sábado, 31 de diciembre de 2011

Inicia el año electoral

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

2,126 cargos en disputa

Inicia 2012, año peculiar para nosotros los yucatecos porque por primera vez en la historia habremos de participar en una elección inédita ya que en un solo momento elegiremos a las personas que en pocos meses serán tendrán las riendas de nuestro futuro.

Este año que se inicia será de intensa actividad electoral, y de acuerdo con el calendario electoral el 1 de julio se llevarán al cabo elecciones en 15 entidades: San Luis Potosí, Yucatán, Distrito Federal, Sonora, Jalisco, Tabasco, Nuevo León, Colima, Guerrero Campeche, Estado de México, Guanajuato, Morelos, Querétaro y Chiapas. A las que, desde luego, hay que sumar la elección federal de Presidente de la República, diputados federales y senadores.

Es esa jornada lo que está disputa, en los ámbitos estatales, es lo siguiente: seis gobernadores, el jefe de gobierno del DF, 347 diputados locales de mayoría, 233 diputados plurinominales (incluyendo uno catalogado como “especial” que corresponde a Chiapas, 875 ayuntamientos, 20 juntas municipales (figura única de Campeche) y 16 jefes delegacionales del D.F. En suma, están en juego 1,498 cargos de elección popular.

En el ámbito federal son 300 diputados de mayoría, 200 plurinominales, 64 senadores de mayoría, 32 de primera minoría y otros 32 plurinominales. En total los cargos federales son 628. Adicionando ambas cifras, estatales y federales, el resultado total es de 2,126 cargos en disputa.

De las 15 jornadas estatales en sólo en seis entidades habrá elecciones a gobernador: Yucatán, Jalisco, Tabasco, Guanajuato, Morelos y Chiapas. Y habría que considerar al Distrito Federal en donde se elige el jefe de gobierno, que viene similar a un gobernador.

Yucatán es uno de las entidades en donde se elige la menor cantidad de diputados con 25 (15 de mayoría y 10 pluris), junto con Colima y Querétaro. Lo que más diputados eligen son el Estado de México con 75 (45 y 30), el D.F. con 66 (40 y 26) y Guerrero con 46 (28 y 18).
En cambio, en lo que se refiere a ayuntamientos Yucatán ocupa el tercer lugar por el número de autoridades municipales a elegir: Jalisco y Estado de México 125, Chiapas 122 y Yucatán 106. Los que menos tienen son Colima con 10, Campeche 11 y Querétaro 11.

Llama la atención que aunque todas las jornadas antes señaladas serán en la misma fecha, el 1 de julio, no se iniciaron en las mismas fechas. El proceso que se inició primero fue el de San Luis Potosí (el 1 de octubre) y la más tardía corresponde a Querétaro cuyo proceso se iniciará hasta el 21 de marzo de este año (102 días naturales antes de la jornada). Las federales se iniciaron el 7de octubre pasado, igual que la de Yucatán.

Los plazos de las campañas tampoco son iguales ya que algunas tendrán una duración de 60 días, como en los casos del D.F. y San Luis Potosí, pero otras apenas serán de 45 como el caso de Tabasco. En Guanajuato y Morelos hay plazos diferentes: gobernador 75 y ayuntamientos 60 días. El mayor plazo corresponde a las elecciones federales que es de 90 días.

Parece que Yucatán y Campeche son los únicos estados en donde por ley hacen las elecciones de sus autoridades auxiliares municipales.

Como se nota, será un año de decisiones, un año en que nadie debería estar al margen porque de nuestra participación depende de lo que sucederá en nuestro Estado y en nuestro país en los próximos tres y seis años, según los ámbitos municipal, estatal y federal. El poder deber ser de los ciudadanos, no de unos cuantos que llegan y ejercen nuestros impuestos.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Seamos ciudadanos completos

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

15 de enero, fecha fatal
Publicada: 26 diciembre 2011

Un buen propósito de Navidad y de Año Nuevo debe ser el comportarse como ciudadanos completos y conscientes de nuestros derechos, pero también de nuestras obligaciones cívico-políticas.


Ya todos deberíamos saber que 2012 es año electoral, y parece que alrededor de 50,000 votantes o no están enterados o simplemente no reconocen el gran valor cívico que tiene el manifestar su voluntad por medio del voto.

El voto es la forma más simple de representación social. Es la vía mediante la cual los ciudadanos con una simple cruz a un logo, deben elegir por voluntad y sin presiones -ojalá y algún día sea así para todos- a quienes habrán de ser sus representantes ante los diferentes cargos que estarán en disputa.

Cuando votan con libertad, las personas deciden su futuro -para bien o para mal- y cuando no lo hacen incurren en graves faltas a su condición de ciudadano y a sus deberes constitucionales.

No es justo que mientras miles de ciudadanos dedican su domingo a votar y luego a cuidar y defender el voto, otros se la pasen en la comodidad de sus hogares viendo la televisión o divirtiéndose en lo que sea.

Todos, absolutamente todos, tenemos la obligación de cumplir como ciudadanos, y lo primero que tenemos que hacer es cumplir con la tarea de ir a recoger nuestras credenciales de elector, ya que sin éstas no podremos ir a votar.

El plazo para casi 50,000 potenciales electores que todavía no acuden a recoger su credencial de elector es hasta el 15 de enero, fecha límite para inscribirse para solicitar y obtener la mayor y más valiosa arma que puede tener el ciudadano contra la corrupción, la simulación, el despilfarro, la opacidad, etcétera.

Los últimos dos procesos electorales se han caracterizado por la falta de participación de los ciudadanos, como sucedió en Mérida en 2009 y 2010, cuando apenas salieron a sufragar poco más del 50% de la lista nominal.

La abstención es el aliado fundamental del partido de los rojos. La señora Angélica Araujo Lara obtuvo un triunfo en Mérida con apenas el 27% de los votantes registrados en la lista nominal. Viéndolo en sentido contrario, la diputada federal con licencia tuvo un rechazo del 73% de los meridanos con derecho a voto. La votación total fue más o menos del 54% de la lista nominal.

Y a pesar de que la votación a su favor fue muy baja, le fue suficiente para llegar al puesto -sin haber terminado su cargo anterior-. Gracias a la abstención hoy Mérida está sumida en una condición de desastre.

De verdad que a veces el ser humano es difícil de comprender. Cuántos años de lucha y cuántos muertos hubo para que los ciudadanos puedan tener el derecho de votar, y ahora que lo tienen no se preocupan por ejercerlo.

Lo que tampoco se vale es que quienes se abstienen de votar luego se quejen de las malas autoridades, como las que tenemos en el Estado, en la alcaldía y en el Congreso.

El voto es un derecho, pero también es una obligación. Ojalá y algún día haya alguna ley que sancione a los ciudadanos incompletos que pudiendo decidir sobre el futuro y presente de su ciudad, su estado y su país, prefieren mantenerse al margen.

Sin embargo, hay que reconocer que en ocasiones los partidos políticos presentan cartas entre las cuales el elector no tiene más camino que elegir al menos malo.- Mérida, Yuc.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Así se gana una campaña

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

Con el factor emoción

Los procesos electorales son sinónimo de dispendio, y aunque cada día las normas electorales se vuelven más complicadas tratando de regular esta situación estableciendo “topes”, en la realidad esto es pura fantasía.

¿Se necesita dinero para hacer una campaña? Por supuesto que sí, pues hay que invertir para posicionar el candidato lo que implica tener que encargar lonas, impresiones, llamadas telefónicas y para hacer tarea de investigación..

Una campaña no es otra cosa que un proceso intenso de comunicación para tratar de refrendar o cambiar percepciones con la intención de sumar simpatías a la causa del candidato.

El problema se da cuando se incurren en gastos abusivos por la falta de capacidad de hacer una buena estrategia o para torcer la voluntad ciudadana.

Una estrategia parte de la necesidad de conocer las expectativas de los potenciales electores, pues sólo así puede generar un menaje empático. Pero también hay que saber a qué electores hay que llegar, pues no debe ser de manera indiscriminada .

¿Qué caso tiene poner un mensaje salido de la imaginación de alguien si este no hace conexión alguna con el posible elector? ¿Para qué inundar con propaganda azul un terreno históricamente rojo o viceversa?

Debería ser obligación que los partidos inviertan en la investigación, pues es la única manera de que puedan ser efectivos (dar en el blanco) y eficientes (gastar menos tiempo y dinero).

Recuerdo el comentario de una candidata: “Algo tengo que hacer para llamar la atención… No sé si ponerme de cabeza”. No es necesario. Hay que entender el clima y las expectativas sociales para diseñar la propuesta que permita aplicar lo que se llama la “regla de la transfusión”.

Pero antes de la propuesta está el candidato. Manuales sobre campañas enseñan que uno de los factores por los cuales la gente se abstiene es porque no tuvo nada que ver con la elección de quien mañana podría ser su autoridad.

Si quien es postulado no hace “clic” con el electorado no habrá motivación y mucho menos emoción para salir a votar y/o a defender su voto. Y esto no es cosa mía, así lo dicen los libros sobre la ciencia política.
Este es otro aspecto que se descuida mucho. ¿Qué clase de candidato es el que quiere la sociedad? La equivocación está en creer que el candidato más conocido es el que tiene las mayores posibilidades y no toman consideración los negativos o los positivos que técnicamente se le conoce como “favorabilidad” o no al voto.

La falta de investigación a fondo es lo que ocasiona el despilfarro de miles de pesos en propaganda que no sirve para mucho y con mensajes que no interesan al electorado. Sin embargo, el peor gasto es aquél que sirve para convertir a la mercadotecnia como herramienta de manipulación o para comprar votos para garantizar el “triunfo” como ocurrió en 2007.

En la elección municipal de 2010 no obstante el mega despilfarro en propaganda y movilización, el partido de los rojos apenas pudo obtener el 27% de la lista nominal, que fue suficiente para derrotar al PAN. Una votación global apenas superior al 50%. ¿Qué significa? Un fracaso de los partidos pues no pudieron emocionar a los meridanos.

El dinero si es necesario para las campañas, obvio que sí por los motivos ya explicados, pero lo determinante es el factor emoción que sin tanto dinero puede mover a miles de almas. Así fue como el PAN ganó Mérida hace 20 años y la Presidencia con Fox hace casi 12. Con los candidatos y aspirantes actuales de todos los partidos ¿Hay emoción?

domingo, 11 de diciembre de 2011

La importancia del sufragio

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

¿Con valor o con precio?

Ya se iniciaron los procesos electorales y los partidos y los candidatos se aprestan a iniciar una serie de acciones para tratar de refrendar o convencer a los potenciales electores. Y es precisamente cuando la credencial de elector comienza a tener precio.

La coyuntura que se nos presenta sigue siendo la misma en el aspecto del bipartidismo, de tal suerte que las elecciones en Yucatán se decidirán entre dos institutos políticos.

Nuevamente surge la sombra del riesgo que representa el tomar una buena o mala decisión, que abarca no sólo el voto activo sino el hecho mismo de no ir a votar o de anular el sufragio.

Los potenciales electores más enterados, que son quienes están pendientes del acontecer diario en el ámbito público, por el acceso que tienen en medios convencionales y en redes sociales, han manifestado su repudio al despilfarro, la frivolidad, a la represión y a la impunidad.

Hay otro gran segmento de ciudadanos que no tienen el mismo interés de enterarse y mucho menos de participar en la vida pública, que no tienen acceso a los medios masivos y tampoco a las redes sociales, son los que lamentablemente están expuestos a futuras manipulaciones derivadas del clientelismo electoral.

La maquinaria electoral, el PRI-gobierno, hoy no tiene dinero ni para dar un pago más digno a los senescentes que se la pasan de plantón en plantón sin que autoridad alguna les haga caso, pero seguro que tendrá muchísimo recurso para comparar conciencias, credenciales y medios, y para saturar a la ciudad y al Estado con propaganda.

El mercado electoral de los rojos se encuentra mayoritariamente en ese segmento de personas vulnerables que, con sus honrosas excepciones, tristemente para ellos las elecciones representan una oportunidad para tener una despensa, de ganar $200 o $500 o de ingerir algún licor barato, a cambio de su credencial de elector.

Hay otro gran segmento de ciudadanos que no se deja manipular, pero que su participación y su voto será determinada en función del candidato que postule cada partido y de una propuesta electoral que sea creíble y alcanzable.

El futuro de los próximos tres años dependerá de la participación consciente o de la apatía de los ciudadanos. De una u otra manera la sociedad en general, sin importar ideologías o colores, está severamente afectada a consecuencia de las decisiones tomadas desde los ámbitos de poder. $60 millones para un paso a desnivel mientras las calles siguen en mal estado.

Artistas de dos horas a cambio del cuidado de la salud. . ¿Acaso los priistas no se ven afectados por los baches? ¿Acaso los priistas están inmunes por el sólo hecho de militar en ese partido de ser víctimas del dengue? La afectación es pareja.

Es momento de reflexionar qué es lo que queremos para la ciudad, para el Estado y para el país. Lo que nos debe quedar claro es que la apatía no nos conducirá a nada positivo. El arma más poderosa para revertir esta situación es la credencial de elector que es lo que nos permite ejercer uno de los derechos más importantes de nuestra existencia: el voto. Generemos conciencia desde ahora entre las personas más vulnerables para que no caigan en las garras del clientelismo.

domingo, 4 de diciembre de 2011

El “ruido psicológico”

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

Nadie tiene la mesa servida

Hay quienes consideran que el PAN ya tiene la “mesa servida”, como consecuencia de las graves fallas dolosas y culposas en que han incurrido las administraciones estatal y municipal de la ola roja y que han puesto a Yucatán y a Mérida en una situación de estancamiento y de retroceso.
Sin embargo, técnicamente hablando la situación no es tan sencilla como probablemente algunos la ven o la quieren ver. Los resultados negativos o positivos de un partido en el gobierno son apenas un factor.
Hace cinco años el gobierno panista llevó al cabo una gestión sin precedente, pues las obras y los servicios se veían por todos lados en hospitales, escuelas, carreteras, centros deportivos, etcétera. Y sin embargo, ese gran factor que tenía Acción Nacional a su favor no fue suficiente para refrendar un triunfo en la urnas.
Y si hablamos de “mesas servidas”, en 2007 había más factores que hicieron creer a muchos que la elección era casi un mero trámite y me refiero a que en encuestas el PAN como partido registraba una preferencia electoral de 20 puntos porcentuales sobre el partido de los rojos. Pero, a final de cuentas, tampoco fue un factor determinante porque tras los resultados electorales quedó con menos siete por ciento.
¿Entonces si las encuestas favorecían al PAN y la gestión panista terminaba a tambor batiente con resultados más que notorios y positivos porqué se perdió la elección?
Hoy el PRI termina las gestiones municipal y estatal dejando serios atrasos en cuanto obras servicios y procesos administrativos, dejando deudas y problemas a quienes serán los sucesores.
A diferencia de hace cinco años hoy las encuestas revelan un elevado porcentaje de ciudadanos indecisos, es decir que gente que todavía no decide su voto y lo hará en función de dos cosas determinantes: el candidato y la propuesta electoral.
No creo que la mesa está servida para nadie. Si el candidato o candidata que finalmente resulte no es un ente capaz de generar confianza y esperanza entre los ciudadanos, las viandas de la mesa comenzarán a echarse a perder.
Y desde la óptica de la técnica política, cuando el candidato o candidata es anodino o anodina se hace presente un fenómeno social denominado entropía, que ocurre a consecuencia de un ruido comunicaciónal denominado “psicológico” entre los potenciales electores.
¿En qué consiste este ruido psicológico? Hay estudios que indican que cuando los potenciales electores no sienten confianza hacia un candidato o candidata, sean conocidos o no, de manera casi automática tienden a cerrarse a cualquier tipo de mensaje.
Esto significa que por muy buena que pueda resultar la oferta electoral, ésta difícilmente logrará ser detonante de motivación para quienes habrán de decidir una elección. Muchos creen que una buena propuesta es suficiente para ganar electoralmente, lo cual es un error porque tan importante es la propuesta como quien habrá de aterrizarla.
Sobre los hombros de los panistas activos y adherentes descansará todo el peso de la responsabilidad para elegir el candidato o la candidata que se necesita para que los ciudadanos se sientan confiados y motivados. ¿Será verdad que el ser humano es el único animal capaz de tropezar con la misma piedra y con el mismo pie? ¿Hay tiempo para averiguarlo y tener más años de PRI?
Aquí no hay mesas servidas, la elección la ganará quien presente al candidato o candidata que sea capaz de despertar simpatías y confianza para que la propuesta electoral sea escuchada y creíble.

sábado, 26 de noviembre de 2011

Un acierto político

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

Difícil tarea de ponerse de acuerdo

Han sido muchas personas que a lo largo de las últimas semanas me dicen, en referencia al PAN y al proceso que se avecina, “pónganse de acuerdo”. Y qué difícil es ponerse de acuerdo porque de una u otra manera implica necesariamente que alguna o algunas de las partes tenga que ceder su interés personal para alcanzar un bien superior.
Ponerse se acuerdo no es otra cosa que en los tratados sobre política se denomina negociar, concepto que lamentablemente ha sido desvirtuado como si fuera algo incorrecto, cuando la negociación, junto con la comunicación y la postura ética, son la esencia misma de la política.
Decía uno de mis maestros, el venezolano Antonio Betancourt, “político que no negocia poco a poco va quedando cercado en un circulo que tiende a cerrarse más y más”.
Para negociar, por supuesto, se requiere en primer lugar y como punto de partida el diálogo, es decir la comunicación abierta y franca que genere un ambiente propicio que coadyuve a una negociación exitosa. Pero de nada serviría dialogar y dialogar si al final no se consigue el producto final que es el acuerdo o consenso.
Y de nada serviría llegar a un consenso si no hay de por medio una postura ética, es decir, de legitimidad en la intención y posterior respeto a todos y cada uno de los puntos acordados.
El acuerdo al que han llegado los jóvenes políticos Salvador Vitelli Macías y Renán Barrera Concha representa un testimonio de vida de que sí se puede hacer política. Y adquiere mayor relevancia ya que ambos teniendo las mismas características y cualidades vendibles externamente cualquiera de los dos podría desarrollar una campaña exitosa.
Dos aspirantes al mismo cargo bien vistos y con posibilidades reales, pero alguno tenía que ceder a la posibilidad de ser candidato.
Pero...¿Qué hubiera pasado si alguno o los dos no cedían? Uno iba a nulificar al otro. Parece que ambos comprendieron que era mejor construir un escenario diferente, generador de sinergias y de mejores condiciones para afrontar una contienda externa.
Pero el valor de esta coalición entre estos dos jóvenes políticos es todavía mucho más relevante al no haber de por medio más que sus propias voluntades. Entonces podemos pensar que se trata de un acuerdo construido sin vicios de origen por la mano del padrinazgo.
Y lo anterior es importante y determinante a la hora que eventualmente les corresponda la gran responsabilidad de ejercer el cargo porque no tendrán que devolver favores o responder a intereses ajenos a la encomienda que se les habrá confiado.
Hoy en el Congreso hay muchos jóvenes, pero sólo para levantar la mano cuando su mecenas se los pide. Es así como Yucatán se ha endeudado y es así como se ha mantenido tanta impunidad y tanta imposición. No sólo se trata de ser joven, sino también útil.
La señales son buenas no sólo para el PAN sino para la política en general . Y podría ser el inicio de una nueva era en las formas de hacer política. Me parece que es un ejemplo a seguir. Sin embargo, todavía no es hora de lanzar campanas el vuelo, sería un error hacerlo porque aún faltan muchas cosas por ver y por hacer. Es apenas un primer paso y ya está dado.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Que no sea coyuntural

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

¡Despierta ciudadano!
Publicada: 20 noviembre 2011

Con el título "¡Despierta ciudadano!" y bajo el eslogan de "Actúa por Yucatán", un grupo de empresarios emitió la semana pasada un desplegado con un mensaje que, aunque no lo dicen de manera expresa, encierra una nueva expresión de hastío contra las autoridades locales.

"¿Está la sociedad yucateca condenada?", preguntan los hombres y mujeres de negocios. El primer mensaje es claro y consiste en la inocultable mala relación que prevalece entre las actuales autoridades locales emanadas de la ola roja con los manifestantes.

Y no es para menos, dada la sordera y la grosería con que han sido tratados. Pero no sólo es esto, sino que también es consecuencia, como ellos mismos lo señalan, del autoritarismo, la corrupción, la falta de transparencia, la nula rendición de cuentas y el enriquecimiento inexplicable que cada vez son más generalizados". Los empresarios se quejan de "la dictadura de los partidos políticos", ya que las autoridades -por ley- siempre emanan de lo que dispongan esos institutos.

El segundo mensaje consiste en una expresión de hartazgo contra el sistema democrático de partidos, ya bautizado como "partidodracia". Dado este contexto los emprendedores lanzan una iniciativa: la posibilidad de que los partidos acepten e impulsen candidaturas de la sociedad civil.

El tercer mensaje también es claro: si los partidos no postulan candidatos empáticos con la sociedad, tendrá que ser ésta la que los postule. Y más allá de lo directamente electoral, exigen que las instituciones públicas que supuestamente surgieron bajo un esquema de "ciudadanización" en verdad queden bajo el control de ciudadanos y no sujetas a la voluntad de los partidos.

El cuarto mensaje es la exigencia de participar en la toma de decisiones dentro de la administración pública. Los mensajes son claros y, sin embargo, hasta el momento no se ha escuchado una sola voz proveniente de los directamente señalados que vienen a ser ni más ni menos quienes hoy representan el Ejecutivo del Estado, el Ayuntamiento de Mérida, el Congreso local y el Poder Judicial local.

Y de los partidos, hasta este momento no he visto postura alguna de la llamada "Nueva Mayoría" respecto a las graves y justificadas acusaciones en su contra, y menos si tienen intención de aceptar candidaturas ciudadanas. Me parece correcto lo que reclaman los empresarios, pero es menester que también hagan permear su iniciativa a las demás organizaciones de la sociedad civil, comerciantes, colegios, organizaciones no gubernamentales.

Me parece que es importante recalcar que esta propuesta no debe ser una cuestión meramente coyuntural, sino que debe convertirse en un actuar permanente de exigencia a los partidos políticos, sin importar el color de que se trate, porque la falta de exigencia es lo que ha permitido la corrupción, el despilfarro, etcétera.

Por ejemplo, cuatro años de dispendio y aún así se autoriza un presupuesto mayor a los anteriores años a los mismos despilfarradores ¿De qué se trata? Miles de millones de pesos a la basura por ineficiencia y por corrupción y nadie ha respondido por ello. Las instituciones nomás no sirven para nada porque están en manos de los mismos corruptos y la sociedad no ha presionado lo suficiente para poner un freno a las ilegalidades.

El desplegado cierra señalando que "pronto tendrás noticias nuestras", lo que podría entenderse que no será una acción de relumbrón. Estoy seguro de que esto puede ser el comienzo de una nueva era si todos así nos lo proponemos.- Mérida, Yucatán.

domingo, 13 de noviembre de 2011

La probable visita del Papa

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

¿Qué interés oficial hay de por medio?

Sabedores del arrastre que tienen artistas internacionales como Elton Jhonn o Plácido Domingo y que su presencia implicaba mover masas y lograr coberturas mediáticas inusuales, la nueva mayoría roja, encabezada por su capitana del Palacio Grande, ha gastado fuertes sumas en ellos.


Pero como esos conciertos eran para una élite, era menester ampliar la estrategia y traer a artistas más populares como Juanes, Pablo Montero o Shakira.

El argumento para el gasto ha sido el mismo: impulsar el turismo en Yucatán, aunque hasta ahora no se han visto resultados. En el caso de Chichén Itzá -donde se gastó mucho dinero del que aún no se informa- en septiembre el Diario publicó que durante el primer semestre de este año se derrumbó el flujo de turistas ya que dejaron de arribar 186,213 visitantes. Gasto inútil.

En los casos de Shakira y Juanes, hasta ahora no ha habido un informe de los supuestos beneficios que trajeron para Yucatán, más bien, en vez de traer, sólo se llevaron el dinero que debió servir para combatir a los moscos, tapar lo baches o cualquier otra cosa de utilidad para los meridanos. Gasto inútil.

No hay resultados tangibles y comprobables respecto de tanto dinero gastado en artistas, y parece que el único interés de las gobernantes es acaparar los reflectores que traen consigo las y los artistas nacionales e internacionales, figurar en las notas y sobre todo lograr la exposición pública como medida electorera.

El pan y el circo para los demagogos es más redituable, que la puesta en marcha de obras y servicios útiles. Se gastaron alrededor de $30 millones en un concierto de dos horas de Shakira, pero ahora no hay recursos para fumigar. Y lo fácil fue echarle la culpa a la gente.

Y aunque no se trata de un artista pero tiene más "rating" mundial, ahora se habla de una posible visita del Papa a México, lo que motivó la inmediata reacción de la dama del Palacio Grande de alzar la mano para que venga a Yucatán. Pero ¿cuál es la verdadera intención?

1. Sabe perfectamente que en Yucatán y en el Sureste la religión católica es predominante. 2. Por lo mismo, la probable visita papal generaría mucha expectativa en cientos de miles de ciudadanos. 3. Con el Papa vendrían reporteros y medios nacionales e internacionales.

Pero no podemos soslayar que la llegada del Sumo Pontífice sería en el contexto de un proceso electoral donde las damas de los palacios se han dado a la tarea de buscar y hallar cámaras fotográficas y de televisión.

¿Con sus acciones ha demostrado ser devota del catolicismo? ¿Qué representa esta señora para la Iglesia Católica? ¿O el argumento principal será porque vivimos en la "Ciudad de la Paz"?

¿Qué tiene de católico despilfarrar dinero en frivolidades cuando debería servir a los ciudadanos? ¿Es de católicos golpear a la gente y hacer como que no pasó nada? ¿Qué tiene de devoto promover la pobreza para manipular a la gente?

¿De verdad quiere que venga el Santo Padre para honrar a la Iglesia o sólo para colgarse una medalla de supuesto logro? ¿Su intención es genuinamente católica o sólo busca aprovecharse del "rating" internacional y tratar de lavar una imagen deteriorada? El Papa será siempre bienvenido, de eso no hay duda, pero no sería justo que pidan su arribo por intereses distintos a los religiosos.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Sin racionalidad


Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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Autoridades absurdas

En la política -siendo una asignatura relacionada con las conductas humanas y siendo el ser humano un ente imperfecto-, es entendible que siempre existan de por medio conductas y acciones absurdas. Lo absurdo, según definiciones de los diccionarios, es lo irracional, es decir, es lo que se opone a la razón.

El ejemplo claro de un absurdo fue el de denominar a la glorieta de Circuito Colonias como de "La Paz", cuando todos sabemos que ahí, precisamente ahí, se registraron hechos violentos.

Y la palabra paz está definida como la relación mutua entre quienes no están enfrentados ni tienen riñas o como pública tranquilidad de una comunidad. La oposición a la mole de concreto -como le llaman los arquitectos e ingenieros a la polémica obra- no sólo fue antes o durante el 4 de julio en que ocurrió la represión, sino que sigue, se ha intensificado.

Es de lo pocos casos de represión institucional que se ha mantenido más de cuatro meses después de ocurrida. ¿En qué cabeza cabe denominar como de la paz un espacio que representa exactamente lo contrario? Esto sólo ocurre en alguien que lamentablemente cae en lo absurdo mediante una acción o actuación irracional.

Y la situación se torna aún más irracional ya que esa violencia fue promovida y financiada precisamente por quien intenta establecer ahí un icono de supuesta armonía social. La paz, desde luego, es un estadio social que tiene que construirse con base en acciones que promuevan el entendimiento abierto y directo entre los mandantes y los mandatarios.

Y es que precisamente antes, durante y después se ha hecho exactamente lo contrario. La construcción de esa obra no sólo se hizo pisoteando los cánones básicos de la política, la verdadera política que debería tener como fin último el desarrollo armónico y sustentable de la sociedad, sino que sacó a la luz todo un catálogo de antivalores que han dañado profundamente la convivencia entre las personas.

¿Cómo debería ser la actuación de un político en el gobierno? El político sabe escuchar, no adopta una postura sorda. El político convence, no impone. El político prioriza, no despilfarra. El político protege a sus ciudadanos, no los manda a golpear. El político admite cuando se equivoca, no se empecina en el error. El político entiende que es un mandatario y que los mandantes son quienes le pagan su sueldo y, por lo tanto, sabe que es un empleado de la sociedad. ¿Hay algo de esto en nuestras "autoridades"?

Y el absurdo más notorio va en el sentido de que aun cuando Mérida sigue siendo una de las ciudades más pacíficas de México, no es algo que se lo adjudique como logro una autoridad promotora de la violencia. Aquí afortunadamente no sufrimos los ataques de los narcos como ocurre en el centro y el norte del país; lamentablemente aquí provienen de las mismas autoridades que, se supone, son quienes deberían proteger a sus ciudadanos.

Lo racional, y así quedará en la memoria colectiva e histórica, es que esa glorieta representará siempre lo más bajo de la política: sordera, imposición, despilfarro, represión, mentiras, manipulación e impunidad. Bien los ciudadanos que la denominaron "4 de julio" porque ese espacio todos esos antivalores.

Sólo valdría la pena aclarar que no son cuatro meses de represión y de impunidad, sino que ya son cuatro largos años y vamos por uno más, porque sinceramente no percibo indicios de que las "autoridades" pretendan dejar de ser absurdas. Todos podemos incurrir en lo absurdo porque no somos seres perfectos, lo terrible es permanecer en lo irracional.- Mérida, Yucatán.

domingo, 30 de octubre de 2011

Expresión de hartazgo

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

Mayor miedo al despilfarro

En el transcurso de esta semana, cuando se anunció la probable llegada de un fenómeno natural, en la opinión pública se generó otro fenómeno de carácter social que quizá pasó desapercibido.

Muchos de los yucatecos hemos vivido y sufrido los efectos de poderosos huracanes como el Gilberto en 1988 y con Isidoro en 2002. Prácticamente ya llevamos 10 años sin que Yucatán se vea tocado de lleno por alguno.

De 2002 a la fecha, muchos de los fenómenos que se gestaron en el Atlántico y que pasaron cerca de Yucatán cobraron vidas y ocasionaron cuantiosos daños. En 2005 Wilma, de categoría 5, devastó Quintana Roo.

En 2007, al inicio de la temporada se gestó “Dean” dejando un saldo de 14 muertos, pero que en Yucatán sólo ocasionó ligeros daños. Este fenómeno sirvió de pretexto en la recién iniciada gestión de la señora del Palacio Grande para tratar de allegarse recursos del Fondo de Desastres Naturales. Fue uno de los primeros conflictos que sin razón ni sentido fue armado contra el Gobierno Federal.

En la mente colectiva quedaron en el recuerdo dos hechos: las devastaciones naturales de los huracanes y el lamentable intento de obtener recursos para quien sabe, porque para reparar daños inexistentes no era.

En estas fechas cuando se informó de la posibilidad de que nos golpee el huracán “Rina” la reacción de la gente no fue en el sentido de preocupación por los daños que pudiera causar el meteoro –que sería lo normal-, sino por la oportunidad que podría representar para la dama del Palacio de intentar nuevamente obtener más dinero federal.

El riesgo de “Rina” pasó a segundo plano frente a la devastación real y tangible generada en Yucatán a lo largo de casi cinco años. Los daños y los perjuicios ocasionados a todos los yucatecos son mucho más abultados y de largo plazo. Me parece que esta es la causa de esa reacción social atípica ante un huracán.

Los comentarios “vox populi” en la calle, en el súper, en los parques, en las redes sociales y en la propia página del Diario –debajo de la nota en la que se anunció el probable arribo del meteoro- fueron en el sentido de que la gente no quería que llegue “Rina” pero no porque les causara temor sino por la posibilidad de que fluya dinero a las manos del Ejecutivo local y que finalmente no serviría para resarcir a la gente.

La llegada de un huracán era el pretexto perfecto de los perfectos “echadores de culpas” para “justificar” el estado de devastación en que se encuentra Yucatán y al mismo tiempo para obtener recursos adicionales en una coyuntura en la que al parecer ni para pagar los aguinaldos de los trabajadores al servicio del Estado tienen.

La expresión social “no quiero que venga Rina porque no quiero que la señora tenga más dinero para malversar” es una muestra de hartazgo justificado, porque los miles de millones de pesos recibidos en préstamos ¿Alguien sabe en qué se invirtieron? De hecho, según se informó, hay un desfalco del fondo estatal para casos de desastre.

Realmente la naturaleza se apiadó de los yucatecos porque con tras la posible devastación natural se iba a recrudecer de manera exponencial la destrucción dolosa.

Fue relativamente fácil sobreponernos a la destrucción involuntaria sufrida tras el paso de un fenómeno natural como Isidoro, pero por lo menos pasarán 25 años para recuperarnos de la devastación voluntaria que nos están dejando las dos damas de los palacios.

domingo, 23 de octubre de 2011

El juicio político debe proceder


Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

Hasta para los cómplices

Más allá de las filias y de las fobias, sinceramente como ciudadanos -sin importar simpatías- hay que preguntarse ¿hay o no hay evidencias suficientes para que proceda el juicio político contra la señora del Palacio grande?
Año tras año, por estas fechas, la señora ha acudido al Congreso en busca de mayores recursos para Yucatán. Y sus gestiones han rendido frutos y hay constancia que ha festejado el hecho de recibir tanto dinero.
Sin embargo, año tras año y en completa contradicción se culpa del Ejecutivo federal de incurrir en recortes presupuestales y con este argumento se plantea la “necesidad” de incrementar nuevos préstamos bancarios.
Se habla que por Yucatán han pasado alrededor de $100,000 millones en cuatro años, y todos se preguntan ¿A dónde fue a parar ese dinero? Si ese dinero se hubiera invertido para beneficio de los yucatecos habría obras por todos lados y servicios de vanguardia. Pero ni unas ni otros.
Todas las obras prometidas desde hace cuatro años siguen en veremos. ¿Hay forma de ocultar la mala administración? ¡Quién en su sano juicio puede negar esta situación!
Los informes ciudadanos que año con año se llevan al cabo sin fundamento legal alguno, porque no están previstos en la Constitución Federal, sólo implican dispendios innecesarios. ¿Quién puede negar esta irregularidad?
La represión ejecutada desde el oficialismo contra numerosos ciudadanos no priistas contra la impunidad absoluta a favor de priistas, es otra de las grandes irregularidades de la actual gestión. ¿Quién puede ocultar esta aplicación selectiva de las leyes y de las instituciones?
El descuido en la atención de lo básico como el cuidado a la salud que ha hecho aparecer epidemias con la influenza hace dos años y el dengue en estos días que ha cobrado ya varias vidas y con la incidencia de más de 2,000 casos, mientras que la señora está más ocupada en hacer proselitismo por toda la República es tan evidente que ¿Quién podría atreverse a decir que no es cierto?
Y que decir de la falta de resultados y el incumplimiento de las promesas de campaña ¿Dónde está el tren bala? ¿Y el parque científico y tecnológico que se ha iniciado varias veces?
Y es verdad o no que obras cono los hospitales iniciados en la gestión pasada siguen inconclusos, y porqué se sigue gastando dinero en el O´Horán cuando se debería impulsar el Hospital Regional de Alta Especialidad. ¿Por qué desarticuló el Citi Yucatán? ¿Es algo que puede pasar desapercibido?
¿Quién podría negar la falta de transparencia y de rendición de cuentas? ¿Por qué se tiene que recurrir a las unidades de transparencia cuando la información requerida se debería proporcionar sin tantas largas? ¿Quién podría negar esta realidad?
Pues así como hay miles y miles de ciudadanos que están hartos de tanto despilfarro y frivolidad sin resultados concretos, también hay otros que no sólo se atreven a decir que no es cierto lo antes expuesto, sino que incluso defienden abiertamente la impunidad, el despilfarro, la frivolidad, etc.
Entre quienes sí se atreven a ver otra realidad son ni más ni menos los legisladores federales de la "ola roja", entre los cuales figuran varios que ya están suspirando ser los sucesores de la silla palaciega. El sistema les demanda actuar con disciplina aunque sus posturas vayan completamente en sentido contrario al sentir de los ciudadanos. Hasta hace poco andaban calladitos, pe4ro ahora ya hicieron manifiesta su complicidad. Hasta a los cómplices debería ser enjuiciados. Con qué cara saldrán mañana a pedir el voto? Ya veremos.

domingo, 16 de octubre de 2011

Un nuevo pacto social

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

Privilegiemos el bien superior

En este mes se iniciaron formalmente los procesos políticos que derivarán en la elección, el domingo 1 de julio, de prácticamente todos los cargos que están juego. Es momento de pensar, a menos de un año de que salgamos a votar, qué es lo que queremos para nuestra ciudad y para Yucatán.

¿Estamos satisfechos con la actuación de las actuales autoridades? El desastre político, económico y social que se registra en el Estado afecta a todos por igual. ¿Acaso los priistas están exentos de ser picados por el brote de moscos que surgió como consecuencia de una actitud negligente de las autoridades? ¿Los baches solo afectan a los panistas? ¿La deuda pública para 25 años la pagarán solo los panistas, peredistas o ciudadanos libres, o es una carga para todos?

La única beneficiada de la mala gestión es una minoría que se aprovecha de sus cargos para desfalcar al erario, para adquirir terrenos, para comprar casas a sus familiares, para promover su imagen, para favorecer a sus familiares y amigos. La fórmula ha sido siempre la misma: dádivas y micro recompensas a cambio de votos; es decir, clientelismo.

Y tristemente aún hay miles de ciudadanos que se consideran “atendidos” cuando les llega su kilo de carne, su pastel de cumpleaños, su mochila, su chamarra, la pintura de su fachada, su tarjeta de descuento, su artista favorito o cualquier otra chuchería.

Lo peor del caso es que ni siquiera son regalos como les hacen creer. Todo proviene de los recursos públicos, del dinero que debería servir para impulsar el bien común.
¿Qué estamos dispuestos a hacer para cambiar esta situación? Es momento de desarrollar una estrategia que pueda rendir frutos tangibles.

1. Tener a la mano -como si fuera un lingote de oro- la credencial de elector.
2. Promover el sufragio entre nuestros familiares y vecinos
3. Generar conciencia entre los ciudadanos menos informados
4. Ser más exigentes con el árbitro electoral para que cumpla a cabalidad con sus funciones y dejen de ser leones sin dientes
5. Denunciar legal y públicamente cualquier irregularidad que detecten en sus colonias
La realidad no van a cambiar por sí sola. El cambio no será automático, cada quien tiene que ser protagonista del mismo. La apatía y la abstención son el mejor alimento para el maquinaria electorera.

Hay constancia histórica de que no obstante el despilfarro para la compra de votos y las trampas electorales los ciudadanos han vencido por amplio margen a la maquinaria electorera.

Y siendo que el PAN es la única herramienta que hoy por hoy tienen los ciudadanos para lograr modificar la realidad actual, es menester que exista el establecimiento de un nuevo pacto social de absoluto compromiso de hacer las cosas más que bien. Basta egoísmos y de rencores que sólo generan oportunidades para el partido de los rojos. Hay un bien supremo que debemos privilegiar: el bien común para la sociedad.

Consideremos que las próximas autoridades tendrán sus períodos completos de tres y seis años. Si en menos de cinco, en el caso del Ejecutivo, y en menos de dos, en los casos del Ayuntamiento y del Congreso ha ocurrido un desastre ¿qué nos esperará en los próximos tres o seis? ‘¿Más deuda? ¿Más pasos deprimidos? ¿Más represión? ¿Más corrupción? ¿Más instituciones inútiles? ¿Más frivolidad? ¿Eso es lo que queremos? Que casa quien haga su parte y seguro nos irá bien.

sábado, 8 de octubre de 2011

Yucatán siniestrado


Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

¡Qué lo paguen ellas!

No dieron resultados, no cumplieron las tantas promesas de campaña –muchas de ellas irrealizables-, endeudaron a los yucatecos y reprimieron a los ciudadanos… Y a pesar de todo ahora ya están pensando en otros cargos.

La condición en que las señoras de los palacios están dejando a Yucatán y a Mérida –ambas planean hacerlo de manera anticipada- es deplorable. Es una situación inocultable pese a los millones de pesos que han destinado para desinformar intentando mostrar supuestos resultados.

La interrogante es ¿Quién responderá respecto a todo el desastre generado en el Estado y en la capital? Las damas se van con la intención de obtener nuevos fueros para que no respondan sobre la destrucción y retrocesos que nos dejarán.

Es como que le prestes tu automóvil a alguien con la confianza de que lo conducirá con responsabilidad y pericia ¿Qué harías si resulta que esa persona en realidad no sabía conducir y por ello lo siniestra? Es obvio que cualquiera exigiría al irresponsable que cubra los daños.

Yucatán y Mérida, a consecuencia de la mala conducción política y administrativa, hoy han quedado siniestrados. Y todo parece indicar que quienes irresponsablemente mal condujeron nuestro destino no sólo se darán a la fuga sin resarcir a los ciudadanos sino que incluso seguirían disfrutando las mieles del presupuesto.

¿Quién va a pagar las millonarias deudas contraídas que no se han reflejado en bienestar social? ¿Y la corrupción rampante? ¿Y el enriquecimiento inexplicable? ¿Y la impunidad y falta de transparencia? ¿Y el retroceso político y social para los próximos 25 años? ¿Es justo que todo lo paguemos los ciudadanos?

Nuestro automóvil fue chocado por irresponsabilidad y de encima nosotros pagaremos los daños. ¿Quién en justicia debe pagar? ¿Nosotros o ellas?

Este es la realidad que vivimos en Yucatán: si no exigimos, los daños y los perjuicios ocasionados los asumiremos quienes somos víctimas de los mismos.

¿Qué podemos hacer como ciudadanos afectados por esa mala conducción? Sólo tenemos dos caminos: 1. Aceptar como siempre pagar los daños y perjuicios y que siga la cadena de complicidades, ó 2. Organizarnos como ciudadanos para exigir que los verdaderos responsables respondan.

Esto es precisamente lo que esta coyuntura reclama a la sociedad entera: establecer un nuevo gran pacto social que nos coloque en una posición de pedir cuentas a quienes se van pero también de advertir a los que vienen que tengan la responsabilidad de conducir bien el destino de Yucatán y de Mérida, y que no de hacerlo quitarles ipso facto el vehículo antes de que lo estrellen.

El sistema político está agotado, las leyes y las instituciones ya no cumplen con sus objetivos El ejemplo más emblemático fue el 4 de julio ¿De que sirvieron las policías estatal y municipal? ¿La Fiscalía cumplió? Derechos humanos ignoró por completo el caso. Las autoridades judiciales siguen sin actuar. Autores materiales e intelectuales siguen en la impunidad. Y si seguimos, observamos que además el Ipepac está intervenido, el INAIP de plano no garantiza la transparencia, etcétera.

Queda claro que desde el gobierno no va a ocurrir el cambio que se necesita -que tiene que ser profundo y radical-, tiene que ser la sociedad la que lo impulse y lo exija de manera pacífica, pero firme. Nosotros somos los agraviados y no es justo que nuevamente paguemos los daños causados irresponsablemente por otros. ¿Usted que opina?