sábado, 5 de abril de 2008

Mirando la paja en el ojo ajeno

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

Daniel Jesús Carrillo Polanco

Ahora los funcionarios estatales son “perfectos”

Nadie, absolutamente nadie, está exento de incurrir en errores. Así ocurre en cualquier administración de gobierno. Es trabajo hecho por humanos. Pero de ahí a que se diga que todo, absolutamente todo, estuvo mal francamente implica una posición absurda y carente de credibilidad.

Como van las cosas, todo parece indicar que los cinco años de esta administración estatal transcurrirán con críticas hacia todo lo que se hizo en el sexenio anterior ¿Cuál es el objetivo? Tratar de imponer la percepción de que los yucatecos se equivocaron al permitir que un partido distinto al PRI llegue al ejercicio del poder.

Tal parece que quienes ocupan las posiciones de poder trabajan a la perfección y tan es así que no aceptan crítica alguna. A todo lo dan la vuelta diciendo que “se quiere politizar”. Se la pasan mirando la paja en el ojo ajeno sin preocuparse de la viga que tienen en el propio.

Sólo por mencionar algunos ejemplos. En la semana anterior salieron a relucir nuevas graves violaciones al Estado de Derecho. Se informó que en la Junta de Junta de Agua Potable y Alcantarillado de Yucatán (Japay) se violaron las normas ya que de agosto de 2007 a la fecha, su Consejo Directivo no ha sesionado ni una sola vez, ni siquiera para instalarse y dar posesión al director de esa dependencia.

En vez de admitir el error, un funcionario declaró: “Eso no es ningún problema (el que no haya sesionado en ocho meses el Consejo Directivo) porque esta administración no tiene ni un año de que comenzó. Por tanto, se está a tiempo para hacer las cuatro sesiones (a las que obliga la norma) antes que se cumpla ese plazo.

Agregó: “Aunque parezca grotesco (sic), hasta en un mes se pueden hacer las cuatro sesiones y con eso cumplimos lo que dice la ley, porque ésta no marca las fechas en que deban ser las sesiones. ¿Y como subsanar el hecho de que ese Consejo Directivo no haya aprobado un presupuesto que ya se está ejerciendo? Sólo por mencionar algo. No parece grotesco, es totalmente grotesco intentar “corregir” una pifia como esta.

En otro asunto, también salió a relucir el grave retroceso en materia de transparencia y rendición de cuentas en los poderes Legislativo y Ejecutivo, tal y como lo señaló el presidente de la Coparmex y que con anterioridad habían señalado consejeros del Institución de Acceso a la Información Pública.

En el caso del Poder Legislativo, dominado por una mayoría priísta, ya pasaron nueve meses sin que tenga resultados de la fiscalización a los alcaldes que se fueron sin entregar cuentas claras.

En el caso del Ejecutivo, también se dio a conocer que en una revisión de la página de Internet se descubrió la “desaparición” de datos e información que, por ley, debería ser pública. Pero, como siempre, no pasa nada. Seguro que todos quienes digan que no hay transparencia están totalmente equivocados.

En vez de preocuparse por evitar incurrir en estas graves irregularidades, algunos funcionarios se erigen como arquitectos y/o ingenieros, para emitir un “dictamen público” -sobre el nuevo edificio que se construye para la Secretaría de Seguridad Pública- plagado de adjetivos y de ironía que de antemano saben que serán del gusto de los medios.

Otro golpe mediático. Una nueva exhibición al “mal gobierno del sexenio anterior”. Igual que pasó con el caso de la Cousey, que derivó en la detención de su ex director, y aunque finalmente salió a relucir la verdad y éste obtuvo su libertad lisa y llana, siempre sostuvieron que su expediente penal era perfecto. Entonces, todos, quienes tuvieron que ver con la liberación del acusado, se equivocaron.

A nadie le extrañará que esta misma actitud siga en lo que resta a la actual administración. Finalmente, esta posición que adoptan los llamados revolucionarios se enfoca a hacer creer que toda la pobreza, que todas las deficiencias educativas, que todos los rezagos en infraestructura, que toda la falta de transparencia, que todo, absolutamente todo lo malo, lo ineficiente y lo ineficaz que existe en Yucatán es a consecuencia de los seis años anteriores a la actual administración. Y en contraste, que los salvadores de todos estos males generados en un sexenio son los actuales funcionarios perfectos.

(*) Master en comunicación política y marketing electoral

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