lunes, 16 de junio de 2008

El PAN pasó la prueba

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

La cita con la historia se dio y se pasó la prueba. El proceso interno para elegir a la nueva directiva estatal fue un ejercicio democrático y transparente en el que participaron tres contendientes y el resultado fue que ¡ganó el PAN!

Es menester hacer una reflexión en torno a esta coyuntura. Se están dando los pasos correctos para lograr la recomposición de Acción Nacional. Ya antes se verificaron otros procesos democráticos incuestionables: la elección del Consejo Estatal, a fines del año pasado, y la posterior elección de la nueva titular de la Secretaría de Acción Juvenil.

Un suceso sin precedente en Yucatán fue la renuncia anticipada de toda la dirigencia estatal, medida extraordinaria para una situación extraordinaria.El sábado pasado se realizó la elección de quienes dirigirán el destino del PAN en los próximos tres años. Es importante destacar que el denominador común de las propuestas fue la unidad interna.

Todo parece indicar que cada vez más panistas están tomando conciencia de que sin unidad no hay credibilidad interna y mucho menos externa. Sin unidad es imposible presentarse ante la sociedad como una oposición responsable y fuerte. Sin unidad no se está viviendo la doctrina panista y sin unidad se está en grave riesgo de no poder retener posiciones electorales y perder otras. Sin unidad el PRI es el único que sale ganando.

¿Habrá panistas que quieran seguir haciéndole campaña al PRI? ¿Habrá panistas que quieran volver a vivir otras derrotas electorales a consecuencia de la desunión? ¿Habrá panistas que no hayan aprendido de los errores cometidos?

Se han dado pasos correctos, pero son insuficientes para pasar de una percepción desfavorable a otra favorable. El PAN requiere de más medidas extraordinarias. Sus nuevos dirigentes tendrán que cambiar los esquemas que no han funcionado.

La unidad no es algo que pueda darse por decreto o mediante simples llamados que sólo sean posturas mediáticas que no deriven en acciones concretas. A partir de hoy se requiere del concurso de la mayor cantidad de voluntades sinceras para lograr este objetivo.

Como propone la nueva presidenta, Magaly Cruz Nucamendi, hay que pasar de las críticas a las propuestas, pero sobre todo a las acciones concretas, de ahí la frase: ¡Manos a la obra! El trabajo congruente e incluyente de la nueva dirigencia será determinante para restar argumentos a las voces disidentes que exigen unidad pero que, lamentablemente, descalifican todo y a todos.

Quienes quedaron en la dirigencia deberán ser los primeros en dar el ejemplo y trabajar con una mentalidad política distinta. La contienda interna ya concluyó y en buenos términos. Hay que convocar a todos los panistas para que se sumen a las tareas del PAN, aún aquellos que estuvieron abanderando a los otros aspirantes. ¿Por qué? Porque son panistas.

Los aspirantes que no ganaron tienen la responsabilidad de respaldar a la nueva dirigencia, pues haciéndolo estarán fortaleciendo al PAN. Me parece que los candidatos, los consejeros que eligieron y el árbitro cumplieron con su papel de respeto muto y de los estatutos. Hay que seguir este mismo camino.Hay que devolverle al PAN su identidad, lo cual sólo será posible si todos sus militantes entienden que deben compartir los mismos valores y caminar hacia el mismo rumbo, en otras palabras, hay que decir adiós a la “onda grupera”, de modo que el único “ismo” que quede en el interior del PAN sea el del panismo.

Nada fácil, pero tampoco imposible.Asimismo, no creo que sea el momento de adoptar posturas triunfalistas. Los verdaderos retos están por cumplirse. Lo difícil no es llegar sino lograr los objetivos planteados y ¡vaya que son trascendentales!— Mérida, Yucatán.

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

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