lunes, 4 de agosto de 2008

Yucatán, ajeno a la “modernidad política”

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

Normas y ofrecimientos incumplidos

Ofrecimiento hecho a los yucatecos el 1 de agosto de 2007 con motivo de la toma de posesión de la titular del Poder Ejecutivo del Estado.

“Mi gobierno será un gobierno de resultados concretos y jamás de protagonismos o lucimiento personal”.

¿Jamás de protagonismo? ¿Jamás de lucimiento personal? Y qué es protagonismo. El Diccionario de la Real Academia Española lo define de la siguiente manera: “Afán de mostrarse como la persona más calificada y necesaria en determinada actividad, independientemente de que se posean o no méritos que lo justifiquen”.

¿El informe ciudadano no fue acto de protagonismo? El propio Diario de Yucatán publicó el sábado pasado lo siguiente: “Ivonne Ortega Pacheco fue ayer (viernes 1) la protagonista estelar de una jornada sin precedente que se apoderó más de doce horas del centro de la ciudad con una serie de celebraciones organizadas por su administración para festejarla en su primer aniversario al frente del Poder Ejecutivo estatal.

¿La propaganda pagada a cargo del erario público en todos los medios locales y nacionales en los que durante siete días previos al “informe ciudadano” sólo se vio la imagen y se escuchó la voz de la mandataria no es protagonismo? ¿No es lucimiento personal?

La transmisión en vivo en todos los canales locales y nacionales de televisión, así como en las estaciones de radio del “informe ciudadano” ¿Tampoco es protagonismo? ¿No es lucimiento personal?

¿La propaganda que nuevamente se hace en todos los medios locales y nacionales durante cinco días posteriores al “informe ciudadano” ¿No es protagonismo? ¿No es lucimiento personal?

Mientras en el ámbito nacional priistas impulsaron y avalaron reformas para modernizar el Informe Presidencial –este fue el principal argumento y concepto que usaron “modernizar”-, en el sentido de que se acabe el día del Presidente, aquí en Yucatán siguen las prácticas más rupestres.

Los priistas de ahí festejan como un logro que se haya puesto punto final al ritual del Informe Presidencial. No se entiende porque en Yucatán no llega esa modernidad política propuesta por los legisladores del Partido Rojo.

Hace algunos días El Universal publicó lo siguiente: “El 1 de septiembre no será más "un rito echeverriaco", comentó el priísta Francisco Arroyo, quien recordó el oropel de otras épocas, "el besamanos indignante".

De ese tamaño. Conste que lo dijo un priista. Que le reclamen a él. ¿Y que significa oropel? El Diccionario de la Real Academia Española lo define así: “Cosa de poco valor y mucha apariencia. Adorno de una persona. Lámina de latón, muy batida y adelgazada, que imita al oro. Gastar alguien mucho. Ostentar gran vanidad”.

¿Y de qué partido eran los Presidentes que instauraron en México el “besamanos indignante” y lo practicaron durante más de 70 años? ¿Por qué en Yucatán se impulso el besamanos indignante?

Habiendo un gobierno panista en el Gobierno de México, los priistas se dieron cuenta de lo indignante que era ese ritual del Presidente y por eso decidieron acabarlo. De tal suerte que el sentido de la reforma era terminar con el oropel; es decir, con el protagonismo y con el lucimiento personal. ¡Bravo por los legisladores priistas, coincidimos con ellos! Digno de elogio.

Contagiados por ese logro, priistas de Guanajuato también apoyaron e impulsaron un acuerdo político para que al gobernador panista, Juan Manuel Oliva Ramírez, al igual que el Presidente de México, deje de lucirse en público.

Según medios nacionales, el vicepresidente de la Junta de Gobierno (de Guanajuato), Arnulfo Vázquez Nieto, confirmó que el acuerdo fue que el gobernador asistirá al Congreso, entregará el informe al presidente en turno y se va del recinto, sin dar ningún discurso ni "mensaje político" como se le llamaba al texto que tradicionalmente leía. Cuestionado en el sentido de que no hay un cambio de formato porque no se ha reformado la Constitución, el legislador priista enfatizó que se trató de un acuerdo unánime de las fuerzas políticas al interior del Congreso: PAN, PRI, PRD, PT y PVEM, porque aunque no hay ningún cambio de ley, la actual permite perfectamente esta medida. Según Proceso la Legislatura de ese Estado informó que “el evento no durará más de 20 minutos, los mínimos requeridos para cumplir con el mandato constitucional”.

¿Y porqué en Yucatán pasó exactamente lo contrario? Aquí los señores priístas no están de acuerdo en que se modernice la vida política y el formato de los informe?

Cabe recalcar que las leyes autorizan a la autoridad hacerse publicidad siete días antes y cinco días después en el transcurso de un año, pero en un solo caso: en el momento en que deban rendir el informe constitucional, lo cual deberá ser en octubre próximo. El informe ciudadano ni fue constitucional y por tanto no es lo que dice la ley. De modo que todo lo hecho estaría al margen de la legalidad.

En conclusión:
a) Se prometió a los yucatecos un gobierno de resultados concretos y jamás de protagonismos o lucimiento personal, y lo único que se vio fue mucho de lo segundo pero muy poco de lo primero.
b) Mientras en el ámbito nacional el PRI impulsa la modernidad política acabando con el día del Presidente en Yucatán se promueve el oropel.
c) El lucimiento personal fue a cargo del erario público y todo parece indicar que se hizo en contravención a las constituciones federal y estatal, y el Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales.

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

No hay comentarios: