sábado, 21 de septiembre de 2013

Artistas de Yucatán, sin impulso

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
 Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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Siempre están “majados”

La semana pasada, tras la presentación de la obra El Significado del Caos, en el Teatro Peón Contreras,  la maestra coreógrafa Lourdes Luna Aranda, directora de la compañía e integrante de la Agrupación de Artistas Escénicos de Yucatán-, demandó a las autoridades estatales la revisión y cancelación de la norma que establece un cobro  a los grupos independientes por el uso de los teatros y demás espacios locales que son patrimonio del pueblo.
Según un manifiesto, esta reclamación de artistas no es la primera que se hace a las autoridades, ya que en junio pasado, 19 organizaciones hicieron llegar un documento al titular de Cultur y al Jefe del Ejecutivo, en el que les solicitaron se abran al  dialogo sobre diversos temas que preocupan a  la sociedad artística.
Sin embargo, ya pasaron tres meses y el diálogo nomás no sólo no se inicia sino que incluso las cartas han sido contestadas.
¿Por qué los artistas locales siempre tienen que enfrentarse a trabas, inconvenientes e injusticias como los que señala la maestra Luna? Parece que, tristemente, aquí en Yucatán se hace vigente el adagio de que “nadie es profeta en su tierra” y que para poder destacar en el arte uno tiene que irse a otros estados o al extranjero.
Yucatán se ha caracterizado por su cuna de artistas en todas las disciplinas: actores, escultores, músicos y pintores. Entre los cuales podemos mencionar a Irma Dorantes, Ramiro Gamboa conocido como el tío Gamboín, Ofelia Medina,  Héctor Herrera Cholo, Fernando Castro Pacheco, Daniel Ayala Pérez, Carlos Lico, Pepe Domínguez, Ricardo Palmerín, Guadalupe Trigo, Armando Manzanero y Gabriel Vicente Gahona, sólo por mencionar algunos.
Todos, dentro de sus respectivas ramas artísticas han sido y siguen siendo orgullo de Yucatán por la trascendencia nacional e internacional que lograron.
¿Hoy día, porque el  Gobierno del Estado en vez de ser promotor del arte y de los artistas yucatecos, muchos de los cuales son capaces de producir arte de alta calidad, los somete a situaciones poco ventajosas.
No está mal que se traigan a artistas de otros ámbitos porque tampoco se trata de ser localistas y cerrados a otras expresiones de arte, pero ¿por qué siempre los más majados son los locales?
En las generaciones de hoy están los futuros los artistas que muy posiblemente podrían representar a Yucatán en los  ámbitos nacional e internacional, pero ¿qué se está haciendo para impulsarlos y promoverlos? Con medidas como las que reclama la señora Luna Aranda, no creo que sea un aliciente para nadie, sino todo lo contrario.
Ser artista es una profesión que demanda muchas horas de trabajo y de estudio, y por supuesto de tiempo completo, y esto sólo se puede lograr con apoyo. Hay cientos de artistas que carecen del más mínimo respaldo y por tanto no tienen más remedio que hacer del arte algo así como su “pasatiempo”.
Seguro que entre los miles de jóvenes yucatecos hay talentos que nacieron con la virtud de ser artistas en cualquier disciplina, podrían  tanto o más ¿Por qué no? Ser nuevos orgullos yucatecos como el tío Gamboín, Manzanero o Guadalupe Trigo, sólo hay hallarlos e impulsarlos.
Pero parece que hoy la política es hacer todo lo contrario. Están a tiempo de rectificar, ojala lo hagan por el bien no solo de la comunidad artística, sino por la cultura de nuestro Estado y por el orgullo de seguir siendo cuna de artistas de renombre.


* Maestro en comunicación política y marketing electoral, y consejero estatal del PAN.

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