sábado, 30 de julio de 2011

Están negadas a la política


Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

Las señoras de los Palacios

Fueron buenas para hacer campaña, pero son pésimas para gobernar. Las señoras de los palacios están negadas a la política, pero no me estoy refiriendo a la “grilla” sino a la disciplina, ciencia, arte, herramienta o como se le quiera llamar, mediante la cual se debería alcanzar el desarrollo armónico y sustentable de la sociedad.

Estoy seguro que muchos dirán que la verdadera política, esa que busca el beneficio social, es un “sueño guajiro”. Quizá tengan razón, pero como seres humanos deberíamos aspirar y sobre todo exigir a quienes llegan a cargos de elección, sin importar colores, a que sean políticos de verdad.

Los tres factores centrales de la política: negociación, comunicación y postura ética, están totalmente ausentes en el quehacer de las señoras. En realidad sus actitudes son diametralmente opuestas a la política.

Imposición, golpes y represión, en vez de negociación. Sordera y manipulación en vez de comunicación. Mentiras, burlas, frivolidad, impunidad, despilfarro y desparpajo en vez de una postura ética; es decir, es vez del ejercicio de valores que deberían sustentar las acciones de cualquier político.

Pero además de pisotear y de degradar al concepto de la política, las “autoridades” en turno incurrieron en violaciones graves a las normas fundamentales estatal y federal, así como también en delitos de abuso de autoridad y coalición de funcionarios. Les recomiendo que lean el artículo 251 del Código Penal de Yucatán.

Con sus acciones y con sus omisiones en vez de propiciar la armonía entre la sociedad, las dos señoras están ocasionando una polarización radical que a nadie le conviene, ni siquiera a ellas porque tarde o temprano se les va a revertir.

¿Qué clase de negociación política hay entre la señoras y los representantes de los ciudadanos? Todo lo que han hecho ha sido por medio de la vía de la imposición mediante mayoriteos en el Cabildo o en el Congreso local. O peor aún mediante garrotazos como sucedió el 4 de julio pasado.

¿Qué clase de comunicación existe entre las dos señoras y los ciudadanos? Hay una total equivocación si creen que se están comunicando con los ciudadanos cuando publican sus posturas unilaterales, usando cuanto medio puedan comprar con recursos públicos. Esto no es establecer comunicación, esto es intento de imposición.

Y si hablamos de postura ética pues nos quedaríamos cortos. Por ejemplo, decir que Yucatán es el Estado más seguro del país cuando la misma autoridad propició una salvaje golpiza contra ciudadanos que se vieron desprotegidos por una policía que no sirvió para nada ¿qué tiene que ético? Las palabras tienen que ser congruentes con los hechos. La incongruencia es un antivalor.

Los resultados materiales de la política además de la armonía social, que es lo que permite la gobernabilidad; es decir, la posibilidad de ejercer el cargo sin conflictos sociales, deberían verse en obras y servicios de bien común.

El buen gobernante debería someterse siempre a los criterios de prioridad y de urgencia a la hora de ejercer los nunca suficientes recursos públicos. La lamentable realidad es que todo el recurso público ha ido a parar la basura y sin resultados palpables. Han condenado a la sociedad a vivir endeudada durante más de cuatro sexenios.

Las nuevas generaciones tienen que entender que la política no es sucia. Que la política no tiene nada que ver con el despilfarro, la deuda, la represión, la burla, etcétera. El político es el que dignifica la política no el que la pisotea o la degrada.

sábado, 23 de julio de 2011

¡Que no nos dividan!

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

La estrategia del PRI

¡Divide y vencerás! Adagio por todos conocido y que al PRI, hasta ahora, le ha funcionado a la perfección, generando enconos entre los grupos sociales con un solo objetivo: mantenerse en el poder.

Para comprender esta postura tenemos que partir de ciertas premisas: 1. Vivimos en una democracia basada en la representación partidista. 2. En Yucatán prevalece el bipartidismo PRI-PAN.

1. Se percibe que los ciudadanos ya están hartos del actual sistema político, ya que nuestra democracia establece que las autoridades tienen que provenir a algún partido. Es decir, nos guste o no, al final de cuentas tenemos que optar por algún color. No hay otro camino.

2. Considerando que en Yucatán prevalece el bipartidismo, las únicas opciones electorales con posibilidades reales de tener el mando para determinar el presente y el futuro social son dos: PRI o PAN. No hay más.

Yucatán y Mérida viven hoy día en un estado de sometimiento basado en la represión, el despilfarro, la opacidad, la corrupción, el enriquecimiento ilícito, la violación sistemática a las leyes y la impunidad.

Está claro que algo anda mal en nuestro sistema político, pues las autoridades sin rubor alguno no sólo no paran ante la evidente inconformidad social sino que incluso se esmeran más en hacer peor las cosas.

¿De qué manera podría ser cambiada esta realidad?

Pensemos en las posibilidades: 1. Derrocar al sistema como en Egipto. Impensable, pues la sociedad es poco participativa para estos movimientos. 2. Promover juicios políticos. Sabemos de antemano que gozarán de la protección de sus diputados. No procederían. 3. Presión social con marchas, protestas y plantones. Hasta hoy no han dado un resultado efectivo, pues las “autoridades” son sordas y ciegas. 4. Denuncias penales y electorales. Tampoco procederían ya que para eso han colocado a incondicionales en las instancias correspondientes. Nada de esto causa daño al PRI.

Parece que estamos condenados a la impunidad. ¿Qué camino nos queda? El que quizá a muchos no les guste: la vía electoral. Es la única manera de dañar a los rojos.

Esto explica los desmedidos esfuerzos del PRI para desprestigiar al PAN que es el único partido que en términos reales, con el apoyo de la sociedad, puede ser la herramienta para cambiar las cosas.

Divide y vencerás. Si el PRI llegó a donde está es precisamente por la división social. Primero fue porque muchos confiaron en la idea del “nuevo PRI”, y luego por la apatía social materializada en el abstencionismo o el voto nulo.

El PRI se ha esmerado en hacer creer que el PAN fue el que ocasionó toda la barbarie del 4 de julio. Que el PAN fue el incitador y que si no hubiera sido por el PAN no habría golpeados. Cuando lo único que hizo el PAN fue abanderar una justa causa. No confundamos al verdadero enemigo de la sociedad: no puede ser quien los acompañó e incluso recibió golpes terribles, tiene que ser el que los mandó a golpear, que es el mismo que mantiene impune el ultraje y el que despilfarra el dinero.

Si el PRI logra su objetivo de dividirnos como sociedad, finalmente nosotros seremos nuestros propios verdugos porque en nuestras manos estará castigar a las malas autoridades de la única manera posible, jurídica y pacífica: votando. Estoy seguro que el PAN, en esta nueva coyuntura política, sabrá hacer su parte de recuperar pronto ventajas competitivas para que la gente no lo vea sólo como la opción menos mala. El día de mañana, si se aprueban las candidaturas ciudadanas, la coyuntura será otra.

sábado, 16 de julio de 2011

Con efecto “bumerang”


Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral


Campaña de desinformación

El intento de manipulación informativa sobre el 4 de julio pasado que realiza el PRI-Gobierno a cargo del erario, está ocasionando al sistema represor un efecto “bumerang“. Es difícil, por no decir imposible, imponer una realidad inventada, aún mintiendo mil veces, cuando hay de por medio tantas evidencias gráficas creíbles de lo que sucedió el lunes negro.

Las mentiras sólo aumentan la irritación social .Y en un intento de salir de la crisis, como si nada hubiera ocurrido, quieren utilizar a Shakira para “entretener” a los meridanos. Solo que la presentación de la colombiana se da en medio de señalamientos de despilfarro, frivolidad y corrupción. Analicemos nuevas inconsistencias e incongruencias.

El PRI acusa al Presidente de usar al Ejército para combatir al narco, pero no dice nada respecto a la petición de su alcaldesa de que intervengan los soldados y los marinos para proteger a una extranjera.

Esa petición evidencia que la señora Ortega Pacheco no confía en su propia policía, pues al requerir del Ejército y de la Armada significa que la SSP local no puede con un evento intrascendente y frívolo. ¿Para que tanta protección en el estado “más seguro“?
Esa desconfianza hacia la policía local también se evidenció el día en que la señora Ortega declaró públicamente que asumía la responsabilidad de no cumplir con su obligación constitucional de enviar la policía para evitar la golpiza a ciudadanos con el argumento de que esto “lo hubiera empeorado”.

¿La policía estatal no puede evitar o controlar un disturbio? ¿Es tan torpe como decir que empeoraría una situación de conflicto en vez de proteger a los ciudadanos?

Y en otro intento de salirse por la tangente la señora Ortega afirma que cumplió con lo que le pidió su alcaldesa que fue “dar vialidad” y sólo por eso no dio “seguridad“ ¡Qué cosa tan absurda!

La campaña de desinformación incluye desplegados y vídeos editados a modo, pero “extrañamente” sólo exhiben a gente identificada con el PAN como incitadores ¿Por qué jamás han mostrado una sola imagen de los porros golpeadores? ¿Esto no es grave?

El binomio Ortega-Araujo ha declarado que analizarán las evidencias para promover castigo contra los incitadores de la violencia, pero jamás han referido sancionar a los porros golpeadores.

A diario personas son arraigadas sin pruebas y hasta les ponen “cuatros” de supuestos ataques a la policía para detenerlos ¿Por qué ahora habiendo tanta evidencia no se arraiga a los porros? ¿De qué privilegio gozan los porros?

Las cámaras de vídeo instaladas en el punto del conflicto ¿para que sirven? ¿Acaso no están ahí para proteger a los meridanos? ¿De que nos sirve tener equipos tan caros y sofisticados? Quienes realizan el monitoreo ¿no vieron la magnitud de la barbarie del 4 de julio como para enviar a la policía? O de plano compraron sus palomitas para ver desde la comodidad de un despacho cómo se reprimía a los ciudadanos.

Y el funcionario del C4 que estaba ahí presente ¿No reportó nada? Para que nos sirven equipos, funcionarios e instancias que debería atender casos de emergencia si finalmente no cumplieron con el objetivo para el que deberían servir. ¿Es que xmat merecía más atención de la policía?

Y la destrucción de las fotos que ha colocado el Diario en varios puntos de la ciudad ¿Es obra de delincuentes? Cualquier tonto se hubiese imaginado que iban a ser destruidas ¿Se lo imaginó la policía? Por favor, dejen de mentir. Asuman su responsabilidad, si es que pueden.

sábado, 9 de julio de 2011

¡Que pidan perdón!


Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

15 horas sin autoridad

La brutal represión contra ciudadanos el lunes 4 de julio quedará en el recuerdo de todos los yucatecos. Fue un acto de la prehistoria en plena era del desarrollo de las tecnologías de la información que permitió que decenas de agredidos pudieran tomar evidencias de las acciones de sus verdugos.

Fue un hecho de barbarie sin precedente: nos quedamos sin autoridad, sin ley y sin instituciones durante 15 horas –de la 1 de la mañana a las 3 de la tarde cuando entró por fin la policía-, tiempo que se dio a los vándalos para que cumplieran su cometido de retirar a los manifestantes.

Hay constancia de que la señora Araujo pudo rectificar admitiendo con humildad sus errores y de considerando las propuestas de ciudadanos. Lamentablemente, no hubo escucha ni diálogo y sí en cambio golpes, insultos, robos y vejaciones cometidos por porros profesionales a sueldo contra decenas de ciudadanos.

Y el túnel de la crisis generado por la propia autoridad, como lo dije desde un principio, seguirá siendo cada vez más profundo y oscuro. La gobernabilidad se le gastó cuando ni siquiera ha cumplido con la mitad de su gestión.

Y es que en vez de corregir sigue incurriendo en acciones mucho más graves en medio de mentiras e intentos de manipulación. En casos de crisis, como este, la mentira es veneno mortal para una autoridad.

Se mintió cuando se dijo a López Dóriga se afirmó que no había heridos. Se mintió cuando se dijo ninguno de los empleados municipales participó en la refriega. Se aseguró que la autoridad municipal sería la primera en denunciar si alguien comprobaba que algún empleado municipal agredió a la gente, pero luego se retractó señalando que eso quedaba en manos de la Fiscalía.

Dolieron los golpes, pero duele y enoja más a los ciudadanos el intento de querer hacer creer que todo fue un conflicto entre partidos y que los responsables de la gresca fueron los agredidos y no los agresores.

Y en vez de rectificar y de pedir perdón, que es lo que debe proceder, la autoridad municipal inicia una campaña en medios para intentar imponer una “realidad” que sólo está en su imaginación.

Hay un enorme disgusto justificado contra quienes ejecutaron los golpes, las patadas y los robos, pero los porros actuaron bajo una orden y con un sueldo. Entonces la reclamación debe estar enfocada a los autores intelectuales del vació de poder.

Nada hubiera pasado si la policía, en cumplimiento de sus obligaciones, hubiera acudido al lugar de los hechos desde el primer momento en que tuvo conocimiento que había gente manifestándose. Ni siquiera tendría que haber esperado a que ocurriera la primera agresión a la 1 de la mañana del lunes 4.

¿Qué explicación valida, lógica y creíble nos podrían dar luego de que durante 14 horas se hayan registrado agresiones sin que nadie las evite? No existe, al menos coherente. Señoras, todavía están a tiempo de rectificar. Su única salida a esta crisis es la de pedir perdón a la sociedad y por dignidad humana dejar sus cargos. Esto marcan los cánones sobre crisis políticas.

Empero, todo apunta a que no sólo no habrá rectificación sino que incluso ya comienzan a abonar el terreno de una mayor impunidad para los agresores y de “aplicación de la ley” contra los agredidos. ¿Se atreverán? Ya veremos.

sábado, 2 de julio de 2011

Triunfó la terquedad

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

“Como pedir peras al olmo”

La semana pasada escribí un artículo, basado en cánones sobre gestión de crisis, en el que propuse a la señora Araujo Lara, hallar una salida al “túnel político” en el que ella misma se metió y que consistía en convocar a los ciudadanos, expertos o no, que han manifestado su oposición a que se haga el “paso a desnivel”, para que entre todos discutan y opten por alternativas que den a la ciudad una solución efectiva y eficiente al problema del caos vial.

De haberlo hecho muy probablemente ambas partes estarían hoy desarrollando un ejercicio de auténtica política; es decir, estarían dialogando y acordando sobre el adecuado destino que se debe dar al recurso público.

También señalé que eso sólo sería posible en la medida en que la autoridad pueda demostrar un mínimo de humildad que pase por el reconocimiento del error y de que la oposición no es a mansalva sino que también ha generado propuestas muy valiosas que deberían ser consideradas.

El final de mi aportación pregunté ¿Será que la señora opte por aprovechar la oportunidad o seguirá con la terquedad del capricho de imponer una obra ampliamente rechazada?

Pues todo parece indicar que la respuesta está dada. No sólo no ha escuchado las voces disidentes calificadas sino que además las descalificó. No sólo no admitió la valía de las propuestas planteadas, como la de promover la reducción del flujo de automotores y dar prioridad a los peatones, sino que se ha dedicado a gastar más dinero público en una campaña mediática para tratar de imponer su punto de vista. Y más que $60 millones a la basura., más otros $25 millones para “shakirazo”.

No sólo está desaprovechando la oportunidad de demostrar que es una autoridad que sabe escuchar, sino que está generando una mayor crisis desde la autoridad y desde la sociedad, ya que este caso está polarizando más a los meridanos.

Las razones del rechazo son variadas y evidentes, y jamás se hizo algo para tratar de gestionar la resistencia y ¿sabe por qué?, porque no tienen los argumentos ni los recursos técnicos para convencer, de modo que el único camino que tienen es el de imponer.

A estas alturas es de lamentar que de nada han servido los señalamientos de voces expertas como el pleno del Colegio de Arquitectos, de los integrantes de ICOMOS, organismo de la ONU relacionado sobre el cuidado del patrimonio cultural de las ciudades, y del Plan Estratégico de Mérida, así como de otras opiniones de expertos en medio ambiente como Mérida Verde y de otras áreas relacionadas.

Con su decisión de imponer, en vez de propiciar el diálogo y el acuerdo lo único que está logrando es incrementar los niveles de descontento social cuya materialización se evidencia con las protestas y los plantones. ¿Qué necesidad hay de que los ciudadanos tengan que hacer guardias en el punto de conflicto para evitar algo que fundadamente no quieren? ¿Usará la fuerza pública para que se cumpla el capricho?

Y es que sugerir a la señora Araujo que demuestre la humildad de admitir el error, de escuchar a los ciudadanos y de reconocer lo valioso de sus aportaciones es algo así como pedir peras al olmo. Como dice la Biblia en Mateo 7.16, “Por los frutos los conoceréis”.

Si no lo importó la voluntad popular que la eligió como diputada federal para tres años ¿por qué habría de hacer caso ahora?