lunes, 24 de febrero de 2014

Y aún no llega el desagravio

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
 Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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Campaña electorera en Mérida
Daniel Jesús Carrillo Polanco (*)
Leí con mucha atención una nota publicada en el Diario de Yucatán en la que el maestro Carlos Estrella Escalante hizo notar de modo muy atinado, en el marco del foro “Políticas Públicas y Desarrollo Regional”, realizado en la Facultad de Economía de la Uady, que muchos gobiernos quieren hacer creer que gastar dinero es lo mismo que impulsar el desarrollo, ya que muchas veces los recursos van a proyectos disparatados, faraónicos, presentados como obras de interés público, cuando en realidad son operaciones al servicio de intereses particulares.
Y lo anterior puede ocurrir aún en el caso de que haya buena voluntad de la autoridad en turno, y por desconocimiento cometen graves equivocaciones a la hora de hacer sus proyectos de desarrollo, lo que sin embargo no constituye una justificación, porque el dinero mal gastado nomás no se recupera.
Y si lo anterior no tiene justificación, mucho menos cuando el gasto del dinero ocurre por capricho o por imposición: los ejemplos más claros de esta situación son el paso a desnivel -la mal llamada Glorieta de La Paz- en el que se gastaron $61 millones que no han redituado en beneficio para los meridanos y que se hizo contra la voluntad de los ciudadanos.
El otro ejemplo es el Gran Museo del Mundo Maya, precisamente una obra faraónica que representa una burla para los mayas, que viviendo en la absoluta pobreza ¡tienen su gran monumento! Y los premios que se dice se han ganado por esta “obra” no representan nada para los mayas, quienes lo que realmente necesitan no lo tienen: mejores medios para su subsistencia. Fregados, pero con un museo con premios.
Un aspecto que el maestro Estrella Escalante no consideró son las obras que se hacen con fines electoreros, como las que el Ejecutivo del Estado está haciendo en Mérida al margen de la autoridad municipal, porque así como pueden beneficiar, también puedan implicar duplicidad de esfuerzos y gastos sin justificación.
Es claro que el PRI-gobierno anda en abierta campaña haciendo obras en diversos puntos de la ciudad con una intención electorera de querer ganar votos. Sólo que se les olvida que en Mérida hubo un doble agravio que, como indiqué líneas arriba, que hasta ahora no ha sido resarcidos. Un doble agravio de las comadres, desde el Ejecutivo del Estado durante cinco largos años y desde al Ayuntamiento durante dos, pero que fueron suficientes para destruir todo lo bueno que se había hecho en los 20 años anteriores.
No basta con hacer obras en Mérida para convencer a los meridanos, quienes estamos esperando que haya un desagravio claro y contundente mediante acciones dirigidas contra los corruptos y corruptas que hoy viven campantes de la vida y con cargos nuevos.
No basta con que los regidores del PRI sigan viendo la paja en el ojo ajeno sin mirar la tremenda viga que tienen en los propios. El furor de denunciar todo lo que haga el actual Ayuntamiento no servirá de mucho en tanto no tengan la capacidad de resarcir a los meridanos de tanto agravio cometido en su contra.
Los ofrecimientos del “nuevo PRI” de ser diferente -que siempre han sido puros cuentos- se tornan en acciones electoreras y se muestran como lo que es y ha sido siempre: la misma maquinaria electorera.
La desvergüenza de declarar la exoneración de lo más corrupto que ha habido en Yucatán en los tiempos recientes no habla para nada bien del “nuevo PRI”. Ese “nuevo PRI”, que hoy encabeza Rolando en Yucatán, ha hecho todo lo necesario para evitar poner en su lugar a quienes les faltaron a los yucatecos y a los meridanos. Las políticas públicas no pueden ser electoreras y eso no tiene justificación alguna.- Mérida, Yucatán.
dajecapo@hotmail.com
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*) Maestro en comunicación política y marketing electoral, y consejero estatal del PAN

sábado, 8 de febrero de 2014

Los corruptos ¿son víctimas?

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
 Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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Daniel Jesús Carrillo Polanco

El “cirquito mediático”


No hay que ser adivino para anticiparse a ciertos hechos con el actual gobierno estatal. Hablemos de un caso concreto: Directivos de la Coparmex Mérida no aclararon sus dudas sobre la denuncia penal que interpuso el Ayuntamiento actual contra tres ex funcionarios de la administración que encabezó la hoy senadora priista Angélica Araujo Lara, por presunto daño patrimonial al erario municipal de $250 millones.
¿Qué tiene de raro si el contralor es un empleado del sistema rojo? ¿Qué tiene de raro si en Yucatán impera la “feroz impunidad”?
Me llamó mucho la atención la frase de Nicolás Madáhuar Boehm, presidente de la Coparmex Mérida, quien expresó que “la ley parece que protege a los funcionarios públicos, pero al ciudadano de a pie la ley lo mide con una vara y al funcionario público con otra” y remató: “Claramente hay todas las ventajas y los incentivos para que el funcionario haga las cosas mal y no tenga consecuencias de sus acciones”.
Pero no solo la es la ley, o más que la ley, son quienes la mal aplican o la dejan de aplicar para que la cofradía depredadora no sólo goce de impunidad sino que incluso intente ponerse como la víctima inocente de sus tropelías.
Ahora resulta que este asunto del desvío de más de $250 millones de los meridanos es para ex funcionarios involucrados es sólo “un cirquito mediático” para desprestigiar a la inocente alcaldesa de triste memoria.
Y el argumento más soso que haya escuchado a cargo de uno de los indiciados: “Una de las razones de esa campaña es que la ex alcaldesa sacó al PAN del gobierno de Mérida después de dos décadas”.
Pero se olvida que gracias a la pésima y corrupta actuación el PRI fue sacado nuevamente del Palacio Municipal y no tuvieron que pasar 20 años, sino solo dos fueron suficientes para que la gente reaccionaria.
La otra razón, según el  ex funcionario, en medio de una demostración de cinismo es por los $16 millones que ejercerá el Ayuntamiento en el Carnaval.
Qué poca vergüenza de hablar de temas como estos cuando su ex alcaldesa tuvo como característica fundamental el despilfarro del dinero de los meridanos ¿Por qué no dijeron nada cuando su ex alcaldesa gastó $32 millones para un evento de dos horas con Shakira?
¿Y de los $61 millones para el “paso deprimido” que implicó una golpiza a los ciudadanos para imponer una obra no solo innecesaria sino francamente perniciosa para la ciudad? Hasta el día de hoy no solo no se ha demostrado haber resuelto el problema de vialidad en ese punto, sino que incluso lo ha empeorado.  ¿Para qué tanta inversión en algo que no sirve? Y conste que los especialistas se lo dijeron muchas veces.
Y los propios $250 millones señalados en la denuncia ¿Por qué en vez de  investigar y de aclarar a los meridanos qué pasó en realidad con estos millonarios recursos se salen por la tangente?
Ni la Fiscalía ni la Contraloría estatales pueden hacer algo. La primera  con simpleza “resuelve no resolver nada” por un supuesto tecnicismo legal de que la denuncia no la debió presentar el Ayuntamiento sino la Auditoría Superior del Estado de Yucatán.
Y el titular de la segunda dependencia no puede hablar sobre el tema porque la ley le imposibilita a expresarse sobre algo que no ha terminado de auditar.
Entonces que nos digan a los ciudadanos si la Fiscalía ni la Contraloría no pueden o no quieren ¿entonces quién? ¿Quién se encargará de investigar y en su caso castigar a los responsables del manejo irresponsable del dinero de los meridanos?

El mismo ex funcionario del “ivonnato” y “araujato” se mostró confiado en que las acusaciones en contra suya y de otros funcionarios de la pasada administración municipal priista tendrá un desenlace favorable. Se entiende su confianza y desparpajo porque están fundadas en la “feroz impunidad”.

sábado, 1 de febrero de 2014

Protección privilegiada

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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Daniel Jesús Carrillo Polanco


Tanto despliegue ¿para qué?

Cerca de 100 agentes de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), una veintena de la Policía Federal, personal del Estado Mayor y guardias privados vigilan la zona de los hoteles Fiesta Americana y Hyatt donde se realiza la IV Reunión Plenaria de Senadores del PRI.
En la operación participaron vehículos blindados y una tanqueta de la SSP. En la operación que se inició un día antes del evento, con la revisión de las instalaciones de los hoteles, los agentes portaban armas de grueso calibre.
Con estas frases inició el Diario varias notas que publicó bajo los títulos: “Bajo fuerte vigilancia” y “Blindan zona hotelera”.
Según esos números se trató de un dispositivo de seguridad bastante exagerado. ¿Tanta vigilancia para qué?
Cierto en ese zona hotelera se congregaron los distinguidos senadores del PRI, quienes dada su investidura tienen derecho a ser protegidos por las fuerzas estatales y federales. Mi duda ante este despliegue de seguridad tan exagerado en una ciudad tan tranquila como lo es Mérida ¿fue una operación de simple protocolo o en verdad hubo el  temor profundo de ser víctimas de algún atentado?
Otra duda ¿el temor de algún posible atentado proviene de los propios senadores o es cosa de la policía local o del propio Rolando?
Como quiera que sea, la zona quedó totalmente blindada de tal forma que nada, absolutamente nada, se les podría escapar ante cualquier riesgo de posible acción de la delincuencia.
En ese mismo lugar y a la misma hora un grupo de ciudadanos, con la prerrogativa que les otorga la Constitución, intentó ejercer su libertad de expresión, quienes se manifestaban contra Angélica Araujo Lara, pero no pudieron porque fueron asaltados y violentados por unos gamberros.
Y pregunto de nuevo ¿tanta vigilancia con tanqueta y armas de grueso calibre para qué? Tal parece que solo los senadores del PRI tienen derecho a gozar de la protección de las fuerzas públicas. Con tanta labor de inteligencia de tantos policías ¿no se enteraron que en ese lugar había pelafustanes que iban a reprimir una protesta ciudadana?
Aun cuando me queda claro que todo el despliegue no era para proteger a los ciudadanos, sino sólo a los políticos priistas, sigo sin comprender cómo ni siquiera se inmutaron ante la comisión de un delito perfectamente tipificado por nuestras leyes: “Robo con violencia”.
Sin derecho alguno y de modo violento se apoderaron de unas mantas que llevaban ciudadanos ¿Y tanto policía para qué? ¿Cómo podemos hallar una explicación al hecho de que tanto despliegue no sirvió para defender, como debería de ser, a unos ciudadanos que están manifestándose de modo pacífico?
Es claro que sería un absurdo pensar que en realidad la policía haya sido burlada por unos delincuentes de tercera categoría. La explicación es simple: son los grupos de choque financiados por el PRI-Gobierno para acallar cualquier voz que les pueda resultar incómoda y actúan con la venia de las fuerzas públicas.
Como quiera que sea, una vez más, la seguridad, por culpa del PRI-gobierno, nuevamente quedó en entredicho. Quedó claro, una vez más, que el PRI-gobierno sólo está para servir a sus huestes, pero no a los ciudadanos. Exagerada protección a los senadores del PRI y nula atención a la gente que no es del PRI.