Por Lic. Daniel Jesús Carrillo PolancoMaster en Comunicación Política y Marketing Electoral
Ante dos escenarios posibles
En 1998, hace exactamente 10 años, la Secretaría Nacional de Asuntos Electorales del Partido Acción Nacional distribuyó en todo el país un Manual de Campaña en el que se dan a conocer aspectos fundamentales que se deben cubrir en un proceso electoral. No estamos en proceso electoral y mi comentario podría parecer “fuera de lugar”. Pero a consecuencia de la actual coyuntura me parece importante compartir con todos los panistas algunos aspectos asentados en ese documento.
En la página 7, hay un apartado relacionado con los escenarios de una elección. Dice el documento: “El escenario de una elección se integra por una conjugación de factores que varían de acuerdo con el momento y con el estado donde aquélla se lleva al cabo. De acuerdo con las experiencias acumuladas se pueden presentar los factores que forman el escenario de una elección perdedora o de una ganadora”. De acuerdo con ese librillo el escenario de una campaña perdedora está integrado por factores negativos que influyen en las posibilidades de triunfo.
Algunos de esos factores son los siguientes: 1. Conflictos internos (mencionado en primer lugar), 2. Campañas no planeadas, 3. Estructura deficiente, 4. Formación de estructura durante la campaña, 5. Improvisación, 6. Estructuras técnicas no políticas y viceversa, 7. Malos candidatos, no conocidos y/o sin perfil, 8. Discursos apartados del interés del elector, 9. No hay estrategia de coaliciones sociales, 10. Poca profesionalización en las campañas, 11. No se jerarquizan bien las zonas o se hace de modo equivocado, 12. Falta de comité estratégico para la toma de decisiones. Entonces, el escenario de una campaña ganadora se integra por factores considerados a contrario sensu: no hay conflictos internos, campañas planeadas de manera anticipada, buenas estructuras, etc. Todos, absolutamente todos los panistas deben estar conscientes de estos factores.
El Manual del que estoy comentando no dice nada diferente de lo que tienen plasmados otros documentos similares. En varios apartados se pueden hallar los mismos conceptos en el Manual de Campaña de Mario Martínez Silva y Roberto Salcedo Aquino, del Colegio Nacional de Ciencias Políticas y Administración Pública, sólo por mencionar un ejemplo. Los puntos anteriores pueden servir de guía a cada panista para que esté en disposición de hacer un análisis a conciencia de cuántos y cuáles fueron los factores que influyeron en las elecciones de mayo del año pasado. No hay que renegar de la historia por muy dolorosa que sea, al contrario, hay que recordarla siempre para tratar de no cometer los mismos errores. De lo contrario no podríamos hablar de experiencias y menos de aprendizajes adquiridos.
Pero más allá de echar un vistazo al pasado, la idea es que todos y cada uno de los panistas miren hacia adelante y decidan, también a conciencia profunda, qué es lo que pueden y deben hacer para lograr un escenario que beneficie a la institución en todos los sentidos: credibilidad, confianza, valores, y triunfos culturales y electorales. El reto es llegar a la próxima contienda electoral, que ya está a la vuelta de la esquina, con un escenario de triunfo, pero esto no se logra de la noche a la mañana, es menester que desde ahora se empiecen a dar todos los pasos y se inicien todos los procesos que sean necesarios para conseguirlo. Son muchísimas las tareas que todos y cada uno de los panistas tendrán que hacer para llegar a esa meta, de modo que el factor tiempo viene a constituirse como el recurso más importante y más valioso y, siendo no renovable, nadie puede darse el lujo de desperdiciarlo.
El futuro del Partido Acción Nacional en Yucatán depende de todos, de absolutamente todos los panistas. Y, desde luego, en un escenario de triunfo todos los panistas salen ganando y, como ya asenté líneas arriba, no sólo en lo electoral. Cualquier esfuerzo que se haga para fortalecer al instituto será reconocido por la sociedad. Reflexionar es importante, pero lo es más actuar en consecuencia.
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco (*)
Master en comunicación política y marketing electoral