Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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Daniel Jesús Carrillo Polanco
El “cirquito mediático”
No hay que ser adivino para anticiparse a ciertos hechos
con el actual gobierno estatal. Hablemos de un caso concreto: Directivos de la
Coparmex Mérida no aclararon sus dudas sobre la denuncia penal que interpuso el
Ayuntamiento actual contra tres ex funcionarios de la administración que
encabezó la hoy senadora priista Angélica Araujo Lara, por presunto daño
patrimonial al erario municipal de $250 millones.
¿Qué tiene de raro si el contralor es un empleado del
sistema rojo? ¿Qué tiene de raro si en Yucatán impera la “feroz impunidad”?
Me llamó mucho la atención la frase de Nicolás Madáhuar
Boehm, presidente de la Coparmex Mérida, quien expresó que “la ley parece que
protege a los funcionarios públicos, pero al ciudadano de a pie la ley lo mide
con una vara y al funcionario público con otra” y remató: “Claramente hay todas
las ventajas y los incentivos para que el funcionario haga las cosas mal y no
tenga consecuencias de sus acciones”.
Pero no solo la es la ley, o más que la ley, son quienes
la mal aplican o la dejan de aplicar para que la cofradía depredadora no sólo
goce de impunidad sino que incluso intente ponerse como la víctima inocente de
sus tropelías.
Ahora resulta que este asunto del desvío de más de $250
millones de los meridanos es para ex funcionarios involucrados es sólo “un
cirquito mediático” para desprestigiar a la inocente alcaldesa de triste
memoria.
Y el argumento más soso que haya escuchado a cargo de uno
de los indiciados: “Una de las razones de esa campaña es que la ex alcaldesa
sacó al PAN del gobierno de Mérida después de dos décadas”.
Pero se olvida que gracias a la pésima y corrupta actuación
el PRI fue sacado nuevamente del Palacio Municipal y no tuvieron que pasar 20
años, sino solo dos fueron suficientes para que la gente reaccionaria.
La otra razón, según el ex funcionario, en medio de una demostración
de cinismo es por los $16 millones que ejercerá el Ayuntamiento en el Carnaval.
Qué poca vergüenza de hablar de temas como estos cuando
su ex alcaldesa tuvo como característica fundamental el despilfarro del dinero
de los meridanos ¿Por qué no dijeron nada cuando su ex alcaldesa gastó $32
millones para un evento de dos horas con Shakira?
¿Y de los $61 millones para el “paso deprimido” que implicó
una golpiza a los ciudadanos para imponer una obra no solo innecesaria sino
francamente perniciosa para la ciudad? Hasta el día de hoy no solo no se ha
demostrado haber resuelto el problema de vialidad en ese punto, sino que
incluso lo ha empeorado. ¿Para qué tanta
inversión en algo que no sirve? Y conste que los especialistas se lo dijeron
muchas veces.
Y los propios $250 millones señalados en la denuncia ¿Por
qué en vez de investigar y de aclarar a
los meridanos qué pasó en realidad con estos millonarios recursos se salen por
la tangente?
Ni la Fiscalía ni la Contraloría estatales pueden hacer
algo. La primera con simpleza “resuelve
no resolver nada” por un supuesto tecnicismo legal de que la denuncia no la
debió presentar el Ayuntamiento sino la Auditoría Superior del Estado de
Yucatán.
Y el titular de la segunda dependencia no puede hablar
sobre el tema porque la ley le imposibilita a expresarse sobre algo que no ha
terminado de auditar.
Entonces que nos digan a los ciudadanos si la Fiscalía ni
la Contraloría no pueden o no quieren ¿entonces quién? ¿Quién se encargará de
investigar y en su caso castigar a los responsables del manejo irresponsable
del dinero de los meridanos?
El mismo ex funcionario del “ivonnato” y “araujato” se
mostró confiado en que las acusaciones en contra suya y de otros funcionarios
de la pasada administración municipal priista tendrá un desenlace favorable. Se
entiende su confianza y desparpajo porque están fundadas en la “feroz impunidad”.
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