domingo, 4 de diciembre de 2011

El “ruido psicológico”

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

Nadie tiene la mesa servida

Hay quienes consideran que el PAN ya tiene la “mesa servida”, como consecuencia de las graves fallas dolosas y culposas en que han incurrido las administraciones estatal y municipal de la ola roja y que han puesto a Yucatán y a Mérida en una situación de estancamiento y de retroceso.
Sin embargo, técnicamente hablando la situación no es tan sencilla como probablemente algunos la ven o la quieren ver. Los resultados negativos o positivos de un partido en el gobierno son apenas un factor.
Hace cinco años el gobierno panista llevó al cabo una gestión sin precedente, pues las obras y los servicios se veían por todos lados en hospitales, escuelas, carreteras, centros deportivos, etcétera. Y sin embargo, ese gran factor que tenía Acción Nacional a su favor no fue suficiente para refrendar un triunfo en la urnas.
Y si hablamos de “mesas servidas”, en 2007 había más factores que hicieron creer a muchos que la elección era casi un mero trámite y me refiero a que en encuestas el PAN como partido registraba una preferencia electoral de 20 puntos porcentuales sobre el partido de los rojos. Pero, a final de cuentas, tampoco fue un factor determinante porque tras los resultados electorales quedó con menos siete por ciento.
¿Entonces si las encuestas favorecían al PAN y la gestión panista terminaba a tambor batiente con resultados más que notorios y positivos porqué se perdió la elección?
Hoy el PRI termina las gestiones municipal y estatal dejando serios atrasos en cuanto obras servicios y procesos administrativos, dejando deudas y problemas a quienes serán los sucesores.
A diferencia de hace cinco años hoy las encuestas revelan un elevado porcentaje de ciudadanos indecisos, es decir que gente que todavía no decide su voto y lo hará en función de dos cosas determinantes: el candidato y la propuesta electoral.
No creo que la mesa está servida para nadie. Si el candidato o candidata que finalmente resulte no es un ente capaz de generar confianza y esperanza entre los ciudadanos, las viandas de la mesa comenzarán a echarse a perder.
Y desde la óptica de la técnica política, cuando el candidato o candidata es anodino o anodina se hace presente un fenómeno social denominado entropía, que ocurre a consecuencia de un ruido comunicaciónal denominado “psicológico” entre los potenciales electores.
¿En qué consiste este ruido psicológico? Hay estudios que indican que cuando los potenciales electores no sienten confianza hacia un candidato o candidata, sean conocidos o no, de manera casi automática tienden a cerrarse a cualquier tipo de mensaje.
Esto significa que por muy buena que pueda resultar la oferta electoral, ésta difícilmente logrará ser detonante de motivación para quienes habrán de decidir una elección. Muchos creen que una buena propuesta es suficiente para ganar electoralmente, lo cual es un error porque tan importante es la propuesta como quien habrá de aterrizarla.
Sobre los hombros de los panistas activos y adherentes descansará todo el peso de la responsabilidad para elegir el candidato o la candidata que se necesita para que los ciudadanos se sientan confiados y motivados. ¿Será verdad que el ser humano es el único animal capaz de tropezar con la misma piedra y con el mismo pie? ¿Hay tiempo para averiguarlo y tener más años de PRI?
Aquí no hay mesas servidas, la elección la ganará quien presente al candidato o candidata que sea capaz de despertar simpatías y confianza para que la propuesta electoral sea escuchada y creíble.

No hay comentarios: