sábado, 1 de junio de 2013

Incongruencia e ilegalidad

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
 Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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Daniel Jesús Carrillo Polanco

La nueva imagen  del gobierno

La elaboración de la nueva imagen del gobierno de Rolando Zapata Bello representa la violación a una normas emitida por su antecesora, quien a fines de 2007 anunció que con la intención de obtener “ahorros” decretaría una  ley determine la existencia de una “imagen institucional” que vaya más allá de los períodos sexenales.
Llama la atención que incluso el propio ganador del reciente concurso criticó severamente el  proceso y el resultado del que resultó el llamado “logo institucional” que tuvo su origen en la Ley de Imagen Institucional del Poder Ejecutivo del Estado de Yucatán (Decreto 36, del 15 de diciembre de 2007).
En un blog de H. Creativos ubicado en  http://www.hcreativos.com/blog/index.php/2008/01/11/nuevo-logotipo-yucatan/ uno de sus propietarios escribió lo siguiente: “Para mi sorpresa, me enteré que la imagen publicada como ganadora el domingo pasado sería la imagen “permanente” del Estado. Debido a una ley aprobada en ese mismo mes, los gobernantes subsecuentes usarán esta misma imagen para ahorrar gastos”.
Agregó: “Debo decir que estoy completamente a favor de esta ley. Nunca me gustó ver a mi estado como Yucatán S.A. de C.V. cambiando de dueño cada 6 años. Lo mismo con el ayuntamiento de la ciudad de Mérida. Es natural asumir que la razón de esto era que los gobernantes en turno querían dejar su firma “corporativa” en las obras de su período y crear mayor afinidad con los votantes hacia el partido”.
“Sin embargo –continuó-, mi opinión ante esta ley y este cambio es que debieron haber usado el escudo del estado de Yucatán (tal vez dándole una manita de gato). El escudo del Estado es un símbolo con el que todos nos identificamos y que, además, es apartidista”.
De lo anterior se desprenden dos hechos: 1. La violación a una ley por el actual Ejecutivo y 2. La incongruencia de actual ganador del concurso,  quien dijo que estaba de acuerdo en el sentido de que dejen de existir los logos sexenales y que incluso se debería usar el Escudo de Armas, que es el que de suyo identifica al gobierno del Estado.
Como todos sabemos  el famoso “logo institucional” del orteguismo –que fue motivo de muchas críticas por la fealdad del diseño- surgió de un proceso establecido en la referida ley de imagen, como se señala en el artículo dos transitorio: “Dentro de los cinco días naturales siguientes a la entrada en vigor de la presente Ley, el Poder Ejecutivo del Gobierno del Estado de Yucatán, por medio de la instancia de comunicación social, deberá emitir la convocatoria a que se refiere el artículo 5, convocando a la sociedad en  general para que participe en la definición del símbolo de identidad institucional del Poder Ejecutivo del Gobierno del Estado de Yucatán”.
Y para amarrar las manos a los futuros gobernantes, a fin de que usen el mismo “logo institucional” creado en el quinquenio  se estableció en el artículo 12 de la mencionada norma, lo siguiente: “Las disposiciones contenidas en esta Ley, sólo podrán ser modificadas por resolución de, al menos, las dos terceras partes del total de los integrantes del Honorable Congreso del Estado de Yucatán”.

No pretendo defender lo hecho por la señora de las parrandas, sino sólo que no entiendo la facilidad con que ahora se viola una norma ya establecida, sin que previamente se haya derogado la ley que determinó el proceso conforme al cual surgió el “logo institucionalizado” que hoy es sustituido por otro con bombos y platillos. Una raya más al tigre.

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