domingo, 29 de enero de 2012

El cambio generacional

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

Del "voto verde" al voto joven
Publicada: 29 enero 2012

Cartón de Tony: La que todo debe, nada teme
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En los últimos procesos electorales se ha dado un cambio en los objetivos buscados por los partidos y por quienes contenderán por algún cargo de elecciónpopular, respecto a la importancia del voto en determinados segmentos.

Muchos recordarán la famosa expresión del "voto verde" que se refería al grupo de votantes conformado por gente del campo y que representaba lo más valioso, sobre todo porque era -y en muchos casos aún lo es- el más manipulable.

Ese amplísimo fragmento de votantes inclinaba casi siempre la balanza al otrora poderoso PRI que en sus mejores años no tenía la necesidad de aliarse directamente con ningún otro partido para asegurar algún triunfo y lo hacía con su "voto verde".

Al parecer, a raíz de numerosos triunfos de la oposición en Yucatán y en el país en zonas rurales la mira de los políticos, sobre todo de los que formaban parte del ahora partido rojo, comenzó a enfocarse a otro segmento: el voto joven.

Es una tristeza que en pleno Siglo XXI, cuando los cambios tecnológicos son tan rápidos que nos dan laposibilidad de una modernidad globalizada y cuando la comunicación de hechos ocurre en tiempo real, todavía prevalece la compra y coacción de votos.

La compra de "votos verdes" no ha desaparecido y no hay modo de negar que en este aspecto no se ha evolucionado. Y no sólo no hemos evolucionado sino que ahora esa práctica se extiende a la juventud y a otros partidos, incluso al PAN.

El "voto verde" se compraba y se sigue comprando con pequeñas cantidades de dinero, con kilos de carne, con despensas, con pisos de cemento, con apoyos oficiales o con cualquier otra dádiva que se consume en un solo día, a cambio de años de mal gobierno.

El voto joven se consigue también con dinero, pero mediante borracheras en antros, promesas de empleo -aunque luego no les cumplan- y con cualquier otro tipo de dádiva que sea del interés de los muchachos.

Sin embargo hay que aclarar que en ninguno de los casos -voto verde y voto joven- debemos generalizar, porque así como hay gente del campo que pese a su escasa preparación no está dispuesta a vender su dignidad, lo mismo podemos decir de miles de jóvenes.

Hoy los jóvenes vienen a ser el objetivo ("target") de mayor atención porque representan la mayor cantidad de votantes en los padrones y, por lo tanto, son quienes inclinan la balanza.

Los partidos ahora se preocupan más porque sus candidatos sean jóvenes por la razón anterior y porque además, técnicamente, el elector vota por identificación, es decir, el joven es más proclive a votar por otro joven, y la mujer por la mujer, etcétera.

Otro argumento muy importante que hay de por medio es que cada año se registran miles de votos nuevos que corresponden a jóvenes que por primera vez tomarán su primera decisión político-electoral.

Pero también hay que recalcar que la sola condición de ser joven no es garantía de nada. La experiencia más cercana la tenemos en la gubernatura y en el Congreso local, en el que hubo muchos jóvenes que no dieron resultados positivos e incluso actuaron igual o peor que los políticos antiguos.

Ciertamente son los jóvenes quienes hoy deben tomar la estafeta que ya estuvo muchos años en manos de los políticos tradicionales, pero la nueva generación no debe ser sólo una cuestión de edad, sino también de nuevas cualidades: preparación, competencias y valores como la honestidad, la congruencia y el respeto.- Mérida, Yucatán
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