sábado, 27 de junio de 2009

Manejo impresionante de dos crisis

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

La sanitaria y la económica

Es impresionante la forma en que la autoridad estatal está manejando las crisis de la influenza y la económica, y no porque precisamente lo estén haciendo con diligencia, sino todo lo contrario.
Impresiona la tibieza con que se están manejando ambas contingencias.

La epidemia se ha convertido en una auténtica “bola de nieve”. En poco tiempo nos ubicamos en el segundo lugar nacional en incidencia, y el primero en cuanto a la velocidad de crecimiento.

Impresiona cuando vemos a la titular del Ejecutivo viajando fuera del Estado, no para gestionar medicinas o coordinarse con las autoridades federales de salud, sino para participar en eventos de su partido, el PRI, o para estar presente en programas intrascendentes de televisión nacional.

Diferentes medios han reportado la presencia protagónica de la señora Ortega Pacheco en algunos estados como en Querétaro, San Luis Potosí, Campeche, Distrito Federal pidiendo el voto para sus correligionarios. Aquí también lo hizo. ¿En qué ayuda estar presentes en programas frívolos de televisión?

Impresiona que haya pasado tanto tiempo sin que no sólo no se haya decretado la inmediata suspensión de eventos masivos, sino que la propia titular del Ejecutivo los promueve y los encabeza como el evento de mujeres que se llevó al cabo en el Siglo XXI. Hay voces que indican que lo hará hasta que sus candidatos cierren su campaña con mega-eventos.

Impresiona el relajamiento total que hay en todos los entornos como si nada estuviera ocurriendo: cines, bailes populares, eventos deportivos, etc. Ninguna medida suficiente para mitigar el arrollador crecimiento de casos.

Impresiona la manera en que se ha faltado a la verdad. Se ha dicho que la epidemia está a la baja, cuando en realidad es todo lo contrario, ya que precisamente cuando se minimizaba Yucatán se colocó en el segundo sitio nacional de enfermos por influenza.

Es impresionante observar el dispendio de recursos económicos y humanos que se está haciendo en la campaña electoral a favor del partido de la titular del Ejecutivo, en vez de que sea canalizado a la contingencia.

Impresiona la forma tan ligera en que le echan la culpa al gobierno federal acusándolo de retrasos en la confirmación de los casos para justificar el manejo poco claro que la han dado a este asunto.

Impresiona ver cómo la sociedad no reacciona ante esta situación que está derivando en problema grave de salud. Cuando se dijo que en Yucatán había “cero casos” en realidad ya existían 17, luego pasaron a 35, después llegamos a 56 y subió subiendo hasta que nos colocaron en segundo lugar nacional con 683 confirmados, cifra que en sólo dos días pasó a 913. Aún faltan por confirmar otros 700 casos sospechosos.

El 23 de junio, el D.F., primer lugar nacional en incidencia -con 10 millones de habitantes- registraba 2,060 casos confirmados. En la misma fecha Yucatán –con menos de dos millones de habitantes- tenía 683 casos. Dos días después, el D.F. pasó a 2,085 casos, mientras que Yucatán subió a 913. Esto revela que en ese breve lapso la capital del país registró un promedio de 12.5 casos por día, en tanto que en Yucatán fue de 115 diarios. A pesar de todo nos dicen que todo está bien y que no hay porqué alarmarse.

Fue impresionante el llanto de la gobernadora por supuestos ataques electorales a su candidata, pero no se le ha visto acongojada por el desmedido crecimiento de enfermos y por las muertes ya ocurridas a consecuencia de la enfermedad.

Los viajes, el pago de apuestas, los regalos a artistas, las presentaciones en televisión, las concentraciones masivas en mítines ¿Quién los paga? ¿Salen de la bolsa del funcionario o de los recursos públicos? ¿Ya se acabó la contingencia económica como para gastar así? ¿Por qué el adeudo a profesores de Carrera Magisterial? ¿Ya se pagó a los proveedores?

martes, 23 de junio de 2009

Crecen las mentiras del Ejecutivo

Versiones totalmente incongruentes y contradictorias

1. Apenas hoy anuncian nuevas medidas contra la influenza, entre las cuales destaca el anticipado cierre del curso escolar y la cancelación del Baxal Paal.
No se conocen otras medidas drásticas como la anteriormente señalada.
Ayer, en rueda de prensa, el Ejecutivo estatal habló de un “descenso vertiginoso”, gracias al “reforzamiento de las medidas sanitarias”.
¿Cuáles reforzamiento de medidas sanitarias? Si apenas esta semana se comenzaron a aplicar.

El 17 de junio se dijo que se reabrirían escuelas que fueron cerradas y que el cierre del curso se mantendrá conforme a lo estipulado: el 10 de julio.
Si hay descenso ¿por qué ahora se adoptan medidas extremas como la de anticipar el término del curso escolar y suspender el programa Baxal Paal?

El mismo director de Prevención y Promoción de la Salud, Pedro González Martínez, reconoció el 17 pasado que hay una responsabilidad compartida por el nuevo brote de influenza humana y recalcó que la autoridad sanitaria permitió el relajamiento del protocolo sanitario que rige en todo el país. ¿Reforzamiento o relajamiento? Dos versiones oficiales.

2. Se habla de un descenso vertiginoso, cuando en realidad es un ascenso vertiginoso.
El miércoles 17 pasado el Ejecutivo, por conducto de González Martínez, hablaba de 255 casos confirmados, mientras la Secretaría de Salud federal reportaba 453.
El viernes 19 el mismo funcionario rechazó esta cifra nacional y “con papeles en la mano” aseguró que eran 357 casos confirmados, es decir 102 más de los reportados el miércoles pasado. ¿Ascenso o descenso?
Ayer, el secretario estatal de salud contradijo a González Martínez y afirmó que en realidad, hasta el viernes 19, la cifra real era de 596 casos confirmados, lo que significa que serían 341 casos más confirmados en relación con los 255 reportados el miércoles anterior; es decir, en sólo tres días. ¿Está a la baja la epidemia?

Asimismo, González Martínez, el viernes 19 pasado declaró al Diario que “de dos semanas a la fecha el número de casos sospechosos asciende a casi 100 diarios y que alrededor de 300 se encuentran en fase de análisis.

Es sumamente grave el ocultamiento y la manipulación que se está haciendo de esta epidemia y que quien debería encabezar esta contingencia esté en abierta campaña aquí en Yucatán y en el interior del país, como lo hizo el sábado pasado en Querétaro, a donde fue a pagar una apuesta que perdió en el fútbol y que consistió en una cena para 400 personas.

¿Esas son las medidas que ayudaron al supuesto descenso vertiginoso del que hablan?

domingo, 21 de junio de 2009

Con muchos motivos para llorar




Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral


Desvaríos, violaciones legales y dispendio

La titular del Ejecutivo, Ivonne Ortega Pacheco, y su presidente priista, Mauricio Sahuí Rivero, ya muestran abiertos signos de desvarío, pues declararan en un sentido, pero casi de inmediato se contradicen con sus acciones
Primer desvarío. Apenas ayer sábado leímos la declaración de Ortega Pacheco en el sentido de que “si alguien considera que algún funcionario actúa mal, está en todo su derecho de presentar las denuncias que consideren pertinentes”. En la misma edición de ayer, Sahuí Rivero pidió al PAN que denuncie los hechos que considere violatorios y que no solo nos la pasemos diciéndolo.
Entonces no entendemos porque la denuncia presentada por Carolina Cárdenas Sosa generó reacciones supuestamente dramáticas. Presentar una denuncia contra presuntos actos de corrupción no puede considerarse ataque y menos personal. En vez de que se ponga a llorar debería ponerse a investigar.
Segundo desvarío. En la misma edición del sábado, Ortega Pacheco, cuando se le preguntó sobre intervención en el proceso electoral aseguró que “nosotros actuamos totalmente apegados a la ley”.
Sabe ella a la perfección que su intervención protagónica en el evento priista del Siglo XXI para defender a sus candidatos y pedir el voto, fue una clara y abierta violación a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y al COFIPE, así como también al Acuerdo de Neutralidad emitido por el IFE para que ningún funcionario participe activamente en actos proselitistas. No nos venga a decir ahora que sigue apegada a la ley. En vez de llorar debería ocuparse por respetar el Estado de Derecho.
Tercer desvarío. Sahuí Rivero también declaró que “si en verdad creen que rebasamos los topes de campaña, que lo denuncien a las autoridades, no sólo se la pasen diciéndolo, que lo demuestren”.
Ayer sábado quedó demostrado ante la opinión pública el insultante dispendio que hacen de los recursos del pueblo en su “mega mitin” en el Siglo XXI, en el que utilizaron casi 100 camiones de transporte público, rentaron un local muy caro, dieron comida a más de 6,000 personas, así como renta de mobiliario, entrega de propaganda, utilización de personal y recursos del Poder Ejecutivo. Con este solo evento habrán gastado más del 50% del tope de campaña que es de $800,000. ¿Tendrán el cinismo de negarlo?
Y cuando se presenta una denuncia, como lo sugiere Sahui, inmediatamente él mismo las descalificada a priori ¿Por qué no hay respeto a las divergencias? ¿Por qué calificar como “show político” la queja de los senadores?
Cuarto desvarío. El ilegal discurso Ortega Pacheco dijo: “Cada vez que sale una calumnia, que agrede a una mujer, nos agreden a todas, por eso como una sola mujer saldremos a defender la campaña electoral el 5 de julio”. ¿Qué tiene que ver un supuesto ataque, que no existió nunca, con la defensa de la campaña? Todo esto fue un “reality show” para tratar de pasarse como víctimas sin victimarios. No olvidemos que hasta el día de hoy su gabinete sigue siendo un “club de Tobi.
Quinto desvarío. El PRI y Ortega Pacheco se llenan la boca al decir que aman a Yucatán. Entonces no entendemos porque ésta señora, en vez de atender con diligencia el grave problema de la influenza, que al parecer ya cobró una vida en Yucatán y que nos ha puesto en el lamentable tercer lugar nacional de incidencia, está haciendo abierta campaña a favor de su partido, tanto en Yucatán como en el interior de su país. Tampoco entendemos porqué, en plena crisis económica, en vez de cuidar los recursos del pueblo los está dispendiando a favor de sus candidatos. ¿Eso es amar a Yucatán?
Señora Ivonne Ortega Pacheco si quiere llorar, hágalo, está en su derecho de llorar, pero no llore por ataques ficticios contra su candidata, llore por la pobreza que sigue fomentando con sus programas asistencialistas, llore porque los recursos que debían ser para los pobres los está gastando en campaña, llore por las casi 500 personas que están enfermas de influenza, llore por las personas infectadas con sida y que no reciben la debida atención de su gobierno, llore por el alarmante aumento de mujeres adictas en Yucatán, llore por las personas y sus familias a las que les han inventado expedientes penales, llore porque no hay obra pública en Yucatán. Realmente tiene muchísimos motivos para llorar.
En suma, señora Ortega Pacheco, no es hora de llorar por su candidata, es hora que deje de hacer proselitismo y se ponga a trabajar para todos los yucatecos, las 24 horas del días de los 365 días del año, porque así lo ofreció cuando tomó protesta y juró cumplir con la constitución.


Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco

Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

sábado, 20 de junio de 2009

¿Quién tomará la mejor decisión?

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

Los políticos o los electores

Me ha tocado leer correos de ciudadanos -que amablemente me han enviado- y que con diversos tonos y matices legítimamente manifiestan su hartazgo contra el sistema político que hoy prevalece no sólo en el Estado sino en todo el país.
He escuchado a profesionales de la comunicación política hablar de esta cuestión, he visto en la televisión nacional debates de articulistas y foros de intelectuales que también han tocado este asunto de manera exhaustiva.
Ya son varias semanas que el asunto de la anulación deliberada del voto se ha mantenido en la agenda política y se ha convertido en una campaña paralela que, para bien o para mal y sin el gasto millonario que se ha destinado para promover el voto y para organizar las elecciones, podría impactar en la vida política del país.
El argumento siempre es el mismo: llamar la atención, mediante el rechazo a los partidos y a los políticos, que deriva en un repudio al sistema político mexicano y, por ende, a la propia Constitución que marca las reglas bajo las cuales el pueblo ejerce su soberanía.
A mi parecer, este fenómeno social, inédito en la vida política mexicana, puede representar una crisis, pero también implica una oportunidad si quienes son el blanco fundamental de esta campaña alterna abordaran el tema de modo anticipado. Hasta ahora la postura ha sido en el sentido de minimizar, dejar de lado o de condenar esta campaña paralela.
Si la anulación del voto resulta exitosa y trae consigo un nuevo impulso para otras acciones ordenas, sistemáticas y concretas, entonces la clase política podría verse en problemas.
¿Está esperando la clase política el resultado de este movimiento para actuar en consecuencia? ¿No se escuchan las voces que quieren hacerse notar? ¿Por qué no se hace algo antes?
Una propuesta alterna a la anulación del voto provino no de un partido sino de una ONG. La planteó Alejandro Martí, presidente de la organización “México SOS”, quien convocó a un pacto nacional ciudadano denominado “Mi voto por tu compromiso”, por el que pide que se vote sólo por los candidatos que se comprometan por escrito y ante notario público a cumplir las demandas en materia de seguridad y libertad constitucional.
¿Qué respuesta tendrá esta convocatoria? Es un elemento que permitirá medir con mayor certeza lo siguiente:a) El grado de incredulidad de los electores hacia la clase política, quizá a un sector ya no le interese escuchar más “compromisos” ni ante notario, quizá a otros les parezca algo viable y generador de confianza. b) El grado de sensibilidad de los partidos y los políticos ¿Habrá quienes si adquieran compromisos en los términos propuestos?
La duda es ¿tendrá esta nueva propuesta el mismo impacto y permanencia en la agenda pública que está teniendo la campaña para la anulación del voto? ¿Tendrán los candidatos que se comprometan ventaja sobre quienes no lo hagan?
En lo personal, ya lo he expresado, estoy de acuerdo en que la sociedad debe tomar el lugar que le corresponde: la de ser mandante y que las autoridades sean los mandatarios.
El movimiento de anulación del voto así como podría ser una llamada de atención a los políticos, también puede ser contraproducente ya que sin otras acciones concretas, anteriores y posteriores a la elección, estaría dejando la decisión en manos de una minoría integrada por quienes tengan la mayor cantidad de votos duros, que luego se ufanará de ser la “mayoría ciudadana”.
La democracia no empieza ni se acaba con el ejercicio del voto ¿Por qué esperar al 5 de julio para hacerse notar? ¿Por qué no exigir desde ahora? ¿Por qué permitir graves violaciones a la ley sin que nadie haga algo? ¿Por qué no exigir que cese el dispendio de recursos públicos en esta campaña en notoria violación a las normas? La gran duda es: ¿Quiénes tomarán las mejores decisiones ante este escenario tan complicado: los políticos o los electores?

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

sábado, 13 de junio de 2009

¿Revolución mexicana de 2010?

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

Sistema político con síntomas de agotamiento

Reflexionemos los cambios que podrían darse ante el hartazgo de la sociedad contra un sistema político que otorga una democracia acotada. La democracia, como sistema de gobierno, presupone necesariamente la existencia y el cumplimiento de un Estado de Derecho. Un régimen sin estado de derecho es anarquía. La democracia implica la participación directa de los ciudadanos, pero no de una manera anárquica, sino con base en reglas.

Las reglas que regulan las relaciones sociales y la participación de los ciudadanos, de las autoridades y de los partidos emanan de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Para dar vigencia a nuestra democracia mexicana todos tenemos que sujetarnos a las reglas actuales del juego.

¿En qué consisten esas reglas?

1. Se establece como prerrogativa del ciudadano votar en las elecciones y poder ser votado (Artículo 35).

Sin embargo, esta prerrogativa está acotada. El artículo 218, párrafo 1, que establece que corresponde exclusivamente a los partidos políticos el derecho de solicitar el registro de candidatos a cargos de elección popular.

Recientemente, El Universal dio a conocer la siguiente nota: “El Tribunal Electoral de la Federación dio marcha atrás al intento de dos ciudadanos de participar en los comicios del 5 de julio bajo la figura de “candidaturas independientes”.

“Por no contar con el apoyo de un partido político, el Tribunal calificó como improcedente la petición para registrarse a cargos de elección popular por la vía independiente de Elisa de Anda Madrazo y Parménides Ortiz Cano, quienes aspiraban a ser candidatos a diputados federales por los distritos 23 del D.F. y 2 de Tlaxcala.

2. Es obligación de los ciudadanos votar en las elecciones populares en los términos que señale la ley (Artículo 36).

3. La ley a que se refiere el artículo anterior es el Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales que en su artículo 4 establece que “Votar en las elecciones constituye un derecho y una obligación que se ejerce para integrar órganos del Estado de elección popular”. El voto obligado es para elegir a quienes deben ser nuestros representantes.

4. El artículo 39 indica que la soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo y que todo poder público dimana del pueblo ¿Cómo? Mediante el voto.

5. El artículo 40 señala que “es voluntad del pueblo mexicano constituirse en una República representativa ¿Cómo? Mediante el voto.

6. El 41 señala que el pueblo ejerce su soberanía por medio de los Poderes de la Unión. ¿Cómo? Mediante el voto. En nuestra democracia, el pueblo sólo puede ejercer su poder conducto los Poderes de la Unión.

7. El voto nulo está mencionado en las leyes mexicanas como aquél que no cuenta y su reglamentación se limita a establecer las causas por las cuales debe ser declarado así: sin valor. Por ejemplo, cuando se cruza más de una opción, cuando se tacha la boleta completa, cuando se deja en blanco, etc.

8. La anulación deliberada, como lo he señalado, no tiene efecto jurídico alguno y por propia semántica jamás tendrá valor en cualquier otro sentido. El Diccionario de la Real Academia Española define nulo como “falto de valor y fuerza para obligar o tener efecto” o “que tiene valor igual a cero”.

9. Sin embargo, aún cuando no es un acto de democracia –según nuestro propia Constitución- y no tendrá efectos jurídicos prácticos y reales –como sería anular la elección, que no llegue al cargo determinado candidato, etc.- la anulación deliberada del voto se constituye en un legítimo ejercicio de libertad de expresión de repudio al actual sistema político mexicano. Una rebelión pacífica.

10. Desde el punto de vista político, es un hecho que la mayoría de los mexicanos ya no está conforme con las reglas del juego, ya no está de acuerdo en la forma en que hoy día tienen que ejercer su soberanía, ya no esta satisfecha en que sólo sean los partidos los que tengan el derecho exclusivo a proponer candidatos.

¿Será que, ahora sí, la sociedad se organice y exija de modo sistemático y ordenado un nuevo sistema político en el que de verdad pueda ejercer su soberanía de manera más directa y efectiva, y no mediante una representatividad nula, o se limitará a anular el voto de manera anónima y sin efectos jurídicos?

¿Tendrán los repudiados partidos, políticos y gobernantes la sensibilidad de entender que las coyunturas históricas han cambiado y que la sociedad reclama mayores y más efectivos espacios en la vida política? ¿Entenderán que no pueden hacer oídos sordos a estas primeras manifestaciones de hartazgo contra el sistema que ya muestra signos de agotamiento?

¿Será que este incipiente movimiento ciudadano nacional, que incluso puede considerarse como una abierta rebelión contra el sistema político mexicano, sea el inicio de una nueva y pacífica revolución mexicana? No olvidemos que en 1810 se suscitó la Independencia de México, 1910 marcó el inicio de la Revolución Mexicana y todos nos cuestionamos ¿y 2010? ¿O será que finalmente todo siga igual?

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

domingo, 7 de junio de 2009

Luto por la libertad de expresión

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

El derecho más amenazado

MERIDA, Yucatán, a 7 de junio de 2009. Hoy se conmemora el día de la libertad de expresión, garantía individual consagrada en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y en nuestra Carta Magna, pero, lamentablemente, estamos de luto por la pérdida sustancial de esa prerrogativa.
Es lamentable que las autoridades estatales hayan propiciado y sigan propiciando severos atentados con ese derecho humano.

¡Pobre de aquél que se atreva a discrepar con el Poder Ejecutivo porque les caerá encima, indebidamente, el peso de las instituciones que deberían estar al servicio de las ciudadanos y los ciudadanas.

Recientemente vivimos el caso de un ciudadano que por una simple crítica fue víctima de toda clase de represiones administrativas y penales, con pérdida de fuentes de empleo y de la libertad, sólo por haber cometido el “delito” de criticar a la gobernadora en turno. Las evidencias del caso sin irrebatibles.

Parece que nos hemos olvidado que el derecho a la libre expresión es esencial en la lucha para el respeto y la promoción de todos los derechos humanos.

No debemos permitir que nos coarten nuestra libertad de expresión, no debemos dejar de denunciar injusticias, excesos y abusos, de lo contrario los yucatecos estaremos condenados a la opresión.

El derecho a la libre expresión es uno de los más amenazados por gobiernos y gobernantes represores que quieren imponer su ideología o valores personales, que sin pudor alguno gastan millonarios recursos públicos para difundir informaciones a modo.

A los yucatecos libres de conciencia, les pido que inviertan unos minutos de su tiempo para que reflexionen sobre este asunto, y no olviden que la lucha por la libertad de expresión nos corresponde a todos, no permitamos más retrocesos.

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

sábado, 6 de junio de 2009

Un arma de doble filo


Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

El “voto blanco”

Vaya que ha generado polémica la corriente que promueve el ejercicio del “no voto” o “voto blanco”, campaña que, incluso, es impulsada abiertamente por una cadena nacional de televisión.

Es oportuno analizar un poco más a fondo sobre el significado y las consecuencias que traería consigo para los ciudadanos y nuestro sistema político esta inédita tendencia.

La decisión de anular deliberadamente el voto se plantea como una forma de castigo a los políticos, pero en realidad también implica un rechazo al sistema político vigente.

Analicemos este asunto desde los siguientes enfoques:
a) Desde el ámbito doctrinario
b) Desde el punto de vista constitucional
c) Desde la óptica de la realidad

Desde el punto de vista doctrinario. Democracia liberal, según Walter L. Bernecker, autor de Transición Democrática y Anomia Social, es aquella que reúne factores mínimos como: a) Inclusión de la ciudadanía, b) Libertad de Asociación y de Información, c) Gobierno con representantes electos, responsables y controlables, d) Reconocimiento de los derechos humanos y cívicos, e) Garantías del Estado de Derecho y f) Elecciones libres y honestas.

Con base en lo anterior, la democracia –poder del pueblo- implica: gobierno con representantes electos y el cumplimiento del Estado de derecho.

El “no voto” o “voto en blanco” es una negación a elegir. Luego entonces, si la gente se abstiene a votar o anula su voto, no contribuye a dar vigencia al inciso c) sobre el concepto de la democracia. El Estado de Derecho es requisito indispensable para la democracia, por tanto, como ciudadanos debemos acatar lo que señala la Constitución.

Desde el punto de vista constitucional. La anulación deliberada del voto es un acto que no está previsto en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos ni como obligación ni como prerrogativa. En cambio el ejercicio del sufragio sí está contemplado en los artículos 35 y 36 de la Carta Magna, como derecho y también como deber ciudadano.

El artículo 36 de la Constitución Federal indica que “Son obligaciones del ciudadano de la República: III. Votar en las elecciones populares en los términos que señale la ley”. Y el artículo 4 de la norma reglamentaria, que es el COFIPE, indica que “Votar en las elecciones constituye un derecho y una obligación que se ejerce para integrar órganos del Estado de elección popular. Lo anterior significa que el voto necesariamente tiene que ser para decidir sobre la integración de los poderes públicos.


En concordancia el artículo 39 de la máxima ley mexicana indica que la soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo y que todo poder público dimana del pueblo. Y el 41 señala que el pueblo ejerce su soberanía por medio de los Poderes de la Unión.

En México, nos guste o no así está establecido nuestro sistema político. Quienes promueven la anulación del voto para rechazar a los políticos, también están promoviendo el rechazo al sistema político. La democracia no sólo es la participación y la decisión libre de cada ciudadano, sino también implica el cumplimiento del Estado de Derecho.

Desde la óptica de la realidad. Anular el voto, en primera instancia es renunciar a una lucha de muchos años, sobre todo el caso de las mujeres.

Hoy las leyes no contemplan resultados prácticos de la anulación del voto. ¿De qué sirve que anule mi voto si de todas formas ocuparán los cargos públicos esos mismos que serán repudiados en las urnas y que ya en el poder harán lo que les venga en gana? El “no voto” tendría sentido si trajera como consecuencia la anulación de la elección o de alguna candidatura.

Históricamente, gracias al abstencionismo el PRI siempre gana porque es el que ha mantenido su voto duro a base de dádivas. Si además del abstencionismo, ya de por si grave, se suma el “voto blanco” ¿Qué nos espera? ¿Cuáles serían las consecuencias reales? Permitir nuevamente los carros completos priístas, y, por ende, dejar sin posibilidad la existencia de contrapesos necesarios. De democracia defectuosa pasaríamos a una oligarquía de facto o una dictadura igual que en los tiempos de Díaz Ordaz, Luis Echverría, López Portillo, etc. Así, el “no voto”, de ser un castigo a los políticos podría revertirse como un autocastigo social. Arma de doble filo.

También hay que reconocer que los políticos y los partidos tendrán que cambiar sus esquemas para impulsar una auténtica democracia sin demagogias, sin populismos, sin promesas falsas o imposibles de cumplir. Es menester que los ciudadanos dejen de ser para los políticos simples números en encuestas o en recuento de votos. No hay que descartar la posibilidad real de que el voto blanco sea adoptado en las leyes mexicanas como una manera de dar mayor poder a la sociedad.

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral