Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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La extradición no resuelve nada
Daniel Jesús Carrillo Polanco (*)
Lo que sucede con el caso de Joaquín Guzmán Loera, alias “El Chapo”, sólo en México puede ocurrir: uno de los criminales más buscados por las policías de México y de Estados Unidos desde inicios de 2001 por procesos penales pendientes de delincuencia organizada, homicidio, y narcotráfico, entre otros, hoy se ha convertido en un “actor de telenovela”.
Sólo para que tenga una idea clara de quién es “El Chapo”, desde 2001 era la segunda persona más buscada por el FBI, sólo por debajo del líder de la red terrorista Al Qaeda, Osama Bin Laden, quien finalmente al morir abatido en 2011, el capo mexicano quedó ¡el hombre más buscado del mundo!
¿Alguien puede pensar que con la captura de “El Chapo” se acabó el problema? ¿Será que así lo crea el gobierno de México? Pues yo no lo creo. Detrás de este personaje existe una gran organización que sigue tan vigente y seguirá operando con o sin “El Chapo”.
¿Cómo fue que se escapó de la cárcel de “máxima seguridad”? ¿Acaso él en solitario agarró su pala para excavar el túnel de donde se fugó y luego pidió un aventón? ¿Así fue como se burló de todo un sistema de seguridad? Obvio que no.
Incluso lo que quedó claro es que la organización criminal superó a la organización formal de seguridad mexicana, triste y lamentable, pero es una realidad. Y es que la organización criminal se extiende a las propias entrañas del sistema de gobierno mexicano.
Ha quedado más que clara la incapacidad del gobierno mexicano para lidiar con este tema de suyo tan serio y tan grave, y por ello están recurriendo a todas las estrategias y tácticas para tratar de desviar la atención.
Una de ellas es intentar convertir este caso en una historia de telenovela. En vez de que estén hablando de cómo desmantelar la organización criminal se avocan a decir que citarán a Kate del Castillo, mientras los verdaderos criminales estarían planeando la tercera fuga.
Y esto lo debe saber a la perfección el titular del Ejecutivo Federal, lo cual se evidencia con sus recurrentes declaraciones en el sentido de que la PGR está trabajando para acelerar la extradición del narcotraficante a los Estados Unidos. Declaración lisa y llana de que no puede con el paquete.
El gobierno federal sabe del tamaño de problema que tienen encima y que la organización que respalda a “El Chapo” les puede recetar la “tercera fuga” y por ello saben que es mejor que lo entreguen al vecino país.
Antes de citar a declarar a artistas y hacer de este caso una obra de teatro o un capítulo de telenovela, deberían enfocarse a lo importante, que es el desmantelamiento de todo lo que está detrás de “El Chapo”.
La principal pieza que podría y debería coadyuvar para lograr ese fin es el mismo “Chapo”, de modo que en vez de enviarlo fuera deberían usarlo para temas importantes sobre quiénes los apoyan dentro del propio gobierno.
Finalmente, insisto, con “El Chapo” o sin él, su organización sigue siendo la misma y sus operaciones criminales seguirán siendo las mismas. La extradición no resuelve nada.— Mérida, Yucatán.
dajecapo@hotmail.com
Maestro en comunicación política y consejero estatal del PAN
http://yucatan.com.mx/editoriales/opinion/criminal-de-telenovela-2#sthash.pAtNEjp3.dpuf
lunes, 25 de enero de 2016
domingo, 17 de enero de 2016
España hizo lo que México no
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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Moreira ya ¿y cuándo Ivonne Ortega?
Daniel Jesús Carrillo Polanco (*)
Fuerte sacudón tuvo el PRI con la detención de su ex dirigente nacional y ex gobernador de Coahuila Humberto Moreira Valdés, en el aeropuerto de Barajas, España, el viernes pasado, acusado de malversación, blanqueo y organización criminal.
El juez José de la Mata Amaya aceptó los argumentos de la Fiscalía Anticorrupción y pidió la prisión sin fianza para Moreira Valdés.
Fuentes de la Fiscalía informaron que la detención se basa en hechos investigados en España por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal de la Policía, y aclararon que esos ilícitos no están relacionados con causas judiciales en otro país.
De “bote pronto” muchos creyeron que Moreira fue detenido por los ilícitos que habría cometido en México durante el tiempo en que fue gobernador de Coahuila. Cabe recordar que el 11 de enero de 2012 se interpuso una denuncia ante la Procuraduría General de la República (PGR) contra Moreira por “ejercicio indebido”. Un año después la PGR turnó la denuncia a Coahuila, en donde nunca tuvo avances.
Hasta donde se sabe, la Auditoría Superior del Estado de Coahuila detectó que 18,000 millones de pesos fueron solicitados sin autorización al Congreso del Estado y otros 5,000 millones de pesos más fueron solicitados mediante la falsificación de documentos.
En otra nota informativa se indica que Kent Schaffer, abogado en Estados Unidos de Moreira, descartó que la detención de su cliente ocurrida este viernes en España tuviera relación con cargos formulados en este país.
“Hasta lo que sé, no ha sido detenido por cargos aquí (Estados Unidos)”, dijo el abogado Schaffer.
Moreira no fue detenido ni por las denuncias que tiene en su contra en México ni por las que existen en Estados Unidos de América, sino que son cargos nuevos que le fueron formulados en España.
Moreira es procesado en el Viejo Continente por transferencias bancarias “de cientos de miles de euros” realizadas a cuentas en España, donde residió hasta hace poco tiempo, mientras cursaba estudios en Barcelona.
Nuevamente —triste y lamentablemente—, se pone en evidencia cómo en México se protege la corrupción y a los corruptos.
Todo el dinero que presuntamente obtuvo durante su mandato ahora lo estaría lavando en el extranjero. ¿Eso no fue detectado en México, pero sí en España? ¿Protección deliberada o debilidad absoluta en el sistema de justicia? ¿O ambas? ¿Usted qué cree?
Contrastes
Al caso de “El Chapo”, en el que se ha percibido toda una farsa, se suma el caso Moreira. En ambos asuntos el denominador común es la debilidad del sistema de justicia mexicano.
Tras la detención de Moreira, según información de Aristegui Noticias, la Presidencia de México, la PGR y el gobierno de Coahuila guardaron silencio sobre el caso.
La única expresión pública gubernamental provino de la Secretaría de Relaciones Exteriores que informó en un comunicado sobre el apoyo consular que recibirá Moreira. Vaya manera de seguir evidenciándose.
El PRI, sobre la detención, estableció primero que “respecto de las notas periodísticas que aluden la detención de Moreira en España, señalamos que hasta el momento contamos con poca información para emitir un pronunciamiento definitivo”. Sin embargo, después difundió un escueto comunicado en el que expuso: “Las instituciones no son responsables de los actos de los individuos que las integran”. Con lo que dejó entrever que lo dejaba solo.
Por cierto, tras enterarse de la detención de Moreira, Fidel Herrera, otro ex gobernador acusado de corrupción, se convirtió en uno de los 10 temas más comentados por los mexicanos en la red social Twitter, donde se preguntan ¿cuándo lo van a detener? Y nosotros cuestionamos ¿Ivonne Ortega, cuándo?— Mérida, Yucatán.
dajecapo@hotmail.com
Maestro en comunicación política y marketing electoral, y consejero estatal del PAN
Tras enterarse de la detención de Moreira Valdés, Fidel Herrera, otro ex gobernador acusado de corrupción, se convirtió en uno de los 10 temas más comentados por los mexicanos en Twitter…
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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Moreira ya ¿y cuándo Ivonne Ortega?
Daniel Jesús Carrillo Polanco (*)
Fuerte sacudón tuvo el PRI con la detención de su ex dirigente nacional y ex gobernador de Coahuila Humberto Moreira Valdés, en el aeropuerto de Barajas, España, el viernes pasado, acusado de malversación, blanqueo y organización criminal.
El juez José de la Mata Amaya aceptó los argumentos de la Fiscalía Anticorrupción y pidió la prisión sin fianza para Moreira Valdés.
Fuentes de la Fiscalía informaron que la detención se basa en hechos investigados en España por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal de la Policía, y aclararon que esos ilícitos no están relacionados con causas judiciales en otro país.
De “bote pronto” muchos creyeron que Moreira fue detenido por los ilícitos que habría cometido en México durante el tiempo en que fue gobernador de Coahuila. Cabe recordar que el 11 de enero de 2012 se interpuso una denuncia ante la Procuraduría General de la República (PGR) contra Moreira por “ejercicio indebido”. Un año después la PGR turnó la denuncia a Coahuila, en donde nunca tuvo avances.
Hasta donde se sabe, la Auditoría Superior del Estado de Coahuila detectó que 18,000 millones de pesos fueron solicitados sin autorización al Congreso del Estado y otros 5,000 millones de pesos más fueron solicitados mediante la falsificación de documentos.
En otra nota informativa se indica que Kent Schaffer, abogado en Estados Unidos de Moreira, descartó que la detención de su cliente ocurrida este viernes en España tuviera relación con cargos formulados en este país.
“Hasta lo que sé, no ha sido detenido por cargos aquí (Estados Unidos)”, dijo el abogado Schaffer.
Moreira no fue detenido ni por las denuncias que tiene en su contra en México ni por las que existen en Estados Unidos de América, sino que son cargos nuevos que le fueron formulados en España.
Moreira es procesado en el Viejo Continente por transferencias bancarias “de cientos de miles de euros” realizadas a cuentas en España, donde residió hasta hace poco tiempo, mientras cursaba estudios en Barcelona.
Nuevamente —triste y lamentablemente—, se pone en evidencia cómo en México se protege la corrupción y a los corruptos.
Todo el dinero que presuntamente obtuvo durante su mandato ahora lo estaría lavando en el extranjero. ¿Eso no fue detectado en México, pero sí en España? ¿Protección deliberada o debilidad absoluta en el sistema de justicia? ¿O ambas? ¿Usted qué cree?
Contrastes
Al caso de “El Chapo”, en el que se ha percibido toda una farsa, se suma el caso Moreira. En ambos asuntos el denominador común es la debilidad del sistema de justicia mexicano.
Tras la detención de Moreira, según información de Aristegui Noticias, la Presidencia de México, la PGR y el gobierno de Coahuila guardaron silencio sobre el caso.
La única expresión pública gubernamental provino de la Secretaría de Relaciones Exteriores que informó en un comunicado sobre el apoyo consular que recibirá Moreira. Vaya manera de seguir evidenciándose.
El PRI, sobre la detención, estableció primero que “respecto de las notas periodísticas que aluden la detención de Moreira en España, señalamos que hasta el momento contamos con poca información para emitir un pronunciamiento definitivo”. Sin embargo, después difundió un escueto comunicado en el que expuso: “Las instituciones no son responsables de los actos de los individuos que las integran”. Con lo que dejó entrever que lo dejaba solo.
Por cierto, tras enterarse de la detención de Moreira, Fidel Herrera, otro ex gobernador acusado de corrupción, se convirtió en uno de los 10 temas más comentados por los mexicanos en la red social Twitter, donde se preguntan ¿cuándo lo van a detener? Y nosotros cuestionamos ¿Ivonne Ortega, cuándo?— Mérida, Yucatán.
dajecapo@hotmail.com
Maestro en comunicación política y marketing electoral, y consejero estatal del PAN
Tras enterarse de la detención de Moreira Valdés, Fidel Herrera, otro ex gobernador acusado de corrupción, se convirtió en uno de los 10 temas más comentados por los mexicanos en Twitter…
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domingo, 10 de enero de 2016
¿Habrá la tercera fuga de “El Chapo”?
Por Lic. Daniel Jesús Carrillo Polanco
Master en Comunicación Política y Marketing Electoral
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Domingo, 10 de enero de 2016 - Edición impresa
Sin nada qué presumir
Daniel Jesús Carrillo Polanco (*)
Al mediodía del viernes pasado, Enrique Peña Nieto escribió en su cuenta de Twitter “Misión cumplida. Lo tenemos. Quiero informar a los mexicanos que Joaquín Guzmán Loera ha sido detenido”.
Después, el propio Peña Nieto presumió: Con la captura de “El Chapo” Guzmán se confirma la fortaleza de las instituciones.
La noticia corrió como reguero de pólvora en los ámbitos nacional e internacional. No hubo medio que no la diera, por razones obvias, pues no todos los días ocurre algo tan trascendental para la humanidad como el liberarse, al menos de modo temporal, de una lacra buscada en todos los confines del planeta.
Mi duda, como la que quizá tengan muchos miles de mexicanos, ¿será que con esta captura ya se puede hablar de “misión cumplida” en torno al caso de “El Chapo”?
Sinceramente no lo creo. Me parece que Peña Nieto y todo su gabinete de seguridad siguen en deuda con los mexicanos. No puede hablarse de misión cumplida cuando hasta el día de hoy no han quedado en claro las circunstancias en que ocurrió la fuga del delincuente.
No podemos ni debemos olvidar la enorme afrenta que representó para el sistema federal de seguridad el hecho de que el capo se haya escapado de una cárcel considerada de “máxima seguridad”.
El significado del concepto “máximo” es: “Límite superior o extremo al que puede llegar una cosa”. Es decir, si una cárcel es de “máxima seguridad”, deberíamos entender que no puede haber posibilidad alguna de que alguien pueda hacer objeto de burla esa “protección”.
Sin embargo, “El Chapo” se burló de esa “máxima seguridad” y lo hizo de una manera sumamente insólita, mediante un túnel y salió como si nada. La “reacción” fue tardía.
Cámaras, vigilantes, muros, etcétera, nada funcionó ¿cómo? “El Chapo” se burló más que del sistema de “máxima seguridad”, de las instituciones.
Las dudas planteadas desde la fuga, son las mismas. ¿Cómo se pudo construir un túnel de más de un kilómetro sin que nadie se percatara, más aún cuando ocurre en un área de “máxima seguridad”? ¿Cómo fue que el túnel llegó justo a la celda del reo para que se escape? ¿Cómo fue que nadie lo pudo interceptar a tiempo? ¿Por qué pasó tanto tiempo para dar nuevamente con él?
Según las notas periodísticas, tras la fuga se inició una profunda investigación que integró 303 declaraciones, 111 inspecciones ministeriales, 1,142 requerimientos a diversas autoridades, 191 indicios en donde se evadió y 25 aseguramientos. ¿De qué sirve todo esto?
Hoy la Presidencia presume haber capturado a un peligroso delincuente, pero ¿gracias a quién estaba afuera? Don Enrique Peña no tiene nada que presumir. Era su obligación mínima que su gobierno recapture a ese delincuente que se le escapó. Lo que no puede borrar es el escarnio del que fue objeto.
Ya son dos veces que “El Chapo” se ha escapado de la cárcel. ¿Habrá una tercera? Las debilidades evidenciadas con la segunda fuga de “El Chapo” ¿Ya estarán superadas? Desde ahora surgen las versiones de que ante la incapacidad del gobierno de impedir la tercera fuga, será extraditado a los Estados Unidos para no correr riesgos.
En mi opinión, si eso ocurre sería lo más sensato, pues el gobierno mexicano preferiría no sufrir otra burla, que sería mucho peor, pero también sería la confirmación de que la incapacidad y la debilidad siguen vigentes, y que eso de “misión cumplida” es una perorata sin sentido. Otra vez está a prueba el sistema de seguridad federal.— Mérida, Yucatán.
dajecapo@hotmail.com
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Domingo, 10 de enero de 2016 - Edición impresa
Sin nada qué presumir
Daniel Jesús Carrillo Polanco (*)
Al mediodía del viernes pasado, Enrique Peña Nieto escribió en su cuenta de Twitter “Misión cumplida. Lo tenemos. Quiero informar a los mexicanos que Joaquín Guzmán Loera ha sido detenido”.
Después, el propio Peña Nieto presumió: Con la captura de “El Chapo” Guzmán se confirma la fortaleza de las instituciones.
La noticia corrió como reguero de pólvora en los ámbitos nacional e internacional. No hubo medio que no la diera, por razones obvias, pues no todos los días ocurre algo tan trascendental para la humanidad como el liberarse, al menos de modo temporal, de una lacra buscada en todos los confines del planeta.
Mi duda, como la que quizá tengan muchos miles de mexicanos, ¿será que con esta captura ya se puede hablar de “misión cumplida” en torno al caso de “El Chapo”?
Sinceramente no lo creo. Me parece que Peña Nieto y todo su gabinete de seguridad siguen en deuda con los mexicanos. No puede hablarse de misión cumplida cuando hasta el día de hoy no han quedado en claro las circunstancias en que ocurrió la fuga del delincuente.
No podemos ni debemos olvidar la enorme afrenta que representó para el sistema federal de seguridad el hecho de que el capo se haya escapado de una cárcel considerada de “máxima seguridad”.
El significado del concepto “máximo” es: “Límite superior o extremo al que puede llegar una cosa”. Es decir, si una cárcel es de “máxima seguridad”, deberíamos entender que no puede haber posibilidad alguna de que alguien pueda hacer objeto de burla esa “protección”.
Sin embargo, “El Chapo” se burló de esa “máxima seguridad” y lo hizo de una manera sumamente insólita, mediante un túnel y salió como si nada. La “reacción” fue tardía.
Cámaras, vigilantes, muros, etcétera, nada funcionó ¿cómo? “El Chapo” se burló más que del sistema de “máxima seguridad”, de las instituciones.
Las dudas planteadas desde la fuga, son las mismas. ¿Cómo se pudo construir un túnel de más de un kilómetro sin que nadie se percatara, más aún cuando ocurre en un área de “máxima seguridad”? ¿Cómo fue que el túnel llegó justo a la celda del reo para que se escape? ¿Cómo fue que nadie lo pudo interceptar a tiempo? ¿Por qué pasó tanto tiempo para dar nuevamente con él?
Según las notas periodísticas, tras la fuga se inició una profunda investigación que integró 303 declaraciones, 111 inspecciones ministeriales, 1,142 requerimientos a diversas autoridades, 191 indicios en donde se evadió y 25 aseguramientos. ¿De qué sirve todo esto?
Hoy la Presidencia presume haber capturado a un peligroso delincuente, pero ¿gracias a quién estaba afuera? Don Enrique Peña no tiene nada que presumir. Era su obligación mínima que su gobierno recapture a ese delincuente que se le escapó. Lo que no puede borrar es el escarnio del que fue objeto.
Ya son dos veces que “El Chapo” se ha escapado de la cárcel. ¿Habrá una tercera? Las debilidades evidenciadas con la segunda fuga de “El Chapo” ¿Ya estarán superadas? Desde ahora surgen las versiones de que ante la incapacidad del gobierno de impedir la tercera fuga, será extraditado a los Estados Unidos para no correr riesgos.
En mi opinión, si eso ocurre sería lo más sensato, pues el gobierno mexicano preferiría no sufrir otra burla, que sería mucho peor, pero también sería la confirmación de que la incapacidad y la debilidad siguen vigentes, y que eso de “misión cumplida” es una perorata sin sentido. Otra vez está a prueba el sistema de seguridad federal.— Mérida, Yucatán.
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