa que la gente siga arruinada, no importa el desarrollo sustentable del Estado, lo que importa es ganar elecciones a costa de lo que sea. Como que la historia no nos ha enseñado mucho.
Lo que valdría comparar no es el nivel de aceptación entre la actual gobernante y el anterior, lo que hay que cruzar son los resultados reales entre lo hecho por una y lo hecho por el otro. Pero también hay que valorar en qué condiciones se inició cada administración en cuanto a recursos recibidos, en cuanto a niveles de modernización administrativa, etc. ¿Cuánto se gastaba en un informe del sexenio anterior y cuánto se gastó ahora?
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
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Recordemos un poco de historia
La reciente encuesta de Wilsa, dada a conocer por el Diario de Yucatán, revela una realidad política más no una realidad en cuanto a resultados. No confundamos las cosas y no pretendamos comparar peras con tamarindos.
Se midieron percepciones sobre popularidad y sobre aceptación, que bien se gana con una buena proyección de imagen y, sobre todo, mediante programas de asistencia inmediata. Ambos aspectos han sido bien manejados por la actual administración.
De ninguna manera, esa aceptación significa que sea a consecuencia de que se estén resolviendo de fondo y de manera permanente los problemas más profundaos de Yucatán y de los yucatecos.
Todo parece indicar que nos hallamos frente a un casos típico de manipulación mediante el uso de técnicas de mercado, en donde la venta del producto se logra mediante imágenes, emociones, señales y esperanzas.
La cultura generada durante 70 años de hegemonía priista fue la de la dádiva, la de la inmediatez, la del asistencialismo y la del clientelismo. Así fue como durante muchos años se mantuvo el control de las masas. Aquel que osara salirse de las reglas del sistema primero era cooptado y si aún así no se alineaba entonces era reprimido.
Es esa cultura que todavía sigue vigente en nuestro Estado y en nuestro país, quizá ya no tan arraigada como antes, pero sigue entre la gente y eso es lo que explica porqué un gobernante puede lograr un elevado nivel de aceptación. Sólo que hoy día ya es solo por las dádivas que se reparten, sino que además se cuenta con la ayuda de novedosas herramientas como la mercadotecnia.
¿Es difícil recordar qué resultados dejaron al país y al Estado esas medidas populistas y demagógicas? ¿Por qué el país y el Estado siguen sumidos en la pobreza? ¿Fue a consecuencia de seis años de un gobierno panista o por 70 años de gobiernos priistas?
Lamentablemente, las acciones de gobierno basadas en el inmediatismo con fines populistas para la mayor cosecha de votos jamás han redituado en un desarrollo sustentable. De poco o nada sirve gastar miles de millones de pesos en apoyos que jamás resolverán la pobreza.
¿Qué es lo que en realidad debería presumir un buen gobernante? En vez de vanagloriarse de que más gente recibe zapatos y colchas, debería ocuparse para que más ciudadanos, gracias a políticas públicas, estén en condiciones de adquirir esos mismos productos y otros más con sus propios recursos.
En otras palabras, en la medida en que menos dádivas se entreguen a la gente (zapatos, colchas, coas, semillas, alambres de púas, etc.) será un claro indicativo de que nos encontramos frente a un gobierno que va por el camino correcto; es decir, frente a un gobierno exitoso.
La triste expresión de “despensa mata obra”, es una realidad en el aspecto electoral. ¿Cómo es posible que a estas alturas siga ocurriendo esto? Esto es lo que el regreso del PRI está promoviendo en Yucatán. Un retroceso.
Es la cultura del partido surgido de la Revolución. No importa que la gente siga arruinada, no importa el desarrollo sustentable del Estado, lo que importa es ganar elecciones a costa de lo que sea. Como que la historia no nos ha enseñado mucho.
Lo que valdría comparar no es el nivel de aceptación entre la actual gobernante y el anterior, lo que hay que cruzar son los resultados reales entre lo hecho por una y lo hecho por el otro. Pero también hay que valorar en qué condiciones se inició cada administración en cuanto a recursos recibidos, en cuanto a niveles de modernización administrativa, etc. ¿Cuánto se gastaba en un informe del sexenio anterior y cuánto se gastó ahora?
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
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lunes, 4 de agosto de 2008
Yucatán, ajeno a la “modernidad política”
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
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Normas y ofrecimientos incumplidos
Ofrecimiento hecho a los yucatecos el 1 de agosto de 2007 con motivo de la toma de posesión de la titular del Poder Ejecutivo del Estado.
“Mi gobierno será un gobierno de resultados concretos y jamás de protagonismos o lucimiento personal”.
¿Jamás de protagonismo? ¿Jamás de lucimiento personal? Y qué es protagonismo. El Diccionario de la Real Academia Española lo define de la siguiente manera: “Afán de mostrarse como la persona más calificada y necesaria en determinada actividad, independientemente de que se posean o no méritos que lo justifiquen”.
¿El informe ciudadano no fue acto de protagonismo? El propio Diario de Yucatán publicó el sábado pasado lo siguiente: “Ivonne Ortega Pacheco fue ayer (viernes 1) la protagonista estelar de una jornada sin precedente que se apoderó más de doce horas del centro de la ciudad con una serie de celebraciones organizadas por su administración para festejarla en su primer aniversario al frente del Poder Ejecutivo estatal.
¿La propaganda pagada a cargo del erario público en todos los medios locales y nacionales en los que durante siete días previos al “informe ciudadano” sólo se vio la imagen y se escuchó la voz de la mandataria no es protagonismo? ¿No es lucimiento personal?
La transmisión en vivo en todos los canales locales y nacionales de televisión, así como en las estaciones de radio del “informe ciudadano” ¿Tampoco es protagonismo? ¿No es lucimiento personal?
¿La propaganda que nuevamente se hace en todos los medios locales y nacionales durante cinco días posteriores al “informe ciudadano” ¿No es protagonismo? ¿No es lucimiento personal?
Mientras en el ámbito nacional priistas impulsaron y avalaron reformas para modernizar el Informe Presidencial –este fue el principal argumento y concepto que usaron “modernizar”-, en el sentido de que se acabe el día del Presidente, aquí en Yucatán siguen las prácticas más rupestres.
Los priistas de ahí festejan como un logro que se haya puesto punto final al ritual del Informe Presidencial. No se entiende porque en Yucatán no llega esa modernidad política propuesta por los legisladores del Partido Rojo.
Hace algunos días El Universal publicó lo siguiente: “El 1 de septiembre no será más "un rito echeverriaco", comentó el priísta Francisco Arroyo, quien recordó el oropel de otras épocas, "el besamanos indignante".
De ese tamaño. Conste que lo dijo un priista. Que le reclamen a él. ¿Y que significa oropel? El Diccionario de la Real Academia Española lo define así: “Cosa de poco valor y mucha apariencia. Adorno de una persona. Lámina de latón, muy batida y adelgazada, que imita al oro. Gastar alguien mucho. Ostentar gran vanidad”.
¿Y de qué partido eran los Presidentes que instauraron en México el “besamanos indignante” y lo practicaron durante más de 70 años? ¿Por qué en Yucatán se impulso el besamanos indignante?
Habiendo un gobierno panista en el Gobierno de México, los priistas se dieron cuenta de lo indignante que era ese ritual del Presidente y por eso decidieron acabarlo. De tal suerte que el sentido de la reforma era terminar con el oropel; es decir, con el protagonismo y con el lucimiento personal. ¡Bravo por los legisladores priistas, coincidimos con ellos! Digno de elogio.
Contagiados por ese logro, priistas de Guanajuato también apoyaron e impulsaron un acuerdo político para que al gobernador panista, Juan Manuel Oliva Ramírez, al igual que el Presidente de México, deje de lucirse en público.
Según medios nacionales, el vicepresidente de la Junta de Gobierno (de Guanajuato), Arnulfo Vázquez Nieto, confirmó que el acuerdo fue que el gobernador asistirá al Congreso, entregará el informe al presidente en turno y se va del recinto, sin dar ningún discurso ni "mensaje político" como se le llamaba al texto que tradicionalmente leía. Cuestionado en el sentido de que no hay un cambio de formato porque no se ha reformado la Constitución, el legislador priista enfatizó que se trató de un acuerdo unánime de las fuerzas políticas al interior del Congreso: PAN, PRI, PRD, PT y PVEM, porque aunque no hay ningún cambio de ley, la actual permite perfectamente esta medida. Según Proceso la Legislatura de ese Estado informó que “el evento no durará más de 20 minutos, los mínimos requeridos para cumplir con el mandato constitucional”.
¿Y porqué en Yucatán pasó exactamente lo contrario? Aquí los señores priístas no están de acuerdo en que se modernice la vida política y el formato de los informe?
Cabe recalcar que las leyes autorizan a la autoridad hacerse publicidad siete días antes y cinco días después en el transcurso de un año, pero en un solo caso: en el momento en que deban rendir el informe constitucional, lo cual deberá ser en octubre próximo. El informe ciudadano ni fue constitucional y por tanto no es lo que dice la ley. De modo que todo lo hecho estaría al margen de la legalidad.
En conclusión:
a) Se prometió a los yucatecos un gobierno de resultados concretos y jamás de protagonismos o lucimiento personal, y lo único que se vio fue mucho de lo segundo pero muy poco de lo primero.
b) Mientras en el ámbito nacional el PRI impulsa la modernidad política acabando con el día del Presidente en Yucatán se promueve el oropel.
c) El lucimiento personal fue a cargo del erario público y todo parece indicar que se hizo en contravención a las constituciones federal y estatal, y el Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales.
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
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Normas y ofrecimientos incumplidos
Ofrecimiento hecho a los yucatecos el 1 de agosto de 2007 con motivo de la toma de posesión de la titular del Poder Ejecutivo del Estado.
“Mi gobierno será un gobierno de resultados concretos y jamás de protagonismos o lucimiento personal”.
¿Jamás de protagonismo? ¿Jamás de lucimiento personal? Y qué es protagonismo. El Diccionario de la Real Academia Española lo define de la siguiente manera: “Afán de mostrarse como la persona más calificada y necesaria en determinada actividad, independientemente de que se posean o no méritos que lo justifiquen”.
¿El informe ciudadano no fue acto de protagonismo? El propio Diario de Yucatán publicó el sábado pasado lo siguiente: “Ivonne Ortega Pacheco fue ayer (viernes 1) la protagonista estelar de una jornada sin precedente que se apoderó más de doce horas del centro de la ciudad con una serie de celebraciones organizadas por su administración para festejarla en su primer aniversario al frente del Poder Ejecutivo estatal.
¿La propaganda pagada a cargo del erario público en todos los medios locales y nacionales en los que durante siete días previos al “informe ciudadano” sólo se vio la imagen y se escuchó la voz de la mandataria no es protagonismo? ¿No es lucimiento personal?
La transmisión en vivo en todos los canales locales y nacionales de televisión, así como en las estaciones de radio del “informe ciudadano” ¿Tampoco es protagonismo? ¿No es lucimiento personal?
¿La propaganda que nuevamente se hace en todos los medios locales y nacionales durante cinco días posteriores al “informe ciudadano” ¿No es protagonismo? ¿No es lucimiento personal?
Mientras en el ámbito nacional priistas impulsaron y avalaron reformas para modernizar el Informe Presidencial –este fue el principal argumento y concepto que usaron “modernizar”-, en el sentido de que se acabe el día del Presidente, aquí en Yucatán siguen las prácticas más rupestres.
Los priistas de ahí festejan como un logro que se haya puesto punto final al ritual del Informe Presidencial. No se entiende porque en Yucatán no llega esa modernidad política propuesta por los legisladores del Partido Rojo.
Hace algunos días El Universal publicó lo siguiente: “El 1 de septiembre no será más "un rito echeverriaco", comentó el priísta Francisco Arroyo, quien recordó el oropel de otras épocas, "el besamanos indignante".
De ese tamaño. Conste que lo dijo un priista. Que le reclamen a él. ¿Y que significa oropel? El Diccionario de la Real Academia Española lo define así: “Cosa de poco valor y mucha apariencia. Adorno de una persona. Lámina de latón, muy batida y adelgazada, que imita al oro. Gastar alguien mucho. Ostentar gran vanidad”.
¿Y de qué partido eran los Presidentes que instauraron en México el “besamanos indignante” y lo practicaron durante más de 70 años? ¿Por qué en Yucatán se impulso el besamanos indignante?
Habiendo un gobierno panista en el Gobierno de México, los priistas se dieron cuenta de lo indignante que era ese ritual del Presidente y por eso decidieron acabarlo. De tal suerte que el sentido de la reforma era terminar con el oropel; es decir, con el protagonismo y con el lucimiento personal. ¡Bravo por los legisladores priistas, coincidimos con ellos! Digno de elogio.
Contagiados por ese logro, priistas de Guanajuato también apoyaron e impulsaron un acuerdo político para que al gobernador panista, Juan Manuel Oliva Ramírez, al igual que el Presidente de México, deje de lucirse en público.
Según medios nacionales, el vicepresidente de la Junta de Gobierno (de Guanajuato), Arnulfo Vázquez Nieto, confirmó que el acuerdo fue que el gobernador asistirá al Congreso, entregará el informe al presidente en turno y se va del recinto, sin dar ningún discurso ni "mensaje político" como se le llamaba al texto que tradicionalmente leía. Cuestionado en el sentido de que no hay un cambio de formato porque no se ha reformado la Constitución, el legislador priista enfatizó que se trató de un acuerdo unánime de las fuerzas políticas al interior del Congreso: PAN, PRI, PRD, PT y PVEM, porque aunque no hay ningún cambio de ley, la actual permite perfectamente esta medida. Según Proceso la Legislatura de ese Estado informó que “el evento no durará más de 20 minutos, los mínimos requeridos para cumplir con el mandato constitucional”.
¿Y porqué en Yucatán pasó exactamente lo contrario? Aquí los señores priístas no están de acuerdo en que se modernice la vida política y el formato de los informe?
Cabe recalcar que las leyes autorizan a la autoridad hacerse publicidad siete días antes y cinco días después en el transcurso de un año, pero en un solo caso: en el momento en que deban rendir el informe constitucional, lo cual deberá ser en octubre próximo. El informe ciudadano ni fue constitucional y por tanto no es lo que dice la ley. De modo que todo lo hecho estaría al margen de la legalidad.
En conclusión:
a) Se prometió a los yucatecos un gobierno de resultados concretos y jamás de protagonismos o lucimiento personal, y lo único que se vio fue mucho de lo segundo pero muy poco de lo primero.
b) Mientras en el ámbito nacional el PRI impulsa la modernidad política acabando con el día del Presidente en Yucatán se promueve el oropel.
c) El lucimiento personal fue a cargo del erario público y todo parece indicar que se hizo en contravención a las constituciones federal y estatal, y el Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales.
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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lunes, 28 de julio de 2008
A un año de la protesta constitucional
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
¿Sigue el beneficio de la duda?
Recordatorio 1: “Protesto guardar y hacer guardar la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la particular del Estado y las leyes que de ella emanen, y desempeñar leal y patrióticamente el cargo de gobernadora que el pueblo me ha conferido, mirando todo por el bien y la prosperidad de la unión y el Estado, y si así no lo hiciere que la nación y el Estado me lo demanden”.
Recordatorio 2: “Nadie, absolutamente nadie, estará por encima de la ley”.
Así, bajo la protesta constitucional y un ofrecimiento oficial, comenzó una nueva gestión que generó amplias expectativas entre los yucatecos. Muchos, acertadamente, pidieron que no se califique antes de tiempo y que lo conveniente era otorgar el beneficio de la duda.Lamentablemente, en los primeros minutos del inicio de la nueva gestión vino el estreno
¿Se acuerdan que el Colegio de Abogados advirtió que se incurría en violaciones a diversas normas por el nombramiento del cuñado de la titular del Ejecutivo como subsecretario de gobierno? Dicho en otras palabras, que se incurría en nepotismo. La opinión de los expertos no fue tomada en cuenta y la presunta violación sigue vigente. ¿Y los perfiles rectores? Tampoco fueron respetados.
La mal llamada policía estatal, implica otra violación a las constituciones federal y estatal que establecen que la seguridad pública es un área que corresponde a los ayuntamientos. Lo mismo podemos decir del agua potable ya que las dos constituciones ordenan que es un servicio que debe estar a cargo de los ayuntamientos, pero tampoco es así. ¿Guardar y hacer guardar la Constitución?
¿Y el derecho de petición? Legisladores panistas solicitaron en varias ocasiones al Poder Ejecutivo un informe detallado de los supuestos daños que causó el huracán Dean en 59 municipios. La Constitución consagra esa garantía individual pero, lamentablemente, jamás se dio respuesta a los solicitantes.
¿Y qué pasó con la garantía de libertad de expresión, también consagrada en la Constitución Federal, cuando policías civiles y de la entonces SPV, con lujo de violencia, disolvieron una protesta pacífica que realizaban taxistas y sus familias frente al Palacio de Gobierno? ¿Y cuando se negó al ex gobernador panista una entrevista en el Grupo IMER en donde iba a hablar sobre el caso de la Cousey?
Ahora, vemos con preocupación ue el primer año concluye igual que como empezó: en medio de graves acusaciones de violar normas jurídicas. Ahora la polémica gira en torno al momento en que se debe hacer publicidad con motivo del primer informe de gestión.La Constitución Federal y la Constitución local, así como el Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales fijan las normas conforme a las cuales una autoridad puede hacer propaganda.
El artículo 134 de la Constitución Federal señala los límites a los que se debe sujetar una autoridad para difundir sus actividades cotidianas y es muy clara al precisar que “En ningún caso esta propaganda incluirá nombres, imágenes, voces o símbolos que impliquen promoción personalizada de cualquier servidor público”.
El artículo 228 del COFIPE establece como única excepción de la disposición anterior el momento en que la autoridad rinda su informe anual. Es cuando puede, una sola vez al año, promocionar imágenes, nombres y voces que impliquen promoción personalizada sin que se considere propaganda política. Pero dice claramente que esta excepción se da cuando se deba rendir el informe anual de gestión, no en cualquier momento.
¿Y cuándo debe el Ejecutivo rendir su informe anual? El artículo 28 de la Constitución de Yucatán despeja esta interrogante al señalar que “El Congreso celebrará el tercer domingo de octubre de cada uno de los primeros cinco años del período del Ejecutivo y el segundo domingo de junio del sexto año del mismo, una sesión solemne en la cual el Gobernador del Estado deberá rendir un informe por escrito, acerca de la situación que guarden las diversas ramas de la administración”. Ahora la ley obliga a la autoridad a rendir el informe anual en octubre y no en agosto como estaba antes.
No obstante que las leyes son claras, a partir del viernes 25 pasado, comenzamos a escuchar spots de radio y de televisión, y comenzamos a ver desplegados con imágenes de la titular del Ejecutivo que podrían podría constituir una nueva violación a las normas fundamentales y al COFIPE. Esto a pesar de los reiterados señalamientos que ya se hicieron ¿Siguen dando los yucatecos el beneficio de la duda? ¿Hay dudas?
Cola de nota
Priístas y regidores no panistas criticaron al alcalde de Mérida por difundir publicidad con su imagen dentro los plazos legales permitidos por la constitución. Hoy la titular del Ejecutivo hace lo mismo, pero con dos pequeños detalles de por medio: su publicidad es mucho más profusa y todo parece indicar que está al margen de la legalidad.
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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¿Sigue el beneficio de la duda?
Recordatorio 1: “Protesto guardar y hacer guardar la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la particular del Estado y las leyes que de ella emanen, y desempeñar leal y patrióticamente el cargo de gobernadora que el pueblo me ha conferido, mirando todo por el bien y la prosperidad de la unión y el Estado, y si así no lo hiciere que la nación y el Estado me lo demanden”.
Recordatorio 2: “Nadie, absolutamente nadie, estará por encima de la ley”.
Así, bajo la protesta constitucional y un ofrecimiento oficial, comenzó una nueva gestión que generó amplias expectativas entre los yucatecos. Muchos, acertadamente, pidieron que no se califique antes de tiempo y que lo conveniente era otorgar el beneficio de la duda.Lamentablemente, en los primeros minutos del inicio de la nueva gestión vino el estreno
¿Se acuerdan que el Colegio de Abogados advirtió que se incurría en violaciones a diversas normas por el nombramiento del cuñado de la titular del Ejecutivo como subsecretario de gobierno? Dicho en otras palabras, que se incurría en nepotismo. La opinión de los expertos no fue tomada en cuenta y la presunta violación sigue vigente. ¿Y los perfiles rectores? Tampoco fueron respetados.
La mal llamada policía estatal, implica otra violación a las constituciones federal y estatal que establecen que la seguridad pública es un área que corresponde a los ayuntamientos. Lo mismo podemos decir del agua potable ya que las dos constituciones ordenan que es un servicio que debe estar a cargo de los ayuntamientos, pero tampoco es así. ¿Guardar y hacer guardar la Constitución?
¿Y el derecho de petición? Legisladores panistas solicitaron en varias ocasiones al Poder Ejecutivo un informe detallado de los supuestos daños que causó el huracán Dean en 59 municipios. La Constitución consagra esa garantía individual pero, lamentablemente, jamás se dio respuesta a los solicitantes.
¿Y qué pasó con la garantía de libertad de expresión, también consagrada en la Constitución Federal, cuando policías civiles y de la entonces SPV, con lujo de violencia, disolvieron una protesta pacífica que realizaban taxistas y sus familias frente al Palacio de Gobierno? ¿Y cuando se negó al ex gobernador panista una entrevista en el Grupo IMER en donde iba a hablar sobre el caso de la Cousey?
Ahora, vemos con preocupación ue el primer año concluye igual que como empezó: en medio de graves acusaciones de violar normas jurídicas. Ahora la polémica gira en torno al momento en que se debe hacer publicidad con motivo del primer informe de gestión.La Constitución Federal y la Constitución local, así como el Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales fijan las normas conforme a las cuales una autoridad puede hacer propaganda.
El artículo 134 de la Constitución Federal señala los límites a los que se debe sujetar una autoridad para difundir sus actividades cotidianas y es muy clara al precisar que “En ningún caso esta propaganda incluirá nombres, imágenes, voces o símbolos que impliquen promoción personalizada de cualquier servidor público”.
El artículo 228 del COFIPE establece como única excepción de la disposición anterior el momento en que la autoridad rinda su informe anual. Es cuando puede, una sola vez al año, promocionar imágenes, nombres y voces que impliquen promoción personalizada sin que se considere propaganda política. Pero dice claramente que esta excepción se da cuando se deba rendir el informe anual de gestión, no en cualquier momento.
¿Y cuándo debe el Ejecutivo rendir su informe anual? El artículo 28 de la Constitución de Yucatán despeja esta interrogante al señalar que “El Congreso celebrará el tercer domingo de octubre de cada uno de los primeros cinco años del período del Ejecutivo y el segundo domingo de junio del sexto año del mismo, una sesión solemne en la cual el Gobernador del Estado deberá rendir un informe por escrito, acerca de la situación que guarden las diversas ramas de la administración”. Ahora la ley obliga a la autoridad a rendir el informe anual en octubre y no en agosto como estaba antes.
No obstante que las leyes son claras, a partir del viernes 25 pasado, comenzamos a escuchar spots de radio y de televisión, y comenzamos a ver desplegados con imágenes de la titular del Ejecutivo que podrían podría constituir una nueva violación a las normas fundamentales y al COFIPE. Esto a pesar de los reiterados señalamientos que ya se hicieron ¿Siguen dando los yucatecos el beneficio de la duda? ¿Hay dudas?
Cola de nota
Priístas y regidores no panistas criticaron al alcalde de Mérida por difundir publicidad con su imagen dentro los plazos legales permitidos por la constitución. Hoy la titular del Ejecutivo hace lo mismo, pero con dos pequeños detalles de por medio: su publicidad es mucho más profusa y todo parece indicar que está al margen de la legalidad.
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
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