Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
Entre dos opciones reales
Como lo anticipé, siendo 2011 la antesala de un año electoral de manera muy anticipada comienzan a observarse movimientos con miras a lograr el tan ansiado posicionamiento de partidos y "suspirantes" a algún cargo.
Los políticos suspiran y aspiran pero ¿ya pensamos en las aspiraciones de los ciudadanos? ¿Qué opciones tendrán para elegir? Partamos de la idea de que nuestro actual sistema político sólo prevé la posibilidad de que cualquier gobernante necesaria e irremediablemente tendrá que surgir bajo las siglas de algún partido político.
Y aunque en Yucatán hay varios partidos registrados, en realidad sólo son dos, PAN y PRI, los que tienen posibilidades reales de llegar a los puestos de mayor relevancia, como la gubernatura y la alcaldía de Mérida.
Tras la autoderrota del PAN -como la calificó el investigador Luis Ramírez Carrillo, con quien coincido plenamente-, se reanudó la era del despilfarro con la reaparición de prácticas ancestrales de cooptación, amiguismo, compadrazgo, mentiras, imposición y promesas sin cumplir, aderezadas con lo novedoso: la exaltación de una imagen personal.
La actuación de la "nueva mayoría ciudadana" ya está más que clara y cualquier intento de rectificar sería inútil porque sólo se estaría evidenciando un interés electorero. ¿Resultados? No los hay, sólo cuestiones mediáticas y acciones clientelares.
Lo peor del caso es que no sólo no hay intención de rectificar sino que incluso la situación tiende a empeorar. Yucatán está al borde del colapso con millonarias deudas, conflictos políticos, empresarios amparándose por arbitrariedades, plantones y protestas a la orden del día, obras que se quedaron en primera piedras, etcétera.
¿Sigue siendo el PRI una opción para los meridanos y para los yucatecos? Pues es claro que la maquinaria electoral sigue tan viva como antes y con prácticas renovadas como el inflado del padrón electoral con gente de otros estados y el uso de la mercadotecnia con fines manipuladores.
Si no nos gusta lo anterior, ¿fuera del PRI qué otra opción tienen los yucatecos? ¿El PRD, el PT, el PVEM, Convergencia? El único partido que podría hacerle frente al PRI es el PAN. La sociedad está a merced de uno o de otro, así de sencillo. Si no es el PRI, tiene que ser el PAN o viceversa, y si no le gusta ninguno, pues preferirá la abstención que de todas maneras favorece a los rojos.
El PAN demostró ser un buen administrador de los recursos de los yucatecos pues en seis años se hicieron obras y cambios sin precedentes, eso nadie lo puede negar. El PRI en su retorno tenía la obligación de superar lo hecho por su antecesor, pero en vez de ello se nota un franco retroceso y esto es algo que tampoco nadie en su sano juicio podría negar.
La única diferencia es que el PRI generó fortalezas propias reagrupándose con disciplina y eso le ha permitido aprovecharse de las debilidades de su único oponente real. En cambio, los errores y horrores del PRI no pueden ser capitalizados por el PAN porque sigue sin recuperar las ventajas competitivas que le permitieron el triunfo en 2001. Éste es el reto y la responsabilidad de todos los panistas rumbo a 2012: seguir en el pleito interno (crisis) o hacer sinergia, retomar la doctrina y marcar diferencias sustanciales, o permitir más comparaciones con el PRI. ¿Qué opción se debe dar a la sociedad?- Mérida, Yucatán.
Los políticos suspiran y aspiran pero ¿ya pensamos en las aspiraciones de los ciudadanos? ¿Qué opciones tendrán para elegir? Partamos de la idea de que nuestro actual sistema político sólo prevé la posibilidad de que cualquier gobernante necesaria e irremediablemente tendrá que surgir bajo las siglas de algún partido político.
Y aunque en Yucatán hay varios partidos registrados, en realidad sólo son dos, PAN y PRI, los que tienen posibilidades reales de llegar a los puestos de mayor relevancia, como la gubernatura y la alcaldía de Mérida.
Tras la autoderrota del PAN -como la calificó el investigador Luis Ramírez Carrillo, con quien coincido plenamente-, se reanudó la era del despilfarro con la reaparición de prácticas ancestrales de cooptación, amiguismo, compadrazgo, mentiras, imposición y promesas sin cumplir, aderezadas con lo novedoso: la exaltación de una imagen personal.
La actuación de la "nueva mayoría ciudadana" ya está más que clara y cualquier intento de rectificar sería inútil porque sólo se estaría evidenciando un interés electorero. ¿Resultados? No los hay, sólo cuestiones mediáticas y acciones clientelares.
Lo peor del caso es que no sólo no hay intención de rectificar sino que incluso la situación tiende a empeorar. Yucatán está al borde del colapso con millonarias deudas, conflictos políticos, empresarios amparándose por arbitrariedades, plantones y protestas a la orden del día, obras que se quedaron en primera piedras, etcétera.
¿Sigue siendo el PRI una opción para los meridanos y para los yucatecos? Pues es claro que la maquinaria electoral sigue tan viva como antes y con prácticas renovadas como el inflado del padrón electoral con gente de otros estados y el uso de la mercadotecnia con fines manipuladores.
Si no nos gusta lo anterior, ¿fuera del PRI qué otra opción tienen los yucatecos? ¿El PRD, el PT, el PVEM, Convergencia? El único partido que podría hacerle frente al PRI es el PAN. La sociedad está a merced de uno o de otro, así de sencillo. Si no es el PRI, tiene que ser el PAN o viceversa, y si no le gusta ninguno, pues preferirá la abstención que de todas maneras favorece a los rojos.
El PAN demostró ser un buen administrador de los recursos de los yucatecos pues en seis años se hicieron obras y cambios sin precedentes, eso nadie lo puede negar. El PRI en su retorno tenía la obligación de superar lo hecho por su antecesor, pero en vez de ello se nota un franco retroceso y esto es algo que tampoco nadie en su sano juicio podría negar.
La única diferencia es que el PRI generó fortalezas propias reagrupándose con disciplina y eso le ha permitido aprovecharse de las debilidades de su único oponente real. En cambio, los errores y horrores del PRI no pueden ser capitalizados por el PAN porque sigue sin recuperar las ventajas competitivas que le permitieron el triunfo en 2001. Éste es el reto y la responsabilidad de todos los panistas rumbo a 2012: seguir en el pleito interno (crisis) o hacer sinergia, retomar la doctrina y marcar diferencias sustanciales, o permitir más comparaciones con el PRI. ¿Qué opción se debe dar a la sociedad?- Mérida, Yucatán.
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