lunes, 19 de enero de 2015

La huella que lo identifica

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
 Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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Impunidad y asistencialismo
Daniel Jesús Carrillo Polanco (*)
En el sitio oficial del segundo informe de gobierno hay un mensaje atribuido a Rolando Zapata Bello, en el que entre otras cosas señala: “En el primer año de trabajo construimos los cimientos y las bases. En este segundo año convertimos esos cimientos en escalones y peldaños del desarrollo”.
Tales palabras representan la admisión del fracaso de la anterior gestión que estuvo a cargo de Ivonne Ortega Pacheco. Si en el primer año construyó “los cimientos y las bases” para el desarrollo de Yucatán, es más que contundente que empezó desde cero; es decir, cuando inició no había cimientos ni bases.
Entonces ¿qué fue lo que hizo su antecesora durante cinco largos años? Si mal no recuerdo, cuando Ivonne Ortega tomó posesión del cargo, cuando por cierto Yucatán estaba en la ruta del desarrollo, dijo que acabaría con todos los rezagos en todos los rubros: educación, salud, economía, combate a la corrupción, etcétera.
Cinco año de “ivonnismo” que el actual titular del Ejecutivo finalmente admite no sirvieron de nada, ni siquiera para un buen comienzo. Y si el comienzo no fue bueno ¿porqué no se ha procedido contra quienes nos hicieron perder cinco años?
Veámoslo de otra manera. Si el quinquenio del “Ibonato” hubiera dejado algo bueno para Yucatán, el mensaje sería completamente distinto. Algo así: “En el primer año aprovechamos las bases que nos dejó nuestra antecesora…”, pero nada de nada.
El tan ansiado “despegue” de Rolando está a años luz gracias a las multimillonarias deudas, al desorden administrativo y social, y a tantas y tantas irregularidades que él mismo ha querido ocultar.
Se puede decir que ya llevamos siete años consecutivos de PRI en el Estado, y según Rolando apenas tenemos algunos peldaños de desarrollo. ¿Pues no que ellos sí saben gobernar?
El tan ansiado “despegue” de Rolando no ocurrirá nunca porque el desarrollo eficaz de un Estado, de una comunidad, no se logra mediante programas paternalistas con evidentes tintes electoreros.
Ni la “pinturocracia” ni la “ticanocracia” funcionarán jamás como factores de desarrollo, sólo implican el mal ejercicio del dinero de todos los mexicanos y de los yucatecos. Es el autofinanciamiento forzado —porque nadie autoriza que lo hagan— para que el PRI condicione miles de votos y se mantenga en el poder. Es el mismo pueblo el que paga la permanencia del PRI en el poder.
De una manera grotesca el PRI, desde las esferas del poder público, dilapidó millones de pesos para la repartición de apoyos dadivosos con la clara intención electorera. Este fue uno de los factores que determinaron la elección del candidato rojo a la alcaldía de Mérida.
Por cierto ¿qué paso con los otros suspirantes priistas que se decían muy preocupados y ocupados por los asuntos de Mérida? ¡Qué cosa tan extraña! Apenas salió el candidato de su partido y desaparecieron de la escena pública!
Ya no se les ve tapando baches, ni limpiando calles o dando apoyos, o estableciendo redes de vecinos. Es claro: les importa un bledo la ciudad y los ciudadanos, lo único que hacían era campaña electorera disfrazada.
Y regresando con el informe de Rolando, es importante y necesario recordarle que poco o nada servirá que presuma sus grandes obras, si lo importante para los yucatecos era que cumpliera con su promesa de combate a la corrupción. Nada de nada. Esta es la verdadera huella que identifica a la gestión rolandista: la impunidad, la opacidad y el asistencialismo.— Mérida, Yucatán.
dajecapo@hotmail.com
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*) Maestro en Comunicación Política y Marketing Electoral, y consejero estatal del PAN
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domingo, 11 de enero de 2015

Corrupción sobre corrupción

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
 Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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Histórica Fiscalía
Daniel Jesús Carrillo Polanco
Tres ex alcaldes, los de Chankom, Huhí y Calotmul, que tienen procesos pendientes ante la Auditoría Superior del Estado por irregularidades que se encontraron en sus administraciones, y el Congreso no les aprobó sus cuentas, hoy son candidatos del PRI nuevamente.
El presidente estatal del partido rojo los defendió con la siguiente declaración: “El hecho de que algunos precandidatos del PRI a alcaldes tengan procesos pendientes por irregularidades en sus cuentas de la última vez que fueron presidentes municipales no es impedimento para que repitan”.
Y remató: “No hay ninguna resolución, no están sentenciados, no hay nada que indique que son culpables, y tienen derecho a ser votados”, añadió.
Así o más claro respecto a la impunidad que promueve y avala ese partido, en detrimento de la política, de la credibilidad, de las instituciones, de las normas y de la sociedad. Al respecto hay que considerar varios aspectos:
1. Hace más de dos años que dejaron el encargo. Entonces habría que conocer cuáles son las razones por las cuales la Asey sigue sin dictar una resolución. ¿Negligencia o acto deliberado?
2. El hecho de que existan procesos en su contra debería ser impedimento, ya que así como pueden ser declarados inocentes también los pueden declarar culpables.
3. La declaración del dirigente de los rojos deja entrever, una vez más, que las instituciones no están al servicio de la sociedad. Pareciera que hay la excesiva confianza de que, finalmente, para no generar ruido en su instituto político la Asey, por disciplina partidista, tendrá que declararlos inocentes o dará carpetazo al asunto.
4. Y si por alguna situación, rara y poco probable, la Asey determinara que son culpables ¿qué pasaría entonces? ¿Serían desaforados y procesados? ¿O la idea es darles fuero para que no sean procesados?
5. ¿No sería mejor esperar la resolución correspondiente para que haya la certeza jurídica de que son inocentes o culpables, y no se tenga que estar haciendo maromas legales para tratar de corregir irregularidades?
Pero más allá de lo jurídico está lo político y lo ético. A qué grado llega la falta de vergüenza al valerles un soberano cacahuate el hecho de regresar al poder a tres individuos que han sido señalados como malos administradores. ¿Es que los ciudadanos no merecen algo mejor? Lo más seguro es que si ganan, de nuevo aflorarán sus corruptelas. Corrupción sobre corrupción.
Otro de los yerros del partido rojo es la designación de la ex fiscal como candidata a diputada por el Distrito VII de Mérida. Tampoco tiene impedimento legal y, como cualquier otro, tiene derecho a la “chapulineada”. Sólo que en este caso se debió tener más cuidado por varias razones:
1. Llegó al cargo mediante una designación del Congreso del Estado, en donde fue aprobado su nombramiento por unanimidad de votos de todos los partidos ahí representados. Se supone que los diputados representan al pueblo. Por lo tanto, un puesto que se obtiene de esa manera no debería ser abandonado porque hubiera una decisión popular representativa de por medio y menos que se inclinara hacia algún partido.
2. Esto deja entrever, lamentablemente, que su desempeño no fue institucional sino más bien andaba haciendo méritos partidistas para ser tomada en cuenta como candidata. Y uno de esos méritos podría ser el hecho de no aceptar que se iniciara el proceso contra la ex alcaldesa priista, acusada de un desvío de más de $200 millones. Su nombramiento fue histórico ya que fue la primera mujer fiscal, pero también es histórico que sea la primera fiscal que abandona el cargo para ser postulada por un partido político.- Mérida, Yucatán.
dajecapo@hotmail.com
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*) Maestro en Comunicación Política y Marketing Electoral, y consejero estatal del PAN
Pareciera que hay excesiva confianza de que, para no generar ruido en su partido, la Asey, por disciplina priista, declarará inocentes a ex alcaldes acusados
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jueves, 8 de enero de 2015

Volver a ser la “Blanca”

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
 Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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Capital perdido
Daniel Jesús Carrillo Polanco (*)
Vaya que los pronósticos para este año no son muy halagüeños. Como bien señaló un dirigente de los comerciantes, ahora la cuesta económica no sólo ocurre en enero, sino prácticamente todo el año.
Hay mucho que decir al respecto, pero hoy quiero referirme a otro tema que como sociedad nos debe hacer reflexionar y a cambiar nuestras conductas y actitudes como ciudadanos.
Entre las recientes publicaciones del Diario figuró una sumamente ilustrativa, en la que se ve a un empleado municipal barriendo un enorme cúmulo de desperdicios generados por la propia gente que, por comodidad y sin conciencia, tira a la calle, pensando que es obligación del Ayuntamiento barrerla.
Siempre he compartido la idea de que la ciudad más limpia no es la que más se barre, sino la que menos se ensucia, lo que implica la educación de no tirar desperdicios en detrimento de la salud y del medio ambiente.
Más aún, en el caso de Mérida, que ha sido durante muchos años catalogada como “Ciudad Blanca” -no sólo por sus albarradas lechadas, sino también por su limpieza- nosotros deberíamos tener mayor responsabilidad de demostrar a propios y ajenos que esa frase no ha sido un eslogan publicitario.
Pienso que ésta debería ser una de las políticas públicas que debería adoptar cualquier suspirante a la alcaldía de Mérida: Devolver a nuestra querida ciudad ese capital referencial de “Ciudad Blanca”.
Y la “blancura” también pasa por el hecho de que somos una ciudad con poca delincuencia -salvo la oficial que implica el impune robo del dinero del pueblo- y con gente, en términos generales, con actitud amable.
Esto desde luego tendrá repercusiones en materia económica ya que sería un potente atractivo para el turismo nacional e internacional.
Pero esto sólo se lograría con el concurso y participación de todas las partes: autoridad y sociedad. Estoy seguro de que muchos asegurarán que esto no es posible. Yo digo que sí se puede, sólo es cuestión de voluntad política y mucha educación social.
Y quiero poner un ejemplo muy claro de cómo sí es posible. En el mundo existen varias leyes consideradas “increíbles” y una de ella fue la que se emitió en Singapur, que prohíbe el consumo de la goma de mascar. ¿Por qué la decisión de establecer esa veda? Las autoridades de ese lugar se percataron de que ya era un problema grave no sólo para imagen de limpieza, sino porque afectaba la operatividad de servicios.
Según se aprecia en el ciberespacio, se trata de una norma emitida por el gobierno de Singapur que habría entrado en vigor desde 1992, que prohíbe la importación, fabricación y venta de chicle, señalando como causa la conducta incivilizada de sus consumidores que, pegando la goma de mascar en puertas y paredes, han perjudicado el funcionamiento de metros, trenes y ascensores.
Diez años después, en 2002, un diario mexicano publicó que Singapur se mantenía firme en su prohibición.
En 2010 una noticia similar aseguraba, en el portal Terra, que el gobierno no derogaba la ley. Desde luego que nada se logra por decreto, pero ahí entre los orientales la educación y la disciplina hicieron que Singapur fuera reconocido como uno de los lugares más limpios del planeta.
El principio del cambio comienza con nosotros. Por favor, recordemos aquella frase de “ponga la basura en su lugar”. Entre todos podemos lograr que Mérida sea de nuevo la “Ciudad Blanca”.- Mérida, Yucatán.
dajecapo@hotmail.com
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*) Maestro en Comunicación Política y Marketing Electoral, y consejero estatal del PAN
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