Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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Por Daniel Jesús Carrillo Polanco (*)
Domingo, 11 de octubre de 2015 - Edición impresa Diario de Yucatán
Ojalá y se repitan más casos
Imposible no catalogar como histórico un hecho que se suscitó la semana pasada en Mérida y que consistió en la aprobación, por mayoría calificada, del Tribunal Contencioso Administrativo del Municipio de Mérida. Quizá podría constituir, sin exageración alguna, uno de los hechos noticiosos más relevantes en el ámbito político ocurrido en lo que va del presente año y quizá en lo que va de muchos más.
De acuerdo con información proporcionada por el Ayuntamiento, desde febrero de 2009, cuando César Bojórquez Zapata era alcalde, se presentó la iniciativa para crear esta instancia jurídica para la defensa de los derechos de los ciudadanos, y desde entonces y durante seis largos años, las bancadas de los priistas postergaron 26 veces la aprobación de ese cuerpo colegiado.
El jueves 8 de octubre de 2015 por fin y gracias a una nueva composición de fuerzas políticas en el Cabildo, se impidió que la oposición del PRI llegara al rechazo número 27 de la integración del referido Tribunal. Además de los 11 panistas que hoy integran la mayoría simple, incluyendo al alcalde, se sumaron los votos de Movimiento Ciudadano, PRD y Morena, con uno cada uno, logrando la mayoría calificada, necesaria para que se pudiera aprobarse.
Y como ha ocurrido en los últimos seis años, otra vez la bancada del PRI, integrada por Rudy Pacheco Aguilar; Alfonso Seguí Isaac, José Rivero Mendoza, Diana Herrera Anduze, y la del Verde María Jesús Monjiote Isaac, que en realidad siempre ha sido del PRI, pues aunque oficialmente obtuvo la regiduría plurinominal como representante del PVEM, también estaba en la lista de candidatos del PRI.
¿Qué es lo que quedó en claro con este hecho? En primer lugar que el PRI y el PVEM son exactamente lo mismo, que aunque tienen membretes diferentes, en realidad no significan pluralidad alguna dentro del ámbito político electoral. Los otros regidores, al menos en esta votación trascendental, demostraron independencia del Revolucionario Institucional.
La mayoría del Cabildo decidió que los meridanos deben tener un medio para defensa de sus intereses que atienda asuntos en el ámbito municipal. Ha habido muchos casos en los que el Tribunal Contencioso estatal ha emitido fallos que francamente han dejado mucho que desear, entre ellos, lo de las luminarias, en el que prácticamente se erigieron como abogados defensores de ABC&Leasing.
¿Qué intereses oscuros y mezquinos hay detrás del PRI y de su apéndice Verde para que insistieran que un Tribunal estatal siga resolviendo asuntos administrativos de índole municipal? En verdad que hay que reflexionar sobre este asunto.
Y a pesar de que se trató de una votación legal, legítima y democrática, la bancada priista envió un comunicado en cuyo título se leía: “Regidores del PRI lamentan imposición de César Bojórquez”, al referirse a que los integrantes del nuevo tribunal fueron designados desde 2009 y prácticamente ratificados ahora.
Habría que entender el significado de la palabra “imposición” según el PRI: Todo lo que no les favorezca en las votaciones de Cabildo será imposición, pese a que la mayoría lo decida. Este asunto es de los pocos casos donde la pluralidad permitió salir de un terrible estancamiento impuesto por los priistas y su satélite.
En suma, fue una contundente lección política para quienes durante décadas han estado acostumbrados a mover los hilos del país, del estado y de los municipios a su completo antojo. Ojalá y se repitan más casos como este de poner en su lugar al PRI.— Mérida, Yucatán.
dajecapo@hotmail.com
Maestro en comunicación política y marketing electoral; consejero estatal del PAN
El PRI y el PVEM son exactamente lo mismo y, aunque tienen membretes diferentes, en realidad no significan pluralidad.
domingo, 11 de octubre de 2015
lunes, 5 de octubre de 2015
Restaurante financiado por yucatecos
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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Gasto a cargo del erario
La flamante diputada federal priista Ivonne Ortega Pacheco inauguró en días pasados el restaurante “Casona La Yucateca”, en la calle de Moliere número 60, casi esquina con Masaryk, en Polanco, una de las zonas más exclusivas del D.F.
Esta apertura se concretó, se informa en nota publicada por el Diario, con una inversión millonaria y la ex gobernadora yucateca es socia, según afirmó el empresario restaurantero Gerardo Rejón.
Según Ortega Pacheco entre su labor empresarial y sus tareas legislativas no hay conflicto, porque “yo soy empresaria porcícola, ésa es mi principal actividad y es la primera vez que incursiono en esta actividad de la gastronomía”.
Según un estudio de la consultora Cushman & Wakefield la renta por metro cuadrado en edificio s de esa zona ronda los 92 dólares.
¿Y de dónde salió el dinero para abrir un restaurante tan lujoso? ¿No será parte del multimillonario desfalco que hizo a Yucatán? De ser así me parece que las ganancias que se obtengan deberían ser para todos los yucatecos.
Ciertamente un gobernador gana bien, pero no olvidemos que la señora Ortega aseguró y perjuró que durante todo su mandato iba a donar la mitad de su sueldo para becas, igual que supuestamente lo está haciendo ahora como diputada federal. Si así lo hizo ¿De dónde sacó el dinero?
No sé si fue cierto eso de que “donó” su sueldo durante los lamentables cinco años que tuvo en sus manos la administración estatal y el dinero de los yucatecos, pero lo que si fue real es que dejó a Yucatán en quiebra y con deudas que sarán saldadas cuando un recién nacido de hoy llegue a tener 45 o 50 años de edad.
Es una falta de vergüenza que una ex gobernadora que haya hecho una pésima gestión pública ahora se ostente como la próspera empresaria privada. Su pasión y su compromiso por Yucatán siempre se enfocaron a sus bolsillos.
Yucatán endeudado y ella y sus familiares con propiedades. Yucatán endeudado y ella como próspera empresaria. Yucatán endeudado y ella ocupando más cargos públicos, a sabiendas de cómo actuó mal ejerciendo y desviando un dinero que no era el suyo, pero que ahora le da frutos para su beneficio personal.
Una paradoja muy notoria: a medida que Yucatán se endeudaba más la señora se enriquecía más. Eso es algo que resulta imposible de esconder. El único que no lo ha notado es Rolando Zapata quien prácticamente no ha hecho ni hará nada para proceder jurídicamente contra su antecesora.
Incluso, como recordarán muchos, la Auditoría Superior del Estado de Yucatán, declaró que las cuentas presentadas por Ortega Pacheco, por muy increíble que fuera, “estaban limpias”.
Antes la Auditoria Superior de la Federación (ASF) detectó diversas irregularidades que rebasaban los $1000 millones, que se ejercieron de manera irregular durante la administración de la ex gobernadora Ivonne Ortega Pacheco del 2007 al 2012.
Ortega Pacheco quien se dice “empresaria porcina” también incursionó en la industria textil cuando abrió su tienda Ibónica, que hasta donde se sabe, terminó en el fracaso ¿por mala administración?
No es justo que en pleno siglo XXI sigan existiendo este tipo de historias de desfalcos en perjuicio de miles de ciudadanos y para beneficios de unos cuantos. Impunidad en su más alta expresión que sigue lastimando al pueblo de Yucatán.
Y mientras los pobres que dejó Ortega seguirán siendo más pobres, la ex titular del Ejecutivo disfrutará de beneficios que no deberían ser para ella.
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Gasto a cargo del erario
La flamante diputada federal priista Ivonne Ortega Pacheco inauguró en días pasados el restaurante “Casona La Yucateca”, en la calle de Moliere número 60, casi esquina con Masaryk, en Polanco, una de las zonas más exclusivas del D.F.
Esta apertura se concretó, se informa en nota publicada por el Diario, con una inversión millonaria y la ex gobernadora yucateca es socia, según afirmó el empresario restaurantero Gerardo Rejón.
Según Ortega Pacheco entre su labor empresarial y sus tareas legislativas no hay conflicto, porque “yo soy empresaria porcícola, ésa es mi principal actividad y es la primera vez que incursiono en esta actividad de la gastronomía”.
Según un estudio de la consultora Cushman & Wakefield la renta por metro cuadrado en edificio s de esa zona ronda los 92 dólares.
¿Y de dónde salió el dinero para abrir un restaurante tan lujoso? ¿No será parte del multimillonario desfalco que hizo a Yucatán? De ser así me parece que las ganancias que se obtengan deberían ser para todos los yucatecos.
Ciertamente un gobernador gana bien, pero no olvidemos que la señora Ortega aseguró y perjuró que durante todo su mandato iba a donar la mitad de su sueldo para becas, igual que supuestamente lo está haciendo ahora como diputada federal. Si así lo hizo ¿De dónde sacó el dinero?
No sé si fue cierto eso de que “donó” su sueldo durante los lamentables cinco años que tuvo en sus manos la administración estatal y el dinero de los yucatecos, pero lo que si fue real es que dejó a Yucatán en quiebra y con deudas que sarán saldadas cuando un recién nacido de hoy llegue a tener 45 o 50 años de edad.
Es una falta de vergüenza que una ex gobernadora que haya hecho una pésima gestión pública ahora se ostente como la próspera empresaria privada. Su pasión y su compromiso por Yucatán siempre se enfocaron a sus bolsillos.
Yucatán endeudado y ella y sus familiares con propiedades. Yucatán endeudado y ella como próspera empresaria. Yucatán endeudado y ella ocupando más cargos públicos, a sabiendas de cómo actuó mal ejerciendo y desviando un dinero que no era el suyo, pero que ahora le da frutos para su beneficio personal.
Una paradoja muy notoria: a medida que Yucatán se endeudaba más la señora se enriquecía más. Eso es algo que resulta imposible de esconder. El único que no lo ha notado es Rolando Zapata quien prácticamente no ha hecho ni hará nada para proceder jurídicamente contra su antecesora.
Incluso, como recordarán muchos, la Auditoría Superior del Estado de Yucatán, declaró que las cuentas presentadas por Ortega Pacheco, por muy increíble que fuera, “estaban limpias”.
Antes la Auditoria Superior de la Federación (ASF) detectó diversas irregularidades que rebasaban los $1000 millones, que se ejercieron de manera irregular durante la administración de la ex gobernadora Ivonne Ortega Pacheco del 2007 al 2012.
Ortega Pacheco quien se dice “empresaria porcina” también incursionó en la industria textil cuando abrió su tienda Ibónica, que hasta donde se sabe, terminó en el fracaso ¿por mala administración?
No es justo que en pleno siglo XXI sigan existiendo este tipo de historias de desfalcos en perjuicio de miles de ciudadanos y para beneficios de unos cuantos. Impunidad en su más alta expresión que sigue lastimando al pueblo de Yucatán.
Y mientras los pobres que dejó Ortega seguirán siendo más pobres, la ex titular del Ejecutivo disfrutará de beneficios que no deberían ser para ella.
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