sábado, 31 de marzo de 2012

Un compromiso de miedo


Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

¿Así o más claro?



Me resisto a creer que los priistas no se den cuenta de lo mal que lo hicieron sus autoridades actuales, es imposible que ante tanta evidencia digan que todo está bien, que presuman supuestos logros y peor aún que nos digan que darán continuidad a todo lo mal hecho.

Tan que se han dado cuenta que a la señora del Palacio Grande se le cayeron los planes de poner a su delfina, a la señora de las múltiples licencias, como candidata el gobierno del Estado, porque sabían es muy vulnerable.

Tan que se han dado cuenta que la propia capitana de la “ola roja” no fue llamada, como esperó tanto tiempo, al equipo de Peña Nieto, proyecto de Salinas de Gortari, quien aspira ser presidente de México.

A pesar de todo, la diputada-alcaldesa-candidata es premiada por su mal desempeño con una curul prácticamente segura para siga “sirviendo” a los yucatecos con el mismo “compromiso” que demostró en los últimos dos años. A pesar de todo, la capitana roja se sirve con la cuchara grande disponiendo de candidaturas para sus parientes y cercanos.

Uno de los factores por los cuales la gente decide su voto es el impacto que percibe en sus vidas por lo mal o lo bien que trabajan sus autoridades, ya que esto presupone la premiación o el castigo en las urnas.

Cuando un gobierno no sólo no cumple con sus promesas sino que además deja una administración endeudada, en medio de la opacidad, de la corrupción y de la represión, lo lógico es que quien aspire a ocupar un puesto de elección popular se deslinde de esas situaciones irregulares.

Y no porque el necesario deslinde sea lo que marcan los manuales sobre mercadotecnia política por la mala actuación de sus gobiernos, sino por sentido común tendría que hacerse.

Es por ello que no deja de sorprenderme, como quizá a muchos les habrá sorprendido, la declaración lisa y llana de quien aspira a suceder la silla gubernamental quien, según publicación del Diario, al rendir protesta como candidato del PRI, afirmó que asumía la responsabilidad de "preservar los cimientos y las bases que Ivonne Ortega Pacheco nos ha dado en cuatro años de gobierno audaz y decidido, bases sobre las que ahora el orgullo y el pueblo yucateco pueden despegar y llegar muy lejos".

En otro párrafo de la nota se indica que el aspirante ofreció “una campaña que no deje dudas sobre cómo va a gobernar”.

Y no puedo más que reconocer que don Rolando tiene toda la razón pues a mi no queda la más mínima duda acerca de cómo gobernaría en caso de que gane. Ya lo dijo y muy claro: su compromiso con Yucatán es hacer lo mismo que la señora de Dzemul.

Me parece que el mensaje del aspirante priista tiene un sentido metafórico al decir que preservará los cimientos que deja la actual autoridad, pues si se refiere a las obras es claro que es lo único que estaría dejando: cimientos y obras medio terminadas pero ya inauguradas.

Decir que seguirá la misma línea de lo que existe, es anticipar que Yucatán seguirá por la senda del endeudamiento, de la represión, de la opacidad, de los compromisos no cumplidos, de la nula rendición de cuentas, la aplicación selectiva de las leyes, etcétera. Este señor ha sido claro, quienes no lo capten, no se quejen luego.

lunes, 26 de marzo de 2012

Obras de relumbrón


Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

Así honra el gobierno a los mayas



Cifras y cuentas alegres, en medio de una danza de los millones que se reflejan en obras y acciones que servirán para dos cosas: para nada y para satisfacer el ego del gobernante en turno; es decir, para lo mismo.


Cada quien juzgará si los dos museos mayas que se inauguraron a medias -entendía que las obras se inauguran cuando ya están al 100%- son en realidad "magnas" obras que de verdad constituyen un reconocimiento a los mayas, muchos de esos que todavía existen en todo el territorio del Estado pero que siguen viviendo en la absoluta pobreza.


Hay obras grandes por su tamaño, como los dos museos que se están haciendo, pero las verdaderas magnas obras son aquellas que sin ser tan grandes físicamente representan un mayor impacto favorable a la sociedad. Es decir, la grandeza de una obra no radica en su tamaño sino en el beneficio que representa a la gente, sobre todo a la más necesitada.Un consultorio con servicio de 24 horas en una comunidad maya alejada tendría mayor grandeza porque seguramente gracias a esa sencilla acción se estarían salvando vidas y/o reduciendo el sufrimiento de decenas o de cientos de enfermos.Y si esa acción se replicara en todas las comunidades, o por lo menos en las más necesitadas, la obra sería realmente magna por lo que representa: favorecer a una sociedad necesitada, realmente urgida, de atención médica.


Gracias a la capitana de la nueva mayoría regresamos a la época de las obras de "relumbrón": se hacen dos grandes museos supuestamente para honrar a los mayas, pero irónicamente éstos serán los menos beneficiados de los millonarios gastos que se están haciendo.


Y no sólo no se verán beneficiados directamente, sino que incluso se verán perjudicados al igual que todos los yucatecos por igual, sin importar ideologías, porque todo el dinero que se está ejerciendo en esas "magnas" obras tendrá que ser devuelto con recursos públicos durante casi 30 años y obviamente las posibilidades de atención a los problemas reales de salud, alimentación, servicios básicos y educación se verán reducidas en los próximos lustros.


La señora del Palacio Grande presume "sus magnas obras" y las compara con otras como la torre Eiffel de París y la Estatua de La Libertad de Estados Unidos, pero lo que jamás podrá comparar son las condiciones de vida y de desarrollo de cada lugar.


Quizás no se da cuenta o no lo quiere ver, pero es una realidad que mientras más grande sean sus "obras", por su tamaño, más grande será la deuda, más grandes serán los problemas financieros y más grande será la pobreza de los propios mayas y de miles de yucatecos.


Ya se gastaron $462 millones de un presupuesto de $770 millones, dinero que obligadamente debería estar invertido en una o varias políticas públicas que tiendan a disminuir los índices de pobreza o elevar los parámetros de atención médica y educativa.


Pero no, para los mayas zapatitos y chamarras ¿por qué? ¿Es así como se honra la grandeza de nuestras raíces? Con obras de relumbrón y con dádivas ¿Será porque con dádivas y aprovechándose de la pobreza se ejerce un control electoral para que sigan cosechando votos clientelares?


Con los recursos que este gobierno, bien bautizado como el de la nueva mayoría porque al final de cuentas solo ha beneficiado a un grupo selecto de rojos, ni siquiera a todos, no se deberían estar inaugurando primeras etapas, ya deberían estar en marcha decenas de obras al 100%, pero sobre todo que de verdad sirvan a los yucatecos.

lunes, 19 de marzo de 2012

Ofrecimiento de gobernanza

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

¿Cómo el 4 de julio?
Publicada: 19 marzo 2012

En el transcurso de la semana que termina los partidos presentaron sus respectivas plataformas como un requisito legal que debe ser cubierto de manera previa a la inscripción formal de sus candidatos.

Se supone que esos documentos son la base para que la sociedad se entere, en términos generales, de qué es lo que haría un partido ya en el gobierno en caso de que ganara la elección.

A lo largo de muchos años, las plataformas políticas no han sido otra cosa que simples catálogos de "buenas intenciones" que por lo general se quedan en el papel, pues no responden a los verdaderosintereses de la sociedad o de plano son puras mentiras.

Una plataforma política es un instrumento técnico que aborda una serie de temas de manera general y, por lo tanto, no consideran las particularidades ni el momento por el que pasa una comunidad en determinada división electoral.

Como quiera que sea, aunque no sea la plataforma la herramienta de la que debe surgir una estrategia política, de una u otra manera debería estar alineada a la coyuntura social.

La estrategia electoral debe provenir de un exhaustivo estudio de mercado que permita tener un conocimiento objetivo del clima social prevaleciente y por supuesto de los temas más importantes que estén en la mente de los electores. Es la única manera de lograr la "regla de la transfusión"; es decir, que el mensaje sea empático.

Hace casi cinco años los rojos hicieron uso magnífico de la mercadotecnia y pudieron captar el sentir de los yucatecos: la falta de comunicación de las autoridades hacia sus gobernados.

De ahí surgieron mensajes como aquel de "esa casa habla", que logró comunicar de modo emocional lo que deseaban: la idea de que las futuras autoridades si escucharían a los ciudadanos. ¿Se acuerdan del tren bala?

El mismo mensaje se usó en la campaña a la alcaldía de Mérida en 2010, cuando la entonces candidata ofreció que "daría la cara" y que gobernaría haciendo maravilla y media, como erradicar la pobreza en la que viven 12,000 familias. Con el paso de los años la sociedad entera, sin importar ideologías políticas o colores, comprobó que las propuestas electorales ganadoras no fueron otra cosa que un engaño, pues lo que menos hicieron fue escuchar a los ciudadanos.

Lo más característico de los gobiernos estatal y municipal ha sido la imposición y el autoritarismo: "fast track" a la orden del día, endeudamiento sin consultar ni informar, consultas simuladas como ocurrió con los "perfiles rectores" para ocupar puestos públicos que finalmente sirvieron para dos cosas.

Oportunidades para demostrar que podían ser autoridades que verdaderamente escuchan no faltaron, pero la más simbólica fue la relacionada con el llamado "paso deprimido", caso en el que afloró exactamente lo contrario: la prepotencia para imponer una obra, al grado de mandar a golpear a quienes se atrevieron a manifestar su inconformidad.

Ese mismo partido de las imposiciones que es señalado por la sociedad como el responsable de la represión a consecuencia de la sordera viene a ofrecer "gobernanza". Que les pregunten a los golpeados con salvajismo el 4 de julio de 2011 si les gusta la "gobernanza" de las autoridades actuales. Una de dos: o no conocen el concepto o es una burla más a la gente.- Mérida, Yucatán.

dajecapo@hotmail.com

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*) Maestro en comunicación política y marketing electoral y consejero estatal del PAN

sábado, 10 de marzo de 2012

Cuando se daña la marca

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

Un corazón sin valores

Tanto en el ámbito comercial como en el político, la comunicación juega un papel sumamente importante para que los posibles consumidores de bienes y servicios, o los potenciales electores, en su caso, tomen una decisión a favor de lo que se vende o lo que se propone.

Para hacer más “digerible” la comunicación se recurren a técnicas que permiten proyectar imágenes, mensajes y señales de una manera simple y creativa.

A medida que la comunicación del mensaje sea más simple, el vendedor o el político tendrá mayores probabilidades para que su mensaje se posicione ante la opinión pública; es decir, quede en la mente del mayor número de personas y además genere la posibilidad de mover a una acción concreta: comprar o votar.

Una forma simple de comunicar el mensaje es mediante la creación de un slogan, que debe contener en muy pocas palabras lo que el emisor quiere que capte su receptor. Una forma creativa de comunicar es diseñando logotipos o isotipos (íconos) para que mediante un golpe de vista pueda darse la identificación de la marca.

Pero la creación de la marca no sólo implica generar mensajes y proyectar imágenes agradables a la vista. En todos los casos, sean políticos o comerciales, detrás del logo o del ícono debe estar algo intangible que se llama p-r-e-s-t-i-g-i-o.

Y si es difícil determinar un slogan, por la simpleza y la claridad que requiere el mensaje en unas cuantas letras, y diseñar un logotipo o un isotipo que proyecte con trazos y colores lo que realmente se quiere, mucho más complicado es adquirir lo más importante que es la reputación.

Cuando un logotipo o slogan ya están posicionados, de manera intrínseca están los valores de la empresa, del partido, del gobierno, del sindicato o de cualquiera que sea la organización. La gente ya no solo ve el diseño creativo o lo eufónico que pudiera ser el breve mensaje, también percibe el fondo: la reputación de quien comunica.

De ahí la importancia de cuidar la marca que, como ya se ha indicado, implica no solo una imagen agradable sino de manera fundamental el prestigio que es lo que genera credibilidad y confianza, que son los reales detonantes para que un consumidor o un elector tomen una decisión favorable.

Cuántas veces no hemos escuchado la expresión de que “la marca está dañada” y esto no se refiere a que el logotipo haya quedado feo, sino más bien a la pérdida de reputación de la empresa, del partido o del gobierno de que se trate. Y cuando la marca está dañada, el símbolo que la representaba se convierte en un verdadero problema, porque la recordación que nos genera un ícono o logotipo pasa de positiva a negativa. Y cuando la situación es grave no queda otro camino que hacer un relanzamiento de imagen como una forma de desligarse de lo que ya existe y buscar un nuevo posicionamiento.

Me parece que, con diferentes grados, las marcas políticas se hallan vulneradas precisamente por la pérdida de prestigio y de reputación que deberían están intrínsecas en las imágenes publicitadas. Esto es lo que explica el lamentable abstencionismo.

Y si hablamos de marcas dañadas, no entiendo cómo con desfachatez se sigue usando la marca del ”corazón” como si proyectara la señal que algo exitoso o positivo, cuando en casi cinco años se ha convertido en un símbolo que proyecta una lista de antivalores y de acciones en detrimento de miles de ciudadanos. ¿Proyecta buena reputación? ¿Yucatán como te quiero? ¿Es generadora de confianza?

sábado, 3 de marzo de 2012

Actuemos bien por Yucatán


Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral

La sinergia política es clave

Este domingo se cumplen ocho meses de ocurrida la golpiza de la que fueron objeto numerosas personas por el sólo hecho de disentir y de protestar, con justo derecho, contra la construcción de un distribuidor vial que hasta la fecha sigue sin mostrar sus supuestas bondades.

Fue un hecho en el que las autoridades estatales y municipales mostraron de lo que son capaces: ocultar información, mentir, reprimir, manipular, utilizar las leyes e instituciones a conveniencia violando el Estado de Derecho, y promover la impunidad.

Se trató de un suceso, que jamás debió registrarse en los anales de la vida pública de Yucatán, un episodio que debería ser motivo de vergüenza para quienes lo planearon -principalmente-, lo consintieron, y por supuesto lo ejecutaron.

Un episodio que de una u otra manera debió, por un mínimo nivel de verguenza o recato, marcar un alto a esas autoridades que ya debieron haber mostrado una mínima intención de tratar de rectificar y reivindicarse con una sociedad saqueada, y agredida física y socialmente.

Sin embargo, no sólo no ha habido rectificación y no sólo por lo ocurrido el 4 de julio de 2011, sino por todos los desaciertos dolosos y culposos cometidos a lo largo de casi cinco años, sino que incluso esas mismas autoridades, al paso de los días, se esmeran en continuar con prácticas antidemocráticas, represivas, totalitarias y corruptas.

En una sola semana nos enteramos de graves denuncias de fraude como la perforación de pozos a precios inflados, ya que tienen un precio comercial de $3,500 pero nos cuestan $83,000 cada uno. Ni siquiera alegar error de dedo.

Diputados rojos aprueban a ciegas la construcción de tres hospitales alegando que Yucatán requiere de esta infraestructura, pero incongruentemente no se han ocupado por ver que se terminen los dos de Valladolid -que se entregó a medias- y el de Tekax. El esquema de los PPS, aunque no lo quieran admitir, representa mayor deuda para los yucatecos porque el Ejecutivo local, al no tener dinero por haberlo despilfarrado en frivolidades, entrega esas obras a particulares quienes la hacen con su dinero pero que obviamente se les tendrá que pagar con recursos públicos.

Violando normas estatales y federales Fomento Agropecuario del Estado entregó casi $2 millones a una persona que dice ser el presidente de la Fundación Produce Yucatán, no obstante que ya se demostró que jurídicamente no tiene tal investidura.

Una consejera de Derechos Humanos, que se ha caracterizado por ser crítica de la ola roja, no es ratificada en su cargo por este simple hecho, y además es víctima de descalificaciones y de un intento de desprestigio.
La señora del Palacio Grande, con olímpica incongruencia, declara que la construcción de los referidos tres hospitales es “totalmente transparente”, pero en el mismo momento se niega a proporcionar información básica porque “no tengo el dato”.

En suma, no hay recato y menos intención alguna de rectificar. Denuncias públicas y jurídicas van y vienen y ni siquiera les incomodan.

Desde mi muy particular punto de vista, la única vía para cambiar esta terrible realidad es la electoral. Y la única forma de lograr sacar al PRI de los palacios, es generando sinergias políticas, es entendiendo que institución distinta a los rojos puede lograr este objetivo y una vez comprendido, apelar al voto útil. De nada sirven tantas quejas y tantos desplegados si no se actúa por Yucatán generando sinergias políticas. Dividiendo los votos sólo es hacerle el trabajo al propio verdugo para que siga demostrando su “compromiso” con México y con Yucatán, como lo ha hecho hasta ahora y sin recato alguno