domingo, 26 de julio de 2015

Agresiones a dos periodistas…

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
 Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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Daniel J. Carrillo Polanco (*)
Desde siempre, el periodismo ha sido fundamental para sacar a la luz pública abusos de poder y violaciones a las garantías individuales. No puede haber un estado democrático sin la función libre del periodismo.
Preocupa y mucho la actitud de los gobiernos priistas no sólo de impedir el libre acceso a la información, sino incluso de atacar de modo descarado a quienes cumplen la tarea de difundir información. Como sabemos, en menos de dos meses dos reporteros de Diario de Yucatán han sido víctimas de ataques perpetrados sin sentido.
El caso más reciente fue la agresión al reportero Gabriel Jesús Chan Uicab cuando cubría un reporte de disparo de arma de fuego en El Porvenir. La policía no sólo no lo protegió, como debió ser, sino que lo llevó preso y esposado, como si se tratara de un delincuente.
Ya en el vehículo de la corporación el “agente” se burló del reportero e hizo gala de prepotencia: “Apunta mi nombre, que no me pueden hacer nada… me llamo Carlos Durán”.
Otra agresión ocurrió el 2 de mayo, que sigue en la impunidad, contra Hernán Casares Cámara, en presencia de agentes de la SSP.
Casares Cámara fue agredido en una bodega del sur-poniente del Periférico, donde varias personas cargaban bolsas negras en camionetas que, según informes, servirían al PRI para distribuir en la campaña electoral.
El representante del Diario solicitó a los policías que estaban cerca que lo protegieran, pero la respuesta fue: “Es política jefe, nada puedo hacer”.
Tras una ligera lectura de las narraciones hechas en ambos casos podemos hallar situaciones similares que denotan el mismo “modus operandi” contra reporteros: a) Fueron ataques arbitrarios; en ambos casos no hubo infracción ni delito de los reporteros, sólo cumplían su trabajo.
b) La actitud laxa de los agentes de no auxiliar al representante de un medio de comunicación, lo que configura también el delito de abuso de autoridad.
c) Las expresiones estúpidas de los agentes: “Apunta mi nombre, que no me pueden hacer nada… me llamo Carlos Durán” y “Es la política, jefe, nada puedo hacer”.
d) En ambos casos a los reporteros les borraron el material que tenían en su teléfono.
e) En los dos casos también se elaboraron informes mentirosos, buscando inculpar a los reporteros. Si así lo hacen con dos reporteros, imagínense cómo lo harán con quienes no tienen posibilidad de informar.
f) En los casos se advierte la impunidad; no obstante que el ataque es al representante de un medio de comunicación, en realidad se ataca el derecho constitucional que tenemos los ciudadanos a recibir información.
g) Otro factor común es el silencio de Rolando Zapata y su actitud de evadir preguntas directas que le formularon sobre ambos asuntos.
h) Se violaron los derechos naturales de periodistas.
¿Por qué en vez de detener y afectar a personas inocentes por cumplir su trabajo no se dedican a buscar y detener a verdaderos criminales?
¿Tendrán la misma “valentía” ante quienes de verdad representan un peligro para la sociedad? Hago votos porque se acaben estos ataques a medios y ciudadanos.— Mérida, Yucatán.
dajecapo@hotmail.com
Maestro en comunicación política y marketing electoral, y consejero estatal del PAN
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domingo, 19 de julio de 2015

Por un túnel o un pacto

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
 Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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La fuga de “El Chapo”
Daniel J. Carrillo Polanco (*)
La fuga del narcotraficante Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo”, del penal del Altiplano en Almoloya, Estado de México, ha sido analizada desde muchas ópticas y visiones: como un desafío al sistema, una debilidad del sistema penitenciario e incluso como una demostración de que cuando se quiere hacer algo se puede, así parezca imposible.
Otras versiones señalan que la fuga por un túnel es una fantasía inventada por el gobierno federal, dado lo increíble que resulta que alguien pudiera escapar de una prisión que se supone es de máxima seguridad. Los datos concretos sobre la mentada fuga hacen verdaderamente inverosímil que alguien pudiera escapar de esa manera.
1. La construcción del túnel se inició hace año y medio… ¿Tanto tiempo sin que las inteligencias militar y policíaca pudieran percatarse de ello?
2. Durante todo ese tiempo se estuvieron extrayendo toneladas de tierra y piedras… ¿Y nadie se dio cuenta? ¿Dónde acabó todo ese material? Si fue llevado a algún lado, ¿no llamó la atención de alguien?
3. ¿Puede alguien construir en un sitio tan cercano a un penal de “máxima seguridad”? ¿No está prohibido? Y si alguien lo está haciendo ¿no lo procedente era averiguar de qué se trataba? O no lo quisieron hacer o deliberadamente no lo hicieron.
4. ¿Cómo llegaron al punto exacto dentro del penal para que el narcotraficante se escapara? El túnel se abrió justo en el baño donde estaba “El Chapo”. El obvio que tenían los planos.
5. Hay la versión de que los excavadores fueron guiados por un sistema GPS. ¿Por qué “El Chapo” tenía una tableta en su celda. Quizá esa habría sido la herramienta con la que guió a los excavadores.
6. Como bien lo señalan expertos constructores, es imposible que la construcción de un túnel para la fuga de alguien no genere ruido o vibración que llame de inmediato la atención.
7. Según el secretario de Gobernación los reos dejan de ser observados por las cámaras de seguridad cuando acuden al baño ¿por qué tuvieron que pasar tres horas para que se percataran de que el delincuente ya se había fugado? Siendo un penal de “máxima seguridad” debería existir reglamentación sobre el tiempo máximo que alguien puede permanecer fuera de la lente de las cámaras de seguridad. No puede ser que tres horas estuviera fuera del foco de seguridad y no llamara la atención de alguien.
8. Se supone que todos los reos deben tener un brazalete con un sistema que permita rastrearlos. ¿Qué pasó? ¿“El Chapo” no lo tenía? ¿O lo tenía y lo desactivó? ¿O de plano deliberadamente lo desactivaron, se lo quitaron o hicieron caso omiso a las posibles alertas del dispositivo?
9. Para recibir a “El Chapo” al final del túnel tuvo que haber de por medio una operación con vehículos y gente. ¿Las fuerzas policiales no se dieron cuenta o se hicieron de la vista gorda?
10. En la huida de “El Chapo”, luego de salir del túnel, también tuvo que existir una operación con gente fuertemente armada. Seguramente recorrieron muchos kilómetros ¿y nadie se dio cuenta de esto?
Todo pareciera indicar que la versión del túnel es una mentira para justificar una salida acordada del narcotraficante. Es difícil creer que pueda existir tanta estupidez acumulada como para no darse cuenta de que alguien se fugaría por un túnel.
Y si la fuga ocurrió, como se dice, en ese túnel, los primeros en renunciar tendrían que ser los más altos funcionarios por sobrada taradez y/o por corrupción en sus más elevados y descontrolados niveles. Bien lo dijo Peña Nieto: “Si se fuga otra vez sería imperdonable”. — Mérida, Yucatán.
dajecapo@hotmail.com
Maestro en comunicación política y marketing electoral, y consejero estatal del PAN
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lunes, 6 de julio de 2015

¿En dónde acabó el gobernador?

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco Master en Comunicación Política y Marketing Electoral Compartir


“La política se hace con decisión, con ganas, sin titubeos…, el que tenga miedo que se quede en su casa”, expresó el jueves pasado Rolando Zapata al pedir a los priistas que en los últimos tres años que faltan de su gobierno salgan a hacer política.
Declaración lamentable, pues se supone que desde que ganó la elección se convirtió en autoridad de todos los yucatecos, no sólo de los priistas, pero con esa postura demostró, una vez más, a que su cargo es “gobernador del PRI”.
Su discurso demuestra que el concepto de política está bastante equivocado, como que lo tomó del mismo diccionario de Ivonne Ortega, donde para ella la corrupción significa “honestidad”.
Yo no clasifico entre malos y buenos políticos, creo que es mejor hablar de políticos y antipolíticos, mejor conocidos como “grillos”. El político, lo dice cualquier tratado sobre la materia, es quien busca sumar voluntades que adversan contra sus propias acciones o proyectos.
La declaración que estamos comentando es antipolítica por la simple y sencilla razón de que es sectaria (dirigida a su grupo) y marca una distancia con el resto de la mayoría de los ciudadanos, que no son priistas.
En otra parte de su discurso Rolando dijo: “Hay que hacer más y mejor política, la que da resultados, que hace que la inversión llegue y genere empleo, ingresos dignos en el campo, que nos hace seguir siendo seguros y competitivos”.
Con lo que reafirma que hay una grave equivocación en el concepto. ¿Mejor política que da resultados? ¿Cuál? ¿La que consiste en repartir tinacos y pinturas a cargo de cientos de millones de pesos de los ciudadanos y que sólo beneficia a las estructuras de su partido? ¿Es esa la “buena política”? ¿Es la que genera empleos? ¿Y cuál ingreso digno del campo? Si los campesinos tuvieran buenos ingresos no tendrían que vender sus credenciales del IFE a su partido, el PRI, cada vez que hay alguna elección.
La “buena política” ¿es aquella que consiste en almacenar miles de despensas compradas con mi dinero y con el de todos los yucatecos para coaccionar el voto? Sigo sin entender el concepto del diccionario priista.
Y remató Rolando con la expresión: “La buena política, ésa que es la base para ganar las elecciones”, aaaah, entonces para él la “buena política” son todas las mañas vejestorias que ha usado y sigue usando su partido para ganar elecciones.
En mi paso por la universidad entendí que la política tiene como fin último alcanzar el desarrollo armónico y sustentable de la sociedad. Entonces, con un discurso sectario es casi imposible hablar de política, porque lejos de promover la armonía social, genera franco disgusto de quien debería estar al servicio de todos.
Y de sustentabilidad ¿Qué podemos decir cuando el dinero de todos los yucatecos se gasta en programas asistencialistas, como medida electorera, en vez de favorecer el bien común? ¿Cómo puede haber sustentabilidad si la mayor cantidad del dinero se gasta a fondo perdido?
En suma, la declaración de quien debería ser gobernador de todos los yucatecos saca a relucir el verdadero ADN del PRI, el mismo de siempre: sectario y electorero, y que su concepto de política es totalmente ajeno a lo que debería ser.
4 de julio de 2011
El sábado pasado se cumplieron cuatro años desde que la dzemuleña Ivonne Ortega Pacheco y la tixkokobense Angélica Araujo se vieron involucradas en la golpiza de ciudadanos en la mal llamada Glorieta de la Paz, hechos que hasta hoy siguen en la “feroz” impunidad. ¿Dónde escuché esa palabra que seguro es parte de la buena política?— Mérida, Yucatán.
dajecapo@hotmail.com
Maestro en comunicación política y marketing electoral, y consejero estatal del PAN
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