Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
Compartir
Daniel Jesús Carrillo Polanco
Del verbo “ivonnear”
Parece que los excesos de algunos alcaldes del interior
del Estado no tienen freno y nuevamente nos hacen evocar la película “La Ley de
Herodes”, ya que, como en la cinta mexicana de 1999, la única norma que impera es la que ellos
imponen, muchas veces al margen de las instituciones y del Estado de Derecho.
Abusos reiterados como en los que incurren algunos
presidentes municipales, como la ya conocida “Ivonne del Sur” y el de Umán,
quien, según líderes de tricitaxistas, se la pasa violando sus garantías
individuales mediante una abierta intromisión a sus agrupaciones bajo el
argumento de que “aquí yo soy la ley”, por lo general terminan por ocasionar
actos de escarnio y de vilipendio contra ellos mismos.
A esos alcaldes hay que recordarles que no sigan pasándose
de vivillos, porque, igual que en la
referida película, tarde o temprano la sociedad en la que viven les cobrará la
factura.
Recordemos que en agosto del año ´pasado, el Diario dio
cuenta de un hecho en el que decenas de vecinos enojados humillaron al alcalde
de Uayma, Romualdo Ciau Chablé, al sacarlo de su casa y meterlo a un baño
sucio.
Luego, agrega la información, lo retuvieron de 11 de la noche a las 6 de la
mañana, en los corredores del Palacio Municipal porque no cumplió con los
espectáculos que dijo presentaría en la feria tradicional en honor a Santo
Domingo de Guzmán. Ese incumplimiento fue la gota que derramó el vaso. La gente
desde hace algunos meses está molesta con el alcalde, a quien señalan como el
peor que han tenido.
A la alcaldesa de Tekax, Carmen Navarrete Navarro, como
lo publicó el Diario en días pasados ya le dicen la “Ivonne Ortega del Sur”
precisamente por la similitud en su forma de desgobernar: opacidad, corrupción,
despilfarro y frivolidad. Que terrible ha de ser que una autoridad, al menos
una con vergüenza, ser recordada de esta manera. A partir de ahora todo el que
sea corrupto, despilfarrador y frívolo será
el “Ivonne Ortega” de tal o cual lugar. Como que ya se a acuñado un
nuevo concepto: “ivonnear”.
El alcalde de Umán, Jesús Adrián Quintal Ic, hoy día es
señalado por Ermilo Chi Tah y Juan Montero Ramos, líderes de tricitaxistas,
como una corrupta que está incurriendo en franca intromisión en sus
agrupaciones, al grado de que ya procedieron 40n amparos en su contra por este
motivo.
Señalan que está generando un ambiente de terror contra
la gente que, sea o no de alguna agrupación sindical, todos los días es
detenida por el sólo hecho de conducir un triciclo. Incluso, obliga a los tiricicleteros a firmar un “acuerdo”
mediante el cual aceptan que en caso de ser detenidos nuevamente se lleve al
cabo la “desmantelación” de su herramienta de trabajo. Ya sólo falta que como
en los tiempos de Hitler, los mande a una cámara de gases.
Otra irregularidad que señalan es que uno de los
integrantes de la Comisión Municipal de Transporte a quien identifican como
Benigno Koyoc Cen es también socio de un sindicato de la CROC, de modo que se
convierte en juez y parte, a la hora de arremeter contra quienes no soy de su agrupación.
A estos alcaldes y a todos los que de alguna manera se
aprovechan de su cargo, que tengan en cuenta que no son los todopoderosos que
se creen y que la paciencia de la gente tiene límites que cuando son
traspasados se generan consecuencias insospechadas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario