sábado, 31 de diciembre de 2011

Inicia el año electoral

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

2,126 cargos en disputa

Inicia 2012, año peculiar para nosotros los yucatecos porque por primera vez en la historia habremos de participar en una elección inédita ya que en un solo momento elegiremos a las personas que en pocos meses serán tendrán las riendas de nuestro futuro.

Este año que se inicia será de intensa actividad electoral, y de acuerdo con el calendario electoral el 1 de julio se llevarán al cabo elecciones en 15 entidades: San Luis Potosí, Yucatán, Distrito Federal, Sonora, Jalisco, Tabasco, Nuevo León, Colima, Guerrero Campeche, Estado de México, Guanajuato, Morelos, Querétaro y Chiapas. A las que, desde luego, hay que sumar la elección federal de Presidente de la República, diputados federales y senadores.

Es esa jornada lo que está disputa, en los ámbitos estatales, es lo siguiente: seis gobernadores, el jefe de gobierno del DF, 347 diputados locales de mayoría, 233 diputados plurinominales (incluyendo uno catalogado como “especial” que corresponde a Chiapas, 875 ayuntamientos, 20 juntas municipales (figura única de Campeche) y 16 jefes delegacionales del D.F. En suma, están en juego 1,498 cargos de elección popular.

En el ámbito federal son 300 diputados de mayoría, 200 plurinominales, 64 senadores de mayoría, 32 de primera minoría y otros 32 plurinominales. En total los cargos federales son 628. Adicionando ambas cifras, estatales y federales, el resultado total es de 2,126 cargos en disputa.

De las 15 jornadas estatales en sólo en seis entidades habrá elecciones a gobernador: Yucatán, Jalisco, Tabasco, Guanajuato, Morelos y Chiapas. Y habría que considerar al Distrito Federal en donde se elige el jefe de gobierno, que viene similar a un gobernador.

Yucatán es uno de las entidades en donde se elige la menor cantidad de diputados con 25 (15 de mayoría y 10 pluris), junto con Colima y Querétaro. Lo que más diputados eligen son el Estado de México con 75 (45 y 30), el D.F. con 66 (40 y 26) y Guerrero con 46 (28 y 18).
En cambio, en lo que se refiere a ayuntamientos Yucatán ocupa el tercer lugar por el número de autoridades municipales a elegir: Jalisco y Estado de México 125, Chiapas 122 y Yucatán 106. Los que menos tienen son Colima con 10, Campeche 11 y Querétaro 11.

Llama la atención que aunque todas las jornadas antes señaladas serán en la misma fecha, el 1 de julio, no se iniciaron en las mismas fechas. El proceso que se inició primero fue el de San Luis Potosí (el 1 de octubre) y la más tardía corresponde a Querétaro cuyo proceso se iniciará hasta el 21 de marzo de este año (102 días naturales antes de la jornada). Las federales se iniciaron el 7de octubre pasado, igual que la de Yucatán.

Los plazos de las campañas tampoco son iguales ya que algunas tendrán una duración de 60 días, como en los casos del D.F. y San Luis Potosí, pero otras apenas serán de 45 como el caso de Tabasco. En Guanajuato y Morelos hay plazos diferentes: gobernador 75 y ayuntamientos 60 días. El mayor plazo corresponde a las elecciones federales que es de 90 días.

Parece que Yucatán y Campeche son los únicos estados en donde por ley hacen las elecciones de sus autoridades auxiliares municipales.

Como se nota, será un año de decisiones, un año en que nadie debería estar al margen porque de nuestra participación depende de lo que sucederá en nuestro Estado y en nuestro país en los próximos tres y seis años, según los ámbitos municipal, estatal y federal. El poder deber ser de los ciudadanos, no de unos cuantos que llegan y ejercen nuestros impuestos.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Seamos ciudadanos completos

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

15 de enero, fecha fatal
Publicada: 26 diciembre 2011

Un buen propósito de Navidad y de Año Nuevo debe ser el comportarse como ciudadanos completos y conscientes de nuestros derechos, pero también de nuestras obligaciones cívico-políticas.


Ya todos deberíamos saber que 2012 es año electoral, y parece que alrededor de 50,000 votantes o no están enterados o simplemente no reconocen el gran valor cívico que tiene el manifestar su voluntad por medio del voto.

El voto es la forma más simple de representación social. Es la vía mediante la cual los ciudadanos con una simple cruz a un logo, deben elegir por voluntad y sin presiones -ojalá y algún día sea así para todos- a quienes habrán de ser sus representantes ante los diferentes cargos que estarán en disputa.

Cuando votan con libertad, las personas deciden su futuro -para bien o para mal- y cuando no lo hacen incurren en graves faltas a su condición de ciudadano y a sus deberes constitucionales.

No es justo que mientras miles de ciudadanos dedican su domingo a votar y luego a cuidar y defender el voto, otros se la pasen en la comodidad de sus hogares viendo la televisión o divirtiéndose en lo que sea.

Todos, absolutamente todos, tenemos la obligación de cumplir como ciudadanos, y lo primero que tenemos que hacer es cumplir con la tarea de ir a recoger nuestras credenciales de elector, ya que sin éstas no podremos ir a votar.

El plazo para casi 50,000 potenciales electores que todavía no acuden a recoger su credencial de elector es hasta el 15 de enero, fecha límite para inscribirse para solicitar y obtener la mayor y más valiosa arma que puede tener el ciudadano contra la corrupción, la simulación, el despilfarro, la opacidad, etcétera.

Los últimos dos procesos electorales se han caracterizado por la falta de participación de los ciudadanos, como sucedió en Mérida en 2009 y 2010, cuando apenas salieron a sufragar poco más del 50% de la lista nominal.

La abstención es el aliado fundamental del partido de los rojos. La señora Angélica Araujo Lara obtuvo un triunfo en Mérida con apenas el 27% de los votantes registrados en la lista nominal. Viéndolo en sentido contrario, la diputada federal con licencia tuvo un rechazo del 73% de los meridanos con derecho a voto. La votación total fue más o menos del 54% de la lista nominal.

Y a pesar de que la votación a su favor fue muy baja, le fue suficiente para llegar al puesto -sin haber terminado su cargo anterior-. Gracias a la abstención hoy Mérida está sumida en una condición de desastre.

De verdad que a veces el ser humano es difícil de comprender. Cuántos años de lucha y cuántos muertos hubo para que los ciudadanos puedan tener el derecho de votar, y ahora que lo tienen no se preocupan por ejercerlo.

Lo que tampoco se vale es que quienes se abstienen de votar luego se quejen de las malas autoridades, como las que tenemos en el Estado, en la alcaldía y en el Congreso.

El voto es un derecho, pero también es una obligación. Ojalá y algún día haya alguna ley que sancione a los ciudadanos incompletos que pudiendo decidir sobre el futuro y presente de su ciudad, su estado y su país, prefieren mantenerse al margen.

Sin embargo, hay que reconocer que en ocasiones los partidos políticos presentan cartas entre las cuales el elector no tiene más camino que elegir al menos malo.- Mérida, Yuc.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Así se gana una campaña

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

Con el factor emoción

Los procesos electorales son sinónimo de dispendio, y aunque cada día las normas electorales se vuelven más complicadas tratando de regular esta situación estableciendo “topes”, en la realidad esto es pura fantasía.

¿Se necesita dinero para hacer una campaña? Por supuesto que sí, pues hay que invertir para posicionar el candidato lo que implica tener que encargar lonas, impresiones, llamadas telefónicas y para hacer tarea de investigación..

Una campaña no es otra cosa que un proceso intenso de comunicación para tratar de refrendar o cambiar percepciones con la intención de sumar simpatías a la causa del candidato.

El problema se da cuando se incurren en gastos abusivos por la falta de capacidad de hacer una buena estrategia o para torcer la voluntad ciudadana.

Una estrategia parte de la necesidad de conocer las expectativas de los potenciales electores, pues sólo así puede generar un menaje empático. Pero también hay que saber a qué electores hay que llegar, pues no debe ser de manera indiscriminada .

¿Qué caso tiene poner un mensaje salido de la imaginación de alguien si este no hace conexión alguna con el posible elector? ¿Para qué inundar con propaganda azul un terreno históricamente rojo o viceversa?

Debería ser obligación que los partidos inviertan en la investigación, pues es la única manera de que puedan ser efectivos (dar en el blanco) y eficientes (gastar menos tiempo y dinero).

Recuerdo el comentario de una candidata: “Algo tengo que hacer para llamar la atención… No sé si ponerme de cabeza”. No es necesario. Hay que entender el clima y las expectativas sociales para diseñar la propuesta que permita aplicar lo que se llama la “regla de la transfusión”.

Pero antes de la propuesta está el candidato. Manuales sobre campañas enseñan que uno de los factores por los cuales la gente se abstiene es porque no tuvo nada que ver con la elección de quien mañana podría ser su autoridad.

Si quien es postulado no hace “clic” con el electorado no habrá motivación y mucho menos emoción para salir a votar y/o a defender su voto. Y esto no es cosa mía, así lo dicen los libros sobre la ciencia política.
Este es otro aspecto que se descuida mucho. ¿Qué clase de candidato es el que quiere la sociedad? La equivocación está en creer que el candidato más conocido es el que tiene las mayores posibilidades y no toman consideración los negativos o los positivos que técnicamente se le conoce como “favorabilidad” o no al voto.

La falta de investigación a fondo es lo que ocasiona el despilfarro de miles de pesos en propaganda que no sirve para mucho y con mensajes que no interesan al electorado. Sin embargo, el peor gasto es aquél que sirve para convertir a la mercadotecnia como herramienta de manipulación o para comprar votos para garantizar el “triunfo” como ocurrió en 2007.

En la elección municipal de 2010 no obstante el mega despilfarro en propaganda y movilización, el partido de los rojos apenas pudo obtener el 27% de la lista nominal, que fue suficiente para derrotar al PAN. Una votación global apenas superior al 50%. ¿Qué significa? Un fracaso de los partidos pues no pudieron emocionar a los meridanos.

El dinero si es necesario para las campañas, obvio que sí por los motivos ya explicados, pero lo determinante es el factor emoción que sin tanto dinero puede mover a miles de almas. Así fue como el PAN ganó Mérida hace 20 años y la Presidencia con Fox hace casi 12. Con los candidatos y aspirantes actuales de todos los partidos ¿Hay emoción?

domingo, 11 de diciembre de 2011

La importancia del sufragio

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

¿Con valor o con precio?

Ya se iniciaron los procesos electorales y los partidos y los candidatos se aprestan a iniciar una serie de acciones para tratar de refrendar o convencer a los potenciales electores. Y es precisamente cuando la credencial de elector comienza a tener precio.

La coyuntura que se nos presenta sigue siendo la misma en el aspecto del bipartidismo, de tal suerte que las elecciones en Yucatán se decidirán entre dos institutos políticos.

Nuevamente surge la sombra del riesgo que representa el tomar una buena o mala decisión, que abarca no sólo el voto activo sino el hecho mismo de no ir a votar o de anular el sufragio.

Los potenciales electores más enterados, que son quienes están pendientes del acontecer diario en el ámbito público, por el acceso que tienen en medios convencionales y en redes sociales, han manifestado su repudio al despilfarro, la frivolidad, a la represión y a la impunidad.

Hay otro gran segmento de ciudadanos que no tienen el mismo interés de enterarse y mucho menos de participar en la vida pública, que no tienen acceso a los medios masivos y tampoco a las redes sociales, son los que lamentablemente están expuestos a futuras manipulaciones derivadas del clientelismo electoral.

La maquinaria electoral, el PRI-gobierno, hoy no tiene dinero ni para dar un pago más digno a los senescentes que se la pasan de plantón en plantón sin que autoridad alguna les haga caso, pero seguro que tendrá muchísimo recurso para comparar conciencias, credenciales y medios, y para saturar a la ciudad y al Estado con propaganda.

El mercado electoral de los rojos se encuentra mayoritariamente en ese segmento de personas vulnerables que, con sus honrosas excepciones, tristemente para ellos las elecciones representan una oportunidad para tener una despensa, de ganar $200 o $500 o de ingerir algún licor barato, a cambio de su credencial de elector.

Hay otro gran segmento de ciudadanos que no se deja manipular, pero que su participación y su voto será determinada en función del candidato que postule cada partido y de una propuesta electoral que sea creíble y alcanzable.

El futuro de los próximos tres años dependerá de la participación consciente o de la apatía de los ciudadanos. De una u otra manera la sociedad en general, sin importar ideologías o colores, está severamente afectada a consecuencia de las decisiones tomadas desde los ámbitos de poder. $60 millones para un paso a desnivel mientras las calles siguen en mal estado.

Artistas de dos horas a cambio del cuidado de la salud. . ¿Acaso los priistas no se ven afectados por los baches? ¿Acaso los priistas están inmunes por el sólo hecho de militar en ese partido de ser víctimas del dengue? La afectación es pareja.

Es momento de reflexionar qué es lo que queremos para la ciudad, para el Estado y para el país. Lo que nos debe quedar claro es que la apatía no nos conducirá a nada positivo. El arma más poderosa para revertir esta situación es la credencial de elector que es lo que nos permite ejercer uno de los derechos más importantes de nuestra existencia: el voto. Generemos conciencia desde ahora entre las personas más vulnerables para que no caigan en las garras del clientelismo.

domingo, 4 de diciembre de 2011

El “ruido psicológico”

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

Nadie tiene la mesa servida

Hay quienes consideran que el PAN ya tiene la “mesa servida”, como consecuencia de las graves fallas dolosas y culposas en que han incurrido las administraciones estatal y municipal de la ola roja y que han puesto a Yucatán y a Mérida en una situación de estancamiento y de retroceso.
Sin embargo, técnicamente hablando la situación no es tan sencilla como probablemente algunos la ven o la quieren ver. Los resultados negativos o positivos de un partido en el gobierno son apenas un factor.
Hace cinco años el gobierno panista llevó al cabo una gestión sin precedente, pues las obras y los servicios se veían por todos lados en hospitales, escuelas, carreteras, centros deportivos, etcétera. Y sin embargo, ese gran factor que tenía Acción Nacional a su favor no fue suficiente para refrendar un triunfo en la urnas.
Y si hablamos de “mesas servidas”, en 2007 había más factores que hicieron creer a muchos que la elección era casi un mero trámite y me refiero a que en encuestas el PAN como partido registraba una preferencia electoral de 20 puntos porcentuales sobre el partido de los rojos. Pero, a final de cuentas, tampoco fue un factor determinante porque tras los resultados electorales quedó con menos siete por ciento.
¿Entonces si las encuestas favorecían al PAN y la gestión panista terminaba a tambor batiente con resultados más que notorios y positivos porqué se perdió la elección?
Hoy el PRI termina las gestiones municipal y estatal dejando serios atrasos en cuanto obras servicios y procesos administrativos, dejando deudas y problemas a quienes serán los sucesores.
A diferencia de hace cinco años hoy las encuestas revelan un elevado porcentaje de ciudadanos indecisos, es decir que gente que todavía no decide su voto y lo hará en función de dos cosas determinantes: el candidato y la propuesta electoral.
No creo que la mesa está servida para nadie. Si el candidato o candidata que finalmente resulte no es un ente capaz de generar confianza y esperanza entre los ciudadanos, las viandas de la mesa comenzarán a echarse a perder.
Y desde la óptica de la técnica política, cuando el candidato o candidata es anodino o anodina se hace presente un fenómeno social denominado entropía, que ocurre a consecuencia de un ruido comunicaciónal denominado “psicológico” entre los potenciales electores.
¿En qué consiste este ruido psicológico? Hay estudios que indican que cuando los potenciales electores no sienten confianza hacia un candidato o candidata, sean conocidos o no, de manera casi automática tienden a cerrarse a cualquier tipo de mensaje.
Esto significa que por muy buena que pueda resultar la oferta electoral, ésta difícilmente logrará ser detonante de motivación para quienes habrán de decidir una elección. Muchos creen que una buena propuesta es suficiente para ganar electoralmente, lo cual es un error porque tan importante es la propuesta como quien habrá de aterrizarla.
Sobre los hombros de los panistas activos y adherentes descansará todo el peso de la responsabilidad para elegir el candidato o la candidata que se necesita para que los ciudadanos se sientan confiados y motivados. ¿Será verdad que el ser humano es el único animal capaz de tropezar con la misma piedra y con el mismo pie? ¿Hay tiempo para averiguarlo y tener más años de PRI?
Aquí no hay mesas servidas, la elección la ganará quien presente al candidato o candidata que sea capaz de despertar simpatías y confianza para que la propuesta electoral sea escuchada y creíble.