Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
¿Otros 20 años?
Muy pronto Mérida quedará nuevamente en manos del partido rojo tras 20 años de haberse dado la alternancia partidaria, que en ese entonces parecía una utopía.
20 años atrás, a finales de los años setentas, Mérida también fue gobernada por Acción Nacional con el ilustre ex alcalde Víctor Manuel Correa Rachó, quien pese a su brillante actuación tuvo que entregar el poder nuevamente a los rojos.
Habría que detenerse brevemente para recordar las causas por las cuales se han dado los cambios políticos en Mérida.
Es indudable que en los tiempos de Correa Rachó la entrega no fue a consecuencia de un mal gobierno, fue ni más ni menos que el arrebato a cargo de la maquinara electoral, y no sólo de la alcaldía sino incluso de la gubernatura.
Muchos desconocen o ya no recuerdan esos terribles pasajes históricos que se caracterizaron por los balazos, presos políticos, compra de votos, robo de ánforas, carruseles, urnas embarazados, autoridades electorales a modo, represión policíaca y militar, etc.
La sociedad yucateca y la meridana cayó en un estado de letargo, quizá presa del mal conocido como “desesperanza aprendida“, pues todos sus esfuerzos democráticos fueron pisoteados y reprimidos con todo el poder de facto.
Tras esa turbia elección tuvieron que pasar 20 años de regulares a pésimos gobiernos. Los triunfos de los rojos eran casi automáticos: candidato que era nombrado era prácticamente el virtual alcalde.
Los meridanos llegaron a hastiarse de tanta corrupción, dispendio, ilegalidades, mientras la ciudad seguía en franco retroceso. Ni lo más básico se atendía. Las calles estaban llenas de baches, los parques estaban descuidados, no había obra pública, el alumbrado era pésimo, etc.
En las postrimerías de los años noventas los rojos postularon a un alcalde que llego a decir que sólo le quedaba “voluntad” para “gobernar” Mérida, pues dinero no había nada.
En esa que fue la última gestión de los rojos, pues además del descuido evidente de la ciudad, se empezaron a hacer públicas numerosas irregularidades y casos de corrupción derivadas de la compra de unas grúas sin autorización del Cabildo.
El hastío de los meridanos de los malos gobiernos y la corrupción galopante hicieron que en 1990 superaran todas las trampas de la maquinaria electorera y lograron heroicamente la alternancia.
Hay que recordar que aún después de las elecciones, los alquimistas electorales intentaron por todos los medios revertir el triunfo de los meridanos, pero no lo lograron gracias a la firme decisión del entonces gobernador Víctor Manzanilla Schaffer de hacer respetar la voluntad popular. Al poco tiempo, en castigo fue obligado a pedir licencia, no obstante que su secretario de gobierno había declarado que “ni a balazos” iba a renunciar.
De 1991 a la fecha ya pasaron 20 años, que aún con todos los errores administrativos y políticos cometidos no hay comparación alguna con los 20 años anteriores. La ciudad se ha modernizado, el desarrollo urbano es evidente, se ha trabajado con transparencia, las finanzas están sanas.
Dadas las circunstancias actuales, es evidente que en esta ocasión los meridanos actuaron de manera diferente. Tomando en consideración el abstencionismo de la reciente elección, es claro que el PRI no llegó al poder por un deseo social de cambio, sino más bien por un desánimo de los ciudadanos.
El partido rojo con todo el mega-dispendio apenas pudo sacar a un 27% de la población meridana. La participación fue de alrededor del 55%, de modo que en una votación participativa que oscila entre 70 y 75%, habría faltado entre el 15% y 20% de electores que dijeron no a todos los partidos.
Dada la coyuntura actual de dispendio y de corrupción generada por los gobiernos rojos, y no hay visos de que esto cambie, abre la posibilidad de que no sería necesario esperar otros 20 años para que nuevamente, en 2012, se dé la alternancia. Ya no se siente como una utopía regresar al gobierno.
Solo faltaría un pequeño detalle para lograrlo: entender las expectativas de los meridanos, tanto en la propuesta de gobierno como en la persona que se encargaría de conducirlo. Como escribió Jorge Muñoz Menéndez, se requiere un Partido más dispuesto a aplicar nuevas recetas que seguir recalentando.
No hay comentarios:
Publicar un comentario