lunes, 30 de diciembre de 2013

Obras clásicas popularizadas

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
 Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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¡Se escuchan por doquier! 
Daniel Jesús Carrillo Polanco (*)
Muchas obras de grandes autores de diferentes corrientes musicales se escuchan por doquier todos los días y de una manera reiterada, sin que la gente lo sepa, en la mayoría de los casos.
Erróneamente hay quienes le llaman música clásica a toda pieza que identifican como académica -de los grandes autores-, quizá por costumbre. Por ejemplo, las obras de Bach no son clásicas, porque en realidad el compositor es de la corriente barroca.
Existe una clasificación entre lo que es la música popular y la llamada música clásica. Popular porque se trata de piezas musicales que son accesibles y entendibles para quienes la escuchan y “clásica” o académica porque proviene de gente que requiere de estudio formal para su composición y para comprenderlas.
Sin embargo, en la realidad esta clasificación desde hace mucho ha quedado un tanto rebasada porque hay obras de grandes compositores que son tan o más populares de lo que usted, amable lector, se pueda imaginar.
Y les voy a poner varios ejemplos: durante más de 30 años, todos los días miles de millones de televidentes en México y el mundo han visto los programas de “El Chavo del 8″, y probablemente la gran mayoría desconoce que el tema principal -un tanto editado- es ni más ni menos que la Marcha Turca de Beethoven.
Miles de millones de usuarios de teléfonos celulares han escuchado el tono que identifica a una empresa multinacional finlandesa de comunicaciones y tecnología, que es un fragmento del Gran Vals compuesto por el guitarrista español Francisco Tárrega, precisamente para este instrumento.
Y así podemos mencionar otros casos, como la llamada Marcha Nupcial que miles de millones han escuchado durante muchísimos años cada vez que alguna pareja contrae nupcias. Es una obra creada por Félix Mendelssohn, que forma parte de la ópera “El Sueño de una Noche de Verano”. Como pueden darse cuenta, en realidad no se compuso para los fines actuales, pero por la solemnidad que irradia fue adoptada para un momento especial.
Otra hermosa obra, que también se adoptó como “marcha nupcial” es la del alemán Richard Wagner, la que muchos en broma cantan “ya me casé, ya me fregué” -es sólo para que la identifiquen-. Se trata de una obra que forma parte de la ópera titulada “Lohengrin”, compuesta en 1850.
Otra pieza conocida como “Tema de amor”, cuya denominación original es “Romanza”, cantada durante mucho tiempo por Rafael y Julio Iglesias, entre muchos tan tos. Para que la identifiquen es a la que pusieron la siguiente letra: “Dicen que somos dos locos de amor, que vivimos de espaldas al mundo real.” Es una obra escrita en el Siglo XIX, cuyo autor se desconoce, y forma parte del repertorio de principiantes, pero también de grandes guitarristas.
¿Quién no ha escuchado el “Tema para Elisa”? Esa música agradable que siempre ha sido instalada en las cajitas de música. Se trata de otra de las grandes obras del maestro Beethoven. Aunque muy pocos conocen la obra completa, que es realmente hermosa.
No nos daría el espacio para mencionar tantas y tantas obras renacentistas, clásicas, barrocas y románticas que han sido popularizadas y que están en el gusto de miles de millones de personas a lo largo y a lo ancho de todo el mundo.
Felicitación
Quiero aprovechar este breve espacio para desear a todos los amables lectores que tengan un excelente fin de año. Que todo sea prosperidad y que se cumplan todas y cada una de las metas que se tracen. Sobre todo que no falte salud. ¡Muchas felicidades!- Mérida, Yucatán
dajecapo@hotmail.com
—–
*) Maestro en comunicación política y marketing electoral, y consejero estatal del PAN
¿Quién no ha escuchado el “Tema para Elisa”? Esa música agradable instalada en cajitas de música. Se trata de otra de las obras del maestro Beethoven, aunque pocos la conocen completa

sábado, 14 de diciembre de 2013

Miles de millones en riesgo

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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Daniel Jesús Carrillo Polanco

Opacidad inexplicable

Durante el quinquenio anterior se destinaron para Yucatán recursos por alrededor de $100,000 millones, dinero que, si hubiera sido administrado con transparencia y con honradez, la situación de nuestro Estado sería muy diferente.
Sin embargo, muy lejos de palpar una detonación en el desarrollo en infraestructura y servicios, la administración anterior contrató millonarias deudas pagaderas a 25 años –más de cuatro sexenios- y que apenas comenzarán a cubrirse.
Siempre nos hemos hecho la misma pregunta ¿a dónde se fue a parar tanto dinero que debió servir para resolver el natural aumento de necesidades como consecuencia del crecimiento poblacional?  
No vimos desarrollo en el campo, pero lo que sí es notorio es el desarrollo y la prosperidad personal de quien tuvo en sus manos la conducción de la dependencia correspondiente. Lo mismo con el terrateniente de Ucú. Lo mismo con misma ex titular del Ejecutivo, quien se hizo de muchas propiedades, y  que no ha parado de viajar por asuntos frívolos.
¿Y de los que inventaban facturas y creaban empresas fantasmas para obtener recursos públicos de manera ilegítima?
Hoy, el Ejecutivo del Estado tiene en sus manos un presupuesto abultadamente histórico y que representa casi el 30% de todo lo que se recibió en Yucatán durante los cinco años anteriores. Estamos hablando de $33,000 millones para un solo año.
Con esa cantidad el Ejecutivo local ejercerá un promedio de $2,750 millones cada mes, que significa un gasto de $91.66 millones al día. En contraste, el Ayuntamiento de Mérida, en donde se concentra prácticamente el 50% de la población yucateca tiene un presupuesto de apenas $2,250  millones para todo el año, unos $187.5 cada mes o $6.25 millones diarios.
 Y aun cuando el ejercicio del recurso es mucho menor en Mérida, éste será vigilado por un consejo ciudadano externo integrado, entre otros, por representantes de Coparmex Mérida, Canacome, Canacintra, las universidades Autónoma de Yucatán y Marista, el Colegio de Contadores Públicos, el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas y el Plan Estratégico de Yucatán.
Son muchas personas ajenas al instituto político al que pertenece el alcalde y se trata de gente con solvencia moral para coadyuvar en una tarea necesaria para la salud política en el manejo de las finanzas de nuestra ciudad. Gracias a esta medida podemos tener la certeza de que sí sabremos a dónde van a parar los $2,250 millones que ejercerá en 2014 el Ayuntamiento de Mérida.
Respecto al Ejecutivo, la primera tarea a la que se debió avocar era dar respuesta pronta y oportuna la pregunta inicial ¿A dónde se fue a parar, durante cinco años, tanto dinero que se destinó para el bienestar de los yucatecos? No lo ha hecho, ni lo hará. El mentado “combate feroz” a la corrupción que no se inicia y que jamás se iniciará.

Es por ello que, nuevamente, dada la opacidad y la falta de acción para proceder contra los irresponsables que desfalcaron las arcas estatales, de modo fundado nos preguntamos otra vez ¿a dónde irán a parar los $33,000 millones que tendrá en sus manos el Ejecutivo estatal? ¿Por qué en el ámbito estatal se negaron a realizar el mismo ejercicio de integrar un consejo ciudadano que vigile el gasto? ¿Qué es lo que no quieren que se vea? Lo más seguro es que al cierre del sexenio sigamos viendo nuevos episodios de personajes como el ex secretario de Fomento Agropecuario.

sábado, 7 de diciembre de 2013

La tranquilidad, gracias a la gente

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
 Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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Daniel Jesús Carrillo Polanco

Reconocimiento desfocalizado


Al cierre de la semana anterior, el sector empresarial reconoció que el trabajo de los policías de la Secretaría de Seguridad Pública contribuye al desarrollo económico y a la paz de la vida social de Yucatán.
Los dirigentes empresariales del Consejo Coordinador Empresarial reconocieron la buena labor policiaca que tiene su máxima expresión en la tranquilidad que hay en el Estado. Y ese valor agregado de la seguridad, dijeron, atrae inversiones que fortalecen el desarrollo económico y ha dado fama nacional y mundial a Yucatán.
Con todo respeto difiero de esta postura empresarial. ¿En qué se basaron para hacer tal reconocimiento? Si su principal indicar es la tranquilidad que existe en el Estado, entonces el reconocimiento no es para un cuerpo policíaco sino para toda la sociedad yucateca.
La tranquilidad que aún se percibe en la entidad tiene su origen en una cultura de respeto mutuo que tenemos los yucatecos, y no me parece justo que este valor se pretenda atribuir a una corporación policíaca.
La seguridad y la paz sociales no son consecuencia de tener un supuesto buen cuerpo policíaco, sino de la cultura de la gente. Si el desarrollo económico es gracias a esa seguridad, el mérito es de los yucatecos.
Y de modo inevitable, de inmediato me remito al lamentable deceso trágico de dos jóvenes en  Paseo de Montejo, a consecuencia de un cafre del volante quien jamás pisó la cárcel por razones que ya todos conocemos. ¿Eso lo tomaron en cuenta para hacer el reconocimiento?
Y cuando decenas de ciudadanos que pidieron una y otra vez la intervención de la policía cuando eran estropeados por gamberros a sueldo el 4 de julio de 2011 por oponerse a una obra costosa y aún inútil ¿También lo tomaron en cuenta?
¿Por qué la policía nunca entró a defender a los ciudadanos en cumplimiento de su deber? ¿Por qué nos dicen que la cámara de seguridad se descompuso cuando más se necesitaba? ¿Por qué nadie ha sido castigado hasta hoy?
Y cuando aparecieron 11 decapitados en esta capital en terrenos de Chichí Suárez, sin que ningún “retén” haya detectado a los que los trasladaron campantemente hasta ese lugar transitando por el Periférico. Sin olvidar del letrero que dejaron los delincuentes con un mensaje dirigido al jefe policíaco “por no cumplir sus compromisos y acuerdos” con ellos. ¿También fue otro indicador?
Una corporación que ha sido utilizada para reprimir a ciudadanos como ocurrió que aquellos jóvenes que vendían camisetas con la leyenda de “Yo también chifle a Ivonne”.
Se reconoce a un cuerpo policíaco que elección tras elección se convierte en un instrumento de represión contra los ciudadanos que no estamos a favor del partido rojo, por instrucciones del gobernante en turno. ¡Cuánta gente es perseguida y encarcelada de modo injusto por el único delito de no ser priista! ¿Eso también se tomó en cuenta para el reconocimiento?
No quiero decir que todo sea malo y menos que todos los policías sean malos, pero no me parece justo que ante los hechos concretos anteriores se diga que la seguridad es obra de una corporación policiaca que, lamentablemente, por malas decisiones de unos cuantos, haya quedado en evidencia.
Y como los yucatecos y los meridanos somos demasiado tranquilos, los señores agentes tienen todo el tiempo del mundo para estar poniendo multas sin ton ni son, solo para cumplir con las cuotas que les piden en la corporación.

¿De que se trata con este reconocimiento desfocalizado? Si hasta un ex dirigente taxista, cuarto bate, ya tiene busto como si fuera un héroe ¿Qué podemos esperar?