sábado, 25 de enero de 2014

El pueblo cubre a los corruptos

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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Daniel Jesús Carrillo Polanco

El Isstey estaba “sano”


Con motivo de la glosa del informe de gobierno se anunció que este año el Ejecutivo pagaría –y está por verse aún- al menos los intereses moratorios de una millonaria deuda que tiene con el Isstey.
Esos intereses moratorios, según nota del Diario, ascienden a $300 millones que se generaron a consecuencia de una deuda superior a los $2,059 millones que el Ejecutivo y otros organismos públicos deben al Instituto.
Lo que está de por medio es dinero de los trabajadores al servicio del Estado que se les descontó como aportaciones obligatorias al sostenimiento del Isstey. ¿A dónde fueron a parar esos miles de millones de pesos? ¿Por qué ahora se tienen que pagar millonarios intereses por culpa de la corrupción de quien los malversaron?
Se trata de un recurso que se descontó a los trabajadores de sus magros sueldos que seguramente fue a parar a alguna cuenta personal y ahora de modo inmoral se pretende ocultar la corrupción y que se pague con dinero del pueblo.
Los $300 millones de intereses representan un gasto inútil que ni siquiera debería de existir, porque la deuda principal de $2,059 millones tampoco tiene justificación alguna.
¿Qué paso con el dinero de los trabajadores? ¿Se lo llevaron los extraterrestres?
Los mexicanos y los yucatecos en particular vivimos en una situación realmente crítica y tener que devolver a costa de nuestros impuestos $2,359 millones –deuda principal más intereses- por la acción corrupta de unos cuantos es verdaderamente criminal.
¿Qué representa para nosotros los ciudadanos $2,359 millones? Para que usted amable lector tenga una idea, esta cantidad es superior a la que gastará el Ayuntamiento de Mérida durante todo este año ya que el presupuesto 2014 asciende a $2,259 millones. Casi nada.
Apenas el sábado pasado se dio a conocer que para lograr beneficios para la población yucateca este año se destinarán  $1,365 millones a infraestructura de los municipios. Compare esta cifra con los $2,059 millones que se deben al Isstey.
¿Por qué podemos afirmar que es totalmente injusta e injustificada la deuda al Isstey, más los intereses que se generan a diario? ¿Es sencillo saber dónde se generó al problema? ¿Quiénes son los responsables de este desfalco que genera mayores afectaciones al erario?
Hace poco más de seis años, en el sexto y último informe de gobierno de Patricio Patrón Laviada se indicó, y hay constancia histórica documental de ello, lo siguiente:
“El ISSTEY cuenta hoy con reservas para hacer frente a sus compromisos hasta el año 2025. Antes de esta administración, en 23 años la institución había logrado fondear $370 millones de aportaciones para jubilaciones y pensiones, en estos seis años se han fondeado más de $1,400 millones y el ISSTEY se entregará con cerca de $1,800 millones para respaldar el patrimonio de los trabajadores al servicio del estado”.
En otras palabras, el Isstey se entregó al gobierno priista no sólo sin deuda sino incluso con fondos por $1,800 millones. ¿Dónde acabaron las reservas programadas hasta para 2025 cuando apenas estamos en 2014? Había fondos suficientes para que no se generen deudas y menos intereses millonarios como la de ahora.

En vez de fincar responsabilidades contra los corruptos, el Ejecutivo, sin hacer el mínimo intento, dice que pagará con el dinero de todos los yucatecos. ¡Viva México! ¿Quién tiene mayor responsabilidad? ¿Quién se llevó el dinero o quien los encubre? ¿Por qué los ciudadanos tenemos que devolver el dinero que fue a parar a las bolsas o bolsos de los corruptos?

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