sábado, 30 de noviembre de 2013

Riqueza con dinero ajeno

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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Daniel Jesús Carrillo Polanco

 

¿Hasta cuándo?


 

¿Qué tiene que ocurrir para que Rolando deje de hacer como que no ve y como que no oye que la corrupción sigue afectando a toda una sociedad? ¿Cuándo comenzará a cumplir su rancia promesa de combate feroz a la corrupción? Hasta ahora se ha convertido en el principal promotor de la impunidad.

 

Y nosotros ¿qué hacemos? Como si no nos importara que una banda de sujetos se haya apoderado de nuestro dinero y que lo utilicen para comprar bienes de satisfacción personal.

 

En el transcurso de la semana pasada el Diario dio cuenta de dos hechos claros y concretos de corrupción: la deuda de $1,985 millones que el gobierno del Estado sigue sin pagar al Isstey, y aún no explicar cuáles son las razones por las cuales se afectó a ese instituto y a los trabajadores. Mientras no se aclare y se explique lo único que queda en claro es que fue producto de la corrupción que imperaba en el quinquenio pasado.

 

¿Y cómo es posible que uno de los responsables de cuidar el dinero de los yucatecos hoy sea precisamente quien dirige el destino de la institución afectada? En vez de castigo, como debería de ser, recibió el premio de seguir en un cargo público. ¿Acaso no debió fincarse responsabilidad en su contra?

 

El otro suceso es la reaparición de un ex secretario del “ivonnato” que sin el menor rubor, a sabiendas de que sería blanco de publicaciones por sus excesos, presume en las redes sociales sus viajes y nuevas adquisiciones inmobiliarias en las que gastó más de $10 millones.

 

La semana anterior también dimos cuenta que apenas se empezarán a pagar más de $680 millones de deuda heredada, no admitida como tal por los priistas, misma que fue generada en condiciones nada claras para los ciudadanos. Dinero que en nada beneficiará a los mayas, pero que nos guste o no, lo tendremos que pagar.

 

Estas son las notorias muestras de la galopante corrupción del quinquenio pasado, pero la Contraloría del Estado  dijo públicamente que no halló nada irregular. ¿De dónde puede agarrar un individuo $10 millones para adquirir propiedades si desde hace más de un año dejó de tener ingresos? Y aun cuando los tuviera para juntar esa cantidad tendría que tener un empleo que le permita un ingreso mensual de casi un millón el mes.

 

Ya la Coparmex fijo su postura sobre este caso al señalar que “como sociedad no debemos seguir cerrando los ojos como si nada pasara, como si la lógica no nos dijera que se cometen actos de corrupción… Lo que procede es revisar los casos en que se presumen desvíos y aplicar la ley”.

 

Sin embargo, ya lleva más de un año la presente administración estatal y, hasta ahora, no existe ni siquiera un indicio para proceder contra los corruptos. ¡Ah pero que rápido actuaron con un ex agente que cometió una falta que le costó la humillación pública y el puesto!  ¿Por qué no hacen lo mismo con quienes de verdad causaron profundo daño a los yucatecos?

 

Es terrible que como sociedad no nos indignemos al confirmar que nosotros pagamos las casas y las riquezas de un ex secretario, quien se burla de nosotros sin que nadie la diga nada. Y tampoco nos indigna que otro ex secretario de Planeación corresponsable de la deuda del Isstey siga succionado del dinero público. ¿Qué tiene que suceder para que Rolando asuma el compromiso de combatir a los corruptos?

sábado, 16 de noviembre de 2013

Ciudadanos vigilando el erario

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
 Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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Apenas un primer paso

Con agrado me enteré de una buena noticia: la integración del Consejo de Vigilancia para el seguimiento del Presupuesto de Egresos, que, entre otras cosas, tendrá a su cargo la elaboración del plan de gastos del Ayuntamiento de Mérida y vigilará el destino del erario, una medida que desde hace mucho tiempo debió poner en marcha.
Como bien lo señala la nota, es una medida que ayudará para que los meridianos conozcan con mayor precisión cuál será el destino del presupuesto público, es decir, de nuestros impuestos.
En contraparte, es una pena que el Ejecutivo del Estado que en principio había dicho que adoptaría una medida similar, finalmente se salió por la tangente y decidió no transparentar el manejo de los recursos de todos los yucatecos. El temor ha de ser fundado porque con un consejo de vigilancia ciudadano sería más difícil -que no imposible- echar mano del dinero público para aceitar a la maquinaria electorera, más aún si consideramos que el año que viene comienzan formalmente los procesos electorales, tanto estatal como federal, con miras a las elecciones de 2015.
Permitir de modo real y palpable que grupos organizados participen en el manejo de los recursos es un gran avance en la vida democrática, pero es apenas el principio para comenzar a construir la credibilidad social. También se requiere de otras instancias que deben dejar de estar en manos de los propios gobiernos porque se convierten en instrumentos de simulación.
Las contralorías y las unidades de transparencia también deben estar en manos de consejos ciudadanos, integrados por personas con solvencia moral y con la absoluta autonomía política y presupuestal para que las denuncias contra los funcionarios, de cualquier nivel, realmente sean atendidas con objetividad, y para que las peticiones de transparencia sean todas atendidas sin requerir el visto bueno o de la "palomeada" del alcalde o del gobernador en turno.
Es más que obvio que los titulares de las contralorías y de las unidades de transparencia son empleados de los funcionarios, y por tanto, dependen económicamente de quienes los pusieron, entonces saben que una decisión que cause contrariedad  su jefe, les puede costar el puesto.
Lo mismo ocurre con las instancias de derechos humanos que por lo general quienes las han encabezado carecen de la imparcialidad requerida para defender a los ciudadanos, lamentablemente más bien se cuidan mucho en defender el interés de quien de alguna manera lo recomendó y apoyó para que proceda su nombramiento. 
¡Ni que decir del Ipepac! en donde se toman decisiones que afectan gravemente los intereses de los ciudadanos. Y aunque los anuncios publicitarios digan una y otra vez que esta instancia "no tiene nada que ver con el gobierno", solo un niño desinformado se lo creería. Esta instancia que por ley debería ser ciudadana, ya ha quedado minada desde hace muchos años. Hoy quien encabeza está instancia está más que identificada con el partido de los rojos y sus actuaciones difícilmente podrían ser imparciales. 
¿Acaso los ciudadanos no merecemos una instituto electoral realmente ciudadanizado que cuide uno de los derechos más sagrados que tenemos como ciudadanos como es el de sufragar?
Finalmente, y creo que a todos se nos olvida muy a menudo, somos nosotros los ciudadanos quienes sostenemos a las contralorías, a las instancias de "transparencia" y de derechos humanos, y al propio Ipepac ¿y que nos reditúan a nosotros los mandantes? ¿Nos sirven de algo que existan como instancias de simulación?
La integración de este consejo ciudadano de vigilancia del dinero público municipal es apenas un primer paso, muy positivo, pero hay que pugnar para que las demás instancias señaladas también queden en manos de ciudadanos, porque será la única manera de que funcionen correctamente y, por ende, justifiquen su existencia.
Teatro de los grillos
Que manera tan fea de exhibirse de un diputado priista que antes estuvo en la dirección de obras públicas del gobierno del Estado, y es quien tiene bajo su responsabilidad los trabajos mal hechos e inconclusos del centro de Mérida. En vez que se ocupe en reparar las calles nuevas de cemento que ya están dañadas, las aceras deformes, las tapas de registro que hacen ruido infernal y las zanjas recolectores con rejillas mal hechas, se pone a tapar baches en calles que, según observé en fotos, estando mojadas en un dos por tres quedarán de nuevo con los mismos hoyos. ¿No como ingeniero debería saber que una calle mojada no se debe bachear?

lunes, 11 de noviembre de 2013

Un lenguaje universal

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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La música
Daniel Jesús Carrillo Polanco (*)
Siempre hemos escuchado la frase de que “la música es el lenguaje universal”, de lo cual, estoy seguro, a nadie le queda la menor duda; pero ¿alguna vez nos hemos detenido a razonar por qué?
Gracias a Dios aún me queda la capacidad de asombro y una de las cosas que me dejan maravillado es el hecho de que la escritura musical sea exactamente la misma para cualquier parte del planeta.
Me he topado con partituras o arreglos hechos por japoneses, chinos, brasileños, hebreos, alemanes, etcétera, y lo único que no entiendo de esos documentos, con toda sinceridad, son los títulos, porque están escritos, según el caso, en alguno de los referidos idiomas extranjeros. Pero la escrita musical es exactamente la misma para todos los seres humanos.
Me preguntó cómo es posible que teniendo entre todos los países mencionados formas de escribir y de hablar tan diferentes entre sí, no haya diferencia alguna en la escritura musical. Me imagino que ya alguien lo habrá investigado, pero no puedo dejar de asombrarme cómo es que se dio este fenómeno mundial.
Ésta la parte más objetiva que nos permite afirmar que la música no sólo es el lenguaje universal, sino también es la escritura global. Una partitura musical es un conjunto de signos que marcan las directrices para que la ejecución de los mismos, sin importar nacionalidad y época del intérprete, sea lo más apegado posible a lo quien el autor quiso plasmar.
En la partitura el ejecutante de la pieza musical no sólo debe leer por leer, sino que de manera importante debe atender todas las indicaciones señaladas en la partitura, empezando con el grado de velocidad que en música se conoce como “movimiento”. Por ejemplo, adagio, que es lento; allegro, alegre; vivace, muy rápido. Los matices en la hoja musical también están señalados como crescendo, dolce, etcétera.
Es así como se reproduce el lenguaje universal, gracias a que también la escritura de la música es universal. La particularidad de esta forma de expresión es que tiende siempre a generar emociones y a recrear imágenes.
Ejemplos hay miles y miles, y algunos de ellos son la sonata El Claro de Luna de Beethoven, quien recrea un momento triste, casi patético, pero también hermoso. Y ni qué decir de la sinfonía No. 3 conocida como Heróica, inspirada en la Revolución Francesa y en donde el autor recrea campos de batalla.
Quizá no todos los músicos tengan la misma capacidad de plasmar en sus obras un sentimiento que luego pueda ser recreado con exactitud; sin embargo, a pesar de esto, cuando el ejecutante logra reproducir imágenes o desencadenar emociones en su auditorio, entonces habrá logrado el objetivo.
Debo confesar que soy un maniático coleccionista de partituras. Tengo miles de ellas, claro, en su mayoría de guitarra por ser éste el instrumento al que he dedicado muchas horas de estudio.
Es obvio que jamás en lo que me resta de mi vida podré tener la dicha de interpretarlas todas, pero con sólo tenerlas ya me siento afortunado. Siento que tengo un tesoro que abarca toda la historia de la humanidad.
Cada obra expresa lo que en su momento y en su lugar ocurría.- Mérida, Yucatán.
dajecapo@hotmail.com
—–
*) Maestro en comunicación política y marketing electoral, y consejero estatal del PAN

sábado, 2 de noviembre de 2013

Manipulación política

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
 Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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Los despidos públicos

Pareciera que aún no conocemos las tácticas de manipulación política de los gobiernos priistas. Es increíble que la gente siga tragándose el anzuelo ante acciones que son verdaderas injusticias pero que las presentan como las “brillantes decisiones” para tener un “mejor Estado“.

Encarcelaron a Elba Esther Gordillo que, ciertamente es una persona indefendible, pero el gobierno federal salió con el cuento de que era una señal de combate contra la corrupción y la impunidad. ¡Puro rollo! Un verdadero cuento chino, ya que centenas de corruptos siguen en la calle y algunos de ellos hasta con mejores puestos.

Aquí en Yucatán, los funcionarios del gobierno del Estado se han lucido siempre usando los medios de comunicación para manipular a la gente mediante engaños.

El reciente despido de un agente de la policía estatal es el ejemplo claro de la intención manipuladora. El joven involucrado cometió un error que desde luego ameritaba una sanción, pero ¿era necesario humillarlo como lo hicieron? Me gustaría conocer la opinión de la Comisión de Derechos Humanos respecto a este caso.

Tras el envilecimiento contra el agente, nos enteramos por medio del Diario de las desafortunadas declaraciones del secretario general de Gobierno quien aseveró que la degradación y despido tiene como fin “preservar la legalidad y el orden, además de fortalecer a la corporación policíaca”.

¡Puro rollo! Otro cuento chino. Si de verdad quisieran preservar la legalidad y el orden ya estarían en la cárcel muchos ex funcionarios, empezando con la ex gobernadora y la ex alcaldesa.

Hagamos un comparativo de actitudes para darnos cuenta del exceso contra dos ahora ex agentes. Si consideramos las circunstancias en que ocurrieron los hechos tendremos más elementos para discernir.

En  los sucesos del 4 de julio gamberros, que hasta el día de hoy siguen impunes, fueron enviados a la glorieta varios gamberros con la encomienda oficial de estropear a ciudadanos.
Obviamente la policía estaba enterada de esos lamentables hechos y sus agentes por órdenes de arriba no hicieron absolutamente nada, poniendo en riesgo la integridad y la propia vida de decenas de personas.

¿Quién realmente merecía ser degradado públicamente? Un simple agente que ciertamente cometió un error personal, o un jefe de la policía que permitió deliberadamente que ciudadanos fueran estropeados?

Entonces ¿dónde quedan las aseveraciones de que nadie debe quedar impune, que se quiere fortalecer a la policía y que se busca la legalidad?

Otro caso con intenciones manipuladoras fue el despido que se hizo del jefe del Departamento de Proyectos Especiales de la Secretaría de Desarrollo Social estatal, que también es otro exceso contra una persona.

Un trabajador es despedido porque tuvo un problema personal con su hija ¿Existe alguna causal de despido por un hecho como este? Y  la justificación del gobierno del Estado fue que “no aceptará actos que atenten contra la integridad física y mental de un menor de edad”. No veo relación alguna entre un hecho que ciertamente debe ser castigado, pero de acuerdo con los procesos que existen para ello, no de modo arbitrario.

Lo curioso del caso es que ahora, tanto en el caso del agente humillado y despedido, como el del funcionario de Sedesol, habrá menores que se quedan sin el sustento de sus padres, gracias a las brillantes acciones del gobierno del Estado.