domingo, 14 de septiembre de 2014

Un crimen contra las instituciones

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
 Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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http://yucatan.com.mx/editoriales/opinion/un-crimen-contra-las-instituciones

Un mal precedente
Daniel Jesús Carrillo Polanco (*)
Deleznable la actuación de quienes hoy tienen el ejercicio del gobierno en Yucatán. Su pretensión de burla quedará sellada en la mente colectiva, al menos de aquellos que no se dejan comprar con su propio dinero.
Septiembre de 2014 debe ser declarado mes de luto: se ha matado a la institucionalidad, que en vez de estar al servicio de los ciudadanos, porque somos nosotros quienes las mantenemos, hoy se falla en defensa de intereses personales y grupales.
Me refiero a los dos casos que en esta semana gozaron de la más amplia impunidad que se puede otorgar: la exoneración definitiva de quien desfalcó a los yucatecos y la ridícula sentencia contra algunos de los agresores materiales del 4 de julio de 2011.
Con esto se confirma lo que siempre he señalado: las instituciones, en manos del sistema rojo, sólo sirven como “lavaderos de imágenes y de culpabilidades”, al erigirse como reales promotoras de la impunidad.
Se trata de dos casos que tienen como característica fundamental la notoriedad. En ambos asuntos no se requiere tener conocimientos técnicos y científicos sobre nada para saber la terrible manipulación jurídica que existe de por medio. Basta el sentido común para conocer la intención de las dos resoluciones de marras.
Tan notoria fue la golpiza a ciudadanos en manos de gamberros, como notoria fue la pésima gestión del quinquenio.
Otro punto de coincidencia es el cinismo con que se manejan ambos casos: el golpeador jamás aceptó con valor civil haber cometido sus fechorías, pese a los cientos de fotos y vídeos, y los cientos de testigos, que demostraron lo contrario.
Vaya terquedad de insistir en hacer creer a los ciudadanos que estos criminales actuaron por cuenta propia. El sistema rojo usará las normas, las instituciones y a las autoridades para construir una verdad legal diferente a lo que ocurrió, pero la sociedad sabe perfectamente que detrás hubo autoras intelectuales. Esto no lo podrán manipular con nada.
Un episodio sangriento sumamente negro para nuestra querida Mérida, organizado y comandado por las propias autoridades, que pusieron en riesgo la vida de decenas de personas, queda reducido a una ridícula sanción de 5,000 pesos para el cabecilla y otras leves sanciones para otros dos de sus cómplices.
¿Las autoras intelectuales? Bien, gracias. ¿Y los otros cuarenta o cincuenta golpeadores a sueldo con cargo al erario?, bien, gracias también.
Así como de notoria fue la actuación de las autoras intelectuales y de los gamberros en los hechos del 4 de julio, también lo fue el despilfarro, el desvío de recursos, la corrupción en numerosas dependencias durante cinco largos años.
Ni con un dictamen barnizado de legalidad podrán cambiar la que realmente ocurrió en el quinquenio: uso de recursos para acarreos, frivolidades que implicaron gastos millonarios, desvíos arbitrarios, etcétera.
Como reza el dicho: para muestra basta un botón, y el caso del Isstey es el ejemplo claro de lo que estamos hablando. “Desaparecieron” más de $2,000 millones de cuotas que fueron descontadas a los trabajadores y como si nada hubiera ocurrido. Y si así estuvo el Isstey, ¿cómo estarán las demás dependencias estatales?
Estos casos representan un mal precedente para la vida institucional de nuestro Estado: aquí se defiende a los criminales y se protege a los corruptos, sin importar la notoriedad de las evidencias. De veras que esto ya es un impulso feroz a la impunidad.- Mérida, Yucatán.
dajecapo@hotmail.com
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*) Maestro en comunicación política y marketing electoral, y consejero estatal del PAN

lunes, 1 de septiembre de 2014

Sin autoridad para criticar

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
 Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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Tras enterarme de los “informes” que rindieron los regidores del PRI con motivo del segundo aniversario del Ayuntamiento de Mérida,  la conclusión sería que la administración panista es un desastre.
Los regidores de oposición auto investidos como “paladines de la justicia” para los meridanos no sólo señalaron supuestas fallas administrativas sino también acciones de corrupción como sospechas de desvíos, precios inflados etcétera.
Incluso el presidente estatal de ese partido se atrevió a señalar: “Si tengo que ponerle una calificación (al Ayuntamiento) simplemente diría que está reprobado ante el trabajo que realiza en Mérida y sus comisarías”.
Sólo faltó un ingrediente a las aseveraciones de los priistas: autoridad para hacer este tipo de señalamientos. ¿De veras los regidores del PRI creerán que la mayoría de los meridanos se siente representada por quienes por sistema se oponen a todo?
¿Cómo creerles si son cómplices del desastre administrativo y de la corrupción que prevaleció durante los dos años de la gestión anterior? ¿Cómo creer sus señalamientos si estos ediles rojos son quienes ven la paja en el ojo ajeno pero ignoran la viga que tienen en el propio? 
Y cuando el dirigente estatal de ese partido reprueba al actual Ayuntamiento que con todo y sus fallas y errores normales, con que cara lo hace si la gestión de su partido fue terriblemente desastroza.
En solo dos años del “nuevo PRI” Mérida y los meridanos vivimos no sólo un estancamiento sino un franco retroceso en lo que se había logrado hacer durante 20 años. ¿Entonces cómo calificaría el dirigente estatal del PRI a la gestión de Araujo Lara? ¿Le daría un 10?
Y la historia no miente: ¿En donde acabó la promesa demagógica de erradicar la pobreza extrema en 12,000 familias de Mérida? Puro cuento. Si se hubiera cumplido esta promesa,  Rolando no tendría que estar aplicando medidas asistencialistas como la entrega masiva de útiles escolares y uniformes. ¿Y la de hacer el segundo periférico? Puro cuento.
En fin, si hiciéramos un recuento de la gestión priista el único récord palpable es que logró desbarajustar a una ciudad en tan solo dos años, el mismo tiempo de la gestión que ahora critican.
Y de la golpiza del 4 de julio definitivamente tiene que pasar por el análisis de los dos años del desgobierno PRI. En vez de convencer a los ciudadanos sobre la necesidad de una obra mandaron a los gamberros a acallar una protesta a punta de golpes.
Y el despilfarro recurrente mediante la traída de artistas como Juanes, Shakira y otros, que en segundos se gastaron decenas de millones de pesos. ¿Qué beneficio dejaron para la ciudad eventos de solo dos horas?
Y los pagos sin sentido que se hicieron a una empresa que supuestamente se encargaría del cobro del predial, que a final de cuentas resultó un verdadero fracaso, ya que la recaudación registró una baja histórica.
Y las lámparas chinas que mediante jugoso negocio se convino con una empresa foránea, que dejó a la ciudad en penumbras y además con la carga de tener que pagar un multimillonario pago mensual. 
Pues esa gestión que corrió a cargo de una persona que aseguró públicamente que terminaría su gestión como diputada federal y no cumplió, y después también abandonó la responsabilidad de alcaldía de Mérida, para tener fuero constitucional, es del PRI. Señores regidores antes de criticar,  revisen sus antecedentes cercanos y ayuden a tratar de solucionar todos los pendientes. Más aún ofrezcan un disculpa a los meridanos por tanto yerro voluntario e involuntario de su desgobierno.