sábado, 24 de agosto de 2013

¡Qué difícil es ser panista!

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
 Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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De padrón o de convicción

Durante muchos años he escuchado la frase “¡Qué difícil es ser panista!” en alusión al proceso por el que tiene que pasar un simpatizante que desea ingresar como miembro activo del Partido Acción Nacional.
La institución puso ciertos “candados” para de alguna manera tratar de garantizar que quien acceda a las filas del PAN sean personas con conocimiento básico de la ideología del panismo y de los derechos y de las obligaciones que implica el ser parte de Acción Nacional.
Recientemente se aprobó la reforma de los Estatutos del PAN que entre otras cosas prevé la eliminación de la figura del “adherente”, es decir, de la persona que solicita su ingreso al Partido, pero antes debía demostrar con hechos su convicción al panismo.
Mucho antes, el adherente tenía que esperar por lo menos unos seis meses antes de ser aceptado como miembro activo, supuestamente para que efectivamente demostrara con su participación activa su deseo de ser panista.
Hoy ya no existe ese lapso de espera y la figura de “adherente” están a punto de quedar en el pasado, ya que quien desee integrarse al PAN  podrá hacerlo de modo directo. Incluso el registro previo podrá hacerse por medio de Internet.
La eliminación de la “adherencia” se hace con la intención de hacer más ágil y menos engorroso el proceso para ingresar al PAN como miembro activo. Lo que no se elimina es la obligación de tomar Taller de Introducción al PAN, conocido como TIP, y la necesidad de presentar una evaluación para confirmar que el interesado cuenta con los conocimientos básicos para ser panista.
La puesta en marcha de la figura del adherente no solo no funcionó sino que incluso causó mucha molestia entre mucha gente que intentó activarse y nunca lo consiguió después de varios años. Hubo adherentes de 10 o más años, incluso.
La pregunta que cualquiera podría hacerse es ¿con este este proceso ya es más fácil ser panista? La respuesta sería “no”. El ser panista no depende de la formalidad de figurar en el padrón del PAN.
El ser panista tampoco depende de conocer todos los estatutos y toda la doctrina de Acción Nacional y recitarla en discursos públicos. El ser panista va mucho más allá de todos los formulismos. El ser panista es una forma de vida.
El panista de padrón es aquél que cumplió con todos los trámites del proceso de activación y, quizás, hasta puede conocerlos estatutos y reglamentos. En la realidad quien accede al PAN con su cursito TIP, por lo general,  jamás se toma la molestia de leer a fondo sobre el PAN, su doctrina, su ideología, etcétera. En la realidad vemos que no todos los panistas de padrón necesariamente son de convicción.
Hay quienes se dicen panistas de “hueso duro”, pero consciente o inconscientemente,  se la pasan violentando sus propias normas y postulados doctrinarios, generando un desorden que va contra el lema del PAN “Por una Patria Ordenada y Generosa”.
¿Es difícil ser panista? Volvería a preguntar y entonces la respuesta sería “sí”, pero no por lo complicado que pueda resultar el proceso de ingreso al PAN, sino por dificultoso que resulta para el ser humano asumir los valores panistas sin medias tintas y sin componendas. El ser panista de padrón es muy fácil comparadamente con la complejidad que implica ser panista de convicción plena. Ya cada quien que se asuma como panista hará un examen de conciencia para determinar qué tanto lo por el cumplimiento a los postulados y a las normas internas del PAN. 

sábado, 17 de agosto de 2013

Inversión para más pobreza

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
 Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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Daniel Jesús Carrillo Polanco

Después de las libretas ¿qué?

Hace unos días el Diario publicó la historia de una familia que vive en el fraccionamiento Los Aguacates que pasa por una situación tan crítica que sólo tiene para comer tortillas de maíz con chile max.
¿Cómo es posible que a estas alturas siga existiendo pobreza extrema? ¿Cómo puede ser si cada seis años escuchamos de quienes aspiran a cargos públicos exactamente la misma promesa de que se acabará la pobreza?
Erradicar la pobreza no es nada fácil, se requeriría de un proyecto a largo plazo, más allá de un sexenio e implicaría una política pública que continúe aún después de que concluya una gestión federal, estatal o municipal.
El problema radica en que las autoridades jamás dejan de ser “grillos”; es decir, jamás dejan de pensar en que lo que hagan debe ser con fines electoreros. Es lo que ocasiona que desde siempre siga habiendo historias como las de Tizimín, que sólo es una de tantas y tantas que hay en el estado y en el país.
A estas alturas es ocioso preguntar porque las autoridades no entienden que la pobreza no se acabará con programas asistencialistas. Es algo que saben a la perfección, de tal suerte que con conocimiento de causa sigan en la misma ruta del impulsar acciones paternalistas para ganar votos usando la pobreza para este fin.
Es increíble que el dinero, el recurso que pagamos todos los mexicanos vía impuestos,  que debería servir para combatir a la pobreza se utiliza para promoverla, para ampliarla y profundizarla.
Es aquí es donde nos deberíamos detener para reflexionar sobre las consecuencias que genera al mal ejercicio de los presupuestos públicos. Durante el quinquenio pasado, en vez de atacar las causas de la pobreza se hizo todo para que ésta crezca más y más.
Miles de millones de pesos para estudios de un tren bala, miles de millones de pesos para artistas, miles de millones de pesos para programas asistencialistas (zapatos, despensas, chamarras, cobertores, etcétera… Todo “gratis”.
Hoy lamentablemente, junto a la triste historia de la familia tizimileña vemos otra información relacionada con el asistencialismo, el mismo de siempre, el que tanto daño ha causado a todo México y a todos los mexicanos.
Se anuncia la puesta en marcha del programa “Bienestar Escolar” que consiste en el reparto de útiles, mochilas, zapatos y camisas de uniforme que comenzarán a entregarse a 224,973 alumnos de escuelas primarias públicas de Yucatán.
Como sucedió con los zapatos del programa “Pasos que dejan huella” –la única huella que dejó fue más pobreza- después de las libretas regaladas ¿qué? A muchos les molesta que se critiquen estos programas de “apoyo”, pero es obvio que detrás de este programa no está el interés de ayudar a los pobres sino el de obtener votos.
Es lo mismo que se está promoviendo en el ámbito federal con la dizque “cruzada contra el hambre”. Después de los tacos ¿qué? ¿Con comer algo la gente ya deja de ser pobre?

La pobreza se acabará cuando se generen las condiciones para que la gente, con su propio esfuerzo y trabajo tenga por sí misma los recursos suficientes para adquirir lo que necesite sin necesidad de tener que extender la mano. Y que quede claro que no es un obsequio de nadie, porque se está comprando con el dinero de todos los yucatecos. 

sábado, 10 de agosto de 2013

Dueños de la “verdad total”

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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Estrategia equivocada

Los “paladines de la justicia”, los dueños de la verdad total, los opinadores y sentenciadores de todo lo que suceda en Mérida, es decir, los regidores del PRI, ya dijeron que en Yucatán vivimos en un Estado de Derecho.

Y como ellos lo dijeron ¿así tiene que ser? Para empezar habría que cuestionar su calidad moral para hacer señalamientos de esta naturaleza, porque ellos han sido, son y serán cómplices del latrocinio ocasionado por su ex alcaldesa y su ex gobernadora.

Todo critican, todo cuestionan, a todos critican y a todos cuestionan.  No importa si hay o no elementos jurídicos para hacerlo. Tampoco importa si tienen autoridad moral para criticar. No importa nada, lo que único que les importa es dejar la duda y poner en práctica la máxima hitleriana de las mil mentiras.

La aseveración priista se basa en una simpleza jurídica, sobre una resolución del Poder Judicial que transitoriamente da la razón al Ayuntamiento panista, sobre el caso de las luminarias.

En un comunicado señalaron: “Esta resolución del Tribunal demuestra que vivimos en un Estado de Derecho pleno y democrático donde las leyes sirven para regular la vida de los habitantes en sociedad y sus instituciones de manera imparcial”.

A lo largo de muchos, muchísimos años muchos yucatecos han sido víctimas de los atropellos ministeriales y judiciales por acción o por omisión, y con toda desfachatez dicen los regidores priistas de Mérida que “vivimos en un Estado de Derecho”.

Cuántos corruptos ex funcionarios ivonnistas siguen en la calle sin que la justicia los alcance. ¿Ya se olvidaron del ex secretario de fomento agropecuario que a manera de burla muestra su riqueza por medio de las redes social?

 ¿Y los casos de las facturas apócrifas y de las empresas fantasmas? ¿Y los desvíos de numerosas dependencias estatales? Miles y miles de millones de pasos de presupuestos estatales “se perdieron” en la nada durante cinco años y ¿dónde están las instituciones para investigar y castigar a los responsables?

¿Podemos decir que vivimos en Estado de Derecho cuando ni siquiera ha sido detenido uno solo de los golpeadores del 4 de julio? ¿Y cuándo ocurrirá la aprehensión de los que están destruyendo de modo deliberado las nuevas lámparas? ¿Y la actitud indolente ante la deuda heredada y consentida por el actual gobierno priista? ¿Esto es Estado de Derecho?

¿Estado de Derecho en una entidad en donde la “Ivonne del Sur” de Tekax, actúa sin el menor asomo de vergüenza para seguir con sus  corruptelas, y que hasta se siente orgullosa de ser igual a la verdadera de Dzemul.  Y todo parece indicar que terminará su gestión de aquí a 2015 sin que nadie la llame a cuentas. ¿Estado de Derecho en donde el “feroz combate” a la corrupción se convirtió en “feroz tapadera de la corrupción”?
Luego los propios priistas anticipan que la decisión del Tribunal al servicio del PRI no debe ser motivo de congratulación del alcalde, porque no es definitiva, con lo que dan a entender  que la decisión final podría ser adversa al Ayuntamiento. Y pese a que para entonces haya posturas opuestas, seguirán diciendo que vivimos en Estado de Derecho.

Si los regidores del PRI en verdad quieren ganarse la confianza de los meridanos tendrían que cambiar su estrategia. Parece que no terminan de comprender que los meridanos no les dieron la confianza en las elecciones pasadas fue porque se sintieron ofendidos y lastimados por la pésima actuación de su ex alcaldesa. Entonces lo que tienen que hacer es pugnar porque se haga justicia a favor de los meridanos: que se castigue a los corruptos de su partido no que los premien con nuevos cargos. Con sus posturas y actitudes sólo se ratifican como cómplices de la corrupción del  quinquenio y bienio pasados.




sábado, 3 de agosto de 2013

Destructores de nuestra salud

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
 Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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Daniel Jesús Carrillo Polanco

El regalo de Dios


Cuando sufres la pérdida de un familiar por accidente o por una enfermedad repentina, es casi inevitable la reflexión acerca de lo que uno hace por su propia vida ¿Hasta qué punto contribuimos para que nuestra existencia sea en el futuro con calidad?
Hay mucha gente que se siente indestructible, sobre todo cuando es joven, y de manera irresponsable causa severos daños a su propio cuerpo y organismo. Quizá las afectaciones no se resientan de inmediato, pero al cabo de los años todo lo malo que se hizo tendrá un costo, quizá muy elevado.
Hay decesos difíciles de entender, como ocurrió con el jugador Cristian Benítez, ex goleador de conocido equipo de la liga mexicana de futbol, quien a pesar de su corta edad, apenas 27 años, y con una vida deportiva y saludable, fue víctima de una afectación a su salud que le cortó de tajo la vida.
Según me enteré, al parecer en todas las revisiones médicas que se hacían a los integrantes del equipo de fútbol, siempre el ex goleador resultaba como el que mayor salud tenía en todos los sentidos.
¿Cómo una persona con hábitos saludables encuentra la muerte así de repentina? Alguien que no fuma, no ingiere alcohol o drogas, come bien y hace ejercicio muere de repente ¿qué explicación hallamos ante los designios de Dios?
Miles de millones de personas en todo el mundo mueren a consecuencia de malos hábitos, empezando por las llamadas drogas legales: alcohol y tabaco. Y cuántas muchas más fallecen de modo indirecto sin haber ingerido una gota de alcohol o fumar un cigarro de modo directo.
Mucha gente muere en accidente de tránsito porque alguien que estaba alcoholizado lo atropello o bien fallece porque durante muchos años estuvo aspirando el humo del tabaco de algún familiar o compañero de trabajo.
Cierto que contra los designios de Dios nadie puede renegar, pero si uno mismo no solo no se ayuda y sí en cambio se autodestruye fumando o bebiendo, o haciendo cualquier cosa para dañar al cuerpo y al organismo ¿entonces de qué nos podemos quejar después?
Hay quienes logran dejar a un lado sus adicciones, pero a veces, de modo triste, lo hacen de modo tardío, cuando el mal ya se ha anidado y en algunos años, quizá cinco o quizá más, viene un desenlace no deseado.
Lo mismo reflexionamos respecto a quienes toman el volante de un vehículo y aún sin estar alcoholizado manejan de modo irresponsable sin pensar acerca de las consecuencias para su propia persona o para otras. ¿Cuánta gente no ha fallecido por la irresponsabilidad de algún conductor?
Seamos conscientes, cuidemos nuestra salud y la de quienes nos rodean. El organismo es algo tan delicado que merece una atención especial. Quienes tienen la fortuna de estar sanos y se la pasan fumando o ingiriendo alcohol en exceso, ellos mismos se están suicidando y propiciando que otros más se vean afectados en su salud o en su vida.

Dedico este escrito a mi hermano Lorenzo, quien el pasado 31 de julio perdió la vida por un paro respiratorio. Él fue una persona alegre, quería vivir pero no soportó a una operación. Quien tenga salud que la conserve, pues ya ven que ni cuidándose hay la garantía de vivir sano, pero por lo menos estaremos haciendo la parte que nos corresponde de proteger el don de la salud y de la vida que nos presta Dios en esta tierra.