sábado, 28 de septiembre de 2013

Un año perdido para Yucatán

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
 Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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¿Festejo a la impunidad?
Según un comunicado publicado en el Diario el viernes pasado, se informó que el titular del Ejecutivo recibió a dirigentes de los distintos sectores del PRI, quienes lo invitaron a participar en una concentración de simpatizantes el sábado, a partir de las cinco de la tarde.
Se indicó que esa invitación es para festejar el primer año de gestión de Rolando Zapata en el Ejecutivo estatal, aun cuando esto ocurrirá el martes 1 de octubre.
En el mismo comunicado se señala que al aceptar esa invitación –todo un teatro político- Rolando señaló que “será un buen momento para saludar el esfuerzo que viene realizando toda la sociedad yucateca”.
Ivonne Ortega le llamada a este tipo de eventos “Informes ciudadanos” ¿Qué denominación le dará Rolando ahora? Porque para el caso es lo mismo: hacer una concentración masiva de personas para presumir quien sabe qué.
Hasta el día de hoy, Rolando Zapata no ha querido tomar las riendas de muchos temas que afectan la salud política del Estado, sobre todo en lo que toca a su promesa de combatir “ferozmente la corrupción”.
Seguro dirán que parezco disco rayado por remitirme nuevamente a este tema, pero no nos queda de otra que señalarlo una y otra vez, al menos para que quede constancia de que a un año de su gestión –no queda decir gobierno- ha incumplido con esa promesa.
Ex funcionarios del pasado quinquenio sigue haciendo gala de las riquezas acumuladas con dinero público que debió servir para el desarrollo del Estado. Muchos de los ex funcionarios de quinquenio trágico y oscuro siguen teniendo cargos en el Ejecutivo y en Congreso.
Ya lo hemos dicho mil veces y lo repetiremos cuántas veces sea necesario, pero Rolando heredó una fuerte deuda, más abultada de lo que oficialmente admite, y no había razón para ello porque su antecesora recibió en números redondos más de $100,000 millones durante cinco años.
Podrán decir lo que quieran, pero en realidad el cuento de que no hubo corrupción en el quinquenio, como lo pretender hacer creer,  es igual al del gigante que vive en las nubes y se puede llegar a él con una planta de frijol… Así de fantasioso.
Ante este hecho de festejar ahora,  las preguntas son ¿qué se festeja? ¿El haber ampliado la corrupción con actos de impunidad? ¿El haber premiado a ex funcionarios del Ivonnato con nuevos cargos? ¿El permitir que sigan paseándose por el extranjero con el dinero del pueblo?
¿Y qué pasó con la tan cacareada austeridad? ¿Ya se recuperó el Estado de la postración financiera que nos heredó la dzemuleña como para hacer festejos político-electorales que implican fuertes gastos sin beneficio alguno para el Estado?
A un año de la gestión estatal, quedan asuntos realmente graves que siguen sin ser atendidos. No se vale que sigan haciendo como que no pasó nada. Le siguen apostando al olvido de los ciudadanos ¿Los yucatecos ya olvidamos tanta corrupción que nos afectó a todos por igual y ya lo perdonamos con nuestro silencio?
Aún hay miles de yucatecos seguimos esperando que se castigue a quienes malversaron nuestros recursos, pero parece que nos tendremos que sentar a esperar y esperar porque no hay la más mínima intención de hacerlo. Ya deberíamos aprender que por encima de los intereses del  pueblo está la disciplina partidista, esta es la lección que debe ser aprendida para quien creyó que en verdad se haría algo contra los corruptos del quinquenio pasado.

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