sábado, 18 de septiembre de 2010

Cuentas pendientes con el PAN

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

¿Acreedores o deudores?

En una coyuntura en la que se celebra el bicentenario de la Independencia de México, el 71 Aniversario del PAN, y en la que vivimos los reiterados y cada vez peores desaciertos de los gobiernos rojos, impregnados de corrupción en todas sus modalidades, es importante que cada ciudadano de conciencia libre reflexione acerca de qué papel debe jugar ante esta situación.

Y no hallé mejor forma de hacerlo que reproducir un mensaje de Diego Fernández de Cevallos con motivo de la última reforma a los estatutos panistas. Es de las pocas ocasiones que oigo hablar a un político sobre la verdadera política. Me parece que todos quienes se consideren panistas deben tomar nota de este recordatorio en torno a los postulados de Acción Nacional.

El Jefe advirtió que hablaría “en abstracto”, aunque su mensaje fue directo a sus correligionarios. “Coincidirán conmigo en que la historia nos ha enseñado que cuando se gana el poder y se pierde el partido, muy pronto se pierde todo”. Esto es lo que se nos reclama: no perder el poder y no perder el partido“. Y recordó unas palabras de don Luis H. Alvarez: “Si no nos derrotó la derrota, que no nos derrote el poder”.

El ex precandidato a la Presidencia de México puso el siguiente ejemplo: “Pensemos en cualquier institución, llámese familia, sindicato, universidad, Iglesia o partido político y entendamos que su fuerza depende de algo muy sencillo, de que sus miembros actúen como acreedores o como deudores frente a ellas.

Si nos consideramos acreedores y venimos a reclamar espacios, beneficios, lugares, ventajas, prebendas, por nuestros méritos, es seguro que estamos frente a una institución quebrada. Pero si cada quien se asume como deudor de la institución, porque en vez de pedir estamos comprometidos a dar, entonces aquélla es rica.

Tras expresar lo anterior, Fernández de Cevallos pidió: “De veras, responda cada quien a solas, en silencio y a conciencia si cada uno de nosotros lleva una cuenta pendiente frente a Acción Nacional y si es por cobrar o por pagar. No hay otro camino para juzgar la verdadera fuerza de cualquier institución”.

La historia, enfatizó, también nos ha enseñado que cuando un líder, dirigente o funcionario, en cualquier ámbito, considera que está en su cargo por méritos propios y que no le debe nada a nadie está en terrible desventaja frente a aquél que se asume en el cargo por los demás a pesar de todas sus debilidades. El primero resta y divide y pierde frente al segundo que suma y multiplica.

También recordó que Juan Pablo II le dijo al mundo que la política, la verdadera política, es el camino más ancho de la caridad, y de inmediato cuestionó: “¿Quién conoce en México o en el mundo a la verdadera política? ¿De veras estamos haciendo las tareas para llegar a esa definición de política y de generar igualdad de oportunidades para todos o siguen prevaleciendo la ambición, el acomodo y la mezquindad?”.

Dejó entrever que la sola reforma de los estatutos de Acción Nacional no era suficiente. “Tenemos que ser muy generosos y trascender en la virtud”.

Señaló que Manuel Gómez Morín rescató a la UNAM, cuando estuvo a punto de ser cerrada, con el lema de Unidad y Trabajo. Esto es lo que debemos hacer, expresó, no debemos dar espacio a nada que nos divida, nos enfrente y nos haga ser mezquinos. La política puede ser el camino más ancho de la caridad, pero también el de bajas pasiones y de porquerías.

-Debemos entender que el panismo no es de unos cuantos y si hemos crecido es porque tenemos una gran pluralidad. Es importante no dar pie a que se diga que todos los políticos somos iguales. Con gran generosidad tenemos que marcar las diferencias.

Lamentó que la “política” se haya reducido a la búsqueda de espacios a costa de lo que sea y que incluso quienes ya tienen uno buscan otro o apenas están empezando y ya piensan en el que sigue. Sus palabras fueron proféticas pero nadie las escuchó. La consecuencia: nuevamente sufrimos por los pésimos gobiernos. El problema no está afuera, el problema está adentro. Como estamos frente al PAN ¿deudores o acreedores?

Desde donde estés Jefe Diego, gracias por tus palabras. Confío que pronto estarás de nuevo entre los tuyos y entre los panistas.

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