sábado, 31 de enero de 2009

Gran vacío en el espacio público

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

¿Y la sociedad civil?

Hechos recientes confirman que en Yucatán, como ocurre en la gran mayoría de los estados mexicanos y en Latinoamérica, no hay una sociedad organizada capaz de exigir, así, redundantemente, de manera organizada el buen manejo de sus recursos, así como el respeto al estado de derecho.

En la esfera pública, cada quien debe jugar el papel que le corresponde, y los espacios que debería ocupar la sociedad civil (que es la que conoce como sociedad organizada, a diferencia de la sociedad en general) están vacíos.

En la esfera pública, según los tratados sobre comunicación política, deben converger actores como los políticos, los periodistas y, por supuesto, la sociedad civil. Sin embargo, ha quedado claro que sólo los dos primeros se han “apropiado” del espacio público.

¿Quiénes denunciaron la falta de transparencia en el caso de la aeronave? ¿Quiénes demandan información sobre el concierto de Plácido Domingo? ¿Quiénes denunciaron públicamente la presencia presuntamente ilegal de la gobernadora en un acto de su partido?

Las otras preguntas obligadas son: ¿Dónde está la sociedad civil manifestándose públicamente contra esos probables excesos? ¿Y las cámaras? ¿Y los colegios? ¿Y las asociaciones? ¿Y las ONG´s?¿Quién dice algo?

Pero no confundamos términos. Una cosa es la opinión pública y otra la opinión publicada. La primera, es un término compuesto por dos conceptos: opinión y público. Entonces, implica a un conglomerado que comparte ideas e intereses. La segunda, puede verse reflejada en un artículo de opinión.

No es raro ver y escuchar cómo algunos medios y algunos políticos, por desconocimiento o por mala fe, usan el concepto de manera indiscriminada. Por ejemplo, en la televisión son entrevistadas tres o cuatro personas que avalan la postura del medio para afirmar que la "opinión pública" dice tal o cual cosa.

Hace unos días un ciudadano se refirió a uno de mis artículos. Esta persona, luego de hacer un recuento de las iniciativas y propuestas presentadas por legisladores de Yucatán expuso lo siguiente: “como ciudadano expreso mi más enérgico descontento por el poco interés que demuestra el PAN en Yucatán”.

Una manifestación personal en una opinión publicada no pasa a más, porque no hay respaldo organizado. Una inquietud personal podría ser legítima, pero solitariamente no tendrá mayor trascendencia. ¿Dónde está la sociedad civil? ¿Quién representa los intereses de los ciudadanos ante situaciones como las que señala mi amable lector?

Sin embargo, quisiera abonar a la inquietud de esa misma persona que sugirió conocer resultados para elegir bien a los próximos candidatos.

a) Para elegir bien, los ciudadanos deben evaluar el desempeño de los que pronto serían los nuevos diputados. Evaluar a los que dejarán de ser diputados, es un factor muy relativo de decisión, ya que la elección se enfoca en los candidatos no en quienes ya dejan el puesto.

b) Basarse únicamente en un balance numérico como elemento de decisión es muy riesgoso, porque también hay que considerar la calidad de las iniciativas y de las propuestas presentadas y formuladas.

b) Para elegir bien, además hay que tomar en consideración muchos otros factores como conocer la personalidad de los candidatos, sus valores, sus creencias, sus empatías con la sociedad, la plataforma que proponen, etc.

c) Si en verdad hay una molestia contra el “pobre desempeño” de unos legisladores, eso debió señalarse con la debida oportunidad y esto debería ser responsabilidad de los ciudadanos y de la sociedad civil. Pero, insisto, de manera organizada.

d) Los expertos en la materia señalan que los partidos políticos no son considerados como “sociedad civil” por ésta tiene como característica fundamental que entre sus fines no figura la búsqueda de los espacios de poder público. Como dije en un principio cada actor debe cumplir con el rol que le corresponde.

Lo que es un hecho es que, hoy por hoy, no hay organizaciones, asociaciones o grupos organizados que asuman su papel en la esfera pública y demanden el cumplimiento de las leyes y el buen manejo de los recursos públicos, independientemente de la autoridad de que se trate. Esta es mi opinión personal.

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

lunes, 26 de enero de 2009

“Ocultar”, un programa estatal

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

Sin sustento, sólo de palabra

Los hechos hablan por sí solos. Pese a los intentos de promover la transparencia y de impulsar normas que la regulen, ésta simplemente no llega a las esferas del Poder Ejecutivo, y en cambio hay hechos reiterados para ocultar información.

El caso de la aeronave oficial. De nuevo nos referimos al asunto de la aeronave del Poder Ejecutivo local, que sólo se conoció gracias a una versión extraoficial y sobre el cual ahora no se quiere informar nada.Es increíble que no se pueda dar respuesta pronta y oportuna a cuestiones tan obvias como las siguientes:

¿año, modelo y matrícula del avión? ¿En qué fecha resultó dañado por un helicóptero de la Secretaría de Marina en Tabasco? ¿Cuándo se envió el avión a Florida para su reparación? ¿A qué empresa le encargaron esa reparación? ¿Quiénes son el piloto y el copiloto que llevaron la aeronave a Florida? ¿Algún funcionario los acompañó? ¿Quién o quiénes fueron? ¿Cuánto tiempo duraron los trabajos? ¿Quién decidió que, además de reparar los daños que tenía, se le hicieran trabajos adicionales y la sustitución de los equipos que citan? ¿En qué fecha regresó el avión a Yucatán?

¿Se hizo el pago en una sola entrega o en pagos parciales? Todas las preguntas del Diario están basadas en la única versión pública proporcionada por escrito por una instancia del Ejecutivo, de modo que no deberían tener dificultades para contar con esa información. Nadie les inventó esa versión, ellos mismos la proporcionaron.

También se pidió que muestren o faciliten copias del dictamen de los daños al avión, así como las copias de las facturas que amparan el pago de los trabajos que se realizaron en Florida y que permitan tomar fotografías al avión que está en resguardo en el hangar del gobierno del Estado.
Nada de esto ha sido posible.

Tras dos semanas de que se hicieron los planteamientos ante la unidad de transparencia, instancia que el propio Ejecutivo sugirió y desde donde “procurarían” dar una respuesta, ahora piden cuatro meses de prórroga.

Lo anterior sólo puede obedecer a las siguientes hipótesis: a) Falsa del versión oficial y no la pueden soportar con hechos b) Grave desorden administrativo que deriva en incapacidad para documentar casos como el que se comenta.El caso de los “desestabilizadores” de Yucatán.

Cuando un reportero del Diario preguntó a la titular del Ejecutivo local su opinión sobre el asunto de Peto, la funcionaria se limitó a responder que ahí todo está bien.Cuando se le insistió: ¿Usted cree que en Peto no hay problemas?, la aludida reaccionó de la siguiente manera: “No creo. Lo que creo es que ustedes se están poniendo de acuerdo para desestabilizar al Estado”.

—¿Quiénes, señora gobernadora? ¿Quienes son “ustedes”? “Los que trabajan en coordinación...”.—¿Quiénes son los que trabajan en coordinación? ¿A quiénes se refiere usted? La mandataria ya no contestó, dio la espalda y se dirigió a ver una cancha de básquetbol. ¿Por qué intentar ocultar situaciones tan graves y evidentes como las que ocurren en Peto?

El concierto de Plácido Domingo. El 14 pasado, la diputada estatal Cecilia Pavía González se reunió con el director del Patronato Cultur, para insistirle en la petición de que le permita revisar la información financiera de la presentación de Plácido Domingo en Chichén.

La legisladora dijo que el funcionario no le mostró documentos ni ningún tipo de información relacionada con lo que pide.Ya pasaron tres meses de que se solicitó la información ante la misma unidad de transparencia y hasta hoy no se conoce el documento legal que sustenta las “cláusulas de confidencialidad” que, según versión del propio titular del Patronato, impiden a esta instancia informar cuánto se pagó al tenor español y a otros artistas por su participación en Chichén Itzá. Ocultar, ocultar... ocultar.— Mérida, Yucatán.

martes, 20 de enero de 2009

Acusan a la policía de secuestrar el Palacio

Por LUIS ALPUCHE ESCALANTE
La i y Diario de Yucatán

Minutos antes de las 2 de la tarde Ernesto Díaz Castillo, alcalde de Sotuta, acompañado de los regidores municipales Ligia Margarita Castañeda, Arely Alejos Hoil, Freddy José Moo Dzib y Emilia Chan May, cinco policías municipales, y alrededor de 15 simpatizantes intentaron entrar al Palacio Municipal para realizar una sesion extraordinaria de Cabildo.

Veinte elementos de la policía estatal que resguardan el inmueble impidieron que el alcalde y los funcionarios municipales lograran su propósto.Ante la postura de la policía estatal, Díaz Castillo exigió, a viva voz, que lo dejaran entrar, ya que “de acuerdo con la Constitución y la ley era válido realizar una sesión extraordinaria de Cabildo”.Como respuesta, uno de los policías le indicó que se comunicaría con sus superiores para pedir instrucciones, lo que finalmente no ocurrió.

Antes de su vano intento por entrar al Palacio Municipal, el alcalde le entregó un oficio al regidor priista Manuel González Gómez en el que le comunicaba la reunión. El síndico opositor se negó a firmar.

Los opositores al alcalde sotuteño, apostados a un costado del Palacio Municipal, al ver las intenciones de Díaz Castillo para entrar al inmueble de inmediato se colocaron en los pasillos del local, lo que motivó nuevas protestas de Daniel Carrillo Polanco y Gerardo Bolio Ocampo, de la directiva del PAN Estatal, al inquirirles por qué sí dejaban pasar a los manifestantes.

“Es vergonzozo que la policía sea la que impida el paso a la máxima autoridad del municipio. Ustedes están para colaborar con las autoridades elegidas legalmente, no para proteger a un grupo de personas que violan la ley“, les recriminó el alcalde de Sotuta a los elementos policíacos.

Daniel Carrillo agregó que es una flagrante violacion a la autonomía municipal. “Cómo pueden sitiar el Palacio Municipal e impedir entrar a una autoridad”, apuntó.Molesto y antes de retirarse a las oficinas del DIF Municipal, distante a 150 metros al norte del Palacio Municipal, el alcalde sentenció: “OK no me van a dejar entrar, entonces les advierto que los que están secuestrando el Palacio son ustedes, la policía.

sábado, 17 de enero de 2009

Urge una sociedad mejor organizada

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

Frente a los abusos de poder

Las manifestaciones sociales son una forma de expresión directa de opinión pública que contra determinadas acciones consideradas ilegales o injustas desde diferentes ámbitos de poder. De acuerdo con los tratados sobre esta materia, se suscitan desde el seno de la sociedad organizada, para protestar contra posibles malas decisiones desde el oficialismo.

Recientemente, hemos visto diversas acciones de ciudadanos que por diversos motivos han salido a las calles para protestar contra lo que, a su parecer, constituyen graves violaciones a sus derechos.

Su proceder es valiente y loable, sobre todo porque al no ser grupos con gran respaldo social, más que de los propios vecinos y familiares que los acompañan, se ven expuestos a peores arbitrariedades que las que ya están padeciendo.

Recordemos el caso de un grupo de radio-taxistas que junto con sus familiares intentaron protestar frente al Palacio de Gobierno pero que en sólo unos minutos y con lujo de violencia fueron retirados por policías uniformados y no uniformados.

Las manifestaciones sociales, en el devenir histórico, deberían ser eso: expresión de la sociedad; sin embargo, en la gran mayoría de los casos son consecuencia de la manipulación, ya que son instrumentadas desde el poder.

Por ejemplo, las llamadas concentraciones patrióticas convocadas por Adolfo Hitler, con la intención de hacer creer al sus enemigos su hegemonía y “popularidad”. Ni tan lejos ni tan antiguo: los acarreos que se hacen en los mítines partidistas o eventos de gobierno llevan consigo la intención de “demostrar” que se cuenta con el apoyo popular, cuando la gran cantidad de gente concentrada ni siquiera sabe para qué está en donde está.

Desde luego este tipo de “manifestaciones sociales” –si es que se les puede llamar así- carecen por completo de la legitimidad de constituirse como una representación de opinión pública y la presencia de los “manifestantes” se originan en el ofrecimiento de un paseo gratuito por la ciudad o de dádivas.

Las manifestaciones sociales, como representación de la opinión pública, tienen características muy peculiares: a) Son efímeras, ya que se hacen presentes por algún hecho de actualidad, b) Son minoritarias porque son convocadas y organizadas por una parte muy reducida de la sociedad, c) Son parciales porque sólo representan los intereses del grupo que está dispuesto a implicarse en la vida pública en un momento determinado.

Si en la manifestación social estuviera involucrada gente perteneciente a grupos organizados como Organizaciones No Gubernamentales o Asociaciones Civiles, entonces hablaríamos de una mayor fuerza por la representación más amplia que pueden tener entre la sociedad. Así, más que intereses personales, defienden los de todo un sector.

Por ejemplo, Greenpeace es una agrupación internacional interesada en proteger el medio ambiente. Sus manifestaciones representan la voz de todos sus agremiados y de toda la gente que comparte el mismo interés. Lo mismo ocurre con los grupos o asociaciones defensores de derechos humanos, de derechos de las mujeres, de derechos de niños, etc.

La arbitraria detención de un joven acusado de participar en un asesinato en el sur de la ciudad, motivó la protesta de un pequeño grupo encabezado por sus familiares. Ese joven ya fue liberado porque el juez que conoció su caso no halló elemento alguno para procesarlo.¿Quién le quita de encima toda una semana de encierro? ¿Quién compensará el miedo vivido en el penal? ¿Quién resarcirá el sufrimiento de la familia? ¿Y los días de trabajo perdidos?

Otro caso que también generó una protesta fue el de Komchén, en donde, también, de manera arbitraría habría sido detenido otro ciudadano que la policía confundió con otro, pero que de todas maneras lo encarcelaron por “obstruir a la justicia”.

Esto demuestra dos cosas: graves excesos de las autoridades, pero también la falta de una sociedad mejor organizada para exigir con eficacia que dejen de pisotear sus derechos. ¿Sólo protestaremos cuando nos toque directamente?

Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Maestro en comunicación política y mercadotecnia electoral

sábado, 10 de enero de 2009

Preguntas van y preguntas vienen

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

Y la información no llega

El asunto de la aeronave reparada para el servicio del Poder Ejecutivo estatal se convierte en un nuevo enredo, dadas las circunstancias en que se conoció, y en el que otra vez se ve involucrada la autoridad.

Este tipo de casos se originan ante la ausencia de una versión oficial oportuna y transparente. La falta de versión oficial puede obedecer a varias causas, entre ellas, el simple descuido o la deliberada intención de esconder alguna situación probablemente irregular.

Sobre este caso cabe reflexionar sobre los siguientes puntos:

1. Se trata de una información no obtenida por la vía oficial y, por tanto, implica filtración de alguien muy cercano o cercana al propio Poder Ejecutivo. ¿Fuego amigo? De otra forma quizá jamás se hubiera expuesto el caso ante la opinión pública.

2. Según legisladores no hay datos oficiales que evidencien el gasto de $20 millones, según la versión extraoficial o de $8 millones, según la tardía versión oficial. ¿Entonces si hay la deliberada intención de ocultar algo?

3. Tras la primera nota publicada por el Diario, el Ejecutivo hace una serie de explicaciones sobre el tema y manifestó “su buena disposición a informar sobre el asunto”.

4. Sin embargo, cuando se le pide que amplíe la información, en vez de proporcionarla remite al reportero a la oficina de Acceso a la Información Pública, con la advertencia de que ahí “procuraremos responder”. ¿Dónde acabó la buena disposición de informar?

5. Según el Diario, no obstante que la ley dispone que los interesados pueden solicitar información por escrito, el reportero tuvo que llenar el formato electrónico para que le sea aceptada la solicitud. ¿Dónde acabó la buena disposición de informar?

Es incomprensible la actitud de no querer informar si hay nada turbio que ocultar. Es incomprensible la expresión “procuraremos responder”, ¿Acaso no es una obligación constitucional responder a una petición tal y como lo establece el artículo 8 de la Carta Magna? ¿Dónde acabó el ofrecimiento de que nadie, absolutamente nadie, estaría por encima de la ley? ¿Y la protesta de guardar y hacer guardar la Constitución y las leyes que de ésta emanen?

¿Procurarán responder? ¿Y las leyes sobre transparencia? ¿Sigue quedando al arbitrio de la autoridad dar o no una respuesta a una petición concreta? ¿Dónde acabó el ofrecimiento de que nadie, absolutamente nadie, estaría por encima de la ley?

Si hubiera buena voluntad de informar, no hubiera sido necesario tener que acceder a una fuente extraoficial. Si hubiera intención de ser transparente no hubiera sido necesario remitir al representante del Diario a una oficina en donde por obligación legal se tiene que responder.

Mencionemos otros casos: ¿Quién se acuerda de las insistentes peticiones concretas sobre los supuestos graves y millonarios daños que, según el Ejecutivo local, habría causado el huracán Dean a 59 municipios? ¿Alguna vez fueron entregados a quienes los pidieron? Jamás se conoció la ubicación exacta de los kilómetros de carretera “dañados” por el meteoro, ni los nombres de las personas afectadas en sus viviendas, ni nada. La cuestión era aguantar varias publicaciones y luego todo queda en el olvido.

También se preguntó a la titular del Ejecutivo de dónde salió la millonaria aportación que se hizo a la campaña de Roberto Madrazo Pintado, y la táctica fue la misma, no hubo información solo bastó con aguantar varias publicaciones y luego apostarle al olvido de la gente.

Asimismo, la autoridad municipal pidió claridad sobre el programa de las “banquetas rojas” y aunque se dijo que se proporcionaría información, ésta finalmente no llegó con la debida claridad y amplitud, a decir del propio alcalde de esta capital. ¿Y que pasó? No fluyó la información y el caso quedó en el olvido. Preguntas van y preguntas vienen, lo que no llega es la información.

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

sábado, 3 de enero de 2009

Sociedad intoxicada con mentiras

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

¿Error o mala intención?

Yucatán vive entre la desinformación y la mentira. Hechos recientes, ocurridos en el transcurso de la semana pasada, parecen demostrarlo de manera inequívoca.¿Qué debemos entender por desinformación? Este concepto proviene de una traducción literal de la palabra “desinformatzia” que los rusos utilizaron en los años 20 como “intoxicación”.En 1952, en la enciclopedia soviética el concepto fue definido así: “Difusión de noticias falsas con el fin de confundir a la opinión pública”.

Después se determinó que la desinformación “supone presentar como verdadera una noticia falsa para inducir a error a la opinión pública”.En términos prácticos, la desinformación servía a los rusos para confundir a los enemigos filtrando informaciones falsas en los servicios secretos contrarios, a fin de que éstos se las crean y tomen malas decisiones.Más recientemente, en los años 80, el término desinformar fue definido como “inducir a error a un pueblo para debilitar al adversario”. O bien como el “conjunto organizado de engaños en una era en la que los medios de comunicación se hallan enormemente desarrollados”.

Lo anterior presupone la existencia de dos elementos: la información y la mentira. Es posible que al haber fallas al distribuir la información se genere desinformación, por ejemplo, cuando el emisor no usa los códigos correctos hacia el receptor. Un caso podría ser cuando alguien habla en términos que la gente no entiende o cuando presupone que algo ya es conocido y no se dice nada. También puede ser que el emisor, de buena fe, comunique información que cree es la correcta aunque no lo sea.Lo grave ocurre cuando existe la intención de engañar y se hace de modo reiterado.

Cuando el emisor tiene conocimiento de la realidad, pero su discurso no se apega a ésta, ocurre la desinformación mediante el uso de la mentira. Pasemos a los hechos. El Poder Ejecutivo, al inicio de esta gestión criticó duramente a la administración anterior por las “numerosas alzas” aplicadas al servicio de agua potable y afirmó que fueron lesivas para los usuarios.

Sin embargo, a solo año y medio subió los precios de la tarifa entre 15 y 17.5% , alzas ahora consideradas como simples “ajustes”.El anterior director de la Japay y actual alcalde de Mérida ofrece otra información: El incremento total por el servicio del vital líquido fue de 8.5% durante seis años.Es cierto, fueron “numerosas alzas” pero porque ese porcentaje fue paulatino -se aplicó mes a mes- y en términos reales fue muy inferior al que ahora se aplicó. ¿Por qué se habla de un “ajuste” irremediable y necesario cuando la dependencia, según su ex director, fue entregada sin deudas y con $5 millones de superávit mensual?

Otro caso: ¿Por qué hay versiones en torno al avión recién restaurado que quedará al servicio del Poder Ejecutivo? Se dice que fue un avión que dejó la anterior administración, pero un ex funcionario de la misma asegura que es falso. Se habla de $20 millones para la reparación de la aeronave pero otros indican que sólo fueron $8 millones. ¿Por qué no hubo versión oficial hasta que salió a relucir la extraoficial? Otro caso: ¿Por qué hay dos versiones, totalmente diferentes sobre un autobús donado a una escuela de Conkal? La autoridad estatal dice que estaba en buenas condiciones pero los beneficiarios lo desmienten.

¿Con qué intención se divulgan informaciones como éstas? ¿Acaso quienes las emiten no conocen la realidad y por error difunden falsedades? ¿O es que sí la conocen pero de manera deliberada buscan confundir a la sociedad? ¿Son hechos aislados o hay un conjunto de engaños? ¿Desinformación por error o desinformación por mentira? Lo cierto es que tan grave es una como la otra. ¿Seguiremos siendo una sociedad intoxicada con mentiras?

(*) Maestro en comunicación política y mercadotecnia electoral.