lunes, 28 de octubre de 2013

Tergiversada o en desuso

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
 Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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La resistencia civil
Daniel Jesús Carrillo Polanco (*)
En las últimas semanas han estado muy de moda las protestas en su modalidad de “plantones” y bloqueos. La resistencia civil es el recurso que tienen los ciudadanos para llamar la atención de sus autoridades cuando éstas se hacen de oídos sordos. La característica fundamental de la resistencia civil es que debe estar desprovista de cualquier tipo de violencia.
Siempre, a lo largo de muchos años, la gente ha desafiado al régimen autoritario mediante actos y acciones de resistencia civil, como marchas públicas y masivas, no pagar impuestos, huelgas de hambre, encadenamientos a sitios públicos, por mencionar algunas formas de expresión social contra el autoritarismo.
Un ejemplo claro de resistencia civil fueron marchas y mítines encabezados por numerosos estudiantes en 1968, que tristemente el régimen priista acabó por reprimir con saldo de muchos detenidos y muertos. Aquí en Yucatán también han habido muestras de resistencia civil, como la histórica marcha del silencio que encabezó Manuel Clouthier del Rincón, “Maquío”, para protestar contra la cerrazón de los medios de comunicación.
Otro ejemplo fue cuando ciudadanos intentaron impedir la construcción del paso deprimido y, aunque el oficialismo hizo todo por tergiversar los hechos, quedó para los anales que la violencia provino desde las esferas del poder.
En Mérida y en Yucatán han habido también otras formas de resistencia civil, como huelgas de hambre, marchas, plantones, pero que provenían de ciudadanos convencidos de lo que hacían. No como las marchas que hicieron los taxistas y demás transportistas contra las alzas de gasolina que ahora con su actitud omisa demuestran que no eran legítimas. El combustible sigue teniendo incrementos más abultados, pero ya no hacen nada. El motivo de la protesta sigue tan vigente como antes.
Hay cientos de motivos para que la gente de nuevo se organice en una o varias acciones de resistencia civil, pero parece que ya no hay líderes que tengan la suficiente autoridad moral y convocatoria para encabezarlas. El alza al precio del pasaje, por la forma grosera del “madruguete” en que se dio, tendría que merecer una reacción social, pero no pasa nada. El alza a las gasolinas también, sobre todo porque fue una promesa concreta del actual titular del Ejecutivo Federal.
La mayoría de los ciudadanos se conforma con esperar cada tres o seis años, en tiempos electorales, para “castigar” a sus malas autoridades, pero se olvidaron de que la democracia va mucho más allá del simple ejercicio del voto directo. Es necesario que la sociedad se organice y ponga un estatequieto a sus malas y pésimas autoridades, ejerciendo la resistencia civil, pero como debe ser, sin violencia.
Como sociedad estamos muy aletargados y, mientras sigamos así, habrá más Ortegas, Araujos, Peñas Nietos y demás seudoautoridades que sólo buscan el beneficio propio o de grupo. Lo peor del caso es que en los propios procesos electorales, que es la oportunidad para el ciudadano, nos ven la cara y terminamos por no hacer algo.Cierto, como lo escribí al principio, hay muchas protestas, pero la mayor cantidad de estas han sido violentas y sobre todo han generado confrontaciones entre los mismos particulares, como ha ocurrido con los arbitrarios cierres en las carreteras afectando a miles y miles de usuarios que no solo no se tienen la culpa de nada, sino que incluso son víctimas de la misma corrupción.Hay que repensar la forma de manifestarse porque en política lo que se busca es sumar, no dividir, y si con una protesta sólo cosecho molestias de mis propios conciudadanos, entonces no sirvió para nada, más que para buscar la foto y la nota oportunista.
La resistencia civil debe ocurrir bajo un esquema en el que se coseche la mayor cantidad de simpatías del sector afectado e incluso de otros. Para ello se requiere una acción bien pensada y que a la cabeza esté alguien con suficiente solvencia moral, que genere credibilidad y confianza. ¿Será que algún día ocurra?- Mérida, Yucatán.
dajecapo@hotmail.com
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*) Maestro en comunicación política y marketing electoral y consejero estatal del PAN

sábado, 19 de octubre de 2013

Del vituperio al llamado oficial

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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Disculpa pública

La incongruencia, está a la orden del día. A fines de junio pasado el dirigente municipal del PRI criticó acremente a las organizaciones empresariales y a sus dirigentes por haber participado en la integración del Consejo Ciudadano para la adquisición de 72,000 luminarias.
En ese entonces el dirigente priista aseguró que estaba comprobado que la compra de las luminarias, organizada, vigilada y ejecutada por el referido Consejo, se hizo a mayores precios muy superiores a los del mercado. Enfatizó incluso que: “Fue un proceso totalmente opaco y contradictorio, y además no cumplen con las normas aplicables”. Y que esto, obviamente generó un daño patrimonial a los meridanos.
Tratando de suavizar su postura, aseguró que no se oponía a que los ciudadanos participen en las decisiones de las autoridades, como lo hicieron a través del Consejo que se integró para vigilar el proceso para adquirir las lámparas. “Al contrario, incluso manifestamos nuestro respeto por los ciudadanos que decidieron participar en este Consejo. Lo que no nos parece es que se aprovechen en el Ayuntamiento de la buena fe de esos ciudadanos”, indicó.
Primero tildó de corruptos a los empresarios, por aquello de los supuestos precios inflados,  y luego los trató como tontos o ingenuos, porque aquello de que supuestamente se dejaron manipular por el Ayuntamiento.
En contraparte el dirigente de la Coparmex, Nicolás Madáhuar Boehm,  declaró al Diario que la compra de las lámparas bajo el esquema de la integración de un Consejo del que formó parte fue un hecho sin precedente y, por tanto, debía servir de ejemplo al todo el país este tipo de prácticas.
Mientras el dirigente municipal del PRI los descalificaba, el empresario destacaba la buena decisión del Ayuntamiento de "ciudadanizar" un proceso de compra para que no haya lugar a dudas en cuanto a la mejor decisión y sobre todo la transparencia en el ejercicio de los recursos.
Pese a todo lo anterior,  esta misma agrupación empresarial (Coparmex)  que fue vituperada apenas hace cuatro meses por el responsable del PRI en Mérida, anuncia que el lunes 28 de los corrientes, se "ciudadanizará" el ejercicio del presupuesto 2014.
¿Qué paso entonces con esta situación? Mientras el PRI meridano descalificó a los empresarios, entre estos a la Coparmex, el titular del Ejecutivo los llama para que "ciudadanice" su presupuesto. ¿No es una incongruencia? Lo menos que debería hacer el dirigente priista o el propio Rolando Zapata es ofrecer una disculpa pública por las declaraciones descalificadoras de su propio partido y de los regidores del mismo, porque no fue cualquier cosa la forma en que los señalaron como corruptos o ingenuos.
Gasto inútil presumido
En otro tema, el Ipepac presentó como un gran logro una nueva impresión de la Ley de Participación Ciudadana, traducida a maya, que sería la primera de varias leyes que editarían en esa lengua. “Hoy ponemos a disposición de los mayahablantes esta traducción, que busca difundir el conocimiento de la ley, facilitar y propiciar el acceso a las formas de participación ciudadana con los mecanismos de consulta popular y estimular su participación en la toma de decisiones de su comunidad”, dijo José Antonio Martínez Magaña, consejero electoral.
No se ustedes amigos lectores, pero a mi me parece un absurdo pensar que hacer libros en lengua maya será de beneficio para, como el propio informante dijo, los mayahablantes. Y digo que no sirve porque eso son precisamente "mayahablantes". La escritura maya es sumamente difícil de entender y no creo que los "mayahablantes" se tomen la molestia de leer algo que no entenderán. Y recalco son "mayahablantes". Si en verdad quieren que esto sirva entonces que editen audios para los mayahablantes.
 

sábado, 12 de octubre de 2013

Para aceitar a la maquinaria electorera

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
 Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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Daniel Jesús Carrillo Polanco (*)

La reforma fiscal


Parece que los mexicanos no entienden o si lo hacen son verdaderos masoquistas, y no puedo decir que todos porque no todos somos responsables de lo que hoy vivimos con el "nuevo PRI", tanto en el Estado como el ámbito nacional.  Una y otra vez, desde que tengo uso de razón, las gestiones del PRI ha sido desastrosas para el país, para el Estado y para el municipio.
Lo más reciente lo vivimos en el Ayuntamiento de Mérida y en el gobierno del Estado, que lamentablemente se está prolongando por más años. 
¿Qué nos pasa? ¿Es que no fueron suficientes 71 años de malas experiencias de gobiernos priistas? 71 años de crisis económicas y políticas, devaluaciones, inflaciones, represiones, asesinatos, impunidad, saqueos al erario, etcétera. Y aún así, paradójicamente  los más afectados son los que siguen eligiendo al mismo verdugo.
Nuestros abuelos y nuestros padres vivieron y padecieron los excesos y los abusos desde los principios del régimen tricolor, algo que no conocían los jóvenes hasta antes de Ivonne Ortega, de Araujo Lara y ahora con Peña Nieto.
¿Es que no ha sido suficiente para comprender que el sistema revolucionario es una maquinaria electorera que no va a cambiar jamás aunque se haga llamar nuevo PRI?
Cinco largos años de desfalcos en el Estado, de frivolidades, de corrupción y persecuciones ¿aún así  se votó por el mismo verdugo?
La mala experiencia vivida en Yucatán debió servir de algo, pero pareciera que no. Tan es así que el dinosaurio que erróneamente muchos creyeron muerto ha resucitado para devorarse todo lo que pueda en detrimento del país.
Hoy escucho, como ocurrió durante 71 años del régimen "revolucionario", quejas y más quejas por la pretendida reforma fiscal que no tiene más fin que el de escalpar más y más a los contribuyentes cautivos. ¿Es así como van a mover a México? Es obvio que al PRI no le interesa para nada generar bienestar, así ha sido y seguirá siendo. 
La pregunta es ¿para qué quiere el gobierno priista más dinero vía impuestos? ¿Nadie sabe? ¿Para que sirvió tanta deuda en Yucatán? ¿En dónde están las obras que debieron hacerse? La experiencia nos dicta que la única motivación del tricolor es obtener recursos para aceitar a la maquinaria y asegurarse más triunfos en las próximas elecciones. ¿quien cree que fue el principal financiador de la campaña del actual titular del Ejecutivo? 
Al PRI lo que menos le interesa es erradicar la ignorancia y la pobreza, ya que de hacerlo se estaría haciendo el "hará-kiri". Al no haber pobres el PRI moriría irremediablemente porque ya no tendría a quien manipular con despensas, cantidades ridículas de dinero o con tarjetas de Monex.
No le demos vueltas al asunto, lo que el gobierno federal priista busca con su reforma fiscal es que nuevamente todos los mexicanos financiemos con nuestros recursos, vía impuestos, sus próximas campañas. 
¿De qué se quejan ahora quienes con su voto revivieron al dinosaurio? ¿De qué se quejan quienes con su apatía de no meterse en la política hoy tienen un gobierno voraz que nos pondrá de cabeza hasta que caiga el último peso para que se arraigue más el priismo y regresemos a los carros completos?
Luego nos hacemos la pregunta tonta ¿cómo es que el PRI tiene tanto dinero para repartir, para comprar medios, para saturar las calles con propaganda, para agandallarse en todo? Pues de donde más ¡de los impuestos! 
En menos de un año, el nuevo PRI ya sacó las garras y es apenas el comienzo de lo que nos espera a todos los mexicanos en los cinco larguísimos años que faltan por venir. No quiero ser catastrofista pero me parece que a medida que el PRI se afiance en el poder poco a poco regresará con lo más viejo de sus prácticas. Vale la pena reflexionar sobre este asunto, aún estamos a tiempo de detener la marcha perniciosa del dinosaurio si no queremos vivir otros setenta años trágicos para el país.

Maestro en comunicación política y marketing electoral, y consejero estatal del PAN

sábado, 5 de octubre de 2013

Reglamento absurdo

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
 Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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Daniel Jesús Carrillo Polanco

Pasajeros desprotegidos

En cualquier calle de la ciudad por la que uno transite a la hora que sea, y más aún en las llamadas “horas pico” observamos la prepotencia de los conductores  de vehículos del transporte público. Te cierran el paso, te rebasan por la derecha, se “vuelan” los altos, conducen a velocidad  inmoderada, lo que representa un serio peligro para los pasajeros y para los demás conductores y peatones que transitan por las calles.
Está claro que esa forma tan irresponsable de conducir un vehículo de transporte colectivo ocasiones que sean hasta 10 veces más peligrosos que cualquier otro automotor en condiciones normales.
No entiendo cómo siendo los vehículos de transporte público, en los que van de 10 a 40, o más pasajeros, según se trate de un camión o una combi, y siendo 10 veces más peligrosos que un particular, todas las personas a bordo estén totalmente desprotegidas con un cinturón de seguridad.
Mi pregunta era ¿cómo es posible que a un particular en donde sola va una persona se le multa de inmediato por no tener puesto al cinturón de seguridad? Y ¿cómo es posible que en donde van 40 personas bajo la irresponsable operación de un cafre no haya ni una sola sin el dispositivo?
Motivado por esta duda, revisé el Reglamento de la Ley de Tránsito y Vialidad del Estado de Yucatán, impulsado y promulgado por la ex titular del Ejecutivo que quinquenio trágico, el 21 de junio de 2011, y vaya sorpresa que me llevé.
Resulta que, según el artículo 38 de esa normatividad, todo vehículo deberá  contar con cinturones de seguridad adecuados, según el fabricante y el modelo, para el conductor y el pasajero. Hasta aquí iba bien, porque parece  que se trata de una disposición general. Sin embargo, el segundo párrafo establece un mayúsculo absurdo el determinar que “Se exceptúan de lo dispuesto en este artículo los vehículos destinados el servicio público de transporte de pasajeros que carezcan de los mismos, derivado de su diseño de fabricación”.
Entonces la razón por la cual los pasajeros de los camiones y de las combis no están protegidos con cinturones de seguridad es porque así lo determinó el Ejecutivo del Estado. Dicho de otra forma, legalmente están excusados de proteger la vida de los pasajeros.
¿Cuál es la razón por la cual los vehículos que representan mayor peligro para los pasajeros están exentos del uso del “cinturón de la vida”, como le llaman muchos? ¿Qué clase de acuerdo o de arreglo hubo con los transportistas para que queden exentos de la obligación de proteger a sus pasajeros? Habrá sigo algo así como “yo te acarreo lo que quieras pero no me toques”.
La nefasta concesión a los propietarios del transporte público se confirma al leer la parte relativa al transporte escolar, ya que el artículo 179 establece que “Los vehículos destinados al transporte escolar  deberán:… IV. Contar con cinturones de seguridad para cada uno de los alumnos y el conductor”. Insisto ¿Por qué no se aplica lo mismo a los del transporte público?
¿Importaba más quedar bien políticamente con los camioneros y los combistas para que no tengan que invertir en la instalación de cinturones que la propia seguridad de los pasajeros? En los vehículos de transporte se conjugan dos cosas: la irresponsabilidad del conductor con la inseguridad de los pasajeros, quienes todos los días están expuestos a la peor tragedia.
Como siempre parece que estamos esperando a que el niño se caiga al pozo para taparlo. ¿Será necesario esperar a que suceda una tragedia para que se tomen cartas en el asunto?

Tantas campañas para promover el uso del cinturón se van al traste porque donde más deberían ser usados es donde de plano, por una disposición absurda, los pasajeros quedan completamente desprotegidos.