lunes, 11 de agosto de 2014

Delincuencia autorizada

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
 Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
  Compartir

http://yucatan.com.mx/editoriales/opinion/delincuencia-autorizada

ISR e Isstey
Daniel Jesús Carrillo Polanco (*)
A dos años de que concluyó la desastrosa administración de la dzemuleña siguen apareciendo desfalcos ante la vista y paciencia, o mejor dicho ante la complacencia y contubernio de quienes le sucedieron en el cargo.
No son nada nuevo estos casos de corrupción porque durante los cinco años de la gestión de desgobierno fueron características principales: el despilfarro y el latrocinio; sin embargo, no nos puede dejar de indignar que nos hayan robado más que el dinero público, años de progreso y de bienestar.
Hace pocos días de nuevo salió a la luz pública el caso del desfalco ocasionado al patrimonio de los trabajadores mediante el jineteo del cobro de las parcialidades de créditos otorgados por el Isstey a sus derechohabientes en los últimos seis años, incluso sin pago de intereses.
Y por si fuera poco, la misma dzemuleña dejó una desorbitada deuda de $2,200 millones de cuotas retenidas a los trabajadores que no entregó al instituto. ¡Casi el presupuesto total que tiene hoy día el Ayuntamiento de Mérida para todo el año!
Ahora, de nuevo nos enteramos que el mismo quinquenio de Ivonne Ortega no sólo cobró a los trabajadores al servicio del Estado cientos de millones de pesos por cuotas del Isstey que nunca entregó a ese instituto, sino que también hizo lo mismo con el cobro del Impuesto Sobre la Renta, un gravamen federal.
La flamante secretaria general del PRI nacional retuvo de los sueldos de los empleados públicos, de 2007 a 2012, más de $500 millones por concepto de cobro de ese impuesto y no los entregó al fisco, cantidad que con intereses llegaría a los $570 millones.
Es así como en Yucatán se “extravían” cientos de millones de pesos. Dinero que, tanto en el caso del Isstey como del SAT fue quitado a los trabajadores para ¿beneficio de quién? Ya estamos hablando entre los dos conceptos de $2,770 millones.
Esto es un agravio a los trabajadores y a la sociedad entera. Todos sabemos cómo procede el SAT cuando algún ciudadano se atrasa en el pago de sus impuestos: la inmediata persecución, multas y hasta cárcel.
Pero ahora, por tratarse del nuevo PRI, lo que procede es la impunidad. En ambos desfalcos se expidieron leyes que exoneran a los delincuentes de toda responsabilidad.
Una forma totalmente fuera de lugar de institucionalizar la impunidad. El mundo al revés, resulta que ahora el delincuente de cuello blanco se libra de toda sanción gracias a las propias autoridades de la misma calaña que expiden normas hechas a modo.
La duda siempre estará ahí: ¿dónde acabaron los miles de millones de pesos que le quitaron a los trabajadores? Por eso estamos como estamos. Este es el mismo sistema del nuevo PRI. El mismo que dice “mover a México” o “comprometido con tu bienestar”. ¿Qué bienestar pueden traer los millonarios desfalcos a los trabajadores? Desfalcos que quedan impunes. Y de que se está moviendo a México, no hay duda, pero al atraso y a la mayor corrupción.- Mérida, Yucatán.
dajecapo@hotmail.com
—–
*) Maestro en comunicación política y marketing electoral, y consejero estatal del PAN
Es así como en Yucatán se “extravían” cientos de millones de pesos. Dinero que fue quitado a los trabajadores…

No hay comentarios: