Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
Una tras otra
La gente no cree en los políticos pues cuando dicen una cosa hacen lo contrario. Me decían mis papás hace muchos años: “Cuando un político dice que no subirán los impuestos es porque seguro que eso sucederá”. Y en efecto, así era.
Hoy quienes se dicen políticos -que nada que ver con la verdadera política- faltan a la verdad con tal facilidad para enganchar a la gente y apelan siempre a la corta memoria histórica social o quizá a la apatía.
Probablemente muchos ya no recuerdan que en 2009, en una campaña de despilfarro, una señora dijo a los meridanos “quiero ser tu diputada federal” y se comprometió a ser una autoridad que iba a hablar con la verdad. Públicamente aseguró que terminaría los tres años como legisladora, pero el lapso se convirtió en tres meses ya que abandonó el cargo para buscar otro.
Y vino un segundo mega-despilfarro de dinero que les permitió obtener apenas el 27% de la votación para que acumule su segundo puesto de elección popular.
No cumplió como legisladora federal. ¿Y ahora como alcaldesa? Y no se trata de que nos caiga bien o mal una autoridad, se trata simplemente de analizar con objetividad los hechos y éstos nos muestran que estamos frente a una persona que nomás no ha cumplido con su palabra y sigue en lo mismo.
Como candidata prometió trabajar sobre la base de 20 compromisos para construir “la Mérida del futuro”. Ya como autoridad electa dijo que el gobierno municipal que encabezaría implicaría una nueva era de desarrollo para la capital del estado, con grandes proyectos, obras y resultados. Si eso dijo r-e-s-u-l-t-a-d-o-s.
Y tras tomar posesión señaló: “Porque a mí nunca se me olvida que este es un gobierno muy corto y no podemos darnos el lujo de desperdiciar un solo segundo de trabajo”. Señaló que su reto era estar a la altura de las expectativas generadas entre los ciudadanos y aprovechar en muy poco tiempo su oportunidad histórica. Todo parecía indicar que existía la conciencia del factor tiempo.
El caso es que ya se consumieron dos meses de los 26 que le corresponderán a la señora Araujo Lara y no se palpa acción alguna que tienda a cumplir tantos compromisos hechos con los meridanos.
Lo que se percibe es la sumisión a su madrina con quien anda todo el día en todos lados, el golpeteo permanente en los medios contra ex funcionarios municipales, parques empiezan a mostrar signos de abandono, baches sin controlar, basura sin recolectar, luminarias sin cambiar.
Si estaba consciente de que el tiempo que le toca es muy breve y que no debía desperdiciar “ni un solo segundo” ¿Por qué lo sigue desperdiciando buscando excusas?
Porque creemos que nuevamente no cumplirá. Primero por lo anterior: pierde el tiempo. Y segundo cada día que pasa le será mucho más difícil llegar a sus metas.
Prometió la generación de 35,000 empleos. En dos meses ya debería tener una meta parcial de 2,692. En vez en empleos vemos despidos. ¿Alguien podría creer que ya se generó esta cantidad de empleos? En cada uno de los 24 meses que quedan tendría que generar 1,458 empleos. A verlo.
Prometió 5,000 acciones de vivienda en seis meses. En dos meses ya debió realizar 1,666. Si ni siquiera han podido con los baches. No sea que vengan a presumir las mismas que ya dio a conocer la señora Ortega Pacheco, que, por cierto, se hacen como parte de programas federales.
Prometió sacar a 12 mil familias meridanas de la pobreza extrema. Su meta parcial debe ser de 922 familias rescatadas. Nos gustaría saber quienes son esas familias, dónde están y cómo consiguió tal proeza. Si no lo ha cumplido ahora tendría que rescatar cada mes a 500 familias ¿Es factible? A verlo.
El compromiso está hecho y no se valen más excusas. Dijo que no perdería un solo segundo y mañana martes ya se habrán perdido 89,280, en razón de los 62 días transcurridos sin resultados tangibles.
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