martes, 25 de agosto de 2015

Ivonne Ortega, un fenómeno social

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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En el escarnio público

 Diario de Yucatán

Daniel Carrillo Polanco
No me cabe la menor duda de que Ivonne Ortega Pacheco se ha convertido en un “fenómeno social”, ya que cualquier comentario, publicación o foto que suba en las redes o le sea publicada en los medios masivos, genera una reacción inmediata de comentarios ofensivos en su contra.
Es increíble la cantidad de interacción que genera esta señora, incluso cuando sus comentarios son insulsos —dícese de aquello que es soso o no tiene gracia— la gente no pierde la oportunidad de opinar sobre su persona y sus acciones.
Los comentarios van desde los recordatorios maternos, expresiones de hartazgo, y hasta menciones de sus actitudes erradas de cuando fue titular del Ejecutivo del Estado, así como del endeudamiento en que dejó a los yucatecos.
Ejemplo de esto lo vimos cuando subió vídeos en los que anunciaba que sería operada, la gente sin miramiento alguno su burlaba de ella escribiendo irónicamente “qué bueno, porque ya andaba con el pendiente”, siendo lo más “light” de los comentarios.
Quienes manejan sistemas electrónicos, ya sean páginas de Facebook o páginas de Internet, pueden ver con claridad la cantidad de interacciones que genera una información de Ivonne Ortega Pacheco, contra otras que realmente deberían despertar el interés de los lectores.
Una nota del Papa hablando del perdón registra pocos comentarios contra los cientos y hasta miles que ocasiona otra nota donde se informa que Ortega Pacheco fue abucheada en una Iglesia o cuando generó las risas de los asistentes en el 11 aniversario luctuoso de Cervera Pacheco.
Bien reza aquel dicho de que la vida es una rueda de la fortuna. Tras haber ganado la gubernatura de Yucatán Ivonne Ortega se convirtió algo como un “ente intocable” desde el punto de vista político.
Tuvo un posicionamiento demasiado positivo, de absoluta envidia para cualquier político, que los expertos en mercadotecnia política coincidían que era un error criticar a la señora en los medios de comunicación masiva o en las redes, porque todo ataque se revertía a quien lo hacía.
Durante su quinquenio, la dzemuleña disfrutó una “luna de miel” política bastante prolongada y tuvieron que pasar varios años para que los yucatecos comenzaran a darse cuenta de la clase de “gobernadora” que tenía.
Siempre llegó tarde a todos sus eventos haciendo esperar a la gente, despilfarró el dinero a manos llenas dando regalos a políticos y a artistas, se gastó los presupuestos anuales autorizados y siempre pidió ampliaciones presupuestales que tampoco le fueron suficientes y entones endeudó las finanzas estatales.
Obras de primeras piedras, segundas o terceras, represión contra quien no eran de su clan, mentiras y más mentiras sobre su gestión, corrupción rampante en toda su administración y enriquecimiento veloz e inexplicable, y obras mal hechas que siguen dando de qué hablar.
En fin se trata de una lista muy larga de desaciertos voluntarios —por el evidente dolo con que se hacían— e involuntarios por la notoria falta de preparación académica y profesional en la toma de decisiones. El “carisma” ganado por el solo hecho de haber bajado de peso, ella misma lo fue destruyendo poco a poco año con año, hasta llegar a convertirse en un fenómeno social de burla, de rechazo, de animadversión, de falta de respeto. El que aquí la hace, aquí la paga.
Ivonne Ortega no se fue a la cárcel porque es parte de la feroz impunidad que hoy prevalece en el Estado gracias a su sucesor que le sigue cubriendo las espaldas, pero el resto de su vida tendrá que soportar el marcado y automático escarnio público.— Mérida, Yucatán.
Consejero de la directiva estatal del PAN

lunes, 17 de agosto de 2015

Insisten en reventar

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
 Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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¿Y el interés social?
Daniel Jesús Carrillo Polanco (*)
Vaya exhibida que se dieron los magistrados del Tribunal de Justicia Fiscal y Administrativa de Yucatán (Tjfay) al emitir una sentencia con adjetivos y consideraciones subjetivas en el día y hora en que el alcalde rendía su tercer informe.
Con estos hechos se confirma, una vez más, lo que a lo largo de muchos años he señalado: 1. Todo el aparato de justicia en el Estado está al servicio del PRI-gobierno, y 2. Los daños y los perjuicios ocasionados por un mal gobierno van mucho más allá del período de gestión.
En cuanto el primer punto, de veras que fue burda la decisión-acción de publicitar una sentencia en el momento justo en que se daba el informe de gobierno municipal, resolución que ya llevaba varios meses de atraso.
Se trató de una acción deliberada para empañar ese evento municipal, como el propio dirigente de la Coparmex señaló: “Fue desafortunada la fecha elegida por el Tjfay para emitir su resolución sobre las lámparas chinas, pues esto genera suspicacia al coincidir con el último informe de gobierno del alcalde”.
¿Cómo pueden un tribunal y sus magistrados prestarse a este tipo de maniobras? ¿Creerán que los ciudadanos somos tontos y que no nos damos cuenta de que su actuación va más allá de las funciones encomendadas?
En su resolución, los magistrados usaron frases y expresiones que imputaron a las autoridades municipales como “arrebato” y “soberbia”, y el comunicado que difundieron, al referirse a las autoridades municipales electas, señalaron que: “Apostamos que hagan uso de herramientas legales, que son civilizadas, racionales y correctas, no bajo el escudo del escándalo”.
¿Cuándo se había visto que algún impartidor de justicia se exprese bajo esos términos en sus sentencias y de manera pública? Diría que podría tratarse de un caso insólito pero no, en realidad son gente que forma parte de un sistema capaz de hacer esto y mucho más.
Más allá de las formas legales y/o político-mediáticas de estos “impartidores de justicia”, el caso de las luminarias es mucho más grave de lo que pudiéramos pensar o creer, ya que el tribunal privilegió el interés particular por encima del interés social.
Lo que queda claro a los ciudadanos es que, gracias a la ex alcaldesa priista, ABC&Leasing dejó a los meridanos en la oscuridad con la instalación de unas lámparas chinas que no cumplían las normas oficiales para el servicio público de alumbrado.
¿Por qué habría que obligar a los meridanos a pagar millonarias sumas a una empresa inútil por la prestación de un pésimo servicio? ¿Por qué quitarle a los meridanos más de $200 millones por un servicio que ni siquiera recibió? porque se habla de rentas vencidas, pero las lámparas ya no estaban puestas.
Tres magistrados no se dan cuenta de que a quienes están reventando en realidad son a los meridanos. El cambio de luminarias era imperante para que la ciudad dejara de ser insegura, ¿esto no dice algo a los magistrados?
Son los meridanos, no el alcalde, ni el saliente ni el entrante, los que pagarán esa millonaria cantidad a unos dizque empresarios que nos dieron un servicio de sexta categoría. Y con $203 millones menos, es obvio que los meridanos se verán afectados en los servicios que deben recibir.
Cualquier ciudadano se debe preguntar ¿por qué tanta insistencia del Tjfay de reventar al Ayuntamiento de Mérida o, mejor dicho, a los meridanos con sus resoluciones? Recientemente inmovilizó tres cuentas bancarias del Ayuntamiento que afectaron $112.6 millones, porque 13 particulares reclamaban el pago de $28 millones que se generaron por error de un ex gobierno priista.
Sentencia de marras
El dinero público debe estar al servicio de sus propietarios: los ciudadanos, no para estar gastándolo en supuestas deudas a unos cuantos particulares. Una de las cláusulas de la sentencia ha de decir: “Millones de pesos de los meridanos deben pasar a unos cuantos empresarios que dieron mal servicio y que se reviente la ciudad…. ¡Ni modos!”.— Mérida, Yucatán.
dajecapo@hotmail.com
Maestro en comunicación política y marketing electoral. Consejero estatal del PAN

domingo, 9 de agosto de 2015

Alejadas de la sociedad

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco

Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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Elecciones panistas
Daniel Jesús Carrillo Polanco (*)
Hay quienes piensan que lo que ocurre en el PAN sólo es cosa de los panistas, lo que me parece una grave equivocación, ya que la sociedad entera es la principal observadora de lo que sucede en este partido político y es la que merece los mejores resultados.
Acción Nacional ha sido durante muchos años la tabla salvadora de muchos miles de yucatecos y de mexicanos que han buscado en este instituto político una opción distinta al PRI.
Sin embargo, en las elecciones internas, lo que menos se toma en cuenta es a la sociedad.
Cierto que es una “elección interna” pero las malas decisiones internas repercuten en el ánimo social en todos los ámbitos. Los primeros que deben estar satisfechos y contentos de lo que ocurra en el interior del PAN son los ciudadanos, porque a fin de cuentas son los que deciden las elecciones.
En estos momentos difíciles para los mexicanos, cuando en los ámbitos federal y estatal nos están recetando lo más ancestral del PRI, más impuestos, asesinatos, desaparecidos, fraudes electorales, etcétera, el PAN debería ser referente de esperanza, pero lamentablemente no lo es.
La sociedad necesita al PAN, pero también tiene que creer en él.
¿Por qué sigue ganado el PRI a pesar de sus pésimos gobiernos? ¿Por qué avanzan otros partidos como el PRD o Morena, que surgieron del mismo PRI? ¿Por qué la gente vota por partidos como el Verde que no representa más que ser el parásito del PRI? ¿Por qué el PAN tiene que aliarse con otros partidos como el PRD como medida pragmática para ganar elecciones, no obstante que en nada se parecen sus ideologías?
En todos estos cuestionamientos podemos hallar las respuestas en un solo concepto. ¿Para qué surgió el PAN? O dicho de otra manera: ¿Cuál es la misión de Acción Nacional?
Me ha tocado estar en sesiones de planeación y con tristeza veo que los “planeadores-estrategas” inventan “misiones” del PAN como si se tratara de un asunto de coyuntura.
El PAN, como lo dije en anterior entrega, no puede ni debe ser una moda, porque surgió para algo muy concreto: ser una opción distinta al PRI, por sus valores y principios: solidaridad, subsidiariedad, respeto a la persona humana y bien común. La misión del PAN es ser distinto al PRI. No debe ser electorero, sino formar ciudadanos conscientes para que voten con libertad. Esta misión sigue tan vigente como cuando se fundó el partido en 1939.
Sin embargo, todo parece indicar que el pragmatismo electoral le ha ganado por mucho al panismo de Gómez Morín. Hoy dicen que los panistas estamos hartos de perder elecciones.
Sí, pero ¿cuáles son las razones? Echarle la culpa al PRI es lo más fácil, pero lo más tonto también.
El PAN ha ganado elecciones municipales, estatales y federales a pesar del PRI y sus fraudes, porque la gente le creyó. Entonces, ¿cuál es la razón por la cual el PAN comenzó a perder todo lo que ya había ganado frente al mismo PRI de siempre? Lamentablemente, el PAN, supuesta herramienta para la sociedad, vive momentos sumamente difíciles, crisis que se ahondan más y más ante la pretensión de querer funcionar sin considerar a la sociedad.
¡Qué cosa! ¿No?
¿Cuándo se ha preguntado a la inmensa mayoría de ciudadanos qué opina sobre lo que está sucediendo en el interior del PAN, tanto estatal como nacional? ¿Está de acuerdo la gente con los candidatos postulados y con sus posturas? ¿Hay alguna medición al respecto? Y más allá aún, ¿habría disposición para corregir el rumbo si la sociedad habla?
Luego no nos preguntemos “¿Por qué perdemos elecciones?”.— Mérida, Yucatán.
dajecapo@hotmail.com
Maestro en comunicación política y marketing electoral, y consejero estatal del PAN
La sociedad necesita al PAN, pero también tiene que creer en él. ¿Por qué sigue ganado el PRI a pesar de sus pésimos gobiernos? ¿Cuál es la misión del PAN?


martes, 4 de agosto de 2015

Coleccionista de rechiflas

Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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Cero y van tres
Daniel Jesús Carrillo Polanco (*)
No fue la primera, sino la tercera vez que Ivonne Ortega Pacheco es abucheada públicamente por los yucatecos, la única forma de manifestación que la gente ha hallado para demostrar su repudio a quien dejó al Estado en la ruina y millonariamente endeudado.
A decir de especialistas, estos fenómenos se dan por el hartazgo de los ciudadanos contra personajes que se sobreexponen, a sabiendas de que tienen cuentas pendientes.
Eso es exactamente lo que le ha ocurrido a la señora del despilfarro y de las pachangas, esa misma que al cierre de su triste gestión aseguró, increíblemente, que nunca buscó reflectores.
Todos sabemos que la señora tiene una enfermedad que se llama ambición de poder y que ahora, a costa de lo que sea, expone todo con tal de figurar en las noticias y hacerse visible como posible candidata del PRI a la presidencia de la República.
Regresando a los abucheos y rechiflas, ganados por “méritos propios”, ocurrieron en eventos más propicios: el primero sucedió en febrero de 2010, cuando Ivonne Ortega, siendo titular del Ejecutivo, se subió a un cuadrilátero, poco antes de que se iniciara una función de boxeo en la que por cierto perdió Guty Espadas Jr.
Fueron más de 8,000 almas que la repudiaron con chiflidos y gritos de “¡Fuera, fuera, fuera, fuera…!” durante largos minutos, cuando escucharon la sola mención de su nombre.
Dos hechos colaterales se dieron con este evento: el primero, la detención de dos jóvenes que salieron a vender playeras con la leyenda “Yo chiflé a Ibom”, haciéndose patente una vez más la arbitrariedad y abuso de poder.
El segundo fue la actitud que asumió el entonces presidente panista de México, Felipe Calderón Hinojosa, en visita que hizo a Yucatán a la semana siguiente, pidiendo a los panistas que se comportaran, ya que Ivonne Ortega Pacheco había dado su versión de que el abucheo fue organizado y ejecutado precisamente por panistas.
El segundo abucheo y rechifla se suscitó a un lado del Palacio de Gobierno, el 30 de septiembre de 2012, último día de su desastroso “mandato” en un evento que organizaron ex profeso diversas agrupaciones civiles.
Sabedora de que la rechifla ya estaba preparada en su contra, llevó a cientos de priistas para tratar de contrarrestar los abucheos, pero no lo consiguió.
El repudio público más reciente se verificó el pasado miércoles 29 de julio durante la ceremonia del inicio ministerial del nuevo Arzobispo, monseñor Gustavo Rodríguez Vega, en el Salón Chichén Itzá, del Siglo XXI.
Llama la atención que esta vez, a diferencia de los anteriores abucheos, ocurrió en un evento más solemne. Para muchos y para la propia Ivonne Ortega era impensable que la gente se atreviera a rechiflarle, pero el hartazgo ha llegado a niveles tales que ni siquiera importó que se tratara de un acto religioso que requería de absoluta formalidad.
El repudio hacia la señora Ortega Pacheco ya no sólo es por su pésima gestión, sino también por el anuncio de que está interesada en ser la candidata del PRI para la Presidencia de México.
Y en vez de tener la humildad de admitir que tiene serios problemas de aceptación pública, la dzemuleña, otra vez, como siempre lo ha hecho, recurrió a la salida más sosa: “Fueron dos panistas”. La primera vez fueron 8,000 panistas y esta vez sólo dos. Con estas actitudes lo único que consigue es exacerbar la animadversión en su contra y que los abucheos sean más recurrentes. Conseguirá lo que le gusta: tendrá su medalla por romper recórd “Guiness” como la ex gobernadora más abucheada de la historia.
Finalmente, todos nos preguntamos ¿qué hacía allá la señora? En primer lugar ni es autoridad y en segundo es una ofensa para el catolicismo que alguien con su trayectoria haga acto de presencia en ese tipo de eventos.— Mérida, Yucatán.
dajecapo@hotmail.com
Maestro en Comunicación Política y Marketing Electoral, y consejero estatal del PAN
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