domingo, 16 de octubre de 2011

Un nuevo pacto social

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

Privilegiemos el bien superior

En este mes se iniciaron formalmente los procesos políticos que derivarán en la elección, el domingo 1 de julio, de prácticamente todos los cargos que están juego. Es momento de pensar, a menos de un año de que salgamos a votar, qué es lo que queremos para nuestra ciudad y para Yucatán.

¿Estamos satisfechos con la actuación de las actuales autoridades? El desastre político, económico y social que se registra en el Estado afecta a todos por igual. ¿Acaso los priistas están exentos de ser picados por el brote de moscos que surgió como consecuencia de una actitud negligente de las autoridades? ¿Los baches solo afectan a los panistas? ¿La deuda pública para 25 años la pagarán solo los panistas, peredistas o ciudadanos libres, o es una carga para todos?

La única beneficiada de la mala gestión es una minoría que se aprovecha de sus cargos para desfalcar al erario, para adquirir terrenos, para comprar casas a sus familiares, para promover su imagen, para favorecer a sus familiares y amigos. La fórmula ha sido siempre la misma: dádivas y micro recompensas a cambio de votos; es decir, clientelismo.

Y tristemente aún hay miles de ciudadanos que se consideran “atendidos” cuando les llega su kilo de carne, su pastel de cumpleaños, su mochila, su chamarra, la pintura de su fachada, su tarjeta de descuento, su artista favorito o cualquier otra chuchería.

Lo peor del caso es que ni siquiera son regalos como les hacen creer. Todo proviene de los recursos públicos, del dinero que debería servir para impulsar el bien común.
¿Qué estamos dispuestos a hacer para cambiar esta situación? Es momento de desarrollar una estrategia que pueda rendir frutos tangibles.

1. Tener a la mano -como si fuera un lingote de oro- la credencial de elector.
2. Promover el sufragio entre nuestros familiares y vecinos
3. Generar conciencia entre los ciudadanos menos informados
4. Ser más exigentes con el árbitro electoral para que cumpla a cabalidad con sus funciones y dejen de ser leones sin dientes
5. Denunciar legal y públicamente cualquier irregularidad que detecten en sus colonias
La realidad no van a cambiar por sí sola. El cambio no será automático, cada quien tiene que ser protagonista del mismo. La apatía y la abstención son el mejor alimento para el maquinaria electorera.

Hay constancia histórica de que no obstante el despilfarro para la compra de votos y las trampas electorales los ciudadanos han vencido por amplio margen a la maquinaria electorera.

Y siendo que el PAN es la única herramienta que hoy por hoy tienen los ciudadanos para lograr modificar la realidad actual, es menester que exista el establecimiento de un nuevo pacto social de absoluto compromiso de hacer las cosas más que bien. Basta egoísmos y de rencores que sólo generan oportunidades para el partido de los rojos. Hay un bien supremo que debemos privilegiar: el bien común para la sociedad.

Consideremos que las próximas autoridades tendrán sus períodos completos de tres y seis años. Si en menos de cinco, en el caso del Ejecutivo, y en menos de dos, en los casos del Ayuntamiento y del Congreso ha ocurrido un desastre ¿qué nos esperará en los próximos tres o seis? ‘¿Más deuda? ¿Más pasos deprimidos? ¿Más represión? ¿Más corrupción? ¿Más instituciones inútiles? ¿Más frivolidad? ¿Eso es lo que queremos? Que casa quien haga su parte y seguro nos irá bien.

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