Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
El remedio puede ser peor que el mal
La psicosis que se ha generado en Yucatán a consecuencia de los sucesos relacionados con la delincuencia, podría aumentar de manera considerable si la actuación de las autoridades sigue siendo imprudente.
La detención y exhibición de 15 empleados de conocida empresa avícola puede ser el inicio de una serie de atropellos contra la gente que, sin deberla ni temerla, tiene que sufrir las graves consecuencias de un error gubernamental.
Ya el Colegio de Abogados de Yucatán, de acuerdo con publicación en el Diario el jueves 25 pasado, censuró la forma en que fueron detenidos y exhibidos los 15 fuereños que trabajan para la empresa jalisciense, quienes quedaron libres al no encontrárseles vínculos con la delincuencia.El propio Colegio, en voz de su presidenta Melba Méndez Fernández, advirtió que a esas personas se les perjudicó al ser exhibidos como delincuentes, subrayando que no se puede combatir el crimen con ilegalidades y que las autoridades deben ser profesionales en su trabajo.
El sábado 27, de acuerdo con un reporte del Diario, la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) habría advertido que a pesar de esa errónea detención llevada al cabo en los municipios de Tecoh y Hoctún, volverá a actuar “de forma contundente ante las denuncias de los buenos ciudadanos.Y, en la misma nota, se agregó que la propia autoridad señaló que “no podemos olvidar que estamos en un momento decisivo para asegurar que Yucatán siga siendo un estado de armonía, seguridad y tranquilidad, y por ello no podemos bajar la guardia”.
Se trata de una situación sumamente delicada, que requiere de la prudencia de todos quienes formamos parte de una sociedad. Así como es reprochable la actitud de personas que han generado psicosis con avisos falsos de bombas u otras versiones que han asustado a la gente, también lo es que quienes deberían proteger a los ciudadanos actúen muy a la ligera.
La pregunta es ¿Por qué tienen que ser los ciudadanos quienes finalmente salgan majados en situaciones como éstas?
Primero fue el retiro de los polarizados, medida que causó la molestia y la incomodidad de miles de yucatecos, principalmente meridanos. Realmente, se trató de una acción muy cuestionada por profesionales del derecho ya que se estaría violando la garantía constitucional de que nadie puede ser molestado en sus persona, papeles, posesiones o propiedades, sino es mediante resolución judicial fundada y motivada.
Si la actuación de quienes tienen a su cargo la seguridad de los ciudadanos -en cualquier parte del país o del planeta- no es prudente, es muy probable que el remedio sea mucho peor que la enfermedad, ya que al rato cualquiera podría ser tratado y exhibido como delincuente y luego venga el consabido “disculpe usted”. Así no creo que se devuelva la seguridad y la tranquilidad a los ciudadanos.
¿Se imaginan la terrible experiencia que habrán pasado esas personas?, ojala que esa versión de fuente no identificada de que la policía seguirá actuando igual como lo hizo recientemente en los casos de llamadas anónimas no sea real.
Es muy loable la participación ciudadana de la gente, al hacer este tipo de denuncias, pero así como pueden ser bien intencionadas, también pueden ir en otro sentido. Sí a la denuncia social, pero no a los abusos de poder.
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
No hay comentarios:
Publicar un comentario