sábado, 30 de agosto de 2008

La seguridad, asunto de todos

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

Urge una política pública

Bien por quienes señalaron que el asunto de la violencia no debe ser “partidizado”; es decir, que no se use con algún fin que pueda sacar beneficio para algún partido político.

Hoy, más que nunca, toma relevancia la actitud que pueda asumir la sociedad yucateca en torno a este gravísimo problema. La ciudadanos deberíamos ser los principales aliados de las fuerzas de seguridad, pero lamentablemente no es así, a consecuencia que no existe la suficiente confianza para entablar algún tipo de coordinación con aquéllas.

La gente mira con recelo el comportamiento de quienes tienen a su cargo la seguridad y de quienes conducen las fuerzas policiales.
Las manifestaciones sociales, como la marcha contra la inseguridad convocada por organismos civiles, deben hallar eco en las autoridades, pero ¿Y si no nos hace caso? ¿Ahí queda el asunto?

Claro que tampoco se trata de hacerse justicia por propia mano, de ninguna manera, ya que para eso existen leyes y autoridades, pero si todos estamos atentos de lo que ocurre en nuestro entorno y lo denunciamos, es más probable que se obtengan mejores resultados.

Definitivamente, por muchos agentes policíacos que haya, éstos siempre serán insuficientes. Lo primero que tendría que ocurrir es que las fuerzas de seguridad se ganen la confianza de los ciudadanos para que éstos puedan convertirse en sus aliados.

Habría que diseñar políticas públicas tendientes a lograr esta necesaria coordinación policías-ciudadanos y ver todas las posibilidades tendientes a lograr una mejor y más efectiva vigilancia.

¿Cuál es la raíz del problema?, ¿Falta capacitación a los agentes?, ¿No es correcta la sectorización?, ¿Por qué no se involucran más los ciudadanos?, ¿Por qué no hay confianza social hacia las policías?, ¿Qué se tendría que hacer para revertir esta desconfianza?, ¿Por qué fallaron los retenes?, en fin ¿Qué fue lo que falló y que es lo que se debería hacer para mejorar?

Todos los días vemos decenas de patrullas y camionetas de la policía, así como numerosos retenes en diversos sectores de la ciudad. ¿Es suficiente esto para lograr efectividad en la tarea de proteger a los ciudadanos?

No me explico cómo fue posible que con tantas patrullas deambulando por las calles (hasta cuatro o cinco convergen en menos de 200 metros) y con tantos retenes con agentes armados, hayan circulado por las calles de la ciudad vehículos con 11 cadáveres.

No comprendo cómo fueron depositados esos 11 cadáveres sin que nadie se haya dado cuenta.

No entiendo cómo fue posible que luego de esta acción los delincuentes se hayan ido, así como vinieron, y tampoco nadie se haya percatado de ellos ni de sus vehículos. ¿No se supone que los retenes se instalaron para detectar a tiempo a gente relacionada con la delincuencia? Tómenlo como una crítica constructiva.

¿Y la gente? ¿Nadie se percató de un movimiento tan inusual? No creo que sea tarea fácil mover a 11 cuerpos decapitados, se requeriría de mucho esfuerzo, de varios vehículos y de varias personas. ¿Nadie notó algo? ¿O alguien lo vio pero no lo denunció por temor a que sea involucrado?

Es una situación muy compleja que requiere de toda la atención de todos, no solo de las autoridades, sino de todos quienes integramos la sociedad. Lo primero: hay que admitir que el problema existe, pues de lo contrario se seguirá bajo los mismos esquemas que, como ya vimos, son poco efectivos.

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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lunes, 25 de agosto de 2008

Yucatán requiere un “golpe de timón”

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral


Debe provenir de la sociedad civil

Dada la situación política extraordinaria y complicada en la que hoy día se encuentra el Estado, se requiere de “un golpe de timón” –que los ingleses conocen como “turnaround”- que significa dar un giro determinante para lograr un cambio de dirección.

Expertos coinciden en que con “un golpe de timón” decisivo es posible lograr que una organización a la deriva tome rumbo hacia aguas prósperas. Es urgente y necesario adentrarse a diferentes posibilidades.

Los hechos históricos revelan que las grandes organizaciones no pueden autorreformarse sin un líder fuerte con objetivos concretos y con la experiencia necesaria para alcanzarlos.

Ante esta posibilidad de corregir el rumbo, el PAN puede y debe tener un papel determinante, pero está claro que no podrá hacerlo solo, sino que requiere de manera medular la participación de la sociedad.

Un estado que se precie de ser democrático no debe limitarse al simple ejercicio del voto. En una colaboración anterior apuntamos que Yucatán es claro ejemplo de lo que los estudiosos denominan “democracia defectuosa” que abarca a los regímenes que no han llegado a la consolidación de una democracia liberal, pero que, al mismo tiempo, ya no son autocráticos porque, al menos, funcionan bajo el régimen electoral; es decir, llegan al gobierno quienes fueron votados y los resultados no se falsifican de manera sustancial. ¿Y que es democracia liberal?, según Walter L. Bernecker, autor de Transición Democrática y Anomia Social, es aquella que reúne factores mínimos como: a) Inclusión de la ciudadanía, b) Libertad de Asociación y de Información, c) Gobierno con representantes electos, responsables y controlables, d) Reconocimiento de los derechos humanos y cívicos, e) Garantías del Estado de Derecho y f) Elecciones libres y honestas. ¡Qué lejos estamos de ser un estado auténticamente democrático!

Esto es lo que da sustento a la urgente necesidad de que la sociedad civil participe más en la vida pública. Para alcanzar los niveles de un estado democrático, los ciudadanos deben estar incluidos, pero más allá de la inclusión deben constituirse como agentes de control de las autoridades y de los partidos políticos.

La sociedad no debe mantenerse ajena al actuar de los partidos políticos, más aún si tomamos en cuenta que reciben financiamiento público proveniente de los impuestos que pagan los ciudadanos.

La sociedad no debe mantenerse ajena al actuar de las autoridades pues son quienes recaudan y ejercen el dinero de todos los mexicanos y de todos los yucatecos.

Pero más allá del aspecto económico, la sociedad no debe mantenerse ajena a los resultados que den o dejen de dar los partidos y las autoridades. La sociedad civil tiene la facultad, pero sobre todo tiene la obligación de exigir un crecimiento armónico y sustentable del Estado.

La sociedad civil no puede quedar como simple espectadora ante acciones de gobierno que sólo vienen a profundizar la pobreza y a sumir más y más en lo social y en lo político a miles de yucatecos. La sociedad no debe mantenerse al margen de acciones gubernamentales que sólo buscan obtener nuevas victorias electorales mal gastando los recursos públicos.

La sociedad civil debe asumir su papel e interesarse más para que nuestro sistema político funcione como una auténtica democracia, de modo que los partidos políticos de oposición se constituyan en instancias con la legitimidad requerida para que sean el contrapeso de las autoridades.

Las acciones clientelares a cambio de apoyos minimalistas para perpetuarse en el poder sólo ha generado graves daños sociales, morales y políticos, no al PAN o a otro partido político, sino al país y al Estado; es decir a la sociedad.

Paradójicamente, los supuestos beneficiarios de los apoyos asistencialistas -los más agraviados económicamente- son quienes más salen perjudicados. Por ello, ese “golpe de timón” para cambiar el rumbo de la historia debe provenir de la propia sociedad.

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

lunes, 18 de agosto de 2008

Más panistas se unen a la misma causa

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral


¿De qué lado estamos?

Somos o no somos. ¿De qué lado estamos? ¿Cuál es la camiseta que tenemos? ¿Cuál es la visión que nos guía? ¿Compartimos la misma misión o cada quien tiene la propia? ¿Los intereses de la institución son los mismos de cada uno de sus integrantes?

Hoy día el PAN tiene un rumbo claro: trabajar por la unidad interna, y esto es precisamente lo que la actual directiva está haciendo. Tarea nada fácil y que se dificulta cuando hay militantes que no lo comprenden y menos lo asumen.

El camino hacia la meta se irá allanando en la medida en que todos los panistas dejen atrás sus resquemores y rencores que afectan la cohesión partidaria. Pero también en la medida en que hagan a un lado sus intereses muy personales y de grupo, y ponderen el interés supremo de la institución.

Cuando Gina Villagómez Valdez, investigadora del Centro de Investigaciones Regionales Dr. Hideyo Noguchi opina sobre el trabajo de una empresa encuestadora y dice que la calificación que la gente da al alcalde “resalta si se toma en cuenta que su partido no le ayuda; por el contrario, lo perjudica al hacer públicas sus debilidades en vez de resaltar los avances del Ayuntamiento”, en realidad se refiere, así lo entiendo, a la actitud de panistas que siguen ventilando públicamente sus problemas y generando enfrentamientos.

¿A alguien no le queda claro que cada desavenencia y cada pleito entre panistas, es motivo de fiesta para los integrantes del Palacio de Gobierno y de la ex Casa del Pueblo?, ¿No nos damos cuenta quiénes salen beneficiados con este escenario de división? ¿De veras es muy difícil entenderlo?, ¿Lo entendemos y no hacemos algo para cambiar las cosas?

¿Cómo es posible que aún no comprendamos que la división interna es la principal fortaleza del PRI-Gobierno y que la desunión es la principal debilidad del PAN?, ¿No nos hemos dado cuenta que ambas cosas son capitalizadas por el PRI?, ¿No entendemos que la división del PAN alimenta los intereses del PRI?, ¿Lo entenderemos cuando se pierdan más espacios que tanto sudor y sangre costaron a verdaderos panistas que dieron la vida y que se vieron afectados en su libertad y en sus bienes para alcanzar lo que se ha ganado?

¿Qué pensarían y que dirían los fundadores del PAN viendo que su obra está siendo desvirtuada por intereses ajenos a la institucionalidad?, ¿Seguirán siendo los panistas sus propios enemigos?, ¿No quedó claro que el PAN fue derrotado por los propios panistas?

Hoy día, la nueva directiva del PAN, encabezada por la Profra. Magaly Cruz Nucamendi, está trabajando para lograr esa unidad interna y lo está haciendo con hechos y acciones concretos, con la conciencia clara de que tiene que cumplir con la parte que le corresponde como la de ser árbitro transparente e imparcial.
Por fortuna, cada vez son más los panistas que se están sumando a esta causa. Ejemplos los podemos palpar en Valladolid, en Izamal, en Tinum y en muchos otros municipios en donde ha habido problemas muy radicalizados, pero que ahora sus dirigentes y líderes están trabajando, pese a sus diferencias personales, hacia un mismo sentido.

No olvidemos que la política es una cuestión de sumas y de multiplicaciones. Mientras más panistas se sumen, se multiplicarán las oportunidades. El PAN necesita de todos sus militantes y todos sus militantes necesitan del PAN.

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

martes, 12 de agosto de 2008

¿Qué nos dejó el asistencialismo?

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral


Recordemos un poco de historia

La reciente encuesta de Wilsa, dada a conocer por el Diario de Yucatán, revela una realidad política más no una realidad en cuanto a resultados. No confundamos las cosas y no pretendamos comparar peras con tamarindos.

Se midieron percepciones sobre popularidad y sobre aceptación, que bien se gana con una buena proyección de imagen y, sobre todo, mediante programas de asistencia inmediata. Ambos aspectos han sido bien manejados por la actual administración.

De ninguna manera, esa aceptación significa que sea a consecuencia de que se estén resolviendo de fondo y de manera permanente los problemas más profundaos de Yucatán y de los yucatecos.

Todo parece indicar que nos hallamos frente a un casos típico de manipulación mediante el uso de técnicas de mercado, en donde la venta del producto se logra mediante imágenes, emociones, señales y esperanzas.

La cultura generada durante 70 años de hegemonía priista fue la de la dádiva, la de la inmediatez, la del asistencialismo y la del clientelismo. Así fue como durante muchos años se mantuvo el control de las masas. Aquel que osara salirse de las reglas del sistema primero era cooptado y si aún así no se alineaba entonces era reprimido.

Es esa cultura que todavía sigue vigente en nuestro Estado y en nuestro país, quizá ya no tan arraigada como antes, pero sigue entre la gente y eso es lo que explica porqué un gobernante puede lograr un elevado nivel de aceptación. Sólo que hoy día ya es solo por las dádivas que se reparten, sino que además se cuenta con la ayuda de novedosas herramientas como la mercadotecnia.

¿Es difícil recordar qué resultados dejaron al país y al Estado esas medidas populistas y demagógicas? ¿Por qué el país y el Estado siguen sumidos en la pobreza? ¿Fue a consecuencia de seis años de un gobierno panista o por 70 años de gobiernos priistas?

Lamentablemente, las acciones de gobierno basadas en el inmediatismo con fines populistas para la mayor cosecha de votos jamás han redituado en un desarrollo sustentable. De poco o nada sirve gastar miles de millones de pesos en apoyos que jamás resolverán la pobreza.

¿Qué es lo que en realidad debería presumir un buen gobernante? En vez de vanagloriarse de que más gente recibe zapatos y colchas, debería ocuparse para que más ciudadanos, gracias a políticas públicas, estén en condiciones de adquirir esos mismos productos y otros más con sus propios recursos.

En otras palabras, en la medida en que menos dádivas se entreguen a la gente (zapatos, colchas, coas, semillas, alambres de púas, etc.) será un claro indicativo de que nos encontramos frente a un gobierno que va por el camino correcto; es decir, frente a un gobierno exitoso.

La triste expresión de “despensa mata obra”, es una realidad en el aspecto electoral. ¿Cómo es posible que a estas alturas siga ocurriendo esto? Esto es lo que el regreso del PRI está promoviendo en Yucatán. Un retroceso.

Es la cultura del partido surgido de la Revolución. No importa que la gente siga arruinada, no importa el desarrollo sustentable del Estado, lo que importa es ganar elecciones a costa de lo que sea. Como que la historia no nos ha enseñado mucho.

Lo que valdría comparar no es el nivel de aceptación entre la actual gobernante y el anterior, lo que hay que cruzar son los resultados reales entre lo hecho por una y lo hecho por el otro. Pero también hay que valorar en qué condiciones se inició cada administración en cuanto a recursos recibidos, en cuanto a niveles de modernización administrativa, etc. ¿Cuánto se gastaba en un informe del sexenio anterior y cuánto se gastó ahora?

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

lunes, 4 de agosto de 2008

Yucatán, ajeno a la “modernidad política”

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

Normas y ofrecimientos incumplidos

Ofrecimiento hecho a los yucatecos el 1 de agosto de 2007 con motivo de la toma de posesión de la titular del Poder Ejecutivo del Estado.

“Mi gobierno será un gobierno de resultados concretos y jamás de protagonismos o lucimiento personal”.

¿Jamás de protagonismo? ¿Jamás de lucimiento personal? Y qué es protagonismo. El Diccionario de la Real Academia Española lo define de la siguiente manera: “Afán de mostrarse como la persona más calificada y necesaria en determinada actividad, independientemente de que se posean o no méritos que lo justifiquen”.

¿El informe ciudadano no fue acto de protagonismo? El propio Diario de Yucatán publicó el sábado pasado lo siguiente: “Ivonne Ortega Pacheco fue ayer (viernes 1) la protagonista estelar de una jornada sin precedente que se apoderó más de doce horas del centro de la ciudad con una serie de celebraciones organizadas por su administración para festejarla en su primer aniversario al frente del Poder Ejecutivo estatal.

¿La propaganda pagada a cargo del erario público en todos los medios locales y nacionales en los que durante siete días previos al “informe ciudadano” sólo se vio la imagen y se escuchó la voz de la mandataria no es protagonismo? ¿No es lucimiento personal?

La transmisión en vivo en todos los canales locales y nacionales de televisión, así como en las estaciones de radio del “informe ciudadano” ¿Tampoco es protagonismo? ¿No es lucimiento personal?

¿La propaganda que nuevamente se hace en todos los medios locales y nacionales durante cinco días posteriores al “informe ciudadano” ¿No es protagonismo? ¿No es lucimiento personal?

Mientras en el ámbito nacional priistas impulsaron y avalaron reformas para modernizar el Informe Presidencial –este fue el principal argumento y concepto que usaron “modernizar”-, en el sentido de que se acabe el día del Presidente, aquí en Yucatán siguen las prácticas más rupestres.

Los priistas de ahí festejan como un logro que se haya puesto punto final al ritual del Informe Presidencial. No se entiende porque en Yucatán no llega esa modernidad política propuesta por los legisladores del Partido Rojo.

Hace algunos días El Universal publicó lo siguiente: “El 1 de septiembre no será más "un rito echeverriaco", comentó el priísta Francisco Arroyo, quien recordó el oropel de otras épocas, "el besamanos indignante".

De ese tamaño. Conste que lo dijo un priista. Que le reclamen a él. ¿Y que significa oropel? El Diccionario de la Real Academia Española lo define así: “Cosa de poco valor y mucha apariencia. Adorno de una persona. Lámina de latón, muy batida y adelgazada, que imita al oro. Gastar alguien mucho. Ostentar gran vanidad”.

¿Y de qué partido eran los Presidentes que instauraron en México el “besamanos indignante” y lo practicaron durante más de 70 años? ¿Por qué en Yucatán se impulso el besamanos indignante?

Habiendo un gobierno panista en el Gobierno de México, los priistas se dieron cuenta de lo indignante que era ese ritual del Presidente y por eso decidieron acabarlo. De tal suerte que el sentido de la reforma era terminar con el oropel; es decir, con el protagonismo y con el lucimiento personal. ¡Bravo por los legisladores priistas, coincidimos con ellos! Digno de elogio.

Contagiados por ese logro, priistas de Guanajuato también apoyaron e impulsaron un acuerdo político para que al gobernador panista, Juan Manuel Oliva Ramírez, al igual que el Presidente de México, deje de lucirse en público.

Según medios nacionales, el vicepresidente de la Junta de Gobierno (de Guanajuato), Arnulfo Vázquez Nieto, confirmó que el acuerdo fue que el gobernador asistirá al Congreso, entregará el informe al presidente en turno y se va del recinto, sin dar ningún discurso ni "mensaje político" como se le llamaba al texto que tradicionalmente leía. Cuestionado en el sentido de que no hay un cambio de formato porque no se ha reformado la Constitución, el legislador priista enfatizó que se trató de un acuerdo unánime de las fuerzas políticas al interior del Congreso: PAN, PRI, PRD, PT y PVEM, porque aunque no hay ningún cambio de ley, la actual permite perfectamente esta medida. Según Proceso la Legislatura de ese Estado informó que “el evento no durará más de 20 minutos, los mínimos requeridos para cumplir con el mandato constitucional”.

¿Y porqué en Yucatán pasó exactamente lo contrario? Aquí los señores priístas no están de acuerdo en que se modernice la vida política y el formato de los informe?

Cabe recalcar que las leyes autorizan a la autoridad hacerse publicidad siete días antes y cinco días después en el transcurso de un año, pero en un solo caso: en el momento en que deban rendir el informe constitucional, lo cual deberá ser en octubre próximo. El informe ciudadano ni fue constitucional y por tanto no es lo que dice la ley. De modo que todo lo hecho estaría al margen de la legalidad.

En conclusión:
a) Se prometió a los yucatecos un gobierno de resultados concretos y jamás de protagonismos o lucimiento personal, y lo único que se vio fue mucho de lo segundo pero muy poco de lo primero.
b) Mientras en el ámbito nacional el PRI impulsa la modernidad política acabando con el día del Presidente en Yucatán se promueve el oropel.
c) El lucimiento personal fue a cargo del erario público y todo parece indicar que se hizo en contravención a las constituciones federal y estatal, y el Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales.

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral