sábado, 15 de noviembre de 2008

Evidente retorno a la barbarie

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

Actos que no deben quedar impunes

Es lamentable y más que evidente el retroceso que estamos viviendo en Yucatán. Ahora se manifiesta con la artera agresión a pedradas contra un fotógrafo del Diario de Yucatán, y la inexplicable “justificación” de un alto funcionario sobre el mal uso que se dio a vehículos oficiales del Poder Ejecutivo.

El círculo se cerró con la nula participación de la policía estatal para auxiliar al agredido, quien llamó al teléfono de emergencias, pero jamás contó con la protección de agente alguno.

No es posible que por cumplir con su trabajo una persona sea víctima de agresiones que, todo parece indicar, se quedarán en la impunidad. Como también se quedará en la impunidad el mal uso de bienes que son propiedad del pueblo.

Según nota del Diario, los empleados públicos se enojaron porque el reportero tomó fotografías de vehículos oficiales que estaban estacionados a un costado del campo deportivo de la Universidad Tecnológica Metropolitana (UTM) fuera del horario de trabajo.Los sujetos, agrega la información, todos vestidos con ropa deportiva, reaccionaron agresivamente y arrojaron piedras al fotógrafo, quien tomaba imágenes de los vehículos, en su mayoría camionetas de dependencias como el Issstey, el Idey, la Secretaría de Obras Públicas e incluso la Secretaría de Seguridad Pública.

Es increíble que, en pleno Siglo XXI, los yucatecos sigamos viviendo situaciones y actitudes que ya deberían haber sido superadas. Se violentan normas y se atacan libertades esenciales, y los responsables se quedan sin castigo.

La agresión contra el fotógrafo del Diario no sólo fue a su persona, sino también al medio que representa y, aún más, a la sociedad que tiene derecho a enterarse de todo lo que ocurre en su entorno.

La tarea de un reportero o de un fotógrafo es precisamente hacer que la información llegue a los ciudadanos con la mayor objetividad posible, por eso, en cumplimiento de las garantías constitucionales, los representantes de los medios deben de cumplir con su tarea sin temor alguno a que sean víctimas de ataques.

Los medios de comunicación, desde sus orígenes, surgen precisamente como un contrapeso a los excesos de quienes detentan el poder. Son, de alguna manera, representantes de la opinión pública.

Según el Diario, la presencia del reportero ocurrió a consecuencia de una denuncia ciudadana. Fueron los propios ciudadanos quienes denunciaron un hecho irregular ¿Es así como las autoridades estatales atienden las denuncias y quejas de los ciudadanos?, ¿A pedradas?

Pero tan condenable es la actitud de los empleados que recurrieron a la barbarie para tratar de intimidar al fotógrafo como la postura asumida por el oficial mayor del Poder Ejecutivo de lavarse las manos doblemente.

Por un lado, “justificó” la actitud de los empleados que apedrearon al fotógrafo y por el otro también “justificó” el mal uso que se estaba dando a los vehículos oficiales con el alegato de que estaban autorizados a tenerlos para uso personal.

¿Es que los ciudadanos no merecían una explicación oportuna en torno a esta situación irregular?, ¿No está claro que los vehículos fueron adquiridos –o arrendados- con los impuestos de todos los ciudadanos?, ¿Hay dudas de que los vehículos no son propiedad de los empleados ni de los funcionarios y que, por tanto, deben servir exclusivamente para el servicio público?

Sólo me queda felicitar a los ciudadanos que hicieron esta denuncia, Ojala y más lo hagan, independientemente de quien se trate, aquí no importan los colores ni los partidos, lo que importa es que los ciudadanos se interesen en la vida pública y exijan a las autoridades el buen uso de los bienes públicos. Enhorabuena por el fotógrafo que no se amedrentó ante los ataques y, finalmente, cumplió con su tarea. Una historia más de la “nueva mayoría ciudadana”.

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

No hay comentarios: