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Estrategia equivocada
Los “paladines de la justicia”, los dueños de la verdad total,
los opinadores y sentenciadores de todo lo que suceda en Mérida, es decir, los
regidores del PRI, ya dijeron que en Yucatán vivimos en un Estado de Derecho.
Y como ellos lo dijeron ¿así tiene que ser? Para empezar
habría que cuestionar su calidad moral para hacer señalamientos de esta
naturaleza, porque ellos han sido, son y serán cómplices del latrocinio
ocasionado por su ex alcaldesa y su ex gobernadora.
Todo critican, todo cuestionan, a todos critican y a
todos cuestionan. No importa si hay o no
elementos jurídicos para hacerlo. Tampoco importa si tienen autoridad moral
para criticar. No importa nada, lo que único que les importa es dejar la duda y
poner en práctica la máxima hitleriana de las mil mentiras.
La aseveración priista se basa en una simpleza jurídica,
sobre una resolución del Poder Judicial que transitoriamente da la razón al
Ayuntamiento panista, sobre el caso de las luminarias.
En un comunicado señalaron: “Esta resolución del Tribunal
demuestra que vivimos en un Estado de Derecho pleno y democrático donde las
leyes sirven para regular la vida de los habitantes en sociedad y sus
instituciones de manera imparcial”.
A lo largo de muchos, muchísimos años muchos yucatecos han
sido víctimas de los atropellos ministeriales y judiciales por acción o por
omisión, y con toda desfachatez dicen los regidores priistas de Mérida que “vivimos
en un Estado de Derecho”.
Cuántos corruptos ex funcionarios ivonnistas siguen en la
calle sin que la justicia los alcance. ¿Ya se olvidaron del ex secretario de
fomento agropecuario que a manera de burla muestra su riqueza por medio de las
redes social?
¿Y los casos de las
facturas apócrifas y de las empresas fantasmas? ¿Y los desvíos de numerosas dependencias
estatales? Miles y miles de millones de pasos de presupuestos estatales “se
perdieron” en la nada durante cinco años y ¿dónde están las instituciones para
investigar y castigar a los responsables?
¿Podemos decir que vivimos en Estado de Derecho cuando ni
siquiera ha sido detenido uno solo de los golpeadores del 4 de julio? ¿Y cuándo
ocurrirá la aprehensión de los que están destruyendo de modo deliberado las nuevas
lámparas? ¿Y la actitud indolente ante la deuda heredada y consentida por el
actual gobierno priista? ¿Esto es Estado de Derecho?
¿Estado de Derecho en una entidad en donde la “Ivonne del
Sur” de Tekax, actúa sin el menor asomo de vergüenza para seguir con sus corruptelas, y que hasta se siente orgullosa de
ser igual a la verdadera de Dzemul. Y
todo parece indicar que terminará su gestión de aquí a 2015 sin que nadie la
llame a cuentas. ¿Estado de Derecho en donde el “feroz combate” a la corrupción
se convirtió en “feroz tapadera de la corrupción”?
Luego los propios priistas anticipan que la decisión del
Tribunal al servicio del PRI no debe ser motivo de congratulación del alcalde, porque
no es definitiva, con lo que dan a entender que la decisión final podría ser adversa al
Ayuntamiento. Y pese a que para entonces haya posturas opuestas, seguirán
diciendo que vivimos en Estado de Derecho.
Si los regidores del PRI en verdad quieren ganarse la
confianza de los meridanos tendrían que cambiar su estrategia. Parece que no
terminan de comprender que los meridanos no les dieron la confianza en las
elecciones pasadas fue porque se sintieron ofendidos y lastimados por la pésima
actuación de su ex alcaldesa. Entonces lo que tienen que hacer es pugnar porque
se haga justicia a favor de los meridanos: que se castigue a los corruptos de
su partido no que los premien con nuevos cargos. Con sus posturas y actitudes sólo
se ratifican como cómplices de la corrupción del quinquenio y bienio pasados.
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