sábado, 29 de enero de 2011

Revisemos nuestra escala de prioridades

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

Se impone la frivolidad

Los hechos que vinieron a acaparar la agenda pública en los últimos días y que consistieron en la detención y posterior liberación de conocido cantante de música pop y la llegada y presentación de un canta-autor extranjero en esta ciudad, deberían ser motivo de profunda reflexión acerca de nuestras motivaciones.

Y cabe la reflexión porque no obstante que tratándose de situaciones verdaderamente triviales, superaron con mucho -en cuanto a cobertura y captación de audiencias- a cualquier otro asunto de verdad trascendental.

Fue abrumadora la forma en que la gente se aprestó para compartir las noticias del Diario relacionadas con el caso de Kalimba. Y la televisión lo transmitió como si se tratara de una gran personalidad.

¿Es qué como mexicanos no tenemos otras cosas más trascendentales en qué pensar? Qué pasa si Kalimba de quedaba en la cárcel ¿En qué nos beneficia o en qué nos perjudica? ¿Qué beneficio tuvimos como mexicanos el que haya sido liberado?
Aquí en Mérida nos traen a cantante extranjero y además de que nos cobra una millonaria cantidad por venir a presentare es alabado y reconocido como “Meridano de honor y mensajero de la paz” y yo me pregunto ¿Qué ha hecho Juanes por nosotros los meridanos para merecer tales honores?

Por supuesto que el cantante tiene un cartel importante pero como lo que es: un artista, pero no veo vinculación alguna para reciba títulos nobiliarios. A ver si el próximo año lo nombran como premio Nóbel de la Paz.

Y todo esto ocurre en momentos en que siguen saliendo a relucir casos de personas que viven en colonias abandonadas, el despilfarro de miles de pesos mediante pagos a empresas externas por servicios que deberían realizarse en las oficinas gubernamentales que para eso cobran, la falta de cumplimiento de promesas de campaña, aumento de impuestos, conflictos políticos, etcétera.

Y por si fuera poco, cada vez que nuestras autoridades toman la decisión de traer a sus artistas cientos de meridanos ven trastocadas sus actividades normales a consecuencia del caos vial que generan con el cierre de calles.

No hay obras, no hay servicios, nos obligan a pagar mas impuestos y el dinero que se recauda en vez de que sirva para cumplir las tantas y tantas promesas de campaña es usado para frivolidades.

Lo que no nos ha faltado son eventos artísticos -puro circo- que sólo implican mayor despilfarro sin beneficio directo para la ciudad y para los meridanos, mas que un leve momento de esparcimiento.

Desde luego que Juanes sólo viene a cumplir con su trabajo por el que, por supuesto, tiene que cobrar. Y según datos publicados en el Diario este famoso personaje cuando se vaya de Mérida se llevará consigo alrededor de $5 millones. ¿Es que no hay asuntos más urgentes y prioritarios que atender como para gastar esa cantidad en un concierto en plena crisis económica?

La reflexión debe pues girar en torno a las motivaciones que tenemos como mexicanos, como yucatecos y como meridanos que nos hacen reaccionar. Como que tenemos que hacer una revisión en nuestra escala de prioridades antes de que con nuestra propia complacencia terminen de desfondar nuestras finanzas. Mérida, Yucatán.

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