sábado, 8 de junio de 2013

Con postura de mártir

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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¡Que responda!

Dejó a la ciudad en penumbras y con las calles despedazadas, despilfarró el dinero de los meridanos en conciertos y otras frivolidades, no cumplió con la enorme mayoría de las promesas de campaña que hizo como candidata a diputada federal y como aspirante a la alcaldía de Mérida, es señalada, junto con su comadre, como una de las autoras intelectuales -y todavía impunes- de la golpiza a ciudadanos el 4 de julio de 2011, entre muchas tantas ilegalidades e irregularidades, y todavía así se dice víctima de “golpeteo político” en su contra.

Si tan bien lo hizo como alcaldesa de la ciudad, como intenta hacer creer en la carta  que envió al Diario- ¿será que ella misma se lo crea?-, entonces ¿Por qué su propio partido, el PRI, tomó la decisión de no correr el riesgo de postularla como su candidata al gobierno del Estado, a pesar de era y sigue siendo la protegida de su comadre?

¿Por qué a pesar de haber perdido la elección constitucional su partido la premió con una curul en el Senado? ¿Le urgía el fuero? El premio que se otorga a quien desvíe recursos y deje a toda una sociedad verdaderamente agraviada.

¿Cómo es posible que alguien en su sano juicio, después de tanto yerro doloso y culposo intente mostrarse ante la opinión pública como la mártir de una campaña “orquestada y sistemática orquestada en su contra”?

La señora del bienio negro y trágico no sólo se queja de supuesto golpeteo en su contra sino que además se atreve a asegurar que durante su gestión cumplió con los principios de “legalidad, honradez, lealtad, imparcialidad y eficiencia”.

¿Lo habrá dicho en serio? Sinceramente, me parece una broma de mal gusto que se refiera a valores que jamás han estado presentes en los cargos públicos que ha ejercido ni como diputada federal ni como alcaldesa.

Lo que más llama la atención es que asegura, en la misiva que hizo pública, que ahora sí responderá y aclarará todo lo que tenga que aclarar. Si fuera así, entonces tendría que decir muchas cosas.

¿Por qué sólo duró tres meses como diputada federal y dejó el puesto sin dar un solo resultado? ¿Eso fue tener lealtad a sus electores?  ¿Por qué despilfarró millonarias sumas de dinero de los meridanos trayendo a artistas  para eventos de dos horas?  ¿A esto se le puede llamar eficiencia?

¿Por qué para imponer su proyecto de pasó deprimido tuvo que recurrir a la barbarie cavernícola de golpear a los ciudadanos que protestaban?¿Por qué, a pesar de todas las evidencias, faltó a la verdad cuando en medios nacionales se le preguntó si había heridos tras la acción de los gamberros? ¿A esto se le puede llamar honradez y honestidad?

¿Por qué terminó su gestión sin cumplir tantas y tantas promesas de campaña como la construcción del segundo periférico, la de un rastro TIF y la de un parque en los terrenos de La Plancha? ¿Y la promesa incumplida de bajar a $2.50 la tarifa social de transporte urbano?
¿Y las 12,000 familias meridanas que aseguró iban a ser sacadas de la pobreza?  Si de veras quiere responder, que nos responda en serio a los ciudadanos, no con bromas.

La señora no ha entendido que su gestión es y será la peor de los últimos 20 años. ¿O no se ha dado cuenta todavía?


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