domingo, 29 de junio de 2014

Los políticos mantenidos por el pueblo

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
 Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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Autor: Daniel Jesús Carrillo Polanco (*)
El famoso “haber de retiro” generó mucha inconformidad, disgusto y sobre todo indignación, quizá por ello los diputados federales por fin decidieron derogar la semana pasada esa prestación a la que se harían acreedores los magistrados electorales.
Sin embargo, de acuerdo con una nota publicada por el Diario, en Yucatán ese “haber de retiro” sigue vigente para beneficio y placer de todos los magistrados electorales locales y los del Poder Judicial, quienes lo reciben luego de 15 años de servicio con su sueldo íntegro.
Pero además de esto también existe la llamada pensión vitalicia que reciben exgobernadores y ex presidentes de México, que siguen recibiendo su mismo sueldo, aunque ya no den un solo golpe por el Estado o el país.
¿Y de dónde cree usted, amable lector, que salen esos recursos para mantener a exgobernadores y ex magistrados? De los bolsillos de todos los yucatecos y mexicanos.
¿Por qué el pueblo tiene que mantener a quienes tuvieron una oportunidad histórica de servir al Estado o a la Nación cuando durante todo su período gozaron de las mieles del poder en todos sus sentidos, incluyendo desde luego el económico?
Y peor aún, cuando el exgobernante, beneficiario de la pensión vitalicia, no sólo no sirvió al pueblo sino que se sirvió del pueblo desviando recursos en frivolidades, en su imagen personal y en tantas cosas que nada tienen que ver con el bien común.
Recuerdo que esta pensión se estableció en Yucatán luego que un ex gobernador priista murió en la pobreza, pero ¿era esto una causa justa? Me parece que los ex gobernantes deben estar en la misma situación que cualquier ciudadano. ¿Acaso existen pensiones vitalicias para los trabajadores que durante toda su vida, no sólo seis años, se la pasan rompiéndose el lomo?
De manera alguna puede resultar justo que los mandantes tengan que mantener a los mandatarios, mientras mucha gente, en términos reales, se muere de hambre por no obtener los mínimos satisfactores para sí y su familia. Eso sí sería una buena medida en la dizque cruzada contra el hambre: retirar ipso facto este tipo de pensiones vitalicias y que el dinero se canalice en programas para los pobres.
No hay que olvidar que durante seis largos años los ex gobernantes tuvieron un sueldo muy elevado y que prácticamente todos sus gastos corrían a cargo del erario, es decir, dinero del pueblo, incluyendo viajes, cirugías, fiestas, alimentación, servicios, etcétera. Entonces, ¿por qué tenemos que seguir manteniéndolos?
¿Estamos de acuerdo con que la señora Ortega Pacheco cobre una pensión vitalicia no obstante que por cinco años se sirvió con la cuchara grande? Desfalcó al erario, nos colocó en una situación de atraso y estancamiento, y de encima le tenemos que pagar su pensión vitalicia. ¿Es justo?
Si algún ex gobernante muere en la pobreza será porque seguro no supo administrar sus bienes de modo correcto, como seguramente no supieron administrar adecuadamente el dinero público, y esto no tiene por qué correr a cargo de los ciudadanos.Qué bueno que los legisladores federales decidieron de modo unánime retirar el susodicho “haber de retiro” para los magistrados electorales, es de aplaudirse. Ahora no hay justificación para que otros funcionarios estatales o federales sigan gozando de una prestación, llámese “haber” o “pensión”, que a todas luces es injusta para la mayoría de los mexicanos.
¿Por qué tienen que tener estos privilegios ex gobernantes o los ex magistrados? ¿Acaso son ciudadanos de primera y los demás de segunda? Algo que no sólo debe quedar para la reflexión, sino para la acción pronta, a fin de subsanar esta terrible desigualdad.- Mérida, Yucatán.
dajecapo@hotmail.com
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*) Maestro en comunicación política y marketing electoral, y consejero estatal del PAN

martes, 24 de junio de 2014

Saludando con sombrero ajeno

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
 Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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Ejercicio arbitrario del presupuesto

Por: Daniel Jesús Carrillo Polanco (*)
El ejercicio arbitrario de los recursos públicos -dinero que a todos se nos descuenta vía impuestos- sigue estando tan vigente como en los cinco años terroríficos que precedieron al actual Ejecutivo del Estado.
Enlistemos sólo algunos hechos concretos: En el ilegal concurso para el logotipo del Ejecutivo estatal se entregó a todos los participantes, por el simple hecho de registrarse, la cantidad de $50,000.
Según información oficial, fueron 10 las personas que participaron en el referido concurso, de modo que con la mano en la cintura el Ejecutivo local despilfarró $500,000, repito, en un concurso ilegal porque todos habrán de recordar que existe una ley decretada por Ivonne Ortega Pacheco que obliga a todos las siguientes administraciones a seguir usando el logotipo que ella determinó con institucional.
Además de los $500,000 ya señalados, el ganador recibió otros $100,000, de modo que la cantidad llegó a $600,000 por un logotipo que se sometió a nuevo concurso al margen de la legalidad.
Recientemente nos enteramos de que como parte del programa denominado “Bienestar escolar” el Ejecutivo anunció que dispondrá de $80 millones para dotar de útiles, uniformes y zapatos a 228,000 estudiantes de todo el Estado, incluyendo, por supuesto, a los de Mérida.
Como todos sabemos, a principios de 2007, cuando se inició el quinquenio de triste memoria, Ortega Pacheco anunció la creación de su programa electorero y asistencialista “Pasos que dejan huella”.
Las únicas huellas que dejó este programa fueron las del despilfarro, de la corrupción y de la evidente ineficacia para atacar un problema real mediante una prestación asistencialista.
Otro de sus programas estrellas fue el de “Abrigar”, el cual consistía en regalar chamarras y cobertores a la gente de escasos recursos.
Lo que más lastima es que esta forma parternalista de atacar problemas que de verdad afectan a miles de personas se tomen como “solidarios” con los pobres.
Todos sabemos que se trata de programas electoreros en los que se gastan decenas o cientos de millones de pesos para lograr un paliativo insustentable a la pobreza.
Ivonne Ortega dijo que con sus programas acabaría con la pobreza, ¿ocurrió esto? Obvio que no.
Cinco años de despilfarro del dinero público sin que hubiera de por medio algún resultado palpable contra la pobreza que sigue afectando a miles y miles de personas.
Entonces, ¿por qué seguir con la misma línea del asistencialismo? Con el nombre cambiado, pero bajo exactamente el mismo esquema, Rolando junta los dos programas anteriormente mencionados y lo denomina “Bienestar escolar”.
El titular del Ejecutivo está en campaña ejerciendo los recursos de los yucatecos, para promover el paternalismo con fines electoreros.
Por si fuera poco, el viernes pasado el Diario publicó una nota en la que el titular del Ejecutivo anunció, ante el beneplácito de los taxistas, que el gobierno patrocinará los festejos del aniversario FUTV porque sus socios estaban muy tristes, a consecuencia de que les fue mal económicamente y no tenían con qué pagarlo. ¡Qué bien! Todos los yucatecos vamos a pagar la fiesta de los taxistas. ¿Estamos de acuerdo con esto? Si en verdad quería quedar bien con sus aliados electoreros, pues debió anunciar que lo pagaría con su propio sueldo, no con el dinero del gobierno, es decir, el dinero de todos.- Mérida, Yucatán.
dajecapo@hotmail.com
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*) Maestro en comunicación política y marketing electoral, y consejero estatal del PAN
»El titular del Ejecutivo está en campaña ejerciendo los recursos de los yucatecos, para promover el paternalismo con fines electoreros… el gobierno patrocinará los festejos del aniversario FUTV

domingo, 15 de junio de 2014

Jugaron como nunca…

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
 Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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http://yucatan.com.mx/editoriales/opinion/jugaron-como-nunca

No seamos conformistas


Luego de cuatro largos años, por fin, de nuevo se inicia otro mundial del fútbol que atrae la atención de millones de seres humanos de todo el planeta, esperando que su equipo tenga un desempeño destacado.
Y los mexicanos no somos la excepción. A pesar de los descalabros sufridos durante muchísimos mundiales anteriores, seguimos con la esperanza de que algo bueno puede ocurrir. Y es aquí, en este punto, donde debemos reflexionar un poco.
De nuevo se escucha, como en otras tantas ocasiones, que el compromiso del equipo mexicano es llegar a los cuartos de final. ¿Cómo es posible que sigamos con esta mentalidad? Mientras se siga pensando así, jamás se podrá aspirar al campeonato.
¿Esa es la aspiración tan corta que tenemos? ¿Con llegar a los cuartos de final, aunque se pierda después, ya nos damos por satisfechos? ¿De veras es nuestra cultura de metas tan cortas?
Hoy, tanto el técnico, Miguel Herrara, mejor conocido como “El Piojo”, y todos los integrantes de la selección mexicana tienen el gran privilegio de representar a toda una nación. Y por supuesto tienen en sus manos la enorme posibilidad de cubrirse de gloria con un campeonato. Ojalá lo tengan en cuenta en cada uno de los partidos que jueguen.
La oncena nacional debe ser consciente de que su actuación es privilegiada porque es seguida con toda atención por millones de mexicanos que esperan lo mejor de lo mejor de los jugadores, quienes no deben acomplejarse ante otros rivales.
Pero también pesa sobre todos y cada uno de ellos la grave responsabilidad de dejar satisfechos a los mexicanos, ya que de lo contrario podría producir, una vez más, un sentimiento de terrible frustración.
Insisto, ¿qué es lo que dejará satisfechos a los mexicanos? ¿Serán suficientes los cuartos de final? Tanto la selección como nosotros, los millones de mexicanos, tenemos que aspirar a mucho más, tenemos que pensar que podemos lograr el campeonato.
Los seleccionados tienen la obligación de dar el todo por el todo. Hoy no podemos conformarnos con seguir escuchando la tan famosa expresión de que “jugaron como nunca, pero perdieron como siempre”.
El juego en equipo tiene que traducirse en resultados. No sirve de nada un buen desempeño pero que no se traduzca en goles. Esto es lo que México y los mexicanos necesitamos en todos los sentidos. No bastan las buenas intenciones, urge tener resultados favorables.
Parece que el conformismo de quedar contentos con tan poco es el reflejo de nuestra cultura y por ello siempre estaremos fuera de la clasificación de país de primer mundo.
Qué bueno que con el primer partido contra Camerún se dio un primer paso.
Me da mucho gusto, pero el festejo real debe ocurrir cuando tengamos el campeonato. Los jugadores y los aficionados mexicanos no tenemos por qué achicarnos ante otros rivales… cuando esto ocurre, irremediablemente viene el fracaso.
De hecho, tener metas de corto alcance ya representa un fracaso anticipado.
Vamos por más, México y los mexicanos nos merecemos mucho más que un cuarto de final.
Aprovecho la oportunidad para felicitar a los padres en su día, que con justicia merecen un reconocimiento.- Mérida, Yucatán.
dajecapo@hotmail.com
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*) Maestro en comunicación política y marketing electoral, y consejero estatal del PAN
La oncena nacional debe ser consciente de que su actuación es privilegiada porque es seguida por millones que esperan lo mejor

domingo, 8 de junio de 2014

Premio a la transparencia

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
 Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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Como balde de agua fría
Fue a mediados de noviembre cuando el Cabildo de Mérida aprobó la creación del “Consejo Ciudadano para el Seguimiento del Presupuesto de Egresos del Municipio de Mérida” que quedó integrado sociedad civil, organismos empresariales e instancias municipales.
Medio año después, por esta medida, el Instituto Estatal de Acceso a la Información Pública le otorgó el “Premio Yucatán a las Mejores Prácticas de Transparencia”, en la categoría municipal.
Habría que hacer un recordatorio de cómo fue que se dio la integración del citado Consejo Ciudadano.
La entrega de este premio debió haber caído como “balde de agua muy fría” a los ediles radicales opositores de Mérida por diversos motivos, entre ellos los siguientes: 1. Según notas que están en la Internet, calificaron al Consejo Ciudadano como organismo “a modo” o como “una simulación más del gobierno municipal”.
2. Desde que se inició la presente administración municipal los regidores priistas se han dado a la tarea de hacer la talacha hitleriana de tratar de posicionar una mentira, intentando etiquetar al alcalde y al Ayuntamiento -del que ellos también forman parte- como faltos de transparencia.
Cabe recordar meses antes los mismos regidores priistas criticaron a las organizaciones empresariales y a sus dirigentes por haber participado en la integración del Consejo Ciudadano para la adquisición de 72,000 luminarias, otra medida de transparencia adoptada por la Comuna meridana pero con la oposición del PRI.
3. La petición de integrar este Consejo también estuvo dirigida al Ejecutivo del Estado, cuyo titular en un principio dijo que aceptaría y que lo veía con buenos ojos, pero al final de cuentas nomás prefirió no aceptar el escrutinio de la sociedad civil.
Era la prueba de fuego para ambas autoridades pueden o no pueden ser transparentes. La Ayuntamiento si pudo… Entonces ¿por qué el Ejecutivo local no accedió a dar el mismo paso? ¿Acaso hay algo o mucho que esconder en las finanzas estatales que se negaron a que haya un seguimiento ciudadano?
¿Tan graves han de ser las consecuencias económicas y financieras derivadas de las “travesuras” y las frivolidades de la antecesora? ¿O quizá con una vigilancia ciudadana ya no podrían pellizcar los recursos para las consabidas medidas electoreras sobre todo que en este año se inician los procesos que culminarán en la elección de 2015?
Como quiera que sea el resultado fue la decisión de no transparentar el dinero de todos los yucatecos.
Sería bueno escuchar la postura de los regidores del PRI que se han puesto como los defensores de una transparencia que no conocen porque nunca la han practicado.
Según datos en un solo año el Ejecutivo local ejercería $33,000 millones con un promedio de $2,750 millones cada mes o $91.66 millones al día. En contraste, el Ayuntamiento de Mérida, en donde se concentra prácticamente el 50% de la población yucateca ejerce presupuesto de apenas $2,450  millones para todo el año. En un solo mes el gobierno estatal ejerce más de lo que tiene para todo un año el Ayuntamiento. ¿Por qué no transparentar ese gasto del dinero público?
Hasta el día de hoy no sabemos qué pasó con los $100,000 millones que ejerció la ex titular del Ejecutivo.  La pregunta obligada ¿a dónde irán a parar los miles de millones de pesos que ahora tiene en sus manos el Ejecutivo estatal? Al menos, hasta ahora no se han visto grandes obras.
¿Están pagando las millonarias deudas de Ivonne Ortega? No basta con decir “soy transparente” hay demostrarlo con hechos concretos, como lo es la integración del Consejo Ciudadano.

domingo, 1 de junio de 2014

Paradoja de la legalidad

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
 Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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Daniel Jesús Carrillo Polanco

Sueños guajiros
Siempre he pensado que existe una paradoja entre los avances jurídicos y los retrocesos culturales en el comportamiento de los seres humanos. Mientras más exista la necesidad de regular ciertas conductas se denota más pobreza en la actitud.
Es cierto que las normas jurídicas tienen que existir ya que sin ellas la convivencia en las relaciones humanas sería totalmente caótica, de eso no queda duda alguna.
Una norma que puede ser presumida como de vanguardia podría estar indicando una calificación más baja en el comportamiento de las personas. ¿Por qué surgen la mayor cantidad de leyes y reglamentos? Precisamente para tratar de regular las acciones de las personas y muchas veces para intentar poner un alto a los abusos personales o de grupos.
Cuando se consiguió que la credencial de elector tenga fotografía, desde luego que todos los políticos lo celebraron como un triunfo jurídico, ya que con la nueva mica sería más difícil para alguien votar dos veces.
Ahí es donde se muestra la pobreza en la actitud. Si surgió una disposición así es porque muchos por sí o por disposición de algún partido abusaban y hacían un mal ejercicio de su sufragio.
Se establecen penas carcelarias más rigurosas contra los delincuentes que roban, que violan, que asaltan, etcétera.  Ciertamente la existencia de una ley punitiva puede ser factor que inhiba el actuar de los delincuentes, pero a pesar de ellos siguen habiendo  mucha delincuencia.
El surgimiento de instancias como las unidades de acceso a la información obedece precisamente a la pobreza en el actuar de las autoridades de no trabajar con transparencia, pero la opacidad no deja de existir, a pesar de esta ley.
Todo es cuestión de cultura. En la medida en que nuestra convivencia esté basada en el respeto de unos a otros, no sería necesario emitir tantas leyes. Si una persona es consciente de que sólo debe votar una vez, no habría necesidad de la credencia con foto, a no ser que sirva como instrumento de identificación.
Si la autoridad entendiera que su obligación es servir a los ciudadanos y que por tanto debe rendir siempre cuentas claras no habría necesidad de ninguna instancia burocrática que los obligue a informar.
Las leyes sólo vienen a ser un paliativo de la forma defectuosa en que se dan la convivencia humana y de manera alguna vienen a resolver los graves problemas que generamos entre nosotros mismos.
El que existan sanciones carcelarias más severas contra los corruptos no ha ayudado mucho para que éstos dejen de saquear las arcas públicas. El que se aumente una pena contra los violadores no ha ayudado en nada para que sigan cometiendo sus fechorías.
Ante a la aparición o la reiteración de conductas incorrectas la primera preocupación, y a veces ni siquiera esto, es que es necesario legislar y parece que nadie se da cuenta que la educación y la formación humana es mucho más importante que cualquier norma.
¿Exista alguna política pública que nos ayude a ser mejores seres humanos?
Me atrevería a asegurar que la verdadera vanguardia que debería presumir un país es cuando se tengan que derogar leyes por inoperantes. Inoperantes cuando una autoridad informe sin necesidad de ser obligada. Inoperante cuando un elector sufrague con responsabilidad y cuando un político sea transparente y deje de robarse el dinero ajeno. Sueños guajiros.