
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Parece que muchos ciudadanos desean, de buena fe, que la diputada federal con licencia y también alcaldesa, Angélica Araujo Lara, no siga los mismos pasos de su madrina Ivonne Ortega Pacheco, porque de ser así, nomás no dará los resultados ofrecidos.
El investigador de la UADY, Dr. Othón Baños Ramírez, considera que la señora Araujo Lara tendrá que desmarcarse de la gobernadora y crear un estilo propio. Agregó: “Lo que menos le conviene es seguir ese estilo, tiene que ser más eficaz, más sensible y prestarse menos a la parafernalia”.
En su Primera Columna, Don Carlos R. Menéndez Navarrete, interpreta que, en su discurso, la señora Araujo pintó una raya en el sentido de que al parecer podría no ser títere, instrumento y fachada de Ortega Pacheco. Que, me parece, más que una interpretación es un deseo.
La señora Araujo llega a la alcaldía ofreciendo honestidad cuando hace unos meses mintió a los meridanos al prometer que terminaría su ejercicio como diputada federal. Hoy ocupa dos cargos de elección popular y ambos son irrenunciables. Su triunfo, y aunque lo nieguen mil veces fue gracias al millonario dispendio del erario, y a la intervención directa de quien tendría que desmarcarse.
Nada fácil, por no decir imposible, es que la diputada-alcaldesa se deslinde de quien la llevó al puesto. Y los hechos y señales que demuestran que no hay desmarque son claros.
Como publicó el Diario, Araujo Lara no asistió al último informe de César Bojórquez, el mismo estilo de la madrina. El primer evento de la señora Araujo fue en el FUTV entre priistas. Mientras el pueblo estaba en la plaza grande, la élite del PRI convivía en una cena “privada” –el mismo estilo cuando no se quiere informar de eventos partidistas-. Y el agasajo, con cargo al erario.
En la primera sesión de Cabido no fueron invitados los regidores de oposición entrantes ni el alcalde saliente. Se ofreció que los perfiles de los funcionarios serían inmejorables y hoy nos enteramos que entre los nuevos directores hay gente cuestionada por sus antecedentes. ¿Se acuerdan de los llamados “perfiles rectores”?
Si esto pareciera obra de la casualidad, demos una leída a fragmentos de los discursos de toma de posesión de las señoras Araujo y Ortega. Los mismos términos, los mismos ofrecimientos, el mismo sentido.
Mismo orden de mención de sectores. Ortega Pacheco (OP). Ciudadanos que me dieron su confianza. Jóvenes que creyeron en mí. Madres y padres de familia que sueñan. Ancianos de memoria sabia. A todos los que viven en Yucatán.
Araujo Lara (AL). Y a todos los ciudadanos que me apoyaron. A los jóvenes, a los hombres y a las mujeres. A las familias que creyeron. A los adultos mayores. A todos los que quieren a Mérida.
Misma promesa de sumar. OP. Asumo el compromiso de dirigir los destinos de Yucatán con la firme promesa de sumar a toda la sociedad y a todas las opiniones.
AL. Sabré sumar, sabré escuchar y sabré coordinarme con quienes quieren a este municipio
Misma promesa de transformar. OP. Un ejercicio del poder que transforme al Estado.
AL. Vamos a empezar a transformar a este municipio.
Misma promesa de rectificar. OP. Un gobierno que, llegado el caso, tenga la modestia, la sabiduría y el valor para rectificar.
Araujo Lara. Saber corregir bien y rápido.
Misma promesa de acabar con conflictos. OP. Una nueva mayoría ciudadana que deje atrás conflictos y divisiones.
AL. Yo sé muy bien que Mérida no necesita conflictos burocráticos o administrativos
Misma promesa de dar poder a los ciudadanos. OP. Gobernaré pensando únicamente en el bien de su gente, de ustedes y de sus familias.
AL. El único poder que vale, es el ciudadano.
Misma postura de trabajar con base en “pilares”. OP. Propongo construir seis grandes pilares.
AL. Déjenme definir en diez pilares.
Mismo planteamiento emotivo. OP. Mujer de origen modesto y que nació en un pequeño pueblo
AL. Mujer que ha luchado por abrirse camino en la vida.
Misma promesa de dar resultados. OP. Mi gobierno, será un gobierno de resultados.
AL. Tendremos un Ayuntamiento de resultados.
Mismo concepto de los sueños. OP. Gobierno que acompañe a los ciudadanos en sus sueños.
AL. De nada sirve que nuestro municipio genere oportunidades, si el sueño no es compartido.
Mismo juramento y promesa de cumplir. OP. Una promesa en la que empeño mi vida, una promesa con la que inicio mi mandato: Ivonne Ortega no les va a fallar.
AL. Les entrego mi promesa y mi juramento de que sabré cumplir y estar a la altura.
1 comentario:
No es posible que sigamos en el mismo juego estupido y mediocre de tener fe en los malos politicos, por favor, ya basta, el Estado se esta desangrando y estos descarados ¡haciendo promesas!, señores no necesitamos promesas... necesitamos hechos y no cualquier hecho, como regalar migajas a los pobres, su trabajo es hacer que haya prosperidad, oportunidad, igualdad, libertad de expresion, y sinembargo nos han dado deuda y mas deuda, por favor ya basta de querer tapar la verdad con un corazon rojo y un monton de mentiras... ponganse a trabajar!!!
Sandra FLores
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