domingo, 30 de marzo de 2014

Prácticas rupestres

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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Quiebres políticos y protestas maquinadas
Daniel Jesús Carrillo Polanco
Dos hechos ocurridos la semana pasada ponen de manifiesto que la política rupestre sigue tan viva como en 1929, cuando se fundó el PRI, y que desde entonces la manipulación política ha sido y sigue siendo una de sus principales características.
Ambos sucesos ocurren como respuesta a diversos señalamientos que el PAN hizo al Ejecutivo del Estado que hoy está en manos del PRI, sobre inconsistencias en el primer informe de gobierno del Ejecutivo local en el que, entre otras, reporta obras que ni siquiera han comenzado a construirse.
La reacción inmediata: 1. Crítica contra el remozamiento de la calle 60, obra del Ayuntamiento, por un supuesto atraso que causa molestia a estudiantes, vecinos y comerciantes, y para dar “credibilidad” a sus dichos orquesta una protesta “estudiantil” usando a uno de sus huestes. 2. Señalamientos que hacen cuatro alcaldes de extracción panista que defienden a Rolando Zapata de los señalamientos descritos en el párrafo anterior. Como siempre ha ocurrido, el PRI niega ambos hechos, como siempre ha negado que se dedique a la compra votos a cambio de dádivas o despensas.
Del primer punto, el dirigente del PRI prefiere ver la paja en el ojo ajeno sin ver la viga que tiene en ambos. Antes de señalar del supuesto atraso de una obra, debió considerar que el llamado Rescate Integral del Centro Histórico, obra de Ivonne Ortega Pacheco, ya registra una demora de ¡más de 800 días!, y es de “tracto sucesivo”, ya que a diario aumenta. Lo peor de este asunto es que se trata de una “magna obra” en la que se mal ejercieron más de $260 millones y que sólo un extraviado podría decir que es de buena calidad.
Se trata de una obra que, “Aunque Ud. no lo crea”, fue inaugurada por Ivonne Ortega sin que estuviera terminada. ¿Qué nos puede decir el dirigente tricolor respecto a esta “magna obra” de su partido que ni Rolando ha podido corregir en más de un año que la recibió?
Respecto a la manifestación estudiantil, ¡qué casualidad que ésta ocurre al día siguiente que el priista habla del tema! No, no es casualidad y todos lo sabemos. Usa a un dirigente estudiantil claramente identificado con el PRI y a pesar de las evidencias, ya que Jalil aparece en muchas fotos con priistas, asegura que fue una manifestación espontánea y libre. Sí, ¡cómo no! Lo mismo que ocurrió el 4 de julio. Angélica Araujo niega que hubieran intervenido empleados del Ayuntamiento y sale a relucir que los golpeadores eran sus empleados.
En relación con el segundo hecho en el que cuatro alcaldes de extracción panista avalan a Rolando Zapata, también hay antecedentes de esta operación priista. Recordemos la reunión que en 2009 tuvo Carlos Farjat Sánchez, ex funcionario del “Ivonnato” y cuyo jefe era Alejandro Menéndez Bojórquez, con cuatro alcaldes emanados del PAN, en la que precisamente les ofreció apoyos gubernamentales y otros “favores” para que operen a favor del candidato a diputado federal por el Segundo Distrito.
Igual que ahora, con todo desparpajo lo negaron a pesar de que los propios alcaldes que estuvieron en esta junta finalmente denunciaron el intento de compra. La respuesta de Ivonne cuando se le pidió su versión sobre el hecho fue “no lo sé, no lo sé” y que no caería en “dimes y diretes”. Después el propio Farjat, despedido del sistema porque falló en su operación, envió una carta a los medios en la que confirmó su participación de intento de quiebre a alcaldes panistas. Ahora ocurre un hecho similar. ¿No que no lo hacen?- Mérida, Yucatán.
dajecapo@hotmail.com
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*) Maestro en comunicación política y marketing electoral, y consejero estatal del PAN

lunes, 24 de marzo de 2014

Un mensaje de esperanza

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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Recuperar la dignidad
“Lanza un mensaje de optimismo en el PAN”, tituló el Diario la nota relativa a la reciente visita que hizo a Yucatán la presidenta nacional de este partido, Cecilia Romero Castillo. Y más que como mensaje de optimismo, yo lo tomo como de esperanza.
Y aunque, como siempre lo hacen casi todos los dirigentes del PAN, doña Cecilia habló de las posibilidades de ganar en las elecciones de 2015, pero de modo fundamental se refirió a aspectos de mayor profundidad.
“Tenemos que recuperar la dignidad del PAN”, dijo en reunión con integrantes del SistemaPAN. Y es algo que está en boca de muchos, aunque no precisamente en las actitudes de todos.
Recuperar la dignidad del PAN tiene que ver con un regreso a la mística, a una recordación permanente de la misión que legaron los fundadores. ¿Y cuál es la misión del PAN? ¿La tenemos en cuenta? ¿La asumimos a cabalidad? La misión del PAN es la misma desde que se fundó y no tiene por qué variar. Esta misión panista está establecida en el artículo 2 de sus propios estatutos.
1. Son objeto del Partido Acción Nacional: a) la formación y el fortalecimiento de la conciencia democrática; b) la difusión de sus principios, programas y plataformas; c) la actividad cívico-política organizada y permanente; d) la educación socio-política de sus militantes; e) la garantía en todos los órdenes de la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres; f) la realización de toda clase de estudios sobre cuestiones políticas, económicas y sociales y la formulación de los consiguientes programas, ponencias, proposiciones e iniciativas de ley; g) la participación en elecciones federales, estatales y municipales, en las condiciones que determinen sus órganos competentes; etcétera.
Como se observa, se establece “participar en elecciones”, no dice “ganar elecciones”. Es decir, “ganar elecciones” no es la misión del PAN.
Como dijera Gómez Morín, en suma, la misión del PAN ha sido, es y será “mover las almas”, para lo cual se requiere credibilidad, algo que se obtendrá en la medida en que las conductas panistas se apeguen sin lugar a dudas a sus principios y sus propias normas.
Los balances de gestión de quienes dirigen al PAN no deberían estar enfocados a señalar triunfos electorales, sino más bien a determinar qué tanto han logrado cumplir con la misión del PAN: ¿cómo se ha avanzado en construcción de la conciencia democrática? ¿Qué tanto han logrado difundir los principios panistas? ¿Qué tanto han logrado mover las almas? ¿Qué tanto han logrado construir credibilidad? Este sería el balance adecuado para el panismo.
Los triunfos electorales, por sí mismos, no necesariamente son termómetro de la aceptación social hacia un partido. Hay triunfos gracias a coaliciones que permiten la suma pragmática de votos. Puede haber una “victoria electoral” en coalición con el PRD, pero para nada representa el cumplimiento de la misión del PAN, sino incluso lo contrario. Y qué podemos decir cuando bajo el amparo de las siglas gana un municipio o gubernatura un tránsfuga priista. 
¿Qué mérito tienen ganar así desde el punto de vista de la misión del PAN? Si aceptamos que los triunfos electorales son reflejo de la confianza ciudadana, entonces tendríamos que admitir que el PRI es el más creíble de todos los partidos, pero todos sabemos cómo obtiene “sus victorias”. 
En la medida en que quienes conducen al PAN hayan logrado la suficiente credibilidad, hayan movido las almas con base doctrinaria e ideológica, este partido no necesitará hacer alianzas con otros institutos con ideología diametralmente opuesta. 
Coincido en que el mensaje de la presidenta del PAN es de esperanza: “Hay que recuperar la dignidad del Partido”. Claro que hay que ganar elecciones, pero no a como dé lugar, sino como consecuencia del cumplimiento de la misión del PAN.- Mérida, Yucatán.
dajecapo@hotmail.com
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*) Maestro en comunicación política y marketing electoral, y consejero estatal del PAN

sábado, 15 de marzo de 2014

Oposición irracional

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
 Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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Daniel Jesús Carrillo Polanco

A todo dicen que “no”


En verdad que llama mucho la atención la actuación que asumen los regidores del PRI en el actual Ayuntamiento de Mérida, como que han mal entendido el rol que deben de jugar como lo que son: oposición política.
Partamos de la base de un simple análisis conceptual. Oposición, como lo señalan los diccionarios es “acción y resultado de oponerse a algo o a alguien”. Que es la definición más primaria a la que, según se observa, los ediles rojos se apegan con todo rigor.
Sin embargo, el concepto acepta matices, entre ellos existe una definición respecto a la llamada oposición política: “Grupo que representa una postura contraria a la de los que se encuentran en el poder o dirigen un gobierno, partido, empresa, etcétera.
Una clasificación de oposición política se determina por las ideas o doctrinas que inspiran a los opositores; por ejemplo, el tema de los matrimonios entre personas del mismo sexo, mientras algunos partidos lo promueven otros lo condenan.
Sin embargo, también se reconoce la existencia de la oposición por el método que esta elige para cambiar al “grupo dominante”, a la forma de gobierno o a la economía y en este sentido se identifican dos tipos de oposición la pacífica y la violenta.
A nadie le debe quedar duda que las diferentes doctrinas que han alimentado a la oposición política han sido cruciales para la formación de la cultura política de nuestra época, influyendo de manera normal a la forma de gobierno, a la adopción de los derechos que los estados reconocen a los gobernados y a la forma y organización de cada uno de los estados.
Por supuesto que la oposición es necesaria para nutrir con ideas y con posturas determinadas decisiones y acciones que finalmente deben redundar para beneficio del colectivo social. Pero para ello se requiere una oposición con criterio, lo que algunos le llaman “oposición responsable”.
Según algunos tratados la oposición política entre los partidos, en los estados democráticos, no pretende la destrucción del Estado o del municipio, según el ámbito que se trate, sino exclusivamente su reforma dentro de los cauces legales.
Expresado de otra manera, la oposición política va mucha más allá de la simpleza del vocablo de oponerse a todo, y es lo que podríamos denominar como la oposición política irracional, porque a pesar de cualquier argumento y/o razonamiento siempre habrá un “no” de por medio.
Parece que esto es lo que no entienden los actuales regidores del partido rojo, siguen  estancados en el primitivismo del concepto de “oposición”. Me imagino su razonamiento: “como soy oposición, tengo que decir no a todo, pues estoy en mi papel”.
Decisiones torales que tiene que tomar la actual autoridad municipal siempre se encuentran frente a una oposición irracional, un “no” todo lo que huela a PAN, sin importar las consecuencias negativas que se pueda causar a toda la comunidad meridana.
Hoy leemos con pena que los rojos se oponen a la creación de un tribunal administrativo que ayudaría a los meridanos a defenderse, incluso de las propias decisiones de la autoridad municipal. ¡Es impensable para ellos permitir que exista un tribunal que no esté directamente bajo el control rojo!  Hace unos días, también con pena, nos enteramos que se opusieron a la posibilidad de que los meridanos tengan un carnaval más seguro y una ciudad más funcional.

Hasta por una foto son capaces de generar todo un circo mediático y todo un alboroto ¿Por qué son oposición? ¿Hasta cuándo van a asumir una postura racional? No se trata de oponerse a todo a ultranza, se trata de construir para avanzar hacia mejores estadios políticos y sociales. Esto los meridanos sabrán distinguirlo a la hora de que los mismos irracionales se postulen para otros cargos públicos. Lejos de ganarse la confianza de la sociedad, la pierden más y más.

domingo, 9 de marzo de 2014

Promotores de la anarquía

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
 Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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El “carnaval alterno”

Muy a los pesares del PRI el Carnaval resultó un éxito. Y no lo digo nada más por decir, uno de los indicadores claros fue el señalamiento que hicieron los camioneros de que tuvieron que meter un 40% más del transporte que estaba previsto, es decir, se superó ampliamente la expectativa.
Pero más allá del simplismo de la cuestión numérica a miles y miles de almas que asistieron  son testigos que esta vez su festejo fue más cómodo, más ordenado y sobre todo más seguro,
El actuar de los rojos es realmente maquiavélico. Aparentan hacer algo bueno pero en realidad su fin último es sacar raja política sin importar la grave afectación a los ciudadanos.
La historia comienza cuando el Ayuntamiento solicita al gobierno del Estado que les permita usar el recinto de la Feria de Xmaktuil. Las deliberaciones no estuvieron centradas pensando en la necesidad de facilitar a la autoridad municipal un proyecto de mejora al festejo popular, sino todo lo contrario.
Según se informó, hubo alguna encuesta que señalaba que un 50% de meridanos estaba de acuerdo y por tanto la otra mitad podría estar inconforme. Sabedores de esto habrían decidido: “Hay que dar las instalaciones de la Feria y después los reventamos”.
No es muy difícil razonar esta situación ¿para qué entregaron el recinto ferial y después a la hora de la hora aplicaron la operación sabotaje? Si entregaron el terreno es porque ¿le apostaron a algo bueno? Y si fue así entonces porque el boicot.
¿En que consistió el sabotaje? 1. Se la pasaron diciendo que los $16 millones invertidos eran un despilfarro. 2. Organizaron eventos carnavalescos en las colonias con sus huestes. 3. Trataron de generar un “carnaval alterno”.
Despilfarro el de Shakira evento en el que se gastó el doble de lo invertido en el carnaval y solo fue para dos horas ¡Esto si fue despilfarro! Pese a los carnavalitos rojos, la gente acudió a Xmatkuil y el mal llamado “carnaval alterno” no solo fue un fracaso sino que implicó la comisión de varios delitos.
Lo mínimo que se podía esperar del PRI-gobierno era que coadyuvara con la autoridad municipal para que el carnaval en Xmatkuil tenga éxito ¿si no para que dio las instalaciones?
Muchos compañeros asistieron a Montejo a ver de que se trataba el dizque “carnaval alterno” y lo que vieron fue un mitin político. El saldo rojo del carnaval rojo es el siguiente:
a) Afectación injustificada a la imagen urbana, que era precisamente lo que se estaba buscando evitar con el esfuerzo de llevar el festejo a Xmatkuil
b) Afectación a la vialidad que no tenía porque ocurrir
c) Gente que con desparpajo e impunidad se estuvo alcoholizando en la vía pública
c) Destrucción de las plantas de ornato, que son bienes públicos de modo que hubo daño en propiedad ajena
d) El tener que subsanar todos los desperfectos también implicaron un gasto innecesario que nos cuesta a todos
e) Una vez más quedó en entredicho la actuación de la policía, que según una nota periodística, ni siquiera se enteró de que habría el “carnaval alterno“, lo cual no lo creo, más bien fue complaciente
Pero la consecuencia más grave es el mensaje de lo que es capaz de hacer el sistema rojo: de promover la anarquía. A sabiendas de que la autoridad municipal hacía un esfuerzo para mejorar un festejo comunitario, en vez de apoyarlo hizo todo para reventar no a la autoridad sino a los meridanos. ¡Que mal!

sábado, 1 de marzo de 2014

Los olvidados de Rolando

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
 Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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El tren y el Carnaval

Mucho se ha hablado de la “necesidad” de que Yucatán cuente con el tren transpeninsular que, según información que se ha difundido, este “gran proyecto” tendría un costo de  $22 mil 725 millones 455 mil 400 pesos.
Una cifra que equivale a todo el presupuesto que le corresponde ejercer al Ejecutivo del Estado para todo un año. Y mi duda es, como seguramente la tienen muchos ¿es una necesidad real para los yucatecos? Es decir, es algo que se tiene que hacer aun cuando los yucatecos no la perciban como necesaria.
¿Es una necesidad sentida? Es decir, el algo que los yucatecos demandan con urgencia porque es primordial para el desarrollo comunitario.  Me parece que el tener un tren de esa naturaleza no es necesidad real y menos sentida.
Los yucatecos podemos seguir viviendo sin el tren. En cambio, lo que nos debe llamar la atención es el millonario dispendio que habrá de por medio al ejecutar un proyecto de esa naturaleza, que hoy por hoy no figura en el listado de prioridades de necesidades reales y sentidas.
El tren transpeninsular es una capricho que implica el desarrollo de una obra faraónica más, igual que el Gran Museo Maya, que conllevará un megadespilfarro de miles de millones de pesos.
¿Es que ya se resolvió el problema de la pobreza que existe en el Estado? Acaso no debería ser este el tema que encabece la lista de prioridades gubernamentales ¿La pobreza ya dejó de ser una necesidad real? ¿Ya no es una necesidad sentida?
La atención a la salud ¿ya está solventada al 100%? ¿Ya no hay personas que precisamente por ser pobres tienen que esperar horas y horas en los pasillos de los hospitales públicos? ¿La educación ya alcanzó los niveles mínimos requeridos? Y el problema de la falta de empleo bien remunerado ¿ya está solucionado?
¿Será que las autoridades  estatales y federales no se  habrán dado cuenta que en algunos años las mismas estrechas calles de Mérida se verán saturadas de vehículos, que año con año aumentan de modo exponencial? ¿Quién han pensado en un proyecto para anticiparse a un problema que es bola cantada? ¿No se debería de invertir en la solución de un problema que es real?
Y si vamos por las carreteras estatales y federales nos damos cuenta que hay cientos de kilómetros que desde hace muchos años dejaron de recibir atención y que representan un peligro para quienes tienen que viajar de un lado a otro. Esto lo pudimos constatar al viajar a Xkalakdzonot,  comisaría del municipio de Chankom, en donde para llegar a una comunidad en donde sobreviven los olvidados de Rolando y del sistema hay que sortear un sinnúmero de baches a lo largo de 30 kilómetros.
La grandeza de un proyecto no depende del costo y de lo deslumbrante que pueda ser, sino más bien del bien común que pueda representar y sobre todo porque implique la solución de problemas reales y sentidos.
Antes de insistir en cualquier obra faraónica como el tren transpeninsular, hay que pensar en la pobreza, en la salud, en el empleo y en la mejora de la infraestructura básica. Sé que no lo harán pero están a tiempo de rectificar.
El carnaval de Mérida
Algo que parecía un sueño, por fin se hizo realidad. La ciudad, en tiempos de carnaval luce bien sin alambrados antiestéticos, sin toldos horribles, sin plantas de ornato destruidas, sin gente alcoholizada por calles céntricas y con una vialidad fluida. Se invirtió el algo que sí nos resuelve a miles de meridanos muchos graves problemas. Una decisión difícil pero que deja muchos beneficios para los meridanos. Muchas gracias por este gran acierto.