Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
Cuestiones de técnica política
La irregularidades detectadas en la puesta en marcha del proyecto denominado “Mi Stilo” que podría estar favoreciendo a una empresa particular denominada Ibonica, dados los nexos existentes entre sus protagonistas, han metido al Ejecutivo local en una nueva crisis pública.
Se entiende que el Ejecutivo local paga importantes sumas a Local Consultores que es la que, según se aprecia en su portal de Internet, se encarga de la estrategias de imagen y de atender las crisis de comunicación.
No es la primera vez que esta gestión estatal se ha visto envuelta en crisis políticas, pero esta vez tiene la agravante de que quienes deberían evitarlas o gestionarlas son precisamente quienes la generaron y agravaron.
Hasta ahora los asesores de imagen de la señora del Palacio se han ocupado más por cuidar el “cascarón”; es decir, por ejecutar acciones de muy elevado costo para que las percepciones sean favorables a su clienta, independientemente de que los resultados sean pobres o nulos, así como del endeudamiento y de las frivolidades.
No importa que Yucatán se estanque, lo que importa es que la gente perciba que quien dice gobernar es “buena persona”, es la que “da algo” y es la que “está cerca de los ciudadanos”.
Son estrategias para lograr el control político de un conglomerado denominado “nueva mayoría” también conocido como “ola roja“. Ejemplos hay muchos: la organización del anticonstitucional informe ciudadano, la presentación en vídeo de supuestos logros tipo Teletón -que tocan la emotividad-, la photoshopeada permanente, las lágrimas recurrentes, el recordatorio permanente del origen humilde, el uso de la televisión, los programas asistencialistas que no resuelven de fondo los graves problemas como la pobreza, pero que sí le llegan a miles de yucatecos, etc.
Muchos aún no siendo integrantes de la “ola roja” al recibir los apoyos se sienten comprometidos, mediante mecanismo clientelares, a estar del lado de los rojos. La gran mayoría de la gente humilde es la que no lee y sólo se deja llevar por estímulos externos como las dádivas y los mensajes frívolos.
La otra cara de la estrategia consiste en posicionar la idea de que la oposición, específicamente el PAN, es igual de corrupto que el PRI. Saben que haciendo esto no ganan más votos para su causa, pero sí consiguen inhibir la participación; es decir, generar un ambiente de abstencionismo. Los priistas han hallado elementos para conseguir este objetivo como sucede con el llamado audio-escándalo.
En tres años han sido numerosas las crisis públicas por las que ha transitado la administración estatal y no han variado su estrategia: control político con millones de pesos a la ola roja y a los más pobres, y desprestigio para la oposición.
Un caso fue la rechifla en la función de box en la que en vez de asumir una postura de humildad y de reconocer que fue una expresión popular, se le echó la culpa a los panistas, se dieron entrevistas a medios nacionales a cargo del ereario con versiones nada verdaderas y luego se ordenó la injusta detención jóvenes que vendían camisetas. Todo al revés de lo que se debería en una crisis.
Esta vez, quien debe evitar o gestionar la crisis fue la que terminó de agravarla con la denuncia contra Hansel Vargas, reportero del Diario, por el “delito” de hacer su trabajo. Y aun cuando el gestor de crisis debe saber que siempre hay que hablar con la verdad, la denuncia es sobre hechos nada creíbles.
Tal parece que la soberbia es tal que ya ni siquiera se preocupan de cuidar el “cascarón“; es decir, ya están descuidando hasta lo más superficial.
Agravantes de la crisis a) No hay visos de rectificar la postura de opacidad. b) El caso ya está en los ámbitos nacional e internacional. c) No admiten el exceso de denunciar al reportero sólo por cumplir con su tarea. d) Pese a las evidencias siguen negando los nexos oficiales-privados. e) La risa de la gobernadora en un programa de radio cuando se le preguntó si vulneraba la libertad de expresión. ¿Y los asesores de imagen?
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