Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
Recuento de hechos
Hace poco más de un año se prometió que nadie, absolutamente nadie, estaría encima de la ley. De acuerdo con lo que se ha ventilado públicamente, a lo largo de los primeros 14 meses del actual quinquenio, los contrastes en esta materia son muy notorios: persecución contra quienes no comulgan con quienes están en el gobierno e impunidad con quienes son parte de la “nueva mayoría ciudadana”.
Por un lado, se inventaron expedientes contra ex funcionarios, como ocurrió en el caso de la extinta Cousey. Se hizo todo un escándalo mediático con la intención de desacreditar el gobierno anterior, pero luego el acusado salió sin un solo cargo. Queda para la historia la acusación de robo calificado de una presentación de “power point”.
En Sotuta, una turba de priistas causó destrozos en el Palacio y en vez de ejercer acción persecutoria contra los verdaderos responsables, las acusaciones se enfocaron a los denunciantes. Los delincuentes siguen gozando de impunidad.
Otro caso muy comentado fue el de Richard Caballero Tun, quien estuvo preso varios meses, acusado de haber “robado” información, delito que no está tipificado en el código penal y por lo cual ya obtuvo su libertad gracias a un amparo de la justicia federal. Según el afectado lo apresaron sólo porque se negó a firmar su “renuncia voluntaria”.
Por otro lado, en cambio, alto funcionario sigue ocupando un puesto de subsecretario pese al parentesco que tiene con la titular del Ejecutivo, lo que se conoce como nepotismo. Así lo señaló en su momento el Colegio de Abogados. Además que diversos familiares de nuevos funcionarios también tienen puestos en varias dependencias.
El hijo del titular de la entonces SPV, hoy SSP, policía truncó la vida de dos jóvenes en un accidente. Algunos medios no dieron cuenta de este terrible hecho. Al muchacho ni siquiera le hicieron los exámenes de rigor para comprobar su estado y menos fue consignado. En esos mismos días, un señor de edad avanzada ocasionó un accidente que con su triciclo cuando trabajaba. El saldo sólo fue de daños menores, pero fue suficiente para ser remitido a la cárcel en donde estuvo varios días.
También, el hijo del director general del Instituto del Deporte de Yucatán, se vio involucrado en un aparatoso accidente en la carretera Mérida-Progreso, a la altura del fraccionamiento Flamboyanes, en el que falleció uno de sus acompañantes, de 18 años de edad, seleccionado estatal de béisbol. Al igual que el caso anterior el joven implicado se retiró del lugar sin que sea detenido por los elementos policiacos en tanto los hechos se esclarecían.
El dirigente sindical de los Trabajadores de la Secretaría de Salud, identificado con la ola roja del Ejecutivo, al margen de la legalidad, invadió y secuestró las instalaciones del edificio del Hospital de Alta especialidad como medida de presión contra el gobierno federal.
Pese a que las normas fundamentales dicen expresamente que sólo una vez al año los gobernantes pueden hacerse publicidad y sólo con motivo del informe de gobierno, el Ejecutivo gasta varios millones de pesos en un llamado “informe ciudadano”, figura que no existe en el ámbito constitucional. El COFIPE establece que el informe anual de labores no será considerado como propaganda, siempre que la difusión se limite a una vez al año y no exceda de los siete días anteriores y cinco posteriores a la fecha en que se rinda el informe, y que en ningún caso la difusión de tales informes podrá tener fines electorales, ni realizarse dentro del periodo de campaña electoral.
La ley es clara: los plazos para la publicidad deben ser antes y después al día en que se deba rendir el informe constitucional. La violación a la ley consiste en que toda esa publicidad se hizo en agosto, cuando la obligación constitucional de rendir el informe fue el pasado domingo 19.
Tras haber sido acusado de dirigir extorsiones a distribuidores clandestinos de discos “piratas” un subsecretario de Vialidad de la Secretaría de Seguridad Pública, Carlos Ariel Farjat Sánchez fue separado de su cargo. Sin embargo, en vez de investigar y sancionar a este funcionario público, el Ejecutivo lo nombró subsecretario de Fomento Agropecuario y Pesquero.
Recientemente un hijo de distinguido priista, ex senador de la República, se vio envuelto en un lío con policías de un retén. De acuerdo con la versión del Diario, esta persona fue retenida porque los vidrios de su auto estaban con polarizados prohibidos. Con unas cuantas llamadas su papá obtuvo la liberación de su vástago sin problema alguno y sin que lo obliguen a quitar el polarizado como lo han hecho con todos los ciudadanos.
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco Master en
Comunicación Política y Marketing Electoral
lunes, 27 de octubre de 2008
domingo, 19 de octubre de 2008
¿Un Estado sin oposición?
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
Que todos se callen
Tal parece que las pretensiones del actual Ejecutivo es que la oposición no exista. Señales de lo que es un gobierno autoritario. Todo parece indicar que cualquier cosa que se señale será calificado como “revolucioncita” -así de despectivo- de cualquier partido, agrupación o de cualquier ciudadano.
Cualquier cosa que se señale contra la autoridad estatal, así sea una crítica responsable y constructiva será calificado como “intento de politizar”. Así fue desde el inicio y ahora más porque “es una estrategia por las cercanía de las elecciones federales”. Y cuando pasen éstas se seguirá diciendo que los partidos quieren sacar “raja política” con cualquier señalamiento o denuncia.
Parece que los denuncias hechas a la autoridad estatal sobre los problemas financieros por falta de liquidez o sobre el desorden interno que existe en esta administración -como lo señaló el propio secretario de Hacienda- no fue del gusto de muchos quienes integran la “nueva mayoría ciudadana”.
En este caso concreto, el PAN adopta una posición a consecuencia de una información pública, que, según comentarios de varias personas cercanas a los círculos del Palacio de Gobierno, si esa información llegó a los medios fue por una filtración de alguien de ahí mismo.
Lo que algunos autores de libros sobre comunicación política dicen que el llamado “periodismo de investigación”, en materia política, no es otra cosa que la filtración originada desde el oficialismo.
Las cosas andan bien en el Palacio, ya sea porque existen problemas de liquidez o porque no hay orden interno en el manejo administrativo de las dependencias. Cualquiera que sea al caso, se trata de una situación de interés público porque están de por medio los recursos públicos; es decir, el dinero de todos.
En cuanto a la postura que han asumido los partidos de oposición en relación con el asunto de las pretendidas reformas a las leyes para que el Ejecutivo pueda contratar créditos sin autorización del Congreso, ya fue considerado como una actitud “que frena el desarrollo del Estado”.
¿Es un freno al desarrollo del Estado poner candados a una autoridad que a cambio de gastar decenas de millones de pesos en la imagen de una persona ahora tenga problemas de liquidez?, ¿Hay desarrollo en el Estado?
¿Es un buen ejercicio de los recursos pensar e insistir en la realización de un proyecto como el tren bala o rápido, que implicará cientos de millones de pesos, justo cuando todo el mundo se encuentra en una grave crisis económica?, ¿Y el asunto de la pobreza es o no parte de la sensibilidad social de la que se presume?, ¿Con pavitos y zapatos se combate a la pobreza?, los yucatecos seguirán siendo más pobres ¡pero con tren bala que presumir!
No hablemos de politizar los asuntos públicos, porque los asuntos públicos son en esencia parte de la política. Hablemos de partidizar las determinadas coyunturas.
Hablar como gobernante de la “nueva mayoría ciudadana”, una frase de campaña electoral, es una forma de partidizar los asuntos públicos. Entrometerse en las elecciones estudiantiles, según denuncias de los propios futuros profesionales, es otra forma de partidizar los asuntos públicos. Aprovechar los cargos para confeccionar placas para los automotores con los colores distintivos de un partido, también es una forma de partidizar los cuestiones públicas.
La retención y liberación del hijo de un distinguido priista también es una forma de partidizar la vida pública. Si el interfecto hubiera sido un ciudadano que no forme parte de “la nueva mayoría ciudadana”, seguro que la historia hubiera sido completamente diferente. Y surge de nuevo la pregunta ¿no que nadie encima de la ley?
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
Que todos se callen
Tal parece que las pretensiones del actual Ejecutivo es que la oposición no exista. Señales de lo que es un gobierno autoritario. Todo parece indicar que cualquier cosa que se señale será calificado como “revolucioncita” -así de despectivo- de cualquier partido, agrupación o de cualquier ciudadano.
Cualquier cosa que se señale contra la autoridad estatal, así sea una crítica responsable y constructiva será calificado como “intento de politizar”. Así fue desde el inicio y ahora más porque “es una estrategia por las cercanía de las elecciones federales”. Y cuando pasen éstas se seguirá diciendo que los partidos quieren sacar “raja política” con cualquier señalamiento o denuncia.
Parece que los denuncias hechas a la autoridad estatal sobre los problemas financieros por falta de liquidez o sobre el desorden interno que existe en esta administración -como lo señaló el propio secretario de Hacienda- no fue del gusto de muchos quienes integran la “nueva mayoría ciudadana”.
En este caso concreto, el PAN adopta una posición a consecuencia de una información pública, que, según comentarios de varias personas cercanas a los círculos del Palacio de Gobierno, si esa información llegó a los medios fue por una filtración de alguien de ahí mismo.
Lo que algunos autores de libros sobre comunicación política dicen que el llamado “periodismo de investigación”, en materia política, no es otra cosa que la filtración originada desde el oficialismo.
Las cosas andan bien en el Palacio, ya sea porque existen problemas de liquidez o porque no hay orden interno en el manejo administrativo de las dependencias. Cualquiera que sea al caso, se trata de una situación de interés público porque están de por medio los recursos públicos; es decir, el dinero de todos.
En cuanto a la postura que han asumido los partidos de oposición en relación con el asunto de las pretendidas reformas a las leyes para que el Ejecutivo pueda contratar créditos sin autorización del Congreso, ya fue considerado como una actitud “que frena el desarrollo del Estado”.
¿Es un freno al desarrollo del Estado poner candados a una autoridad que a cambio de gastar decenas de millones de pesos en la imagen de una persona ahora tenga problemas de liquidez?, ¿Hay desarrollo en el Estado?
¿Es un buen ejercicio de los recursos pensar e insistir en la realización de un proyecto como el tren bala o rápido, que implicará cientos de millones de pesos, justo cuando todo el mundo se encuentra en una grave crisis económica?, ¿Y el asunto de la pobreza es o no parte de la sensibilidad social de la que se presume?, ¿Con pavitos y zapatos se combate a la pobreza?, los yucatecos seguirán siendo más pobres ¡pero con tren bala que presumir!
No hablemos de politizar los asuntos públicos, porque los asuntos públicos son en esencia parte de la política. Hablemos de partidizar las determinadas coyunturas.
Hablar como gobernante de la “nueva mayoría ciudadana”, una frase de campaña electoral, es una forma de partidizar los asuntos públicos. Entrometerse en las elecciones estudiantiles, según denuncias de los propios futuros profesionales, es otra forma de partidizar los asuntos públicos. Aprovechar los cargos para confeccionar placas para los automotores con los colores distintivos de un partido, también es una forma de partidizar los cuestiones públicas.
La retención y liberación del hijo de un distinguido priista también es una forma de partidizar la vida pública. Si el interfecto hubiera sido un ciudadano que no forme parte de “la nueva mayoría ciudadana”, seguro que la historia hubiera sido completamente diferente. Y surge de nuevo la pregunta ¿no que nadie encima de la ley?
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
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sábado, 11 de octubre de 2008
No hay visos de enmienda
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
Populismo y relumbrón
Parece que la situación no tiene remedio y no hay visos de que vaya a cambiar. A poco más de un año de que se inició el quinquenio del actual Poder Ejecutivo todo sigue igual: populismo, asistencialismo y clientelismo por un lado, y los intentos de relumbrón por el otro.
Bicicletas para los jóvenes, zapatos para los niños, colchas para las personas de la tercera edad, beneficios para algunos empresarios. Y en el extremo: tren rápido, cuya construcción implicaría millonarios recursos pero sin impacto en los problemas graves de la gente.
De acuerdo con publicaciones del Diario, el secretario de Planeación y Presupuesto, Armando Baqueiro Cárdenas, la primera parte del estudio costó entre 6 y 7 millones de pesos, y agregó que “si decidimos hacer el estudio de factibilidad, el costo aumentaría de tres a cuatro millones de pesos más”.
En la misma nota se señaló que el funcionario no informó de dónde procederán los recursos para financiar la investigación, pero que la gobernadora Ivonne Ortega declaró en enero que el Banco Mundial invertiría 8 millones de pesos en ese estudio. El asistencialismo por un lado y la obra de relumbrón por el otro.
De acuerdo con encuestas realizadas, los principales problemas que afrontan los yucatecos son: la pobreza, el desempleo y muy recientemente, algo que no era de los yucatecos: la inseguridad.
Queda claro que no es con bicicletas ni con colchas ni con zapatos como se resolverán problemas tan graves como la pobreza y el desempleo.
Sería interesante que nos digan en qué medida o en qué porcentaje los programas asistencialistas han logrado disminuir los índices de la pobreza y/o del desempleo. Dar apoyos quizá no sea tan malo, lo malo es que prácticamente todas las acciones de gobierno estén enfocadas a ello.
¿Y el tren rápido?, ¿Qué papel jugará en la solución de los problemas yucatecos?, ¿Quién lo pidió?, ¿Es una demanda social?, ¿Es una necesidad real o una necesidad sentida de los ciudadanos?, ¿Qué problema o que problemas graves se estarían resolviendo con su construcción?, ¿Insistir en un proyecto tan costoso como éste es pensar y actuar con austeridad?, ¿Es una forma correcta de ejercer los recursos cuando probadamente se necesitan para otros rubros realmente necesarios?
Antes de pensar en trivialidades surgidas de las ocurrencias, que implican el gasto de cientos de millones de pesos, deberían atenderse los problemas reales y/o las necesidades más sentidas de la gente.
En el caso de la inseguridad, que ya es un padecimiento real para los yucatecos, no figuró en la lista de peticiones hechas por el Ejecutivo ante la Cámara de Diputados. ¿Por qué?, ¿Es un asunto menor?, ¿Se dejará todo al gobierno federal?, ¿No hay algún plan concreto en este rubro para 2009?
En suma, considero que cuando ya estén resueltos los problemas de inseguridad, de desempleo y de pobreza en el Estado, entonces se podría pensar en otro tipo de proyectos. Lo primero es lo primero, y aquí se está dando mucha importancia a acciones que no representan soluciones a las altas expectativas de los yucatecos.
Luego nos preguntamos porqué en Yucatán existe tanta pobreza y tantos problemas sociales. Esto es lo que se debe medir, no la imagen ni la popularidad… Esto no nos sirve para nada.
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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Populismo y relumbrón
Parece que la situación no tiene remedio y no hay visos de que vaya a cambiar. A poco más de un año de que se inició el quinquenio del actual Poder Ejecutivo todo sigue igual: populismo, asistencialismo y clientelismo por un lado, y los intentos de relumbrón por el otro.
Bicicletas para los jóvenes, zapatos para los niños, colchas para las personas de la tercera edad, beneficios para algunos empresarios. Y en el extremo: tren rápido, cuya construcción implicaría millonarios recursos pero sin impacto en los problemas graves de la gente.
De acuerdo con publicaciones del Diario, el secretario de Planeación y Presupuesto, Armando Baqueiro Cárdenas, la primera parte del estudio costó entre 6 y 7 millones de pesos, y agregó que “si decidimos hacer el estudio de factibilidad, el costo aumentaría de tres a cuatro millones de pesos más”.
En la misma nota se señaló que el funcionario no informó de dónde procederán los recursos para financiar la investigación, pero que la gobernadora Ivonne Ortega declaró en enero que el Banco Mundial invertiría 8 millones de pesos en ese estudio. El asistencialismo por un lado y la obra de relumbrón por el otro.
De acuerdo con encuestas realizadas, los principales problemas que afrontan los yucatecos son: la pobreza, el desempleo y muy recientemente, algo que no era de los yucatecos: la inseguridad.
Queda claro que no es con bicicletas ni con colchas ni con zapatos como se resolverán problemas tan graves como la pobreza y el desempleo.
Sería interesante que nos digan en qué medida o en qué porcentaje los programas asistencialistas han logrado disminuir los índices de la pobreza y/o del desempleo. Dar apoyos quizá no sea tan malo, lo malo es que prácticamente todas las acciones de gobierno estén enfocadas a ello.
¿Y el tren rápido?, ¿Qué papel jugará en la solución de los problemas yucatecos?, ¿Quién lo pidió?, ¿Es una demanda social?, ¿Es una necesidad real o una necesidad sentida de los ciudadanos?, ¿Qué problema o que problemas graves se estarían resolviendo con su construcción?, ¿Insistir en un proyecto tan costoso como éste es pensar y actuar con austeridad?, ¿Es una forma correcta de ejercer los recursos cuando probadamente se necesitan para otros rubros realmente necesarios?
Antes de pensar en trivialidades surgidas de las ocurrencias, que implican el gasto de cientos de millones de pesos, deberían atenderse los problemas reales y/o las necesidades más sentidas de la gente.
En el caso de la inseguridad, que ya es un padecimiento real para los yucatecos, no figuró en la lista de peticiones hechas por el Ejecutivo ante la Cámara de Diputados. ¿Por qué?, ¿Es un asunto menor?, ¿Se dejará todo al gobierno federal?, ¿No hay algún plan concreto en este rubro para 2009?
En suma, considero que cuando ya estén resueltos los problemas de inseguridad, de desempleo y de pobreza en el Estado, entonces se podría pensar en otro tipo de proyectos. Lo primero es lo primero, y aquí se está dando mucha importancia a acciones que no representan soluciones a las altas expectativas de los yucatecos.
Luego nos preguntamos porqué en Yucatán existe tanta pobreza y tantos problemas sociales. Esto es lo que se debe medir, no la imagen ni la popularidad… Esto no nos sirve para nada.
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
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sábado, 4 de octubre de 2008
La cultura de la dádiva
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
Un grave daño para Yucatán
Hace algunos años, cuando siendo reportero y tuve la oportunidad de cubrir giras de campañas electorales, recuerdo que al primer contacto que tenían los candidatos y candidatas con la gente la pregunta recurrente era: ¿Qué me vas a dar?
Tras la negativa de otorgar dinero o cualquier otra cosa en especie, de inmediato se reproducían los reproches: “¡Por eso no ganan! ¡Los otros sí nos dan!
En efecto, los tricolores si les daban y les siguen dando kilos de carne, coas, zapatos, colchas, bicicletas, lavadoras y ¡así son felices! ¿Así son felices? Quizá por unas horas ¿Y luego?
¿Dejan de ser pobres los pobres cuando reciben zapatos? Se les rompen y ¿luego? Reciben otros ¿Y luego?... seguirán siendo pobres porque no tienen la forma de obtener por sí mismos sus propios satisfactores. Lo mismo pasa con cualquier otra dádiva.
Yo preguntaría ¿en que porcentaje ha bajado la pobreza gracias al reparto de los zapatos y demás cosas? ¿En verdad alguien puede creer que algún día se acabará la pobreza con acciones más pobres que la pobreza?
Toda una vida de reparto de dádivas (cosas que se dan gratuitamente) electorales (con intención de obtener votos a cambio) es lo que ha sumido a nuestra sociedad en la miseria.
En esos años de hegemonía total del revolucionario, nadie podría creer que el PAN podría acceder al gobierno ya que aquél era el único que contaba con los recursos económicos (el erario) para darse el lujo de dar cualquier clase de dádiva.
Como una manera de contrarrestar esa situación de la propia sociedad surgió la frase de “agarra lo que te dan pero vota por el PAN”. Y el argumento era agárralo sin temor a sentirte humillado porque en realidad no es gratis, fue comprado con el erario público, es decir de nuestras contribuciones.
También surgió la frase de “despensa mata obra”. En los tres años anteriores, se hicieron obras públicas como jamás se había visto en el interior del Estado y sin embargo, no se pudieron refrendar triunfos electorales, a consecuencia del reparto de dádivas horas antes de la jornada electoral.
A pesar de todo, poco a poco cada vez más gente ha abierto los ojos y ha comprendido que su voto en las urnas vale mucho más que un simple caldo de chocolomo o un par de zapatos. Aunado a otros tantos factores, fue que el PRI comenzó a perder espacios, pese al reparto de miles de artefactos.
Como simple botón de muestra, en las elecciones municipales de Mérida, cuando por primera vez ganó el PAN, a principios de los años 90, no hubo elector que no comiera cochinita ese domingo, y sin embargo, los resultados les fueron desfavorables.
La lucha contra ese mal social no está acabada, hoy día, tristemente palpamos que incluso hay panistas, algunos dirigentes, que ya son proclives a sacar al pequeño priísta que llevan dentro (como decía Carlos Castillo Peraza) y ponerse a repartir cosas como si este fuese el fin de la política.
Cabe aclarar que la mayoría de estos militantes entiende que este tipo de prácticas son contrarias a lo que los fundadores del PAN deseaban para la sociedad, y que va contra el principio “respeto a la inminente dignidad de la persona humana”.
Es importante mencionar que la dádiva, no es un mal privativo para la gente humilde, porque también ha involucrado a empresarios y profesionales. ¿Y la sociedad organizada que dice al respecto? ¿Las asociaciones y agrupaciones sociales están de acuerdo en que la pobreza y los grandes y graves problemas sociales se combaten con dádivas? Si no, ¿por qué no dicen algo al respecto?
La cultura de la dádiva, esa que tanto daño ha causado a los yucatecos, triste y lamentablemente sigue vigente y en vez de hacer algo por combatirla, desde el oficialismo se sigue alimentando y profundizando más y más entre la gente más necesitada, pero también entre mucha gente encumbrada económicamente.
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
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Un grave daño para Yucatán
Hace algunos años, cuando siendo reportero y tuve la oportunidad de cubrir giras de campañas electorales, recuerdo que al primer contacto que tenían los candidatos y candidatas con la gente la pregunta recurrente era: ¿Qué me vas a dar?
Tras la negativa de otorgar dinero o cualquier otra cosa en especie, de inmediato se reproducían los reproches: “¡Por eso no ganan! ¡Los otros sí nos dan!
En efecto, los tricolores si les daban y les siguen dando kilos de carne, coas, zapatos, colchas, bicicletas, lavadoras y ¡así son felices! ¿Así son felices? Quizá por unas horas ¿Y luego?
¿Dejan de ser pobres los pobres cuando reciben zapatos? Se les rompen y ¿luego? Reciben otros ¿Y luego?... seguirán siendo pobres porque no tienen la forma de obtener por sí mismos sus propios satisfactores. Lo mismo pasa con cualquier otra dádiva.
Yo preguntaría ¿en que porcentaje ha bajado la pobreza gracias al reparto de los zapatos y demás cosas? ¿En verdad alguien puede creer que algún día se acabará la pobreza con acciones más pobres que la pobreza?
Toda una vida de reparto de dádivas (cosas que se dan gratuitamente) electorales (con intención de obtener votos a cambio) es lo que ha sumido a nuestra sociedad en la miseria.
En esos años de hegemonía total del revolucionario, nadie podría creer que el PAN podría acceder al gobierno ya que aquél era el único que contaba con los recursos económicos (el erario) para darse el lujo de dar cualquier clase de dádiva.
Como una manera de contrarrestar esa situación de la propia sociedad surgió la frase de “agarra lo que te dan pero vota por el PAN”. Y el argumento era agárralo sin temor a sentirte humillado porque en realidad no es gratis, fue comprado con el erario público, es decir de nuestras contribuciones.
También surgió la frase de “despensa mata obra”. En los tres años anteriores, se hicieron obras públicas como jamás se había visto en el interior del Estado y sin embargo, no se pudieron refrendar triunfos electorales, a consecuencia del reparto de dádivas horas antes de la jornada electoral.
A pesar de todo, poco a poco cada vez más gente ha abierto los ojos y ha comprendido que su voto en las urnas vale mucho más que un simple caldo de chocolomo o un par de zapatos. Aunado a otros tantos factores, fue que el PRI comenzó a perder espacios, pese al reparto de miles de artefactos.
Como simple botón de muestra, en las elecciones municipales de Mérida, cuando por primera vez ganó el PAN, a principios de los años 90, no hubo elector que no comiera cochinita ese domingo, y sin embargo, los resultados les fueron desfavorables.
La lucha contra ese mal social no está acabada, hoy día, tristemente palpamos que incluso hay panistas, algunos dirigentes, que ya son proclives a sacar al pequeño priísta que llevan dentro (como decía Carlos Castillo Peraza) y ponerse a repartir cosas como si este fuese el fin de la política.
Cabe aclarar que la mayoría de estos militantes entiende que este tipo de prácticas son contrarias a lo que los fundadores del PAN deseaban para la sociedad, y que va contra el principio “respeto a la inminente dignidad de la persona humana”.
Es importante mencionar que la dádiva, no es un mal privativo para la gente humilde, porque también ha involucrado a empresarios y profesionales. ¿Y la sociedad organizada que dice al respecto? ¿Las asociaciones y agrupaciones sociales están de acuerdo en que la pobreza y los grandes y graves problemas sociales se combaten con dádivas? Si no, ¿por qué no dicen algo al respecto?
La cultura de la dádiva, esa que tanto daño ha causado a los yucatecos, triste y lamentablemente sigue vigente y en vez de hacer algo por combatirla, desde el oficialismo se sigue alimentando y profundizando más y más entre la gente más necesitada, pero también entre mucha gente encumbrada económicamente.
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
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