sábado, 12 de octubre de 2013

Para aceitar a la maquinaria electorera

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
 Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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Daniel Jesús Carrillo Polanco (*)

La reforma fiscal


Parece que los mexicanos no entienden o si lo hacen son verdaderos masoquistas, y no puedo decir que todos porque no todos somos responsables de lo que hoy vivimos con el "nuevo PRI", tanto en el Estado como el ámbito nacional.  Una y otra vez, desde que tengo uso de razón, las gestiones del PRI ha sido desastrosas para el país, para el Estado y para el municipio.
Lo más reciente lo vivimos en el Ayuntamiento de Mérida y en el gobierno del Estado, que lamentablemente se está prolongando por más años. 
¿Qué nos pasa? ¿Es que no fueron suficientes 71 años de malas experiencias de gobiernos priistas? 71 años de crisis económicas y políticas, devaluaciones, inflaciones, represiones, asesinatos, impunidad, saqueos al erario, etcétera. Y aún así, paradójicamente  los más afectados son los que siguen eligiendo al mismo verdugo.
Nuestros abuelos y nuestros padres vivieron y padecieron los excesos y los abusos desde los principios del régimen tricolor, algo que no conocían los jóvenes hasta antes de Ivonne Ortega, de Araujo Lara y ahora con Peña Nieto.
¿Es que no ha sido suficiente para comprender que el sistema revolucionario es una maquinaria electorera que no va a cambiar jamás aunque se haga llamar nuevo PRI?
Cinco largos años de desfalcos en el Estado, de frivolidades, de corrupción y persecuciones ¿aún así  se votó por el mismo verdugo?
La mala experiencia vivida en Yucatán debió servir de algo, pero pareciera que no. Tan es así que el dinosaurio que erróneamente muchos creyeron muerto ha resucitado para devorarse todo lo que pueda en detrimento del país.
Hoy escucho, como ocurrió durante 71 años del régimen "revolucionario", quejas y más quejas por la pretendida reforma fiscal que no tiene más fin que el de escalpar más y más a los contribuyentes cautivos. ¿Es así como van a mover a México? Es obvio que al PRI no le interesa para nada generar bienestar, así ha sido y seguirá siendo. 
La pregunta es ¿para qué quiere el gobierno priista más dinero vía impuestos? ¿Nadie sabe? ¿Para que sirvió tanta deuda en Yucatán? ¿En dónde están las obras que debieron hacerse? La experiencia nos dicta que la única motivación del tricolor es obtener recursos para aceitar a la maquinaria y asegurarse más triunfos en las próximas elecciones. ¿quien cree que fue el principal financiador de la campaña del actual titular del Ejecutivo? 
Al PRI lo que menos le interesa es erradicar la ignorancia y la pobreza, ya que de hacerlo se estaría haciendo el "hará-kiri". Al no haber pobres el PRI moriría irremediablemente porque ya no tendría a quien manipular con despensas, cantidades ridículas de dinero o con tarjetas de Monex.
No le demos vueltas al asunto, lo que el gobierno federal priista busca con su reforma fiscal es que nuevamente todos los mexicanos financiemos con nuestros recursos, vía impuestos, sus próximas campañas. 
¿De qué se quejan ahora quienes con su voto revivieron al dinosaurio? ¿De qué se quejan quienes con su apatía de no meterse en la política hoy tienen un gobierno voraz que nos pondrá de cabeza hasta que caiga el último peso para que se arraigue más el priismo y regresemos a los carros completos?
Luego nos hacemos la pregunta tonta ¿cómo es que el PRI tiene tanto dinero para repartir, para comprar medios, para saturar las calles con propaganda, para agandallarse en todo? Pues de donde más ¡de los impuestos! 
En menos de un año, el nuevo PRI ya sacó las garras y es apenas el comienzo de lo que nos espera a todos los mexicanos en los cinco larguísimos años que faltan por venir. No quiero ser catastrofista pero me parece que a medida que el PRI se afiance en el poder poco a poco regresará con lo más viejo de sus prácticas. Vale la pena reflexionar sobre este asunto, aún estamos a tiempo de detener la marcha perniciosa del dinosaurio si no queremos vivir otros setenta años trágicos para el país.

Maestro en comunicación política y marketing electoral, y consejero estatal del PAN

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